Obras Digitalizadas de John Owen
Monergism.com ha puesto a disposición algunas obras de John Owen que son de suma importancia para nosotros. Este es uno de los más grandes teólogos puritanos, por lo cual debemos leer y aprender de él. Aprovechen esta lectura,
- The Nature of Apostasy (La Naturaleza de la Apostasía)
por John Owen - Remainders of Indwelling Sin in Believers (Remanentes del Pecado en los Creyentes)
por John Owen - The Death of Death in the Death of Christ (La Muerte de la Muerte en la Muerte de Cristo)
por John Owen - A Display of Arminianism (Una Muestra del Arminianismo)
por John Owen
Si las Palabras Significan Algo…
Estuve escuchando un sermón de un pastor de una iglesia en Costa Rica y siempre quedo sorprendido de la masacre que hacen muchos del texto bíblico. Digo masacre porque es fifícile entender como cuando leen una revista, un libro, o un periódico su hermanéutica es impecable, pero cuando van a la Biblia, no pueden dejar de hacer eiségesis.
Lo triste es que esto es lo que ocurre únicamente con la Biblia. Este libro sagrado es interpretado de cualquier manera. Muchos toman la Biblia, la leen e interpretan el texto para que se amolde a sus creencias. Esto es a lo que me refiero por eiségesis. No permiten que sea el texto el que les diga cual es la verdad que Dios nos ha revelado, y el que dicte y ordene nuestras creencias. En otras palabras no hacen exégesis.
En este sermón, el pastor con tal de defender la libertad del hombre de escoger o rechazar a Dios, va a Efesios 1: 4 y argumenta que la elección de Dios es única y exclusivamente para que los cristianos sean “santos y sin mancha.” Dios no elige a hombres para salvación, sino que sólo lo hace para su santidad. Es el hombre quien elige amar y obedecer a Dios, o rechazarle. A estos hombres que han elegido obedecer a Dios y creer en Cristo, Dios los elige para que sean santos.
Y el día de hoy no quiero entrar en muchos detalles con respecto al porque la teología arminiana es inconsistente y por ello no me voy a referir a sus inconsistencias en cuanto a la naturaleza del hombre natural y su capacidad para hacer algún bien espiritual. Sino que el día de hoy quiero demostrar que la manera en que abordan estas personas el texto bíblico es totalmente infiel y necio.
Es una verdad irrefutable que las palabras significan algo. Todas las palabras son utilizadas para expresar ideas y pensamientos. Cuando juntamos palabras formamos oraciones. Si juntamos oraciones formamos párrafos y si juntamos párrafos podemos expresar un sin fin de ideas con respecto a diversos temas.
Jesús en Ropas de Diseñador?
Lean este artículo publicado el día de hoy en Christianity Today (en inglés). Es verdaderamente triste como estos falsos maestros de la prosperidad han tergiversado las palabras y enseñanzas de las Escrituras para satisfacer sus deseos. Han llevado un falso evangelio, uno de prosperidad, a las regiones más pobres del planeta. Entre otras cosas el autor narra como han enseñado que Jesús vestía en ropas de diseñador, y lo justifican argumentando que sus ropas eran tan caras que hasta los soldados las querían. Hasta el burro que montó el Señor ha sido transformado en un Cadillac. Hombres perversos sin temor a Dios.
Dios Respeta las Decisiones del Hombre
Este es un argumento muy utilizado por aquellos que afirman la capacidad del hombre de elegir o rechazar a Dios. El argumento es este: Dios crea a cada hombre con un libre albedrío, y le permite que sea él-el hombre– quien tome las decisiones a lo largo de su vida. Dios no puede decretar algo en contra de la voluntad humana, porque esto sería violar su libertad. Ahora, es compatible esta doctrina con la Biblia? Veamos un pasaje en el libro de Hechos de los Apóstoles. Pablo refutando las filosofías griegas expone lo siguiente,
22 Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; 23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. 24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. 26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación” Hechos 17: 22-26
Veamos, surgen algunas preguntas que deben ser contestadas: Dónde está el respeto de Dios por la libertad humana en este pasaje? Cuándo le preguntó Dios al hombre si deseaba nacer? Cuándo le preguntó Dios al hombre en que época de la historia quería nacer? Cuándo le preguntó Dios al hombre el día en que quería morir? Cuándo le preguntó Dios al hombre dónde quería habitar?
Lo cierto es que Dios es el Creador y el hombre es Su criatura; Dios es soberano y el hombre es un siervo; Dios es totalmente independiente y auto-existente y el hombre es totalmente dependiente del sostén divino (Colosenses 1: 16-17). Es por ello que hasta la salvación del hombre depende de la voluntad de Dios. Como el mismo Lucas escribió en el libro de Hechos, comentando acerca de la salvación de ciertos gentiles,
Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.” Hechos 13: 48
Dios es el Rey y Él hace todas las cosas según el puro afecto de Su voluntad (Efesios 1: 11). Sométase todo hombre a la claridad de las Escrituras.
Divorcio y Recasamiento

Divorcio
Ya he escrito antes al respecto, pero he decidido escribir algo más al respecto. Mi pastor Erick Rosales ha estado predicando una serie que ha titulado, “Siervos de Justicia,” para la cual hemos estado estudiando el Sermón del Monte. Desde hace unas cuantas semanas nos ha enseñado acerca del controversial pasaje en Mateo 5: 31-32. Este domingo, en la conclusión de su mensaje con respecto al divorcio, habló sobre un tema que es bastante controversial entre los evangélicos: Se puede casar una persona que se ha divorciado por haber sido víctima de adulterio?
Digo que este tema es controversial precisamente porque así lo es. Existen muchos creyentes que afirman que nada puede romper el pacto matrimonial. Ni siquiera el adulterio puede romper ese pacto. Por lo tanto, siendo así, personas que se han divorciado nunca pueden volverse a casar, porque hicieron un pacto matrimonial con otra persona en el pasado, aunque la otra persona haya cometido adulterio.
Definitivamente ésta no es mi posición y en este día deseo mostrar lo que leo en la Biblia al respecto. Este tema es muy importante porque viviendo en el mundo en el que vivimos, conocemos o sabemos de alguien cercano a nosotros que ha sufrido las consecuencias de este gran mal-el divorcio.
Yo mismo vengo de una familia que ha sido víctima del adulterio y conozco perfectamente la gravedad de este asunto. Sin embargo, creo que la Biblia es muy clara al respecto, y no creo que deba haber una razón para que exustan dudas al respecto. Y eso es lo que deseo mostrar el día de hoy.
En la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, se menciona en varias ocasiones el tema del divorcio. La Biblia utiliza diferentes términos para describir el acto de separarse de la pareja con la cual se ha entrado en pacto matrimonial. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento se utiliza la palabra shalach que implica “dejar ir libre, divorciarse, ” por ejemplo en Deuteronomio 22: 19 y Malaquías 2: 16. Otra palabra utilizada en el Antiguo Testamento es kerîtût que quiere decir “divorcio” en Deuteronomio 24: 1, 3; Isaías 50: 1; Jeremías 3: 8.
En el Nuevo Testamento encontramos palabras como αποστασιον (apostasion) como en Mateo 5: 31; Mateo 19: 7, y Marcos 10: 4 para hablar de “divorcio, repudio o carta de divorcio.” Además, en Mateo 19: 3. 8 y Marcos 10: 2 se utiliza la palabra απολυω (apoluo) que significa “divorciar, echar fuera de la casa, repudiar.” Y en última instancia en la primera epístola a los Corintios, Pablo utiliza la palabra αφιημι (aphiemi) que implicaba “un hombre divorciándose de su mujer,” como en 1 Corintios 7: 11, 12.
Creencias judías con respecto al divorcio
Antes de entrar en el tema del divorcio desde el punto de vista bíblico, me gustaría mostrarles cuales eran las opiniones al respecto que tenían los judíos, enseñados por las diferentes escuelas rabínicas. De acuerdo con la Mishna [1] y el Talmud [2], el divorcio era un privilegio dado sólo a Israel y no a los gentiles.Pero con respecto a cuales eran las condiciones que debían darse en un matrimonio para que pudiera ocurrir el divorcio, las escuelas rabíbicas estaban divididas.
La Escuela de Shammai aplicaba el divorcio únicamente cuando la mujer transgredía la Ley moral, y en esto estaba precisamente el divorcio. En el tracto talmúdico Gittin queda claro que se recomendaba el divorcio, pero no se forzaba, si había adulterio. Inclusive se habla de la negación al divorcio si la mujer era como la esposa de Ahab o Coré, pues solamente podía realizarse por causa de adulterio. La mujer podía ser tan perversa como estas mujeres, pero si no había adulterio, no podría haber divorcio.

