Inscripción Hebrea más Antigua
Se ha descubierto la inscripción hebrea más antigua encontrada hasta este momento. Se trata de un tratado social con respecto a los esclavos, viudas y huérfanos que data de mil años antes de Cristo. La importancia de esta pieza es que demuestra que el reino de Israel existía en ese período y es evidencia para los que se oponen a la idea de que la Biblia haya podido ser compuesta en esa época. Lean toda la noticia aquí.
Esta es la conclusión a la que llega Rodney Stark en su libro, “The Rise of Christianity” (página 109). A pesar de que sus conclusiones son meras especulaciones, pues no hay prueba alguna de que esto haya sido cierto, el autor utiliza uno de los textos paulinos para dar apoyo a sus argumentos. El texto es Romanos 16: 1-2 en donde leemos lo siguiente,
1 Os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea; 2 que la recibáis en el Señor, como es digno de los santos, y que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite de vosotros; porque ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo.”
No se está contradiciendo Pablo en esta epístola a los Romanos? Será que luego cambió de parecer con respecto al rol de las mujeres? El apóstol le escribió a Timoteo con ordenes muy claras con respecto al rol de la mujer en la iglesia. En su epístola pastoral le escribe,
11 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” 1 Timoteo 2: 11-12
Y luego escribió sobre los diáconos, de los cuales dijo,
12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.” 1 Timoteo 3: 12
Si Pablo está hablando de una diaconesa en la iglesia en Roma, quiere decir que habían mujeres ejerciendo roles de autoridad, con lo cual se estaría contradiciendo al escribir su carta a su discípulo Timoteo. Pero, es esto así? Para Stark este pasaje en la epístola a los Romanos, sumado a la evidencia histórica, demuestra que las mujeres si tenían ese tipo de roles en la iglesia primitiva. Sin embargo, como veremos hoy, esto no es del todo cierto.
En la epístola a los Romanos Pablo utiliza la palabra διάκονον (diakonon) que es el sustantivo en modo acusativo de diakonos, que significa, “siervo, diácono.” Es decir, la palabra podía ser utilizada en el contexto eclesiástico, que implica el cargo de autoridad, o puede ser utilizado para describir a aquellas personas que sirven a otros.
El Mito Más Creído en la Iglesia
Este es un excelente artículo de mi pastor, ahora con el Señor, Steve Henning, con respecto a la creencia entre muchos creyentes del libre albedrío del hombre-o por lo menos la incorrecta idea de lo que es. Pueden leer el artículo aquí.
Martin Luther King Jr: Cuando las Apariencias Engañan!

Martin Luther King Jr.
El Señor Jesús nos enseña en el evangelio de Mateo que siempre habrán falsos maestros, engañadores entre nosotros los creyentes, que buscarán destruír a la iglesia. No son ovejas sino lobos rapaces. Así de viva es la imágen que Cristo quería que tuviéramos de aquellos hombres que diciéndose cristianos le negaban con sus obras. Los apóstoles aprendieron muy bien las enseñanzas del Señor, pues Pablo, por ejemplo, le repite el mismo mensaje a la iglesia en Efeso diciéndole a los ancianos,
28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. 29 Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño.” Hechos 20: 28-29
Una de las maneras en las que Satanás ha actuado es utilizando hombres perversos, a los cuales infiltra en la iglesia aparentando piedad, pero cuyo fin es destruirla. Y esto no lo hace con espada o cuchillos, sino introduciendo falsas enseñanzas para alejar a los hombres del conocimiento de Dios, de Su evangelio, y así alejándolos de la salvación. Noten lo que dice Pablo a la iglesia en Corinto,
3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.” 2 Corintios 4: 3-4
Satanás activamente ciega a los incrédulos para que no vean la luz de Cristo, y lo hace en gran parte por medio de falsas enseñanzas. Ciego es aquel que no puede ver, pero también podríamos decir que es aquel que no sabe a donde debe ir. Cómo van a llegar los hombres a Cristo si Satanás los tiene bajo falsas doctrinas? Es por esto que nosotros como creyentes debemos siempre conocer a nuestros pastores. Nuestras almas dependen de ello. Jesús nos ordena investigar la fe de aquellos que dicen ser maestros. Debemos ver sus frutos. Si éste dice ser enviado por Cristo, entonces tendrá frutos buenos, pero si no es así y está mintiendo, sus frutos le delatarán. El Señor dijo, “todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.”

T. D. Jakes
Porqué escribo todo esto? En nuestros tiempos abundan los falsos maestros. Estos hombres viven engañando a otros acerca del mensaje de Cristo. Se la pasan torciendo el evangelio convirtiéndose en claros anatemas. Y la ignorancia de los creyentes se ha convertido en tolerancia hacia ellos. El relativismo imperante entre muchos evangélicos ha colocado a la iglesia en una posición bastante triste y peligrosa.
En Estados Unidos, por ejemplo, un canal que dice ser evangélico como TBN puede tener entre sus ‘predicadores’ a un modalista como T. D. Jakes. Este hombre niega la Trinidad y sin embargo es uno de los frecuentes maestros en este canal. Jakes afirma en el sitio de internet de su iglesia que, “Hay un Dios, Creador de todas las cosas, infinitamente perfecto y eternamente existiendo en tres manifestaciones: Padre, Hijo y Espíritu Santo.”
La Esperanza que Hay en Nosotros
He empezado a leer el libro, “The Rise of Christianity,” de Rodney Stark el cual trata del crecimiento del cristianismo durante la época del Imperio Romano y más allá. Y leyendo el capítulo sobre Epidemias, Relaciones y Conversión. El autor habla sobre las causas por las que el cristianismo tuvo ventaja contra el paganismo durante las dos grandes epidemias de los años 165 d.C y 260 d. C, las cuales aniquilaron a la tercera parte de la población del Imperio, y allí encontré tres citas que me parecieron muy interesantes.
La primera cita es de Cipriano el obispo de Cartago quien escribió lo siguiente,
los justos están muriendo con los injustos, no es para tí pensar que la destrucción es común para los malos y los buenos. Los justos son llamados al refrescamiento, los injustos son llevados a la tortura; la protección es más prontamente otorgada a los fieles; castigo a los infieles…Que tan adecuado, que tan necesario es que esta plaga y pestilencia, que parece horrible y mortal, busca la justicia de cada uno y examina las mentes de la raza humana; aún si los sanos cuidan de los enfermos, aún si los parientes aman a sus familiares como debieran, aún si los amos muestran compasión por sus esclavos afectados, aún si los médicos no abandonan a los afligidos…A pesar de que esta mortalidad no ha contribuído con nada más, ha logrado especialmente esto por los Cristianos y siervos de Dios, que hemos empezado con gozo a buscar el martirio mientras aprendemos a no temer a la muerte.” página 81
Una página más adelante encontramos la siguiente cita de Dionisio obispo de Alejandría, quien escribió una extensa carta con respecto a los esfuerzos de muchos cristianos por cuidar de sus vidas y por las de otros,
La mayoría de nuestros hermanos Cristianos mostraron amor sin restricción y lealtad, nunca librándose ellos y sólo pensando el uno por el otro. Sin pensar en el peligro, cuidaron de los enfermos, teniendo en cuenta cada necesidad y ministrandoles en Cristo, y con ellos dejaron este mundo felices; pues fueron infectados por otros con la enfermedad, atrayendo a sí mismos la enfermedad de sus vecinos y gozosamente aceptando sus dolores. Muchos, cuidando y curando a otros, transfirieron su muerte a ellos mismos y murieron en su lugar…Los mejores de nuestros hermanos perideron sus vidas de esta manera, un número de presbíteros, diáconos y otros ganando gran honor por la muerte en esta manera, el resultado de gran piedad y gran fe, parece en toda manera igual al martirio.” página 82
Y contrastando la manera en la que actuaron los paganos ante la epidemia el autor escribe lo siguiente,

