Ken Silva Describe el Avivamiento en Florida
Ken Silva de Apprising MInistries comenta en Crosstalk Radio acerca de Todd Bentley y el falso avivamiento en Florida. Vean el video. Read more…
Spurgeon: Las Doctrinas de la Gracia no Conducen a Pecar
Sermón predicado la mañana del Domingo 19 de Agosto, 1883
“Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.” Romanos 6: 14-15
El domingo pasado por la mañana intenté demostrar que la sustancia y esencia del verdadero Evangelio es la doctrina de la gracia de Dios; que, de hecho, si quitaran la gracia de Dios del Evangelio, le habrían suprimido la propia sangre de vida, y no quedaría en Él nada digno de ser predicado, de creerse o por lo cual luchar. La gracia es el alma del Evangelio: sin ella el evangelio está muerto. La gracia es la música del Evangelio: sin ella el Evangelio permanece en silencio en relación a todo consuelo.
Me he esforzado en explicar también la doctrina de la gracia en términos breves, enseñando que Dios trata con los hombres pecadores sobre la base de pura misericordia; encontrándolos culpables y condenados, les otorga perdones inmerecidos, sin tomar en cuenta para nada el carácter pasado o las buenas obras que puedan ser vistas por anticipado. Movido solamente por su piedad, Él desarrolla un plan para rescatarlos del pecado y sus consecuencias; un plan en el que la gracia es el principal atributo.
Como un favor inmerecido, Él ha proporcionado, en la muerte de su amado Hijo, una expiación por medio de la cual Él puede conceder su misericordia con justicia. Él acepta a todos aquellos que ponen su confianza en esta expiación, seleccionando la fe como el camino de salvación, para que todo sea solamente por gracia. En esto Él actúa por un motivo que se encuentra dentro de Él mismo, y no por ninguna razón encontrada en la conducta del pecador, ya sea pasada, presente o futura. Intenté demostrar que esta gracia de Dios fluye hacia el pecador desde el pasado más remoto, y comienza sus operaciones cuando aún no hay nada bueno en él; obra en él lo que es bueno y aceptable, y continúa trabajando de esa manera hasta que la obra de gracia está completada, y el creyente es recibido en la gloria para la que ya ha sido hecho digno de aceptación. La gracia comienza a salvar, y persevera hasta que todo esté hecho. Desde el principio hasta el fin, desde la “A” hasta la “Z” del alfabeto celestial, todo en la salvación es por gracia y solamente por gracia; todo es por un favor inmerecido, nada por méritos. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”
Tan pronto como esta doctrina es expuesta bajo una luz clara, los hombres comienzan a criticarla. Es el blanco al que le tira toda la lógica carnal. A las mentes no regeneradas nunca les ha gustado y nunca les gustará porque es muy humillante para el orgullo humano, y tiene en muy poca consideración la nobleza de la naturaleza humana.
Que los hombres sean salvos por caridad divina, que deban recibir perdón por el ejercicio de la prerrogativa real siendo criminales condenados, o por el contrario deben perecer en sus pecados, es una enseñanza que no pueden soportar.
Sólo Dios es exaltado en la soberanía de su misericordia; y el pecador no puede hacer otra cosa que tocar el cetro de plata mansamente, y aceptar el favor inmerecido tan sólo porque Dios se lo quiere dar: esto no es agradable para las grandes mentes de nuestros filósofos ni para las anchas filacterias de nuestros moralistas, y por ello se dan la vuelta y luchan contra el imperio de la gracia. El hombre no regenerado busca de inmediato la artillería con la que puede luchar contra el Evangelio de la gracia de Dios, y uno de los más grandes cañones que jamás haya traído al frente es la declaración que la doctrina de la gracia de Dios debe conducir al libertinaje. Si grandes pecadores son salvados inmerecidamente, entonces los hombres se convertirán más fácilmente en grandes pecadores; y si la gracia de Dios habita en el hombre cuando Dios lo regenera, entonces los hombres concluirán que pueden vivir como les dé la gana y, sin embargo, ser salvos. Read more…
Frances Turretin y Juan 3: 16
En mi estudio del evangelio de Juan para la serie acerca de las doctrinas de la gracia enseñadas en los escritos de este apóstol, pude encontrar esta gran cita del gran teólogo Frances Turretin, de sus “Institutes of Eclentic Theology.”
“El amor tratado en Juan 3:16…no puede ser universal hacia todos y cada uno, sino especial hacia unos pocos…porque el fin de ese amor que Dios pretende es la salvación de aquellos que Él persigue con tal amor…Si, por lo tanto, Dios envió a Cristo para ese fin, para que a través de Él el mundo fuera salvo, Él debió haber fallado Su meta, o el mundo debe necesariamente ser salvo. Pero es cierto que no todo el mundo, sino solo aquellos escogidos del mundo son salvos; por lo tanto, a ellos propiamente se refiere este amor…Porqué entonces no debe el mundo aquí ser tomado como universal para individuos, sino indefinidamente para cualquiera, judíos así como gentiles, sin distinción de nación, lengua, y condición, para que Él, somo se ha dicho, haya amado a la raza humana, tanto como quería destruirla enteramentye, pero decretó salvarl algunas ciertas personas fuera de él, no sólo de un pueblo como antes, sino de todos indiscriminadamente, a pesar que los efectos de ese amor no deben ser extendidos a cada individuo, sino sólo a algunos, viz, aquellos escogidos fuera del mundo?” Read more…
A Quién Obedecer?
Qué debemos hacer cuando las autoridades de nuestro país nos obligan a retractarnos de las cosas que creemos? Debemos obedecer como dice Pablo? Lean esta noticia, donde un pastor canadiense fue obligado por un juez a pagar $7000 y a retractarse y a no volver a hablar acerca del homosexualismo. Pablo fue claro en que debemos obedecer a las autoridades de nuestros países, ya que cada una de ellas fue puesta por Dios, y por lo tanto el que desobedece a estas, ultimadamente desobedece a Dios. Pero, cuando se trata de desobedecer lo que Dios ha dicho en Su palabra, estamos en el deber de rechazar las ordenes humanas y obedecer a Dios…hasta la muerte! Qué opinan? Read more…
El Apóstol Juan y las Doctrinas de la Gracia-Parte III
Desde la semana pasada hemos venido buscando en el evangelio de Juan si Jesús enseñaba las doctrinas de la gracia que fueron tan fuertemente enseñadas durante la reforma, y que son parte fundamental de las iglesias reformadas en la actualidad. Ya hemos visto, en las dos entradas previas, las doctrinas de la Depravación total del hombre, y la doctrina de la elección. El día de hoy vamos a tocar el tema central del evangelio, y por lo tanto no es una casualidad que se encuentre en el centro de las doctrinas de la gracia: La Doctrina de la Expiación Limitada o Redención Particular.
Por quién murió Cristo? John Owen, el más grande teologo puritano del siglo XVII escribió lo siguiente en su libro, “The Death of Death in the Death of Christ,”
“El Padre impuso su ira sobre, y el Hijo sufrió castigo tanto por:
1. Todos los pecados de todos los hombres
2. Todos los pecados de algunos hombres, o
3. Algunos pecados de todos los hombres.
En tal caso puede decirse:
1. Que si el último es cierto todos los hombres tienen algunos pecados por los cuales responder, y por ello, ninguno es salvo.
2. Si el segundo es cierto, entonces Cristo, en su lugar sufrió por todos los pecados de los elegidos en el mundo, y esto es la verdad.
3. Pero si la primera es el caso, porqué no son todos los hombres libres del castigo por su pecado? Usted responde, “Debido a incredulidad.”Yo pregunto, Es esta incredulidad un pecado, o no? Si lo es, entonces Cristo sufrió el castigo por ese pecado, o no lo hizo. Si lo hizo, porque debe eso entorpecerlos más que los demás pecados por los cuales Él murió? Si no , Él no murió por todos sus pecados!” [1]
El armianista cree que Dios vio en el futuro quienes iban a creer en Cristo, y entonces los eligió a estos. Con esta proposición creen resolver el problema que tienen cuando llegan a pasajes que enseñan la doctrina de la elección (Romanos 9, Efesios 1, etc, etc). Pero, cuando analizamos esta respuesta ponemos en evidencia una gran blasfemia, esto es, Dios nunca aprende nada nuevo. Es decir, lo que Dios ve en el futuro es lo que Él ha decretado. Los armianistas creen que Dios no sabe lo que van a hacer las personas, y por lo tanto, depende de ellas, al final, si deciden creer en Cristo o no, para ser salvas. A estos, dicen los armianistas, Dios los ha elegido. Read more…

