Las Disciplinas Espirituales. Y eso qué es?
Cuando hablamos de disciplinas espirituales estamos hablando de aquello que Dios nos ha dejado para crecer en santidad. Donald Whitney, en su libro, “Spiritual Disciplines for the Christian Life” (Disciplinas Espirituales para la Vida Cristiana), las define como, “los hábitos de devoción y experiencias Cristianas que han sido practicadas por el pueblo de Dios desde los tiempos bíblicos para el crecimiento espiritual.”
Este es uno de los mejores libros acerca de este tema tan importante. Qué persona no quiere crecer en santidad? Bueno, la Biblia afirma que sólo los impíos no desean ser santos. Por lo tanto, para los creyentes conocer del tema es importante, y es por eso que deseo recomendar este libro.
Iniciando el libro, Whitney dice lo siguiente con respecto a las Disciplinas Espirituales,
Cualquiera que sea la Disciplina, su característica más importante es su propósito. Así como hay poco valor la práctica de las escalas musicales en una guitarra o piano aparte del propósito de tocar música, hay poco valor en practicar Disciplinas Espirituales aparte del único propósito que las une (Colosenses 2:20-23; 1 Timoteo 4:8). Ese propósito es la piedad. Así se nos dice en 1 Timoteo 4:7 que debemos disciplinarnos o ejercitarnos “para la piedad.”
Las Disciplinas Espirituales son medios dados por Dios que debemos usar en la búsqueda-por-el-Espíritu de la piedad.
Las personas piadosas son personas disciplinadas. Siempre ha sido así. Recuerden algunos heroes de la historia de la iglesia -Agustín, Martín Lutero, Juan Calvino, Juan Bunyan, Susana Wesley, George Whitfield, Lady Huntington, Jonathan y Sarah Edwards, Carlos Spurgeon, George Muller- ellos eran disciplinados. En mi propia experiencia personal, pastoral y cristiana, puedo decir que nunca he conocido un hombre o mujer que haya llegado a ser maduro espiritualmente excpeto por la disciplina. La Piedad viene por la disciplina.
Hasta dónde puedo llegar?
Esta es una pregunta sumamente importante, especialmente para los jovenes cristianos: Hasta dónde puedo llegar con mi novio(a)? La pregunta se basa en la idea de que ambos se ‘aman’ -y no quiero decir que esto no sea cierto- y que tienen el deseo de casarse algún día -y tampoco quiero decir que esto no sea cierto.
Pero, la realidad es que muchos de los noviazgos entre jovenes se desvanecen y deshacen y el que fuera el novio y la que fuera la novia continuan sus vidas hasta conocer al hombre y la mujer que Dios realmente tenía para sus vidas y terminan casados al fin.
Kevin DeYoung en su libro, “The Hole in our Holiness” (El Hueco en nuestra Santificación) brinda una serie de parámetros y afirmaciones que nos pueden ayudar a responder a esa pregunta tan importante. Él escribe,
Yo sé que no hay un versículo exacto en la Escritura que se dirija a la pregunta, “qué tan lejos es muy lejos?” Si ese versículo existiera, les garantizoo que ya se habría hecho un estudio bíblico sobre él. No podemos simplemente ir a Ezequiel capítulo 4 y encontrar un versículo que defina las ccosas. Pero la Biblia nos dice todo lo que tenemos que saber acerca de la vida y la piedad. Hay principios que nos ayudan en esta discusión.
Primero, la meta principal de todas las relaciones es glorificar a Dios, y no acercarme lo más que pueda al pecado. Nosotros no somos minimalistas de la salvación interesados en que se nos deje pasar con algo. Nosotros deseamos saber como agradar a Dios supremamente cuando estamos casados. Read more…
Rick Warren reformado?
Esto fue lo que John Piper intentó decirnos cuando invitó -equivocadamente- a Warren hace unos años a participar como conferencista en una de las Conferencias de Desiring God. Warren, el camaleón, dejó boquiabiertos a más de uno cuando afirmó que había leído todas las obras de Jonathan Edwards (y sin embargo, para ese tiempo aún faltaba un volumen por imprimir).
Hace unas semanas escribió en Twitter pidiéndole a los protestantes orar y hacer ayuno por los 115 cardenales católicos y la elección del nuevo papa. Para este falso maestro los cardenales estaban buscando la voluntad de Dios en lo que hacían.
Pero, no quiero dar la impresión que estoy poniendo en duda el discernimiento de Warren. Su posición es muy clara: este hombre es un falso maestro, un engañador, un lobo vestido de oveja. Lo que deseo es mostrar la falta de discernimiento de todos aquellos que lo apoyan y lo consideran una voz sabia y necesaria para la iglesia protestante.
Hace unos meses salió a la venta un libro de Tom Peterson, un católico romano, llamado, “Católicos vuelven a casa: El Extraordinario Plan de Dios para tu Vida.” Ese libro tiene una revisión hecha por Rick Warren, quien escribió lo siguiente,
La misión de Tom Peterson y Católicos Vuelven a Casa para traer almas al hogar hacia Jesús y la iglesia es criticamente importante durante este tiempo tan desafiante en nuestra historia. Yo apoyo totalmente este nuevo proyecto de evangelización.”
Qué podemos decir a esto? Realmente da temor saber que hayan personas que lideran iglesias reformadas, algunas confesionales, las cuales afirman las doctrinas de la gracia, y que piensan que Warren no es un peligro para la iglesia protestante. Realmente la falta de discernimiento no es de Warren, sino de la iglesia.
Gregorio el Grande y el ‘Obispo universal’
La revista Modern Reformation en su edición de Enero/Febrero incluyó un artículo sobre la historia del papado como lo conocemos en nuestros días. Y lo que es claro es que esa doctrina del ‘obispo universal’ no surgió en la iglesia primitiva, sino que se fue estableciendo poco a poco cuando los obispos de la iglesia en Roma, la cual estaba en la capital del Imperio, quisieron tomar una autoridad que no le había sido dada por Jesucristo a ninguno de Sus discípulos. No fue sino hasta el año 1075 (mil años después de la muerte de Cristo) que se estableció firmemente la doctrina del ‘obispado universal’ con Gregorio VII. Por ejemplo, Cipriano en el año 251 d.C dijo,
“Ciertamente los otros apóstoles también fueron lo que fue Pedro, dotados de la misma fraternidad tanto de honor y poder; pero el inicio es hecho de la unidad, para que la Iglesia pueda ser expuesta ante nosotros como una.” Cipriano. Sobre la Unidad de la Iglesia.
Pero, la cita que deseo compartir el día de hoy es la de Gregorio el Grande, a quien la Iglesia Católico Romana llama uno de sus papas. Sin embargo, Gregorio rechazó la idea de que algún hombre, incluído el obispo de Roma, fuera llamado el ‘obispo universal.’ En sus epístolas, en el año 588 d. C, escribió lo siguiente,
Pero ninguno de mis predecesores jamás ha consentido en usar un título tan profano; pues…si un Patriarca es llamado Universal, el nombre del Patriarca en el caso de los demás es derogado. Pero lejos esté de esto, lejos de la mente de un Cristiano, que alguien quiera desear tomar para sí mismo aquello que pueda en lo más mínimo dañar el honor de sus hermanos. Mientras, entonces, nosotros no queremos recibir este honor cuando nos es ofrecido, piensen que tan deshonroso es para alguien usurparlo para sí mismo por la fuerza…Ciertamente Pedro, el primero de los apóstoles, él mismo miembro de la santo y universal Iglesia, Pablo, Andrés, Juan, -que eran ellos sino cabezas de comunidades particulares?…Ahora, yo digo con seguridad que cualquiera que se llame a sí mismo, o desea ser llamado, Papa Universal, es en su entusiasmo el precursor del Anticristo, porque él orgullosamente se pone por encima de los otros. no es por un diferente orgullo que él es llevado al error; pues, como ese perverso desea aparentar estar sobre todos los hombres, así también cualquiera es que codicia ser llamado el sumo pontífice, él se ensalza sobre todos los otros obispos. ” Gregory the Great. Epistles. Nicene and Post-Nicene Fathers, 5:18, 43; 7:33
Leer algunas de las epístolas de Gregorio el Grande deja claro que él nunca quiso que los hombres le llamaran así. Siempre rechazó la idea de nombrar a algún hombre como sumo pontífice o papa universal. Y a pesar de eso la Iglesia Católica Romana le coloca entre la tradición papal que él tanto odiaba y consideraba el título del Anticristo.
Jugando al Cristianismo
Es una realidad para todos nosotros que gran parte de lo que conocemos como Cristianismo -o que por lo menos se anuncia como tal- está de cabeza. Lo vemos todos los días en televisión; lo escuchamos en la radio; lo vemos en nuestros trabajos, en nuestro vecindario, e inclusive en nuestras iglesias. A qué me refiero? A la gran cantidad de personas que afirman ser cristianas, pero que sus vidas no concuerdan con la vida en el Espíritu de la que habla la Biblia (Romanos 8:9; Efesios 4:20-24).
La realidad es que hay miles de personas que afirman ser creyentes y no lo son. Son aquellos de los que habló Pablo a Tito, “profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tito 1: 16). Estos son los falsos profesantes!
La Biblia afirma que “si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos serás salvo” (Romanos 10:9), sin embargo también afirma que muchos llegarán delante de la presencia del Señor y le dirán, “Señor, Señor,” esto es, confesarán con su boca que Jesús es el Señor, pero el mismo Jesús les dirá, “Nunca os conocí, apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mateo 7:21-23). Y también nos dice la Biblia “engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso,” por lo que muchos creerán que aman al Señor pero han sido engañados por su propio corazón.
El Cristianismo es una religión! Es la religión de Cristo! Su fundamento es el Señor Jesucristo y los que le siguen y obedecen son llamados Cristianos. De hecho, fue en Antioquía donde se le llamó por primera vez en la historia ‘cristianos’ a los discípulos de Jesús o de la doctrina de Jesús (Hechos 11:26).
Ahora, fue Jesús quien definió a sus discípulos: ellos serían aquellos que le siguen y le aman. Pero ese amor a Cristo tiene una evidencia: le obedecen (Juan 14:15). Pero, la realidad es que muchos afirman amar a Jesús, es más, como dije antes, afirman que Él es su Señor, y sin embargo, como le dijo Pablo a Tito, sus hechos demuestran su falsedad: no obedecen la voz de Jesús. Son falsos profesantes!
Es por eso que la epístola de Santiago es tan importante para la iglesia de nuestros días. Mucho se puede decir de las razones de las altas tasas de falsos profesantes que existen en nuestras iglesias. Una de las razones es la ‘aparente’ paz en la que vivimos en Occidente. Donde no hay persecución, no hay capacidad de distinguir entre los que pretenden ser cristianos y los que realmente están dispuestos a dar su vida por el Señor. Siempre me he preguntado que pasaría si se desata una ola de persecución en mi país! Qué pasaría si el gobierno pasara una ley de ejecutar a todos los cristianos? Lo que ocurriría es que muchas iglesias quedaría vacías! Muchos revelarían inmediatamente cuál era su verdadera condición espiritual: “reprobados en cuanto a toda buena obra” (Tito 1:16).

