Tim Challies y “The Trellis and The Vine”
Esta es la revisión de Tim Challies del excelente libro The Trellis and the Vine. Si esta revisión no los persuade a leerlo, no hay nada que pueda hacerlo.
La Terrible Rebeldía del Hombre
La Biblia con todas sus verdades ciertamente se dedica a aplastar el orgullo humano. Cuando creemos que estamos haciendo bien las cosas vamos a la Biblia y en ella encontramos lo rebelde que es nuestro corazón. Cuando creemos que somos impecables, nos muestra que tan lejos estamos del Señor, y cuando creemos estar tan alto en Su conocimiento, nos damos cuenta por medio de la Biblia que tan sólo somos polvo.
La Biblia nos dice que nosotros somos meras criaturas bajo la mano soberana del Creador. Es Él quien ordena todas las cosas según Su sabia voluntad. Y sin embargo hay creyentes que creen ser más sabios que Dios, o que Él pasará por alto cualquier acto de desobediencia voluntaria de Su pueblo. Y este día deseo tocar el tema de la manera en la que nos acercamos a Dios.
La Biblia es muy clara, como dije, en que es Dios quien decide como es que debe ser alabado y adorado por Su pueblo. Por ejemplo, nos dice que no debemos hacernos imágenes de Él por más buenas que fueran nuestras intenciones. Esto fue lo que hizo Israel luego de haber sido redimidos por Dios de Egipto. El pueblo aprovechando que Moisés no estaba en medio de ellos, se hicieron un becerro de oro al cual adoraron intentando darle la gloria a la estatua por lo que sólo el Dios invisible había hecho por ellos (Éxodo 32: 1-35).
Otro ejemplo lo tenemos con Nadab y Abiú, hijos del sacerdote Aarón, quienes quemaron fuego extraño que Dios no les había mandado (Levítico 10: 1-2). Su intención quizás era buena a sus ojos, pero murieron porque desobedecer los mandamientos de Dios es un terrible pecado. Ellos confiaron en lo que sus corazones perversos y engañosos les habían indicado, pero desobedecieron la clara y llana palabra de Dios.
Y esto es lo que vemos en la iglesia en la actualidad. Los domingos se congregan cientos de iglesias alrededor del mundo, y especialmente en América Latina, que se dedican a quemar fuego extraño delante de Dios, y no temen. “Todo es válido“, dicen algunos pastores, “mientras se haga con un corazón sincero.” Este tipo de comentarios revela la ignorancia imperante en muchos púlpitos acerca de las doctrinas bíblicas. Manifiesta la ignorancia que existe respecto a la depravación de los corazones de los hombres (Jeremías 17: 9). Lo que hagamos como iglesia para Dios debe hacerse según la prescripción divina. Si lo que hacemos está fuera de ello, estamos pecando. Esto es fundamentalmente el Principio Regulativo promulgado en la Reforma.
Y aún más notoria es el sentimiento de muchos hacia la Biblia. Ella ya no es la que dirige los pasos del hombre en lo que respecta a la fe, sino que es el corazón y lo que cada hombre quiera creer como una verdad de la Biblia. Los hombres ya no se rigen por la Biblia, sino por sus pasiones. Estas son la última verdad. Y qué si deseo que la iglesia tenga una banda de rock para alabar a Dios! Eso es lo que yo deseo hacer y como mi intención es buena, entonces Dios lo aceptará! Qué importa si traemos a un mimo para que dramatice la historia de David y Goliath? Este es el triste estado de gran parte del evangelicalismo latinoamericano.
Pero la Biblia nos relata un ejemplo de esta rebeldía imperante de hoy en día. Me refiero al caso de Caín. En Génesis capítulo 4 leemos lo siguiente,
Libro: The Trellis and the Vine de Colin Marshall y Tony Payne
No acostumbro comprar libros porque otros los recomienden o porque sean muy populares. Pero dadas las voces que estaban recomendando este libro tuve que hacerlo. Anoche empecé a leer este libro y no he podido dejarlo, hasta el punto que me falta un capítulo para terminar. Pero no quise dejar de pasar el tiempo que tengo para hacer algunos comentarios al respecto.
Verdaderamente este es un libro excepcional. Todos los pastores y líderes de las iglesias deben leer este libro. El título, “The Trellis and the Vine: The Ministry Mind-Shift that Changes Everything,” (La Pérgola y el Viñedo: El Cambio de Mentalidad Ministerial que lo Cambia Todo). Se trata de la manera en la que debería ser la vida de la iglesia, enfocándose en el ministerio pastoral.
Los autores, ambos con amplia experiencia eclesiástica, argumentan que han existido errores en el enfoque de muchos pastores con respecto a la iglesia. Y en los últimos tiempos ha sido enfocarse en la pérgola, refiriéndose a las estructuras eclesiásticas como ministerios, métodos, etc, que han sido creados con el fin de hacer crecer el tamaño de la congregación. Marshall y Payne argumentan bíblicamente que el Nuevo Testamento no busca el crecimiento de la iglesia basándose en estas estructuras, sino en el crecimiento del evangelio.
Es teniendo este cambio de perspectiva en donde los pastores pueden enfocar su ministerio de una manera diferente y más efectiva. Cómo? Haciendo crecer el viñedo. El viñedo somos todos los creyentes que nos congregamos en una iglesia local. La labor del pastor, aparte de dirigir el cuerpo es instruirlo. Y esto lo hace no sólo cada domingo, sino entrenando a los creyentes en las doctrinas bíblicas para que ellos mediante el crecimiento espiritual puedan hablar del evangelio a otras personas. La idea es siempre, dicen los autores, la expansión del evangelio. Pero si los creyentes a cargo de un pastor no tienen un nivel de madurez espiritual adecuado, cómo van a ayudar en el crecimiento del evangelio? Esto se hace únicamente obedeciendo la orden de Cristo: discipulando hombres y mujeres que discipulen a otros. Es mediante el crecimiento del viñedo como crece la iglesia. En la página 52 dicen los autores,
Los discípulos son llamados a un distintivo, estilo de vida ‘salado’ caracterizado por buenas obras y justicia. Viviendo de esta manera alumbraremos como luces en este mundo, atrayendo alabanzas no a nosotros sino a Dios nuestro Padre (Mateo 5: 13-16). Somos llamados a orar para la proclamación valiente del evangelio en el mundo (Col 4: 2-3). Nuestra conversación con otros debe ser graciosa pero provocativa, dando las respuestas apropiadas a las preguntas que surgen por nuestra manera de vivir (Col 4: 5-6). La sana doctrina del evangelio produce una manera radical de Cristianismo que no permite burlas, y hace de la enseñanza del evangelio algo atractivo para el mundo (Tito 2: 1-10). Como el pueblo escogido por Dios Israel, los cristianos tanto corporativa y privadamente deben hacer conocido a Dios a todas las naciones declarando Sus misericordias en el evangelio y viviendo una vida santa (1 Pedro 2: 9-12, 3: 1-2). Aún en medio de la persecución, los creyentes deben rendirse al Señorío de Cristo y con mansedumbre dar una defensa de la esperanza que tenemos en el evangelio (1 Pedro 3: 15). Debemos concluír que un Cristiano sin pasión por las almas perdidas necesita seriamente auto-examinarse y arrepentirse.”
Este libro no es sólo para los pastores, sino para nosotros que como creyentes debemos mostrar las glorias de Dios a todos los hombres. Esa es la gran comisión. Y si no toman mi palabra para leer este libro, sólo lean algunos comentarios,
Haciendo Mercadería de la Necesidad
En ocasiones-quizás en algún estado de locura-en que he terminado viendo por más de cinco minutos el canal TBN Enlace, siempre termino preguntándome: si estos hombres hacen tantos milagros en televisión y en estadios llenos, porqué los hospitales del mundo están tan llenos de enfermos? No tienen estos profetas hombres aviones multimillonarios que les puedan llevar a Africa, Brazil, Costa Rica, El Salvador, en donde puedan sanar a los miles de enfermos que padecen en los hospitales?
El apóstol Pedro profetizando acerca de lo que ocurriría en el futuro escribió,
1 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. 2 Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, 3 y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme. 4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio; 5 y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos; 6 y si condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente, 7 y libró al justo Lot, abrumado por la nefanda conducta de los malvados 8 (porque este justo, que moraba entre ellos, afligía cada día su alma justa, viendo y oyendo los hechos inicuos de ellos), 9 sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; 10 y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, 11 mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. 12 Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, 13 recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. 14 Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. 15 Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, 16 y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta. 17 Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.” 2 Pedro 2: 1-17
Pedro habló de hombres que se introducirían en la iglesia de Cristo, y pretendiendo ser pastores engañarán y buscarán la destrucción de los creyentes. Su motivación es la codicia y el amor al dinero. Estos falsos maestros buscarán hacer dinero de los hombres hablándoles palabras vanas, heréticas, demostrando así que no tienen conocimiento de la verdad bíblica. Dijo Pedro que estos mentirosos hablan cosas que no entienden y actúan como animales irracionales, precisamente porque no entienden las cosas espirituales de Dios (1 Corintios 2: 14).
No Somos Víctimas Sino Transgresores
No ha existido peor hereje en los últimos cien años que Carlos Finney. Digo peor, no categorizando las herejías, pues todas condenan, sino porque sus enseñanzas han sido adoptadas por gran parte del evangelicalismo contemporáneo. Tal es el grado en el que se han infiltrado sus mentiras, que hombres como Billy Graham y el fallecido Jerry Falwell lo consideraron el más grande evangelista de todos los tiempos. Claramente una afirmación como esta es evidencia de la ignorancia e ingenuidad de gran parte del protestantismo.
He escuchado a muchos creyentes decir grandes cosas de este hombre, pero cuando les hablo de tan sólo unas de las cosas que enseñaba verdaderamente, se quedan perplejos, casi como si no me creyeran. Pero ciertamente este hombre fue un hereje. En su teología sistemática negó la doctrina del pecado original, la expiación sustitutiva de Cristo, la regeneración como un acto exclusivamente divino, etc. Para este hombre la raza humana no era por naturaleza pecaminosa adoptando así mucho del lenguaje pelagiano que fue condenado por la iglesia muchos siglos atrás.
Y lastimosamente sus enseñanzas han prevalecido en la iglesia, principalmente entre aquellos que permanecen dentro del neo-evangelicalismo (pentecostales, carismáticos, etc). Todos hemos escuchado sermones de diversos pastores argumentando que el hombre es quien se ha apartado de Dios. Según dicen muchos Dios está tratando de mantener una relación con todos los hombres, pero ellos no se lo permiten. Cuál ha sido el problema? Muchos creyentes ignoran las verdaderas doctrinas bíblicas y son engañados fácilmente siendo llevados por cualquier tipo de falsas doctrinas, como la enseñanza que el hombre no es en sí depravado, sino que es en esencia bueno.


