Un Comentario Interesante
Un hermano hizo un comentario en esta entrada en la cual aporta un comentario de un hombre en respuesta al artículo publicado por el pastor Sugel Michelén aquí. Quisiera dar una breve (brevísima) respuesta. El comentario fue el siguiente,
Yo no creo que ninguna persona pueda venir a Cristo sin la regeneración del Espíritu. Por eso, si una persona se levanta la mano para recibir a Cristo, y es una decisión genuina, tengo que presumir que el Espíritu ya trabajaba en él antes de su decisión.
Su perspectiva, con todo respeto, no hace justicia a la enseñanza de Juan Calvino. No es sorprendente, por qué tanta gente opina que Calvino enseñaba que el nuevo converso es un “robot”. ¡Nada de eso! Según la Biblia, y según Calvino, en la regeneración, la persona de hecho toma su primera decisión libre, al recibir a Cristo. Es decir, Calvino no enseñó que, como usted dice, “el nuevo nacimiento no intervienen ni la ascendencia física ni la voluntad humana”. Sí, por supuesto, involucra la voluntad humana…tal voluntad liberada y atraída por el Espíritu. Para citar a Calvino: “la voluntad (humana) no es destruida, sino reparada, por la gracia” (Institutos 3.5.15). Pero, son las Escrituras, no Calvino, que son la autoridad: Jn. 6:44 – “Nadie puede venir a mí, si el Padre, que me envió, no lo atrae”.
Tiene razón, que el sistema de levantarse la mano para ser salvo ha sido, bueno, por lo general un fracaso, dando a los no salvos la “seguridad” de salvación, donde no existe. No obstante, mucha gente ha recibido a Cristo de esta manera – ¡este calvinista, entre otros! – y cuando se hace, es porque el Espíritu nos llamó a la fe salvífica.”
A lo que quiero responder es al comentario que he subrayado. Porqué? Porque ningún calvinista cree que la voluntad humana sea abolida durante la conversión. No quiero sonar como que estoy defendiendo al pastor Michelén, precisamente porque sé que él no cree esto tampoco y porque él mejor que yo puede proveer bases doctrinales más sólidas que las que yo podría proveer.
Sin embargo deseo mostrar algo muy común: sacar un texto fuera de contexto. Lo primero que debo decir es que la cita es equivocada. El pasaje de la Institución se encuentra en el Libro segundo, capítulo 5, párrafo 15. Qué importancia tiene esto? Bueno, porque Calvino escribe cosas muy diferentes a las que el comentarista quiere hacernos pensar.
Calvino escribió lo siguiente en ese párrafo,
Por aquí se ve que la gracia de Dios – según se toma este nombre cuando se trata de la regeneración -, es la regla del Espíritu para encaminar y dirigir la voluntad del hombre. No puede dirigirla sin corregirla, sin que la reforme y renueve; de ahí que digamos que el principio de la regeneración consiste en que lo que es nuestro sea desarraigado de nosotros. Asimismo no la puede corregir sin que la mueva, la empuje, la lleve y la mantenga. Por eso decimos con todo derecho, que todas las acciones que de allí proceden son enteramente suyas.”
Estaba Calvino afirmando alguna verdad bíblica? Por supuesto que sí. No sólo estaba de acuerdo a lo que enseñaron los profetas Jeremías y Ezequiel (Jeremías 31: 31-34; Ez 36: 22-32), sino que estaba de acuerdo con las enseñanzas del apóstol Juan quien escribió lo siguiente, “12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” (Juan 1: 12-13). No rechaza esta verdad bíblica lo que he subrayado de lo escrito por el comentarista? Él dice que, “Calvino no enseñó que, como usted dice, “el nuevo nacimiento no intervienen ni la ascendencia física ni la voluntad humana”. Sí, por supuesto, involucra la voluntad humana.”
Es Bíblico el Sistema de Invitación al Altar?
La simple lectura del Nuevo Testamento y la práctica de la iglesia primitiva servirían para afirmar lo contrario. La verdad revelada por Dios en el NUevo Testamento es que el sistema moderno de invitación al altar va en contra de las Escrituras. Ni Pablo, ni ningún otro apóstol realizó tal cosa para que una persona “aceptara a Cristo en su corazón.” Porqué es tan común entonces esa práctica dentro del evangelicalismo moderno? Buscando alguna información sobre Charles Finney en español para ayudar a una lectora de este blog encontré un artículo del pastor Sugel Michelén al respecto. Pueden leer sus deducciones aquí.
Era Charles Finney Cristiano?
El pastor Tom Chantry ha escrito dos excelentes entradas refutando la idea. Para Chantry, así como debería ser para cualquiera que conozca las doctrinas enseñadas por Finney, él no era un cristiano. Qué es lo más triste de todo? Que las prácticas evangélicas de la actualidad son la gran herencia de este hereje, una de ellas es la famosa llamada al altar. Pueden leer las entradas de Chantry aquí y aquí (en inglés).
Lástimosamente existen muchos creyentes que afirman que la salvación es un regalo de Dios, sin embargo, argumentan que ese regalo le es dado sólo a aquellas personas que responden con fe al llamado divino de creer en Jesucristo. La salvación es, para estos creyentes, un ofrecimiento universal, pero la fe es condicional. Más im portante de destacar es que esa condicionalidad no es dada por Dios, quien desea salvar a toda la humanidad por igual, sino por el mismo hombre, quien tiene la capacidad de creer o no en Jesucristo.
Digo que esto es una verdadera lástima porque estas personas no se dan cuenta de sus inconsistencias, y peor aún, no se dan cuenta del ultraje que le causan al caracter de Dios. Creen que sus argumentos están basados en pasajes bíblicos, y por ello sienten que es su deber continuar apoyando doctrinas totalmente contrarias a las Escrituras. Por ejemplo, uno de sus textos básicos es Efesios 2: 8, el cual utilizan para decir que la salvación es el único regalo de Dios para los hombres, pero la fe es la consecuencia de ese regalo.
Anteriormente he hecho una exégesis de ese pasaje, razón por la que sólo proveeré una respuesta rápida. Efesios 2: 8 dice, “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” El argumento es el siguiente: “esto” se refiere a la salvación y no a la fe. Pero, es esto la verdad? Es interesante poder entender como Dios en Su providencia utilizó el griego como el lenguaje para revelar Su palabra a la iglesia. Interesate porque el griego es una lengua sumamente específica. Una de las cosas que caracteriza al idioma es su concordancia. Es decir, las palabras concuerdan en género unas con otras. Por ejemplo, si yo fuera a decir “La bola roja se perdió ayer,” todas las palabras deben tener una concordancia con el sujeto. Si el sujeto es masculino, todo el resto de las palabras son masculinas, etc.
En Efesios 2: 8, la palabra gracia es un sustantivo femenino, salvación es un verbo, y fe es un sustantivo femenino. Pero la palabra “esto” es τοῦτο, un pronombre neutro. Ahora, pregúntense esto: Porqué neutro? No debería tener concordancia con la palabra salvación o con la palabra gracia, si sólo esto es un regalo de Dios a los hombres? Bueno, lo cierto es que “esto” es neutro precisamente porque se está afirmando que toda la frase previa está incluída en esa palabra. Es decir, lo que Pablo quiere decirnos es que tanto la gracia, la salvación y la fe son un regalo de Dios a un hombre. Por ello continúa sus argumentos para reforzar esa idea y en los versículos 9 y 10 dice,
9 no por obras, para que nadie se gloríe. 10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”
El argumento del apóstol es muy claro! El hecho de que todo lo que ocurre en la esfera de la salvación es un regalo de Dios para un pecador es así precisamente porque si el hombre contribuyera en algo a su salvación tendría con que gloriarse, y por lo tanto Dios no recibiría toda la gloria, lo cual es inconcebible para Pablo.
Piensen en esto: Si Dios le ofrece la salvación a todos los hombres por igual, pero sólo los que han ejercido su fe correctamente podrán ser salvos, entonces Dios no tiene nada que ver en la salvación de un pecador más que en ofrecérsela. La gloria sería de aquel pecador que hizo algo mejor que el otro que decidió rechazar creer en Jesucristo. La gloria, entonces, no sería de Dios.
Y si esto no es un ultraje contra el caracter de Dios, entonces piensen en el dios impotente que es enseñado en estas doctrinas. Un dios que desea salvar a toda la humanidad pero es incapaz de hacerlo. Un dios que no puede gobernar el mundo como quisiera porque hay un soberano mayor que él, el hombre, quien dirige su vida y el mundo sobre el cual gobierna, como le place. Es este un dios al que debemos adorar?
Los Falsos Maestros
Pedro Camino un hermano dominicano me compartió este excelente episodio del programa Respuestas, con respecto al tema de los Falsos Maestros. En este episodio participan los pastores Miguel Nuñez y Sugel Michelén. Les recomiendo ver este excelente programa, tan necesario para nuestros días.

