Libro: The Everlasting Righteousness de Horatius Bonar
Esta es la mejor sorpresa que he tenido este año. Este es uno de los libros que tomas un día y no puedes parar de leer hasta que lo terminas. Es un libro pequeño en tamaño, pero enorme en doctrina.
“The Everlasting Righteousness” de Horatius Bonar ha sido la mayor sorpresa en lo que va de este año. Trata sobre una de las principales doctrinas que debe entender un cristiano: Cómo es el hombre justificado ante Dios?
Bonar en diez capítulos nos enseña la justificación que le es otorgada a un creyente. Nos muestra como el error del hombre desde la antiguedad ha sido tratar al pecado como una enfermedad y no como un crimen. El hombre ha caído en el auto-engaño de pensar que su enfermedad puede ser curada por sus propios medios. Hacen de sus casos algo médico y no algo jurídico.
El autor nos muestra como el hombre ha fallado incesantemente en su justificación, debido a que su pecado es infinitamente grave, pues ha asaltado la santidad de aquel que es infinitamente santo. Bonar escribe, Read more…
El Texto en su Contexto
Respondiendo con la Verdad
En realidad creo que nunca he respondido a un mensaje con una entrada, pero esta vez, creo que necesito decir varias cosas que sería un poco imposible de hacerlo en un comentario.
Esta respuesta se refiere a un comentario hecho a la entrada, “Descifrando Pasajes Difíciles: Mateo 16:19,” en la cual el comentarista intenta defender a falsos predicadores como Joyce Meyer. A lo primero que me voy a referir es a lo que dice en el primer párrafo de su comentario, Read more…
Spurgeon: La Fe
Sermón predicado la mañana del Domingo 14 de Diciembre de 1856
El Catecismo de la histórica Asamblea pregunta: “¿Cuál es el fin principal del hombre? y su respuesta es: “Glorificar a Dios y gozar de Él para siempre.” La respuesta es perfectamente correcta. Aunque también hubiera sido igualmente correcta si hubiera sido más corta. El fin principal del hombre es “agradar a Dios,” pues al hacerlo (no necesitamos afirmarlo, porque es un hecho fuera de toda duda), se agradará a sí mismo. El fin principal del hombre en esta vida y en la venidera, así lo creemos, es complacer a Dios su Hacedor. Si un hombre agrada a Dios, hace lo que más le conviene para su bienestar temporal y eterno. El hombre no puede agradar a Dios sin atraer hacia sí mucha felicidad, pues si alguien agrada a Dios, es porque Dios lo acepta como Su hijo.
Esto es así porque Él le otorga las bendiciones de la adopción, derrama en él la abundancia de Su gracia, lo bendice en esta vida y le asegura una corona de vida eterna, que él usará y que brillará con un lustre inagotable, aún cuando todas las guirnaldas de la gloria terrenal se hayan deshecho. Por el contrario, si un hombre no agrada a Dios, inevitablemente atrae hacia sí penas y sufrimiento en esta vida. Coloca gusanos y podredumbre en la puerta de todas sus alegrías. Llena su almohada mortuoria con espinas y aumenta el fuego eterno con carbones llameantes que lo van a consumir eternamente.
El hombre que agrada a Dios, mediante la Gracia Divina, va peregrinando hacia la última recompensa que espera a quienes aman y temen a Dios. Pero el hombre que desagrada a Dios tiene que ser desterrado de la presencia de Dios, y por consiguiente, del goce de la felicidad. Así lo dice la Escritura. Si estamos en lo cierto cuando declaramos que agradar a Dios es ser feliz, entonces la única pregunta importante es ¿cómo puedo agradar a Dios? Y hay algo muy solemne en lo que dice nuestro texto: “Sin fe es imposible agradar a Dios.” Es decir, puedes hacer lo que quieras, esforzarte tanto como puedas, vivir de la manera más excelente que quieras, presentar los sacrificios que escojas, distinguirte como puedas en todo aquello que es honorable y de buena reputación; sin embargo nada de esto puede ser agradable a Dios a menos que lleve el ingrediente de la fe. Como dijo Dios a los judíos: “En toda ofrenda ofrecerás sal,” así Él nos dice a nosotros: “Con todo lo que haces debes traer fe, pues de lo contrario, sin fe es imposible agradar a Dios.” Read more…
Descrifrando Pasajes Difíciles: Mateo 16: 19

“Si tu deseas obtener bendiciones financieras, debes sembrar,” dice Joel Osteen. Es importante saber que este verso es uno de los pasajes más comunmente utilizados por los promulgadores de la doctrina de la prosperidad.
Ahora, existe un movimiento llamado “Palabra-Fe,” en el cual se enseña que lo que confieses con tu boca, te será dado si lo crees con tu corazón. Prácticamente es como si por arte de magia, una persona pudiera obtener cualquier cosa que desee. Pero el error con esto es que, no sólo tratan a Dios como si fuera algo así como una piñata, un Dios que está ahí para darnos lo que nosotros queramos, pero más grave es que tuercen la verdadera enseñanza del pasaje.
Hace no mucho, mientras buscaba videos de John MacArthur en Youtube, me encontré con un video de Joyce Meyer, una de las más famosas dentro de este movimiento del protestantismo, y estaba hablando justo de este pasaje. Intenté buscar el video de nuevo, para esta entrada, pero no lo he podido encontrar. Pero creanme lo que les voy a decir. Read more…


