La Kenosis de Cristo
En la IBRL el pastor Alexander León ha estado predicando la epístola de Pablo a los Filipenses, y el domingo pasado predicó el pasaje en Filipenses 2: 6-11. Esta es una de las porciones bíblicas más cargadas con la doctrina de Cristo. Sin embargo, para aprovechar esa predicación me gustaría referirme a una doctrina que surgió del versículo 7 de ese capítulo. En ese pasaje Pablo afirma lo siguiente,
sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.”
El termino usado por Pablo y que es traducido como ‘despojó’ es el término griego εκενωσεν (ekenosen) que literalmente significa “vaciarse.’ La teoría de la kenosis o del vaciamiento de Cristo como fue propuesta por Gottfried Thomasius afirma que Cristo al encarnarse se vació o se despojó de algunos de sus atributos divinos como la omnipresencia y la omnisciencia.
Ahora, la razón por la que deseo escribir esta corta entrada es porque esto es lo que creen muchos buenos hermanos en la fe. Muchos creen que cuando Cristo se encarnó dejó o se despojó de atributos como la omnipresencia. Lo que debemos reconocer es que esto es un error. Creer que Cristo se despojó literalmente de algún atributo divino en su encarnación es afirmar que Jesucristo fue algo diferente a Dios. Y esto, si conocemos de historia, va en contra de todos las confesiones cristológicas postuladas y defendidas por la iglesia durante todos estos siglos. Robert Reymond, en su libro, “A New Systematic Theology of the Christian Faith,” escribe lo siguiente al respecto,
El Argumento del “Buen Ateo”
He estado leyendo el libro de Paul Washer, “The Gospel’s Power and Message,” uno de los tres volumenes sobre el Evangelio de Jesucristo que publicará la Editorial Reformation Heritage Books. El libro es uno de los mejores libros que he leído explicando el evangelio bíblico y espero que pronto esté disponible en español.
Todos los creyentes deben leer este libro. Una de sus ventajas es su sencillez a la hora de explicar el evangelio, lo cual lo hace de especial utilidad para estudiar el evangelio en grupos pequeños o como base para un estudio bíblico en los hogares. Además, cada uno puede pensar en algún pastor a quien le pueda obsequiar un libro así, especialmente en la época en la que vivimos la cual se caracteriza, como se ha dicho hasta la saciedad, de una ignorancia no sólo bíblica sino del evangelio también.
Ahora, en el capítulo 13 Washer toca el argumento del ‘Buen ateo.’ Este argumento es el siguiente: “Qué pasa con el ateo que no cree en el Dios de la Biblia, ni en ninguna otra deidad, que no glorifica a Dios, pero que es un hombre moral que busca hacer el bien a su prójimo. No sería injusto condenar a tal persona al infierno simplemente porque él no ve la suficiente evidencia para creer en la existencia de Dios?”
Sermón: Lucas 15: 11-32
Por tres meses estaré predicando la palabra de Dios a una iglesia en Puntarenas, en la costa Pacífica de Costa Rica. He estado predicando las parábolas de Jesús y este domingo prediqué la parábola del hijo pródigo. Espero que sea de bendición.
Qué debe pensar el Cristiano de lo sucedido en Venezuela?
Para la gran mayoría es sabido que el pasado domingo 14 de abril se realizaron en Venezuela nuevos comicios electorales tras la muerte, de quien fuera el presidente de esa nación, Hugo Chaves. Los candidatos más fuertes para ganar las elecciones eran Nicolás Maduro y Henrique Capriles. El primero, miembro del partido oficialista, un incansable Chavista; y el segundo, ex-gobernador del estado Miranda.
El domingo fue un día sin igual para el pueblo venezolano. La movilización popular, tanto dentro como fuera de la nación suramericana, fue inmensa. Algunos de los venezolanos en el exterior tuvieron que esperar horas bajo tormentas con el propósito de ejercer su derecho al voto. Otros tuvieron que sufrir largas esperas bajo el sol. Sin embargo, todos gozosos de poder tener la oportunidad de votar en un país que el mismo gobierno ha llamado democrático.
Sin embargo, luego de un intenso día de votación, a pocas horas antes de terminar el día, el Consejo Nacional Electoral salió a dar los resultados de las elecciones. La presidenta del CNE anunció que Maduro había ganado las elecciones por un ínfimo margen de 200 mil votos. Lo interesante es que a diferencia de la votación anterior, cuando Chaves había enfrentado de nuevo a Capriles, la presidenta del CNE declaró como presidente electo a Hugo Chaves, lo cual no hizo en esta ocasión. Ella se limitó a anunciar el supuesto resultado, para luego darle oportunidad a otro miembro del CNE quien afirmó la necesidad de hacer una auditoria y un conteo manual de los votos debido a la gran cantidad de denuncias de irregularidades electorales que le fueron presentadas al CNE.
Unos minutos más tarde, Nicolás Maduro, en cadena de televisión argumentó en favor de su victoria. Sin embargo, dijo públicamente que aceptaría el conteo manual porque no tenía dudas del resultado. Además, invitó a Capriles a aceptar la derrota.
Lo interesante es que al día siguiente los ciudadanos empiezan a publicar fotografías en las redes sociales de soldados del ejército bolivariano sacando las cajas del CNE con los votos de todos los venezolanos para luego quemarlas. Otras cajas fueron encontradas botadas en distintos lugares del país.
Qué sucedió?
Bueno, surgen dos respuestas. Una, es que el ejército y el CNE consideran que las decisiones de Maduro son irrelevantes. Es decir, podría ser que el ejército y el CNE no respeten las decisiones del supuesto ganador y por lo tanto deja mucho que pensar para lo que sería su gobierno.
O, segundo, podría ser que la orden de quemar la evidencia haya salido directamente de Maduro. Y es aquí donde los cristianos tenemos en qué pensar. Porqué? Porque si esto es lo que está sucediendo, es decir, que un candidato que perdió las elecciones ha cometido fraude electoral sobornando a toda clase de empleados del Estado, destruyendo la evidencia que demuestra su derrota, y por lo tanto haciéndose a sí mismo un golpista; entonces, vemos con claridad la maldad a la que puede llegar el hombre con tal de satisfacer su sed de poder.
Si un hombre es capaz de engañar a su pueblo, de ocultar la verdad a toda costa, por mantenerse en control de un país entero, de qué otra cosa no sería capaz de hacer?
Si la verdad es lo que realmente estaba buscando Maduro, no era más fácil permitir el escrutinio manual de las cajas de votación? Pero, habrá sido ese su verdadero pensamiento? No lo sabemos.
Qué debe pensar un cristiano, entonces, de lo que está sucediendo en Venezuela? Dos cosas!
Cómo ves a Cristo?
Uno de los siervos de Dios a los que constantemente estoy escuchando una y otra vez -aparte de mis pastores- es Steve Lawson. Este es un verdadero expositor de la Palabra de Dios, pero sobre todo es un apasionado por la gloria de Cristo. El día de hoy deseo citar uno de sus sermones en la Shepherds’ Conference (Conferencia Pastoral) del 2013. En su introducción, Lawson nos muestra que la estima que tengamos por Jesucristo marcará nuestra vida cristiana. El pastor dice,
Ninguna iglesia, ningún ministro y ningún creyente puede subir más alto que su opinión exaltada del Señor Jesucristo. Dígame lo que usted piensa de Cristo y yo le diré todo lo demás acerca de su vida y ministerio. Dígame lo que piensa de Cristo y yo le diré cual es el estado de su adoración, el estándar de su santidad y su sacrificio en el evangelismo y las misiones. Todo depende de su opinión de Cristo!
Una alta opinión de Cristo lleva a una adoración noble y trascendental. Una alta opinión de Cristo lleva a una alta estima por la Palabra de Dios y por la predicación y enseñanza de Su Palabra. Una alta opinión de Cristo lleva a una búsqueda apasionada por la Santidad. Una alta opinión de Cristo lleva a una alta y santa estima por la iglesia que Él ha comprado con Su sangre. Una alta opinión de Cristo lleva a un compromiso determinado de alcanzar al mundo por Cristo.



