Cuál es la Evidencia del Verdadero Creyente?
Una de las cosas que es enfatizada en las Escrituras es nuestra necesidad de auto-examinarnos. Pablo es uno de los apóstoles que constantemente está advirtiendo a su audiencia, sin embargo, tanto él como los demás aprendieron del Señor Jesús. Durante todo Su ministerio, el Señor confrontó a las multitudes que le seguían para escucharle, buscando que cada individuo hiciera un exámen de sus vidas a la luz de Sus enseñanzas.
Y el ejemplo más claro de esto ocurre en el sermón del monte. El auto-exámen es lo que el Señor busca de cada persona que ha escuchado este increíble sermón. Y lo hace por medio de una parábola al final.
Hoy, tuve la oportunidad de predicar esta parábola en Mateo 7 y que comparto esperando que sea de bendición.
Características de un Verdadero Arrepentimiento
La Biblia tiene mucho que decirnos acerca del arrepentimiento. En general, las Escrituras tratan el tema como una conversión, es decir, como un volverse de una vida a otra. En el Nuevo Testamento el término es usado para indicar “un cambio de mente.” Ahora, la pregunta que debemos hacernos es la siguiente: Porqué es necesario un cambio de mente?
Bueno, la Biblia enseña que todos los hombres son pecadores. Muchos pueden estar de acuerdo con esta afirmación, pero no muchos entienden lo que esto significa. Dios nos ha dicho en Su palabra que todos los hombres desde el momento en que son concebidos están corrompidos por una maldad terrible, la maldad heredada de su ancestro original, Adán (Salmo 51:5, Salmo 58:3, 1 Reyes 8:46, Romanos 3: 9-12, etc). Esa maldad no es otra cosa que la rebelión contra Dios su Creador. La declaración más clara de la corrupción moral del hombre es esta, “Dice el necio en su corazón: No hay Dios” (Salmos 14:1 y 53:1).
Génesis 3 nos revela a todos nosotros que este fue el pecado de Adán. Fue en Edén cuando el hombre creyó la mentira de la serpiente y se deleitó en la idea de ser su propio dios. “Para qué estar sujetos al Dios Creador si yo puedo decidir lo que está bien o mal para mí?” Eso fue lo que pensó Adán en ese trágico momento, cuando tomó del fruto prohibido y comió.
Desde ese momento, Adán consumió a todo su descendencia en el pecado. Génesis 5:3 nos dice que luego Adán el pecador engendró hijos a su imagen y semejanza. A partir de ese momento todos los hombres heredarían la corrupción del corazón de Adán. La evidencia es clara unos capítulos después cuando Dios decide mirar a la tierra y su diagnóstico fue, “que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” (Génesis 6:5).
Fue por esa razón que Dios decidió raer de sobre toda la tierra a todos los hombres excepto al varón de su favor , Noé, y a su familia. Sin embargo, Dios tuvo misericordia de Noé, no porque éste fuera un buen hombre, mejor que todos los demás, sino a pesar de serlo. Dios por gracia había decidido rescatar a esta familia de Su ira. Y la demostración de que Noé era un pecador la vemos después de 40 días de diluvio cuando al salir del arca él se emborracha y pierde el control de sus sentidos y termina desnudándose (Génesis 9: 18-29).
El Incomparable Valor de la Salvación
Una de las críticas más importantes que se le ha hecho a la iglesia de nuestros tiempos es su mundanalidad. Las iglesias alrededor del mundo han decidido adoptar la filosofía del mundo. Y esto se ha traducido en menos compromiso de parte de aquellos que profesan fe con la iglesia local. Y la cura para este mal nos la brinda el Señor Jesucristo en las parábolas del Tesoro escondido y la Perla de gran precio en Mateo 13: 44-46.
El día de hoy Dios me dio la oportunidad de predicar este pasaje el cual comparto esperando que sea de bendición para ustedes.
La Devoción Familiar
La Iglesia Bautista Reformada Los Lagos realiza anualmente una conferencia familiar pensando beneficiar a la iglesia con instrucción bíblica. El enfoque siempre ha sido la familia. Este año se organizó una conferencia pensando en el tema de la Devoción familiar y por ello invitamos al pastor Marcos Peña, pastor de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, en República Dominicana. Fue un gozo poder conocer al pastor y a su esposa y realmente fue una bendición haber estado bajo su instrucción este año.
La novedad este año fue la participación de otras dos iglesias de nuestro país que han conocido las doctrinas de la gracia y que están siendo usadas por Dios para el avance de Su evangelio en Costa Rica. Fue de gozo también haber podido compartir con estos hermanos, conocerlos más y ver lo que Dios está haciendo en medio nuestro. Pero, sobre todo fue un gozo ver la felicidad de estos hermanos de poder ser instruídos bíblicamente en un tema tan importante.
Sabiendo, como he dicho, la importancia de este tema, deseo compartir los videos de la conferencia, sabiendo de antemano que todos serán bendecidos. Les insto a ver la última sesión de preguntas y respuestas en donde el pastor Peña abarca gran cantidad de preguntas, ofreciéndonos respuestas y distintos abordajes para realizar y/o mejorar devocionales familiares.
Porqué pecamos?
En esta entrada mi deseo es dirigirme a todos aquellos que afirman ser cristianos. La idea es que el cristiano, por lo que afirma la Escritura, tiene un gran temor de pecar, por lo tanto, hacerlo le trae preocupación. La pregunta, entonces, “Porqué pecamos?,” es relevante para ellos, sin embargo, me gustaría pensar que la entrada va a ser de bendición para los no creyentes.
Ahora, si quisiera dar una respuesta a esta pregunta, diría lo siguiente: El cristiano peca porque su comprensión del evangelio en un momento dado no es la adecuada.
Y podríamos desmenuzar el pecado en innumerables cosas que constituyen por sí mismas pecado. Por ejemplo, podríamos hacernos la siguientes preguntas: Porqué llegamos tarde a la iglesia el domingo? Porqué no servimos a nuestros hermanos? Porqué desobedecemos a nuestros padres? Porqué disfrutamos de las sensualidades del mundo? Etc, etc.
Y la respuesta a estas preguntas sigue siendo la misma: Hacemos todo esto como cristianos porque nuestra comprensión del evangelio en un momento dado no es la adecuada. Pablo le escribió a la iglesia en Roma lo siguiente, “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree” (Romanos 1: 16).
Ahora, sería un error pensar que el apóstol está diciendo que el evangelio es poderoso solamente para hacer salvo a una persona. Eso no es lo que Pablo está diciendo. El apóstol está diciendo que el evangelio es poder de Dios para salvación a todos los creyentes. La salvación no es meramente algo que ocurre en un punto de la vida de un pecador. La salvación no sólo tiene un tiempo pasado, sino que la salvación es lo que Dios hace a todo lo largo de la vida del creyente. Es decir, la salvación tiene un pasado, un presente, y un futuro en la vida de un pecador.
Para ponerle nombre a lo que estoy diciendo, la salvación en el pasado viene a ser la regeneración o el nuevo nacimiento. En el pasado Dios le dio vida espiritual a cada individuo de Su pueblo levantándolo de entre los muertos espirituales, cambiándole su corazón, otorgándole arrepentimiento y fe en el Señor Jesucristo (Efesios 2: 8-10). Además, en el pasado Dios, por medio de la fe, justificó a ese pecador (Romanos 3:24) declarándolo justo delante de Él habiéndole imputado la justicia perfecta de Jesucristo (2 Corintios 5:21).
Pero, también en el presente Dios está salvando a cada individuo de Su pueblo por medio de la obra santificadora del Espíritu Santo. La santificación se refiere a la obra de Dios en el pecador por medio de la cual se mortifica el pecado remanente, se despoja del viejo hombre y se viste del nuevo hombre (Efesios 4:22,24).
Y además, en el futuro Dios salvará a cada individuo de Su pueblo en la glorificación (1 Corintios 15:52-53). El Nuevo Testamento está lleno de expresiones como, “seremos salvos,” (Hechos 15: 11; Romanos 5:9-10, etc). Porqué? Porque en el futuro Dios terminará de salvar a Su pueblo del pecado, quitándolo para siempre de nuestros cuerpos mortales haciéndonos incorruptibles.
Ahora, qué tiene que ver esto con la pregunta que nos hicimos al principio? Bueno, tiene mucho que ver.
Cuando un cristiano peca o anda en pecado demuestra que no comprende adecuadamente el evangelio o no lo ha abrazado como debería. El evangelio es poder de Dios! Poder para qué? Para salvarnos! El pecador necesita el evangelio no sólo para ser salvo en el pasado, sino también para su salvación en el presente, es decir su santificación. El creyente cuya santificación no es evidente lo más probable es que no esté meditando adecuadamente en el poderoso evangelio de Dios.

