Violar Mandamientos de Hombres no es Pecado
En las últimas semanas se han estado escuchando diferentes noticias con respecto al sacerdocio católico romano. Hemos leído acerca del presidente del Paraguay, quien siendo sacerdote tuvo dos hijos con diferentes mujeres. Y más recientemente, el famoso sacerdote Alberto Cutié, quien fue filmado en las playas de Miami en traje de baño y besando a una mujer. Este último admitió que era cierto y agregó que amaba a la mujer, quien es divorciada y tiene dos hijos con su ex-esposo, y que pensaba casarse con ella.
Este día quiero ponerlos a pensar. Y la verdad esta entrada se debe a una conversación que escuché en los pasillos del hospital cuando salió la noticia de Alberto Cutié. Los noticieros en mi país entrevistaron a varias personas en la calle preguntándoles si creían correcto que los sacerdotes fueran célibes. Y fue justamente esto el comentario que escuché entre pasillos. Unas personas decían que si los sacerdotes dejaban el celibato se parecerían a los protestantes, como si eso fuera algo ofensivo.
Lo que quiero recalcar hoy es esto: Estos sacerdotes no han pecado por violar mandamientos humanos. El celibato del clérigo no es un mandamiento divino, sino que es un mandamiento ordenado por hombres. Dios ha dicho en su palabra que muchos de los apóstoles tenían esposas-inclusive Pedro (1 Corintios 9: 5)- y que los pastores deben ser maridos de una sola mujer (1 Timoteo 3). No quiero implicar que un pastor necesariamente tenga que ser casado, pues tenemos ejemplos bíblicos de hombres que no eran casados y eran líderes eclesiásticos, entre ellos Pablo, Tito, Timoteo, etc. Pero, es claro que el celibato no es algo que haya sido impuesto por Dios. Es más, la enciclopedia católico romana dice que, Read more…
El Adulterio y la Sensualidad en el Vestir
Omar Jaramillo, un hermano que he conocido a través de facebook ha transcrito un excelente artículo acerca del adulterio y la forma de vestir de la mujer cristiana de MIguel Linares de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo de República Dominicana. Considero que será de bendición para todos ustedes.
“Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” Mt. 5:27-28.
Es indudable que el centro de atención de estas palabras de Jesús está dirigido al varón, y que el peso de la enseñanza contenida en ellas recae mayormente sobre los hombres, y que es a nosotros a quienes se señala como responsables de codiciar y adulterar. No obstante eso, podemos afirmar sin reservas que la mujer no juega un papel enteramente pasivo en el caso que el Señor Jesucristo está planteando en este pasaje.
El espíritu de la Ley
Es probable que hasta el momento en que el Señor pronunció estas palabras, los maestros judíos creían, y así enseñaban a los hombres, que el adulterio se limitara al hecho meramente externo de tener relaciones sexuales con una mujer que no era la propia. Sin embargo, el Señor Jesucristo, en lo que hoy conocemos como el Sermón del Monte, expone delante de ellos, y de nosotros, el verdadero espíritu del séptimo mandamiento, y nos transporta más allá de nuestra carne; nos lleva al plano de nuestros pensamientos e intenciones del corazón, aspectos que juegan un papel determinante en la correcta obediencia de este mandamiento.
Dicho de otra manera, el adulterio tiene dos caras: Una externa, física; y otra interna, espiritual. Siendo el lado espiritual e interno el lugar (si se le puede llamar así) donde se origina el pecado que, dependiendo de ciertos factores y circunstancias, puede llegar a ser una realidad en el plano físico. En otras palabras, un hombre puede llegar al adulterio sin tan siquiera haber tocado un solo milímetro de la piel de una mujer. Más aún, puede serlo durante toda su vida. Su vista en combinación con su mente y voluntad, son suficientes para encender sus pasiones pecaminosas y convertirlo en un adúltero. Read more…
Spurgeon: Los Usos de la Ley
Tenía mucho tiempo de no compartir parte de los sermones de Spurgeon. Pero este día quiero compartir con ustedes unas palabras de este sabio hombre de Dios, sobre todo cuando he estado defendiendo la posición reformada con respecto a a obediencia y observancia que le debe el creyente a la ley de Dios. Les dejo entonces con el sermón de Charles Spurgeon dado el Domingo 19 de Abril de 1857, basado en Gálatas 3: 19, “Entonces, para qué sirve la ley?”
El Apóstol Pablo, mediante un argumento poderoso y altamente ingenioso, ha demostrado que la ley no fue establecida por Dios para la justificación y salvación del hombre. Él declara que Dios hizo un pacto de gracia con Abraham mucho antes de que la ley fuera dada en el Monte Sinaí; que Abraham no estuvo presente en el Monte Sinaí, y que, por lo tanto, no pudo hacerse alteración alguna al pacto hecho allí, por sugerencia suya; que, adicionalmente, no se le pidió el consentimiento a Abraham para alguna alteración del pacto, y sin su consentimiento el pacto no podía haber sido cambiado legalmente; y además, que el pacto permanece firme e inconmovible, viendo que fue hecho a la simiente de Abraham, al igual que al propio Abraham. “Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.” Read more…
En la clase dominical de la iglesia hemos iniciado un estudio acerca de los Deberes de los Pastores hacia la Iglesia y de la Iglesia hacia los Pastores. El estudio se basa en las predicaciones del gran siervo de Dios, Sugelén Michelén, pastor de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en República Dominicana. Les recomiendo estos sermones. Estaré colocando uno cada semana. Serán de gran bendición!
Podcast: Vistiéndose de Buenas Obras
En este episodio tarto el tema de Carrie Prejean basándome en el texto de 1 Timoteo 2: 9-10. Bendiciones!
http://cdn1.libsyn.com/sujetosalaroca/Podcast_19.mp3?nvb=20090509003031&nva=20090510004031&t=0a796eb24885b0dd65e8b
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