Skip to content

El Adulterio y la Sensualidad en el Vestir

mayo 11, 2009

Omar Jaramillo, un hermano que he conocido a través de facebook ha transcrito un excelente artículo acerca del adulterio y la forma de vestir de la mujer cristiana de MIguel Linares de la Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo de República Dominicana. Considero que será de bendición para todos ustedes.

“Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón” Mt. 5:27-28.

Es indudable que el centro de atención de estas palabras de Jesús está dirigido al varón, y que el peso de la enseñanza contenida en ellas recae mayormente sobre los hombres, y que es a nosotros a quienes se señala como responsables de codiciar y adulterar. No obstante eso, podemos afirmar sin reservas que la mujer no juega un papel enteramente pasivo en el caso que el Señor Jesucristo está planteando en este pasaje.

El espíritu de la Ley

Es probable que hasta el momento en que el Señor pronunció estas palabras, los maestros judíos creían, y así enseñaban a los hombres, que el adulterio se limitara al hecho meramente externo de tener relaciones sexuales con una mujer que no era la propia. Sin embargo, el Señor Jesucristo, en lo que hoy conocemos como el Sermón del Monte, expone delante de ellos, y de nosotros, el verdadero espíritu del séptimo mandamiento, y nos transporta más allá de nuestra carne; nos lleva al plano de nuestros pensamientos e intenciones del corazón, aspectos que juegan un papel determinante en la correcta obediencia de este mandamiento.

Dicho de otra manera, el adulterio tiene dos caras: Una externa, física; y otra interna, espiritual. Siendo el lado espiritual e interno el lugar (si se le puede llamar así) donde se origina el pecado que, dependiendo de ciertos factores y circunstancias, puede llegar a ser una realidad en el plano físico. En otras palabras, un hombre puede llegar al adulterio sin tan siquiera haber tocado un solo milímetro de la piel de una mujer. Más aún, puede serlo durante toda su vida. Su vista en combinación con su mente y voluntad, son suficientes para encender sus pasiones pecaminosas y convertirlo en un adúltero.Sin embargo, a pesar de que el Señor le salió al frente a la deficiente enseñanza de los fariseos en relación al adulterio, y presentó el aspecto intangible de este pecado, al día de hoy no son pocos los cristianos, hombres y mujeres, que ignoramos el poder que una mirada tiene para activar en la mente la concupiscencia y la lascivia. Y más que nunca en la historia, por causa de la sensualidad imperante en el vestir femenino, nosotros debemos reforzar nuestras defensas, pues cada día son mayores las posibilidades de que cualquier cristiano llene sus ojos de adulterio (2Pe. 2:14).

Relación entre el adulterio y la sensualidad femenina

Por eso consideramos imperioso tratar de entender la naturaleza del pecado de adulterio y su relación con la sensualidad femenina en el vestir, pues conociendo esto, tanto hombres como mujeres cristianos, tendremos a nuestra disposición un arma más para combatirlo.

En el texto que sirve de base a este artículo, podemos observar cuatro aspectos de sumo interés para la comprensión de la naturaleza del adulterio. En primer lugar, se debe observar el hecho de que el Señor dirige su advertencia primariamente a los hombres. Esto no significa que las mujeres queden exentas, pero es obvio que por la constitución misma de la naturaleza masculina, somos los más propensos al adulterio. En segundo lugar, debemos advertir el papel protagónico que juegan los ojos y la mente en relación con este pecado. En tercer lugar, no debe pasar desapercibido el objeto que se mira y que luego se codicia, y que puede resultar ser el agente externo que conduzca al adulterio. En cuarto lugar, se debe notar que el adulterio primariamente se gesta y se comete en la mente humana, y luego, como ya dijimos anteriormente, dependiendo de un sinnúmero de factores y circunstancias, puede llegar al aspecto carnal de este pecado.

El objetivo del Señor en este pasaje fue el de proveer a los súbditos de Su reino un correcto entendimiento de la naturaleza y esencia del adulterio, con la finalidad de librar sus almas de una falsa moral. Él tenía delante una gran multitud de hombres que muy probablemente nunca le habían puesto un dedo encima a otra mujer que no fuera su esposa, pero que sin embargo tenían sus mentes llenas de deseos pecaminosos, no por una, sino quizás por muchas otras mujeres. En la medida en que todo hombre cristiano sea más consciente de su propensión natural hacia el adulterio, de su naturaleza y origen, estará más apercibido del potencial del pecado, y podrá defender más apropiadamente su santidad.

El proceso del adulterio en el varón

Habiendo aclarado esto, debemos dar un paso más y hablar brevemente del proceso del adulterio. El Señor dice que puede iniciarse con una mirada. La mirada que puede llevar al adulterio no es aquella que resulta del simple acto de ver; sino que, según el verbo griego usado por el Señor en el texto, es aquella que resulta de una contemplación especial, de un discernimiento cuidadoso de aquello que se mira. Y es bueno aclarar que esto no quiere decir que se necesite de mucho tiempo, es algo que toma unos breves segundos. Pero si esa mirada nos llevará a pecar o no, es algo que se determina en el plano de la mente. Si el que mira es inconverso, es decir, alguien dominado y controlado por el diablo y el pecado, espiritualmente muerto, irremediablemente pecará. Si el que mira es un cristiano, es decir, alguien a quien Cristo ha dado vida espiritual, y que es gobernado y controlado por el Espíritu Santo, se producirá un choque entre el deseo de la carne y el espíritu (Romanos 7).

Tan pronto como nuestros ojos son impactados, el asunto pasa a la mente, quien es la que descodifica lo contemplado por los ojos, y la que activa la imaginación y pone en funcionamiento la concupiscencia. En este momento ya la mente y el corazón del varón han sido atrapados por el pecado de adulterio. Pero si el encuentro fue casual, es decir, la mujer es una desconocida, y no se dan las condiciones para entablar algún tipo de relación, es muy probable que todo quede en el nivel mínimo de la codicia, y por tanto el hombre no sea movido a tomar ningún tipo de acción. Pero no sucede igual si la mujer que atrapa el corazón lascivo de un hombre está tan cerca como el vecindario, la universidad, el trabajo, etc. En estos casos las posibilidades de que la codicia, que no es otra cosa que un deseo intenso por lo que pertenece a otro, nos lleve a fraguar un plan para tratar de obtener lo que deseamos con pasión, son mucho más altas. Esto puede desembocar en el acto físico del adulterio.

Así que, todo hombre debe conocer cuál es el grado o medida de su debilidad, de modo que pueda tomar las debidas precauciones, cuando se enfrenta a un mundo donde cada día la mujer se viste de manera más sensual. Hoy, como nunca antes en la historia humana, el cuerpo de la mujer es “vestido” para que actúe como un poderoso imán ante la mirada de los hombres. Cada día millones de mujeres en el mundo se visten expresa y deliberadamente para atraer la mirada de los hombres a varias partes específicas de sus cuerpos. Los diseñadores de modas conocen muy bien la naturaleza masculina y femenina, y sus diseños para la ropa femenina, desde la interior hasta la exterior, están dirigidos a resaltar aquellas partes de la anatomía femenina que atraen poderosamente la mirada de los hombres. Cosas que parecen tan sencillas e ingenuas como un jean que tiene una parte desteñida, en verdad tienen la finalidad de resaltar y llamar la atención de otras partes, para producir un efecto en el varón. Y ni siquiera hemos mencionado el impacto e importancia que la desnudez, parcial o velada, tiene en esto de la sensualidad en el vestir femenino.

Así que, todo hombre cristiano de hoy, conociendo el papel protagónico que juegan los ojos en el proceso del adulterio, debe seguir el ejemplo de Job, y hacer un pacto con sus ojos para no mirar codiciosamente (Job 31:1), además de desarrollar el hábito de hacer su ojo bueno, de esa manera contribuirá activamente a controlar la codicia en su corazón, que, entre otras cosas, le puede llevar al adulterio (Mt. 6:22-23).

Pero, en aras de ser bíblicamente balanceados, creo que es correcto señalar, que las palabras del Señor también aclaran que no toda mirada es codiciosa, es decir, no todo el que mira a una mujer llega necesariamente a codiciarla. Dios hizo todas las cosas hermosas, y dio al ser humano la capacidad de apreciar la hermosura de su creación. Y una de las cosas que Dios puso en el hombre fue la capacidad de apreciar la hermosura y belleza del sexo opuesto. Es la presencia del pecado en nuestros miembros, lo que puede llevarnos a transformar lo bueno en malo.

El protagonismo de la mujer

Ahora bien, el mandamiento a no adulterar, por ser más proclive en los hombres, casi siempre es tratado teniendo al varón como foco primario de atención. Pero en esta ocasión queremos acercarnos a este mandamiento tomando como punto de partida el agente externo, el objeto que se contempla y que se codicia, y que puede llevar a un hombre a cometer el pecado de adulterio. Nos referimos a la mujer. Y de manera específica nos referimos a la mujer cristiana. Toda cristiana debe saber de que será objeto de la mirada de los hombres. Sea que esté en las calles, en la universidad, en el trabajo, como en la iglesia. Y su figura impactará por igual en los ojos de hombres impíos como de hombres piadosos.

La mujer cristiana que no tiene en cuenta que debe cuidar y vigilar su vestido, podría ser usada por el diablo como carnada para atrapar primariamente la vista del varón, y posteriormente moverlo a la codicia. Ella no debe ser ni ignorante ni indiferente a esta debilidad masculina. Como guarda responsable de su hermano, debe cuidar su vestido para que no resulte piedra de tropiezo que hace caer. Lo que queremos enfatizar es el hecho de que si bien es cierto que el varón debe cuidar donde pone su mirada, no es menos cierto que la mujer debe cuidar de no mostrarse como fruto de tentación para el varón. Es una responsabilidad compartida. Si la mujer hace tropezar al varón, por causa de un vestir descuidado o no piadoso, él será responsable de su pecado, pero a ella “mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar” (Mr. 9:42).

No estamos descargando la responsabilidad masculina, sino más bien balanceándola, pues conocemos la facilidad con que la mente del varón es atrapada y desviada hacia la lascivia, pero también sabemos que esto se puede magnificar con un poco de ayuda de parte de la mujer, y a eso es precisamente a lo que queremos salirle al frente.

A toda hermana amada que lea estas notas, quisiera preguntarle, ¿qué es lo que quieres proyectar hacia los hombres que te miren, sean estos creyentes o no? ¿Tu cuerpo o tu piedad? ¿Qué quieres que quede en la mente de los hombres que te miren, sobre todo en los cristianos? ¿Tu figura tentadora o tu piedad atrayente? Mi amada hermana, quisiera que notaras en los versículos que siguen al texto que nos sirve de base, es decir, Mt. 5:29-30, la radicalidad de las medidas que el Señor aconseja a los hombres. En un lenguaje que claramente es figurado, y que jamás debe tomarse como literal, Él les ordena mutilarse: Saca tu ojo derecho; corta tu mano derecha. ¿Sugiere tu forma de vestir que un cristiano tenga que prácticamente optar por este tipo de medidas? Por otro lado, es curioso que el siguiente tema que el Señor trata en Su sermón, sea precisamente el divorcio. ¿Estará pasando por la mente de algún hermano casado la idea de divorciarse, sólo por el hecho de mirarte? ¿Estarás tú provocando en él tales pensamientos sólo por la forma en que te vistes?

En estos últimos tiempos un porcentaje considerable de mujeres cristianas minimizan los pecados que resultan de un vestir sensual. Si tomáramos como ejemplo a una hermana que labora como secretaria en una empresa secular, ella será muy celosa y fiel en no mentir, aun corriendo el riesgo de ser despedida; y no tendrá muchos problemas en apegarse al hecho de que “es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hch. 5:29). Pero quizás no tenga la misma actitud al momento de vestir un pantalón de talle bajo con una blusa corta; o un jean más ajustado de lo debido; o cualquier otra prenda que revele o insinúe los contornos de su cuerpo.

Quisiera concluir este artículo, dirigiendo la mente del lector a Ro. 12:1-2: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Si eres un hombre cristiano, presenta tus ojos y tu mente a Dios en sacrificio vivo, y no cedas a la tentación de una mirada. Si eres una mujer cristiana, presenta tu cuerpo a Dios, en sacrificio santo, y no te conformes a la moda sensualmente perversa de este siglo. Amén.

sujetosalaroca.org
Suscribete para recibir actualizaciones de entradas como esta.
Suscribete por email.
Suscribete al podcast por iTunes.
Únete al grupo en Facebook aquí.
Apoya este sitio visitando los patrocinadores aquí.

Anuncios
20 comentarios leave one →
  1. Felipe permalink
    mayo 11, 2009 1:06 pm

    Muy bueno el articulo, conoci a un anciano predicador que de forma jocosa decia que la primera mirada no es pecado, pero la segunda,tercera, cuarta…etc, si es pecado.

  2. kmql permalink
    mayo 11, 2009 3:56 pm

    Excelente articulo sin duda alguna… Bendiciones!

  3. mayo 11, 2009 8:30 pm

    ¡Muy bien! Amén.
    Es cierto que los hombres tanto cristianos como inconversos miran a las féminas cuando éstas llaman la atención. Pero a veces otros asuntos son también motivo de codicia para los hombres, por ejemplo cuando la mujer es culta y educada, o cuando es inteligente y sagaz.

    Es por eso que muchas veces me he cuestionado el hecho de si la mujer debe salir de su casa para ejercer una profesión que se caracterice por ser terreno de varones.

    En mi caso particular, me gradué de la Universidad del Bio-Bio, Chile, con el título de Ingeniero Comercial (algo así como Sales Engineer o Comercial Manager). Creo que es un terreno de hombres y generalmente, si haces bien el trabajo, puedes llegar a competir con ellos.

    A veces creo que si hiciera la perfecta voluntad de Dios me tendría que quedar en la casa cuidando piadosamente a mis tres hijos.

    ¿que opinan de esto?

  4. Juan permalink
    mayo 12, 2009 10:19 pm

    Saludos Viviana!

    En mi opinión personal hay cosas que son de hombres hasta que llegan las mujeres y entonces se convierten en trabajos mixtos.

    La mujeres santas de la Biblia también se dedicaban al pastoreo, Lidia era una comerciante reconocida vendedora de púrpura.

    ¿Quién ha dicho que la mujer deba estar encerrada en su casa como si estuviese presa? Somos cristianos, no talibanes.

    Utiliza los talentos que Dios te ha dado para su gloria, tu sustento y el bien social. Si lo haces así no hay pecado alguno. Y si tienes que competir hazlo con honestidad. Eso provoca la superación personal y social.

    La gracia sea contigo!

  5. ricardo saavedra flores permalink
    mayo 13, 2009 4:50 am

    uff.buen mensaje, pero no creo que haya que precipitarse, lo hermoso hay que observarlo, yo puedo mirar a una modelo y ver su belleza, pureza, su aire y no por ello me pasan perversiones por la mente, pero hay que ser cuidadosos, y rogar a Dios que nuestras mentes sean moldeadas conforme al caracter de Jesucristo para tener una mirada pura en todos los aspectos cotidianos que se nos presentan.
    no creo que sea necesario de parte de una mujer el mostrar más, para de algún modo pensar que con ello resalta su belleza, personalmente no me parece apropiado pensar asi, creo profundamente que en lo decoroso y sobrio se hace notorio lo hermoso y lo bello.

    tomar una postura un tanto maniquea con respecto a estos temas es siempre aberrante, siendo que Dios en un comienzo creo personas bellas, puras y agradables a Él, pero bien sabemos las consecuencias del pecado sobre nuestras mentes, el grado de degradación total nos impide ver las cosas como Dios quiere que las veamos, pero tenemos a Cristo Nuestro Redentor quien se encarga cada dia de renovar y reformar nuestras formas de pensar y observar las cosas, todo esto para lograr ser agradables a Dios nuevamente.

    • libni lizcano permalink
      mayo 13, 2009 5:33 pm

      Primeramente envio un saludos a todos los foristas,

      por mi tierra Venezuela hay un dicho que dice “al picado por culebra le asustan hasta las lagartijas” con esto quiero hacer un llamado para que comprendamos a los “debiles” en la fe, pienso que cada uno debe analizarse y comprender que todos tenemos diversas areas de debilidad, si no el la mujer puede ser la bebida, el dinero, el poder, etc.

      Es decir todos somos “debiles” razon por lo cual debemos apoyar y respetar la posicion de cada uno de mis hermanos tome para resguardarse del pecar.

  6. elunicodiosverdadero permalink
    mayo 13, 2009 3:31 pm

    Hola Juan:

    ¡Buen dato el que me diste! A veces mi conciencia me acusa mucho mas de lo que debería.
    Como caminé antes de mi conversión por terrenos oscuros y nada provechosos, ahora ando con mucho cuidado para no tropezar….

    Bendiciones!!!

    • Juan permalink
      mayo 14, 2009 12:07 pm

      Hola Viviana

      Me alegra muchísimo que mis palabras te hayan aportado algo, todos queremos sentirnos útiles a los demás miembros de la familia de la fe.

      Todos, antes de ser rescatados por Cristo, andábamos por caminos oscuros así que no debieras autoculparte de cosas que ya son pasadas. En virtud de Cristo ya tienes la remisión de tus pecados. Ese era el gran conflicto de Lutero ¿Recuerdas?

      La prudencia es buena pero llevada al extremo se convierte en miedo y el miedo paraliza e impide el desarrollo de las relaciones sociales y los potenciales de un individuo.

      Así que anímate y sé valiente hermana!

  7. mayo 14, 2009 5:15 pm

    Hola, desde “lo último de la tierra” y del globo terráqueo! aquí desde Ushuaia, en Tierra del Fuego, Patagonia Argentina les mando un saludo a todos los foreros agradeciendo sus aportes tan enriquecedores.

  8. mayo 17, 2009 4:14 am

    Excelente articulo.

    Hace un buen tiempo que hice un post con el.

    http://lumbrera.wordpress.com/?s=LA+SENSUALIDAD+EN+EL+VESTIR

    Saludos a todos los sujetados!

    ME ENCANTA EL NUEVO BANNER!

  9. radney permalink
    junio 18, 2009 2:48 pm

    Permitamos que Dios nos vista como lo hizo con Adan y Eva, esdecir, al vestirnos preguntemosle a Dios si le estamos agradando en ello o si nos estamos agradando a nosotros mismos.

  10. radney permalink
    junio 18, 2009 2:48 pm

    Hoy en dia la gente ya no quiere vestirse, mas bien quiere desvestirse. El espiritu dse desnudez esta de moda.

  11. JULIO permalink
    julio 18, 2009 2:54 am

    ustedes sabian que en los paises musulmanes las mujeres usan el burka es una vestimenta que usan las mujeres musulmanas se cubren de los pies ala cabeza todas tapadas y los hombres musulmanes las miran con lujuria y hay fornicaciones adulterio violaciones etc., lo que quiero decir es que el problema NO esta en la vestimenta de las mujeres sino en la mente y en el corazon de cada persona cristo dijo cualquiera que mira a una mujer para codiciarla ya adultero con ella en su corazon……….como se vestian las mujeres en la epoca de cristo andaban todas tapadas sin embargo habia lujuria., muchas veces en las iglesias pecamos de machistas y toda la culpa la echamos alas mujeres cuando en realidad el verdadero problema esta en la mente y corazon de cada persona.

  12. learsi permalink
    junio 29, 2011 11:32 am

    Las semillas que ha estado sembrando el maligno en el corazon de los hombres y de la iglesia, son muy sutiles, casi imperceptibles, como que no hacen daño; y son: insinuacion, seducccion, sensualidad, atrevimiento erotismo, exhibicionismo, permisividad, indiferencia, omision. Lo que si da susto son sus frutos: adulterio, porno, violaciones,adicciones, coodependencia, temores y ansiedad entre otros. La prenda mas exhibicionista que se haya elaborado para el hombre o para la mujer es el pantalon; cuando una persona se ciñe, o se ajusta una prenda a su cuerpo , practicamente se desnuda. Y para la muestra esta que a las nujeres ahora las sacan a la calle en medias veladas( con estampados, para dicimular)

  13. lalox permalink
    mayo 4, 2012 5:47 pm

    Excelente hermano, estoy de acuerdo, solo una duda que espero me puedan ayudar ¿Que piensan de la ropa ajustada que tienen que usar los deportistas? pues para hacer ciertas actividades deportivas requieren de una ropa ajustada especial, por ser mas fresca, ligera y que no tenga resistencia al viento para el caso de los maratonistas por ejemplo. O que piensan de los trajes de baño, ya sea para ir a la playa, tomar clases de natación, o para el caso de la gente que vive de este deporte (nadadores profesionales) pues muestran mas que una minifalda por ejemplo, pero pareciera que no nos queda de otra para ser aceptados en una alberca o deporte. Debemos evitar esta ropa porque seria impúdica o sensual? y por lo tanto deberíamos dejar los deportes? por favor diganme que piensan

  14. Jose Luis Garcia permalink
    febrero 18, 2013 11:16 am

    Bendiciones a todos, he leido atentamente lo expresado y quiero decir que estoy de acuerdo con el articulo, solo que podria agregar dos cosas que quizas podrian funcionar como un sosten al momento de ser tentado en el corazon y en los ojos. En primer lugar estoy de acuerdo con lo que nos dice Julio (uno de los que nos deja su opinion) es decir, que si, tenemos un corazon lleno de deseos inapropiados seguramente no necesitaremos necesariamente que la mujer lleve pocas ropas es por eso que imprecindiblemente necesitamos renovar nuestros pensamientos – como esta escrito – si nuestra mente se llena del conocimiento de Dios, esto permitirá en nosotros la continua meditacion sobre las cosas del reino y muy probablemente no halla lugar para los deseos de nuestra carne. acuerdesen lo que dijo pablo en el libro de romanos capitulo 8 -si no recuerdo mal- que por la ley del espiritu hariamos morir la ley de la carne. En segundo lugar es tremendamente necesario “La comunion con el Espiritu Santo”, si un cristiano no toma en cuenta la Oracion como su estilo de vida, posiblemente se encuentre en esta situacion donde no tenga las fuerzas para evitar ser tentado, sea casado o no. Si Cristo hablo del adulterio justamente nos estaba indicando que todos podriamos estar propensos a engañara a nuestras esposas/esposos. pero en fin, no quisiera entorpecer este precioso mensaje que nos dan nuestros amigos, solo quisiera agradecerle porque es muy rica la sabiduria y la revelacion en el desarrollo del tema abordado. un abrazo, soy Jose Luis de las Breñas – Provincia del Chaco – Republica Argentina. Dios los bendiga!!

  15. raulf permalink
    septiembre 1, 2013 1:11 pm

    Las potestades, y principados, que gobiernan a las personas con el pretexto de las modas son muy sutiles para ejercer y hacer su trabajo con eficacia.
    Le llamo la siembra que el maligno hace en la sociedad y en las iglesias; ¿y cuál es la siembra?, pues quien se afana, o se pone en alerta por una persona que llegue con vestimentas muy insinuantes, sensuales, eróticas, atrevidas, exhibicionistas, seductoras; y puede ser un caballero o una hermosa dama. La gran justificación y normalización, es el decir que está de moda.
    ¿Que nos asusta, y nos da horror?; pues sus frutos cuando salen a la luz. Cuando el líder, o el pastor, o el creyente, cayó en adulterio, pornografía, violaciones y abusos hasta de violencia intrafamiliar; (un individuo que no puede gobernar los estímulos y sus deseos, puede comportarse iracundo por alguna insatisfacción, y como no sabe expresarlo entonces puede tener comportamientos que ni el mismo podría entender). Pues simplemente su emociones, deseos y voluntad han estado siendo afectados por estímulos que provienen del mismo infierno con los pretextos de la moda y toda la parafernalia de la publicidad y el trabajo que han elaborado los publicistas con la NEUROLINGUISTICA, y muchos otros elementos que el común de la gente pasamos por alto.
    ¿Y qué hacemos?; oramos, reprendemos, y ayunamos; pero en muchas ocasiones nada ocurre.
    Pues resulta que no todo son demonios y es imperativo cambiar nuestros hábitos y costumbres que nos han impuesto bajo un entorno religioso, y que podría estar desalineado con los propósitos de la verdad de Dios.
    Considero bien importante que volvamos a pensar por qué hago lo que hago, y si lo que hago o dejo de hacer está alineado y es correspondiente con los fundamentos de principios y valores cristianos QUE NOS MUESTRA LA CULTURA DE JESÚS, pues muchos de nosotros hemos sido discipulados en una subcultura llamada evangélica, o de otra índole, y nos abruma que no vemos resultados SATISFACTORIOS.
    Es nuestra responsabilidad modelar y vivir la luz que Dios nos ha dado, sin pretender hacerle el trabajo al Espíritu Santo, (pues el El quien puede dar convicciones y cambiar a las personas). Pero es mi responsabilidad no renunciar a mi condición de EMBAJADOR DEL REINO DE DIOS, y comportarme como cualquier ciudadano del común. Aunque a muchos les parezca salido de la realidad (su realidad del mundo, ancho y espacioso es el camino …..).
    Los varones tenemos una gran responsabilidad, por ser CABEZA, y es imperativo que volvamos a modelar adecuadamente, siguiendo el modelo del Señor , y no los modelos propuestos por la sociedad en decadencia. Pues no son ningunos hombres Santos de Dios los que promueven las modas, y pretenden normalizar estilos de vida que dañan a los seres humanos y traen dolor al corazón de Dios; la mayoría, no todos, pero si la mayoría de diseñadores de moda son personas que no son temerosas de Dios; y algunos son es homosexuales, y son los mayores promotores de la siembra que el maligno hace; un ejemplo claro es como se le impuso a los hombres a que usaran EL PANTALÓN LA PRENDA MAS EXHIBICIONISTA QUE SE HAYA ELABORADO en lo que ha trascurrido de la humanidad; causando atropellos abusos humillaciones y trayendo vergüenza a nuestras mujeres y a los infantes, que han sido las mayores victimas del llamado MACHISMO.
    Lo mas adecuado para vestirse decentemente, con pudor, y con respeto, y comodidad un caballero, es una falda a la rodilla, o un vestido con falda

  16. septiembre 1, 2013 1:21 pm

    Dios nos ha dado dones y talentos, y herramientas para que los pongamos a funcionar de manera eficaz y llevar Gloria y Honra a Dios. El proyecto de vida de cada persona es muy personal y particular; y solo El Señor nos puede certificar, es nuestra responsabilidad conducirnos en integridad, respeto y reverencia a Dios. Lamentablemente los humanos pecamos mas por miedo a los hombres que por respeto a Dios

Trackbacks

  1. El Adulterio y la Sensualidad en el Vestir | AQUI ENTRE NOS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: