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Cómo Nos Llegó El Nuevo Testamento?-Parte III

noviembre 24, 2010

Esta entrada no iba a ser parte de la serie que estoy llevando a cabo en estos días, sin embargo leyendo un artículo del Centro Para El Estudio de los Manuscritos del Nuevo Testamento dirigido por el académico Daniel Wallace, me pareció importante explicar algunas cosas más acerca de los estilos de la escritura de la antigüedad.

Ayer esribí acerca de los tipos de letra que eran utilizados, mayúscula o minúscula. Dije, además que los manuscritos más tempranos fueron unciales, es decir que fueron escritos en mayúscula, mientras que a partir del siglo X aproximadamente se empezó a utilizar para todo documento literario la letra minúscula o cursiva.

Sin embargo, existen otras características importantes que debemos conocer con respecto a la escritura antigua. Y me estoy refiriendo a las abreviaciones. Este tipo de escritura se caracteriza por el acortamiento de ciertas palabras, y puede ocurrir de cuatro formas diferentes. Primero, la contracción que se refiere a aquella abreviación en la cual se omite parte de lo que está en el centro de una palabra. Por ejemplo, cuando escribimos Doctor, hacemos la contracción “Dr.” En los manuscritos del Nuevo Testamento la contracción está limitada a un grupo de tan sólo 15 palabras. Casi la totalidad de estas quince palabras están relacionadas con Dios o con asuntos sagrados y por ello se les ha llamado nomina sacra. Por ejemplo, en griego la palabra para Dios es Θεος, y en los manuscritos encontramos casi invariablemente la contracción Θς. Se piensa que los nombres divinos fueron los que primeramente sufrieron la contracción, quizás por reverencia, y luego se extendió a unos otros términos que estaban asociados con asuntos sagrados como por ejemplo la palabra hijo. Si esta palabra se estaba refiriendo a Jesús como el Hijo de Dios, entonces los copistas usaban la contracción υς, pero si no era ese el sentido de la palabra hijo, entonces se escribía la palabra completa υιος.

Segundo, la suspensión era otra manera de escribir en la antiguedad. Se le denomina suspensión cuando la parte final de una palabra es omitida. Por ejemplo, nosotros usamos en la escritura “Ene” para designar el mes de Enero. Esa es una suspensión. En la antigüedad, esta era la abreviación más comúnmente utilizada, ya que ahorraba tiempo y espacio al escribir, especialmente al final de una línea. Por ejemplo, para escribir la palabra τεκνα, entonces los copistas o escritores usaban la suspensión τεκ.

Tercero, la ligadura, la cual no es común en los manuscritos de tipo uncial y es cuando dos o más letras se combinan para formar un sólo gráfico. Por ejemplo, en la actualidad usamos “ff” o “fi.” En la antigüedad se solía hacer lo mismo con el fin de ahorrar tiempo y espacio.

Cuarto, comunmente en los manuscritos más tardíos se usaban símbolos. En nuestros días usamos gráficos como “&” para la conjunción “y.” Lo mismo ocurría en la antigüedad.

Ahora, qué tiene que ver esto con el artículo de Daniel Wallace que comenté al principio de esta entrada? Bueno, mucho! En el artículo titulado, “La Coma Juanina en un Manuscrito Pasado Por Alto,” Wallace comenta algo importante sobre el manuscrito Gregory-Aland 177 que se encuentra en una Biblioteca en Alemania. Se trata de un manuscrito en pergamino del siglo XI que contiene el libro de los Hechos, las epístolas paulinas, las epístolas católicas, y el Apocalipsis. Wallace comenta que la primera epístola de Juan se encuentra entre las hojas 68 verso y 74 verso. En la última de estas hojas se encuentra el pasaje de 1 Juan 5: 7-8 del cual escribí una entrada recientemente.

Sin embargo, lo importante es lo que Wallace nota en este manuscrito del siglo XI, y es que el versículo lee así, “οτι τρεις εισιν οι μαρτυρουντες, το πνευμα, και το υδωρ, και το αιμα· και οι τρεις εις το εν εισιν” (Tres son los que dan testimonio, y los tres están de acuerdo: el Espíritu, el agua y la sangre). El autor del artículo luego nos dice que en el margen superior del manuscrito hay una nota que con certeza corresponde a una nota más tardía, quizás de mitad del siglo XVI, cuatro siglos más tarde y que dice así, “v. 7 οτι τρεις εισιν οι μαρτυρουντες εν ουρανω: πατηρ, λογος, και πνευμα αγιον, και οι τρεις εις το εν εισιν” (Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno).

Esto es importante por varias razones, primero, los versículos no fueron inventados hasta la mitad del siglo XVI por Stephanus. Segundo, ninguno de los nombres sagrados se encuentra en nomina sacra lo cual era una característica de los manuscritos del Nuevo Testamento como escribí arriba. Noten que la nota marginal lee, “πατηρ, λογος, και πνευμα,” literalmente “Padre, Verbo, y Espíritu.” Los copistas originales de los manuscritos del Nuevo Testamento mostraban su reverencia a estos nombres usando abreviaciones. Al no estar esto presente es obvio que alguien que no fue el copista introdujo esta nota. Además es claro que no es una nota cercana a la fecha de origen del manuscrito, pues lee “v. 7 [versículo 7]” dejando claro que ya la división en versículos había sido inventada.

Tercero, la nota marginal no contiene los artículos que preceden a cada persona. Es decir, no dice, “el Padre, el Hijo, y el Espíritu,” sino, “Padre, Hijo, y Espíritu.” Porqué? Porque es una traducción del latín y no es una copia del griego original. El latín carece de artículos, por lo cual la Vulgata latina carece de artículos en este pasaje en particular. Es probable que quien introdujo la nota marginal haya querido hacer creer que esa frase era original, sin embargo lo que hizo fue introducir y traducir lo que se encontraba en el latín, sin pertenecer ni al manuscrito ni al escrito original del apóstol Juan.

Esto sirve de ejemplo de porque conocer estas cosas es ta útil y tan importante para nosotros. Este tipo de cosas pueden ayudarnos, generalmente, a estimar la fecha de cualquier escrito, como lo es para el manuscrito G-A 177 así como para la nota marginal.

Mañana escribiré lo que correspondía a la tercera parte de esta serie: las fuentes del texto del Nuevo Testamento.

sujetosalaroca.org
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3 comentarios leave one →
  1. David permalink
    noviembre 26, 2010 8:22 pm

    Este es mi aporte al tema de “Crítica Textual”:

    La crítica textual es el intento de restaurar las palabras originales del autor bíblico comparando y contrastando las numerosas copias y traducciones de la Biblia. Aquí crítica no significa “encontrar errores en” sino “evaluar ” las copias existentes del texto.

  2. Saúl A. Rodríguez permalink
    noviembre 28, 2010 8:04 am

    Hola Hermano Eduardo, tengo una pregunta ¿Cuál es la versión o el nombre del Nuevo Testamento que utiliza para las citas en Griego?

    Estoy siguiendo esta serie con muchos deseos de aprender.

    Gracias y saludos…

    • noviembre 28, 2010 10:51 pm

      Saul,

      Yo utilizo Logos Bible Software 4 en el cual puedo acceder a varias versiones: SBL, Westcott-Hort, Novum Testamentum Graece, Robinson-Pierpoint,Tischendorf, etc.

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