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Renunciando a la Idolatría: Venerando las estrellas

March 18, 2007

Con esta entrada vamos a finalizar la más reciente serie. En ella vamos a hablar acerca de aquellos que adoran las estrellas. En la historia podemos encontrar que en los pueblos antiguos, acostumbraban venerar al sol, la luna, las estrellas. Inclusive les daban nombres a las constelaciones en honor a sus dioses.Hoy vamos a ver como aún en nuestros tiempos tenemos hombres y mujeres que veneran las estrellas. Para muchos les podrá parecer algo insignificante, pero es algo bastante delicado, pues va contra la ley de Dios. Entonces qué nos dice Dios?

“Cuando se hallare en medio de ti, en alguna de tus ciudades que Jehová tu Dios te da, hombre o mujer que haya hecho mal ante los ojos de Jehová tu Dios traspasando su pacto, que hubiere ido y servido a dioses ajenos, y se hubiere inclinado a ellos, ya sea al sol, o a la luna, o a todo el ejército del cielo, lo cual yo he prohibido” Deuteronomio 17: 2-3

Claramente Dios nos dice en la Biblia que es pecado adorar otros dioses. Es fácil entender porqué. Sencillamente porque no hay más dioses; sólo existe: Jehová, Yo Soy, Yahwe. Como hemos visto en las entradas previas, la Biblia nos enseña que muchos de los pueblos del pasado adoraron a dioses que nunca los escucharon, y por ello hacían oraciones repetitivas (como muchos hoy en día), esperando que sus dioses hicieran algo por ellos. Dios les demostró que solamente Él estaba vivo y por ello castigó el pecado de muchas culturas.Qué hacemos hoy en día que se puede comparar a lo que se hizo en tiempos antiguos? En estos momentos vemos como muchas personas leen horóscopos, consultan adivinos, leen las palmas de las manos, hacen hechicería, etc. Todo esto es lo mismo que hacían esas culturas de las que hablabamos anteriormente. Muchos dirán que el horóscopo no tiene nada de malo. Claro que lo tiene, pues quiere decir que estamos poniendo nuestra confianza en lo que dicen las estrellas y no en Dios.

“Porque Jehová será tu confianza, Y él preservará tu pie de quedar preso” Proverbios 3: 26” Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová”
Jeremías 17: 7

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye” 1 Juan 5: 14

El consultar el horóscopo es igual que consultar adivinos. Sencillamente es pecado, ya que buscamos buscar las respuestas a nuestras oraciones en otras cosas y quitamos nuestra confianza de Dios. Debemos comprender que Dios es un Dios vivo, que escucha todas nuestras plegarias y por ello debemos confiar plenamente en Él.Ejemplos tenemos muchos en la Biblia, pero podemos leer acerca del reinado de Oseas cuando Dios los castigo por adorar a otros dioses e incluso a las estrellas (2 Reyes 17: 16). Otro ejemplo lo encontramos en el reinado de Manasés (2 Reyes 21: 3). Cuando quitamos nuestra confianza de Dios, estamos idolatrando otras cosas, ya que menospreciamos al Dios Todopoderoso.

Lo mismo nos enseña la Biblia acerca de consultar adivinos o hechiceros. Se nos dice claramente que es pecado el hacerlo, pues se considera que la persona que así lo hiciere se prostituye. Qué quiere decir ésto? Se prostituye en el sentido que pone su confianza en otros dioses. Pero no sólo será castigado el que pusiere su confianza en las estrellas y no se arrepintiere, pero también el que se dedica a ello:

“Y la persona que atendiere a encantadores o adivinos, para prostituirse tras de ellos, yo pondré mi rostro contra la tal persona, y la cortaré de entre su pueblo. Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios.”
Levítico 20: 6-7” Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos.”
Levítico 20: 27

Debemos tener mucho cuidado cuando pensamos que la adivinación es sólo un juego. Para Dios no lo es. Para Dios es una forma en la que nosotros idolatramos otras cosas, y eso es abominación para Jehová. Como hemos visto en otras entradas, al ser Dios un Dios justo, debe castigar el pecado y la desobediencia. Por ello si somos idólatras, seremos castigados si no nos arrepentimos y nos volvemos hacia el único Dios que existe.Y aquí muchos pueden decir cosas como: Pero yo creo en otro dios; ó yo soy ateo; ó no creo en la Biblia, etc. La verdad es que sólo existe Jehová, y a través de su pueblo (Israel) ha derramado su misericordia sobre el resto de las naciones, para que todos nosotros veamos Su gloria. A través de Israel envió a Su Hijo para que fueran salvas todas las naciones. Nadie puede negar que Jesús hubiese caminado sobre la tierra, y nadie puede negar que ascendió a los cielos. Es por ello que debemos hacer caso de la palabra de Dios que encontramos en la Biblia.

Antes de terminar me gustaría que analizaramos un último detalle, pues es práctica de alguns hechiceros y or lo tanto es pecado. En el pasaje de Levítico 17: 10-16, leemos acerca de aquellos que comen sangre. Este pasaje es utilizado por los Testigos de Jehová para fundamentar el hecho de no recibir transfusiones, etc.

“Si cualquier varón de la casa de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo. Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona. Por tanto, he dicho a los hijos de Israel: Ninguna persona de vosotros comerá sangre, ni el extranjero que mora entre vosotros comerá sangre. Y cualquier varón de los hijos de Israel, o de los extranjeros que moran entre ellos, que cazare animal o ave que sea de comer, derramará su sangre y la cubrirá con tierra. Porque la vida de toda carne es su sangre; por tanto, he dicho a los hijos de Israel: No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado. Y cualquier persona, así de los naturales como de los extranjeros, que comiere animal mortecino o despedazado por fiera, lavará sus vestidos y a sí misma se lavará con agua, y será inmunda hasta la noche; entonces será limpia. Y si no los lavare, ni lavare su cuerpo, llevará su iniquidad.” Levítico 17: 10-16

En este pasaje, Dios nos prohibe comer sangre, pues nos dice que la vida está en la sangre. El hecho de que Dios nos prohiba hacer ésto, es sencillamente por el versículo que encontramos en Levítico 19: 26:

“No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinos.”
Levítico 19: 26

Que hacen en las ceremonias ocultistas? Usan la sangre de víctimas (generalmente animales) para sus rituales. Dios les estaba ordenando no usar la sangre para hacer rituales, como lo hacían en ese entonces y como se continua haciendo aún es nuestros días. Además en ese pasaje (Lv. 17: 10-16) Dios le da esa ley como manera de que no hubieran enfermedades entre el pueblo, ya que les prohibía comer animales muertos que encontraran en el camino. Si la humanidad se hubiera apegado a lo que Dios nos enseña en la Biblia, Pasteur no hubiera tenido la necesidad de escribir acerca de la teoría de los gérmenes en los 1800’s. Espero que aquellos que aún hoy se dedican a leer el horóscopo por diversión, o asistir a adivinos, etc, se arrepientan de inmediato y pongan su confianza donde debe estar. Dios nos creó a todos y cada uno de nosotros, y le pertenecemos a Él. Ninguno de nosotros es dueño de sí mismo, como mencionamos en la entrada previa. Leamos la Biblia y acerquemonos a Cristo, que es el único camino que nos brinda salvación. Amén.

Renunciando a la Idolatría: Venerando Nuestra Carne

March 16, 2007

“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.” Exodo 20: 12-17

Como hemos dicho en las entradas previas, Dios le dio a la humanidad UN solo mandamiento: Jehová es nuestro único Dios y aparte de Él No debemos tener otros dioses. Hemos hablado que una vez que rompemos ese mandamiento, entonces vamos a romper las otras “leyes” que Dios nos dio. Entonces, sólo existe una forma de pecar, y esa es no darle a Dios el lugar que se merece en nuestras vidas.En esta entrada vamos a hablar acerca el otro tipo de dios que podemos poner en nuestras vidas: nuestra carne (deseos). Muchos de nosotros hemos puesto nuestros deseos por encima de Dios. Y nos damos cuenta cuando sentimos en nuestro corazón que somos egoístas, orgullosos, vanidosos, corruptos, etc. El venerar a nuestra carne nos lleva a cometer múltiples transgresiones contra Dios.

Estas transgresiones se centran en la corrupción de nuestros cuerpos. Oímos a muchas personas decir que son los dueños de su cuerpo y por lo tanto pueden hacer lo que deseen, mientras no hagan daño a los demás; ó es mi dinero y puedo hacer con el lo que me venga en gana, etc. Lo cierto es que la Biblia dice otra cosa.

En la Biblia vemos que Dios es el creador de todas las cosas. TODAS las cosas. Esto incluye las plantas, bacterias, animales, las estrellas, los planetas, el universo entero, las moléculas que componen nuestros cuerpos, nuestras almas…TODO nuestro ser le pertenece a Dios.

“¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya?
Todo lo que hay debajo del cielo es mío.” Job 41: 11“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.” Colosenses 1: 16

Lo que leemos en la Biblia es que Dios nos ha dado todo lo que tenemos, pero lo más importante es que Él nos dio rectitud de corazón, pero nosotros escogimos el pecado.

“He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.” Eclesiastes 7: 29“Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.” Levítico 18: 30

Muchos se asombran cuando leen esas palabras. He escuchado a muchos quienes se ofenden cuando les dicen que son pecadores. La verdad es que la Biblia nos lo dice: Todos somos pecadores, no hay ni uno solo que sea hallado justo (Romanos 3: 23). Y debemos tomar en consideración que el pecado ES abominación a Jehová. Para Dios no existen las mentirillas blancas, por ejemplo. Para Dios una mentira es un a transgresión a Su Ley y por lo tanto merece ser castigado. Es muy fácil como los hombres adaptamos nuestro raciocinio y lo queremos hacer pasar por el de Dios. Dios es un Dios justo y Él no puede dejar pasar el pecado sin castigar. Por eso envió a Su hijo para que muriera en nuestro lugar.Pero bueno, cuando rompemos el mandamiento de no poner a Dios como nuestro único señor, entonces nos entregamos a nuestros deseos. Estos deseos son dioses que ponemos en nuestras vidas, los cuales nos hacen esclavos. En primer lugar vamos a comentar acerca de la inmoralidad sexual. Tanto el incesto, adulterio, homosexualidad, sexo con animales, etc, todos son actos inmorales, los cuales son abominación para Dios. Y obviamente al ser abominación, son pecado. La homosexualidad no es un desorden genético, ni un desbalance hormonal, como han tratado de concluir algunos científicos (lo cual no han podido probar). Todas estas conductas ocurren cuando hemos entregado nuestras vidas a nuestro propio placer.

Y este tipo de comportamiento no es reciente, pues se ha dado a través de la historia humana. Lo leemos en la Biblia cuando Dios le dice a su pueblo Israel que no debe entregarse a las abominaciones que hacían las otras culturas que vivían en las tierras vecinas, entre ellas tener relaciones homosexuales o sexo con animales:

“No te echarás con varón como con mujer; es abominación. Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.”
Levítico 18: 22-23

Vemos en Génesis 19 la historia de la destrucción de Sodoma, cuando vinieron los ángeles a la casa de Lot para avisarle que saliera de la ciudad con su mujer e hijas, ya que Dios la iba a destruir pues todos lo que habitaban en la ciudad eran perversos. Esto lo deja claro el pasaje cuando llega una turba de hombres a la casa de Lot para que entregue a los ángeles:

“Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.” Génesis 19: 5

Qué creen que quiso decir el traductor de éste pasaje? Se refiere a que los hombres de Sodoma querían violar a los ángeles. Esto lo sabemos por los dos versículos que le siguen a éste:

“Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí, y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.” Génesis 19: 6-8

Es decir Lot entregó a sus hijas para que los hombres tuvieran sexo con ellas y NO con los ángeles de Dios. De ahí proviene la palabra “sodomía“. En realidad significa tener sexo anal, ya sea heterosexual u homosexual. Pero en ambos casos es perversión ante los ojos de Dios. Inclusive en la Biblia se habla de los travestis y de las mujeres que se visten como hombres. Es muy claro que Dios nos ordena vestirnos como lo que somos: hombres o mujeres. No desea que pretendamos ser lo que no somos.

“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.”
Deuteronomio 22: 5

Pero no solo la homosexualidad es una perversión. También lo es la fornicación y el adulterio. Aquellos que tienen relaciones sexuales solteros, que tienen relaciones sexuales con otras personas que no sean su esposa(o), están en pecado. Muchos de nosotros hemos hecho ésto. Vivimos en la era de la liberad sexual, en donde muchos profesan que cada quien puede hacer con su cuerpo lo que le plazca. Pero como vimos al principio de ésta entrada, nuestros cuerpos nos son nuestros…le pertenecen a Dios. Y Dios nos puede quitar la vida cuando así lo desee.

Este tipo de perversión ocurre cuando hemos puesto a nuestra carne por encima de Dios. Nos entregamos a los deseos de nuestro corazón. Y veamos que nos dice Dios acerca de los que practican todas estas cosas. Pero además de las perversiones sexuales, cuando hacemos ésto, de la misma manera nos entregamos a las drogas, alcoholismo, etc.

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” 1 Corintios 6: 9-10

Me pregunto que dirán los pastores y aquellos hombres que enseñan la doctrina de la inclusión cuando leen éste pasaje? En realidad creo que lo omiten, pues cualquiera que lea este pasaje del Nuevo Testamento, puede ver claramente que la homosexualidad es un pecado y ningún afeminado ni homosexual podrá entrar en el cielo si no se arrepiente y acepta a Cristo como su Dios y cambia su conducta.Debemos tener claro que todas las obras de nuestra carne, aquello que hagamos poniendo primero los deseos de nuestro corazón, son pecado. Dios debe gobernar nuestras vidas, y e tiene una forma de vida la cual diseñó para nosotros y nos la ha dado en la Biblia. Si vivimos para nuestra carne, vivimos para otro dios, y hemos transgredido la ley de Dios y somos pecadores. Veamos un resumen de todo aquello que hace la carne:

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Gálatas 5: 19-21

Es muy importante que entendamos que no debemos ser esclavos de ninguna cosa. Nada nos debe hacer esclavos. El problema es que cuando tenemos por dios a nuestra carne, somos esclavos, ya sea del cigarrillo, el acohol, las drogas, el sexo, la pornografía, etc. Es impresionante si vemos algunas estadísticas, que el 90% de los jóvenes entre los 11 y 19 años han visto pornografía en internet en sus casas; la industria de la pornografía hace 57 billones de dólares al años; inclusive 47% de los “cristianos” aceptan que la pornografía es un problema en sus hogares (ver estadísticas aquí). Dios nos da el poder para ser libres.

“Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.” 1 Corintios 6: 12″ Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” 2 Timoteo 1: 7

Entonces preguntémonos urgentemente si estamos siguiendo al dios de nuestra carne. Si así estamos viviendo nuestras vidas, entonces debemos cambiar. Lo primero que debemos hacer es volver nuestros ojos a Jesús, que es el Dios que va a perdonar nuestros pecados, y quien nos va a liberar de nuestras ataduras, destruyendo los dioses que tenemos en nuestra vida. Él pondrá su Espíritu Santo sobre nosotros para que transforme nuestra forma de vivir. Sólo así podremos santificarnos y poder decir que hemos sido justificados ante Dios. Amén.

Renunciando a la Idolatría: Venerando el Dinero

March 15, 2007

“Si puse en el oro mi esperanza, Y dije al oro: Mi confianza eres tú;Si me alegré de que mis riquezas se multiplicasen, Y de que mi mano hallase mucho;Si he mirado al sol cuando resplandecía, O a la luna cuando iba hermosa,Y mi corazón se engañó en secreto, Y mi boca besó mi mano;Esto también sería maldad juzgada; Porque habría negado al Dios soberano” Job 31: 24-28

En esta entrada vamos a hablar acerca del amor a las riquezas. Creo que muchos de nosotros se pueden identificar con esto. Cuántos de nosotros no hemos deseado tener el auto último modelo, vivir en una mansión, poder salir de paseo y gastar dinero sin tener que preocuparse por el mañana? Si ponemos la mano en nuestro corazón, muchos de nosotros levantaríamos la mano aceptando que así hemos vivido.El amor al dinero ha traído destrucción en la vida de muchas personas, e inclusive en la vida de muchas iglesias “cristianas”. Este mal ha calado en el cristianismo y ahora vemos doctrinas en donde se enseña la “prosperidad material” que según los hombres que así lo enseñan, Dios quiere darnos. En otros casos vemos como se construyen “palacios” para los servidores de Dios (Vaticano), etc. El deseo por las riquezas ha causado divorcios, división familiar, en fin muchos males. Familias enteras se pelean por ver quien se queda con la mejor parte del legado de algún familiar que ha muerto. Verdaderamente es algo trágico.

Lo importante de esta serie, es que vamos a tratar de entender que el deseo de tener riquezas es idolatría, y por lo tanto es pecado ante los ojos de Dios. Veamos que nos dice la Biblia:

“Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.” Lucas 16: 13

Como leímos en la introducción a esta serie, en éxodo 20 comprendemos que Dios nos exige que le adoremos únicamente a Él. Nos dice claramente que NO debemos tener otros dioses. Pero cómo se convierte el dinero en un dios? El amor a ser rico, nos transforma. En algunos casos entregamos nuestra vida al trabajo para hacer dinero; en otros casos delinquimos para ganar dinero fácil; hacemos negocios sucios para ser ricos; y perdemos de vista a Dios. En otras palabras, ese amor al dinero, nos hace olvidar que Dios es el dueño de nuestras vidas y que el único fin por el cual fuimos creados fue para alabrale y adorarle.Si trabajamos en exceso, nos gana el cansancio y no tenemos tiempo para estar en contacto con Dios diariamente; si delinquimos es porque no tenemos a Dios como ser supremo en nuestra vida y por ello nos dedicamos a hacer lo malo. Lo importante es que comprendamos lo que vimos en las entradas previas: Si rompemos el primer y único mandamiento de Dios, de seguro pecaremos. O sea, si no adoramos a Dios con todas nuestras fuerzas y tenemos otros dioses, entonces somos pecadores. La Biblia claramente nos lo dice:

“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Romanos 3: 23

Dios nos enseña que no debemos desear ser ricos, por el contrario nos dice que debemos pedirle que nos dé justo lo que necesitamos, para que no querramos pecar. Si Dios nos da demasiado, entonces nos saciamos de excesos y vicios, olvidando a Jehová quien nos lo dio. Y si no nos da la que necesitamos, entonces robamos y pecamos contra Dios. Es muy claro que Dios nos demuestra que tan malagradecidos somos los seres humanos.

“No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario;No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.” Proverbios 30: 8-9

Claro que Dios a algunos les da riquezas. Pero esas riquezas son para que Dios sea glorificado (Lucas 3: 11). Pero cuántos de nosotros ayudamos a aquellos que no tienen que comer? Y cuántos de nosotros hacen que Dios sea glorificado a través de esa ayuda? La verdad es que muy pocos. Porqué digo ésto? Sencillamente porque la mayoría de nosotros cuando ayuda a algún desamparado, lo primero que hace es vangloriarse, en lugar de que esa ayuda haga que más personas entiendan que sólo hay un Dios el cual ha derramado su gracia sobre nosotros.Pero entonces qué es lo que Dios quiere que hagamos? Dios quiere que destruyamos ese ídolo. Que dejemos de adorar a el falso dios del dinero. Ese dios que domina la vida de muchos de nosotros, y nos ha alejado de la presencia de Jehová. Quiere que le amemos y le demos gracias por todo lo que nos ha dado, que reconozcamos que Él es el único Dios, y que lo recibamos como nuestro señor. Dios quiere que seamos sus siervos y no siervos del dinero.

“Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.” Lucas 14: 33

Puede hacer alguno de nosotros ésto? Podemos renunciar a nuestros ídolos? La reflexión no es si podemos, por el contrarios, es que debemos hacerlo. Si queremos ser salvos, debemos renunciar a todos los otros ídolos que tenemos en nuestras vidas. Con nada vinimos a este mundo y con nada nos iremos. El problema de ser esclavos del dinero es que nunca nos saciamos. Siempre queremos tener más. Somos sus esclavos, mas Dios es nuestro libertador.

“No temas cuando se enriquece alguno, Cuando aumenta la gloria de su casa;Porque cuando muera no llevará nada, Ni descenderá tras él su gloria” Salmos 49: 16-17″Dulce es el sueño del trabajador, coma mucho, coma poco; pero al rico no le deja dormir la abundancia.” Eclesiástes 5: 12

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” Mateo 6: 19-21

Vean lo impactante de esa frase. Si amamos a las riquezas, ahí está nuestro corazón. Mas Dios desea que nuestro corazón esté en el cielo. Por lo tanto debemos hacer riquezas en el cielo, y no en la tierra. Cómo? Siendo siervos de Cristo e imitándole en todo lo que Él nos enseñó.Para concluir, me gustaría que pudieramos discutir este último versículo:

“El que confía en sus riquezas caerá; Mas los justos reverdecerán como ramas.” Proverbios 11: 28

Dios nos dice en este pasaje que aquellos que tienen otros dioses, y en este caso, el dios del dinero (riquezas) perecerán. Serán condenados porque pusieron su fé y su amor a un dios que los hizo sus esclavos, y quitaron sus ojos del Dios verdadero, Jehová. Pero por otro lado nos dice que los justos renacerán. Quienes son los justos? Todos aquellos que han sido lavados con la sangre que Cristo derramó en la cruz, han sido justificados dice la Biblia. Por lo tanto, todos aquellos que hemos aceptado que Cristo es Dios; que vino a la tierra a ministrar; que murió por nuestros pecados; que murió porque nosotros estando en nuestros pecados merecíamos morir, y en la gracia que derramó sobre nosotros nos dio slavación; y que resucitó y se sentó a la derecha del Padre y se le dio toda potestad sobre todas las cosas; entonces aquellos que asi lo hemos hecho, hemos sido justificados y por tanto hemos nacido de nuevo a una vida al servicio de Cristo.En otras palabras, aquellos que confían en Cristo como el único Dios, y que creen que Él es el único que nos puede salvar, entonces esos serán salvos. No pongamos nuestros ojos en las riquezas materiales. Pongamos los ojos en el reino de los cielos, y busquemos santificarnos para llegar ahí. Jesús es el único camino (Juan 14: 6). Destruyamos ese dios que existe en nuestras vidas. Y como hizo Josías con los ídolos que existían en Israel, destruyamoslos (2 Reyes 22 y 23). Amén.

Renunciando a la Idolatría: Venerando el Trabajo

March 11, 2007

Hemos comentado en las entradas previas de ésta serie, que cualquier cosa que pongamos antes que a Dios es un ídolo. Al menos esa es nuestra meta, que comprendamos que si entregamos nuestra vida a algo, estamos haciéndolo nuestro dios.En esta entrada vamos a hablar acerca del trabajo, y para ello vamos a compararlo con la creación y las acciones que Dios tomó durante su trabajo. Si leemos Génesis capítulos 1 y 2, podemos ver que Dios hizo toda la creación en seis días. En el sétimo día descansó.

“Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.” Génesis 2: 3

Pero que pasó cuando Adán y Eva pecaron? En el mismo libro, capítulo 3 y versículos del 17 al 19, leemos que Dios maldice a Adán y le dice que a partir de ese momento deberá trabajar para poder comer. Desde ese instante, la tierra no será un regalo para él, pues deberá, con el sudor de su frente, trabajarla.Pero Dios, a pesar de que manda a labrar la tierra, cuando le da las leyes a su pueblo, le deja ver muy claro que debe respetar el día de reposo que Él santificó, y guardarlo para Jehová (Levítico 19: 30; Levítico 35: 2; Deuteronomio 5: 12).

“Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.” Exodo 20: 9-11

Pero, entonces, porqué Dios instauró un día para reposo? Leamos primero este pasaje:

“También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.” Marcos 2: 27

Porqué Dios hizo el día de reposo por causa del hombre? Para contestar ésta pregunta, debemos primero intentar constestar: Que hizo el hombre para que Dios santificara un día para reposo? El hombre desobedeció el mandamiento de Dios, el cual es: “Yo soy Jehová tu Dios. No tendrás dioses ajenos delante de mí” Exodo 20. Adán no temió a Dios y se rebeló, poniéndose a sí mismo y a sus deseos (ser como Dios-Génesis 3: 5) por encima de Dios. Fue ésta la razón de que Dios creara un día de reposo.No es un día en el que el hombre debería dejar de trabajar y acostarse en una hamaca a ver ponerse el sol. Era un día en el que Dios requería del hombre su absoluta rendición, para que el hombre le adorara y le agradeciera por ser su Dios. Pero el hombre se olvida fácilmente de éste mandamiento, desobedeciéndo y trayendo para sí ruina y destrucción.

Cuál es el problema? Dios sabe que Él es el único Dios en todo el Universo. Dios sabe que fuera de Él no hay nada (Deuteronomio 4: 35). Pero nosotros los hombres siempre nos olvidamos de ese detalle y ponemos a otras cosas antes que a Dios. Eso es lo que nos demuestra la historia humana. Podemos leer los libros de 1 y 2 de Reyes, Crónicas, Jueces, etc, en donde vemos que la humanidad siempre anduvo haciéndose dioses de oro y plata, madera, y cualquier material para venerarlo en lugar de venerar al Dios que siempre hacía milagros ante sus propios ojos.

Muchos dicen que entregan sus vidas al trabajo porque aman a sus familias. Otros dicen que entregan sus vidas al trabajo para alimentar a los seres queridos. En fin, muchos hemos puesto miles de excusas de porqué damos nuestras vidas a cosas que no nos traen beneficio espiritual, que al fin y al cabo es lo que dictará nuestro futuro cuando muramos.

Veamos porque el entregar nuestras vidas al trabajo es NO amar a nuestros familiares. En Génesis se nos narra como la serpiente se le acercó a Eva y contaminó su cabeza con vanidades. Le hizo pensar que si comía del fruto sería como Dios. Pero, dónde estaba Adán? Porqué Eva estaba sola? Ese pasaje nos enseña mucho, tanto para el matrimonio, como para otros aspectos de nuestra vida familiar. Cuando pasamos mucho tiempo lejos de nuestra familia, lo que estamos haciendo es descuidandolos. Los jefes de familia tienen una gran responsabilidad. Y con esto no me refiero a traer comida a sus hijos y esposa. La principal responsabilidad es que la ley de Dios sea cumplida en el hogar.

Muchos hogares han sido destruídos porque el esposo trabaja horas incansables, no vé a su mujer ni a sus hijos, ni sabe en que andan sus familiares. A causa de ello, la mujer busca consolarse en otros lugares (no estoy diciendo que eso sea justificable), los hijos son engañados por otros, y caen en drogas, alcoholismo, mentiras, etc. Entonces Dios en su infinita sabiduría creó el día de reposo, para que nosotros pudiéramos estar en comunión con Él ese día, y acercarnos nosotros y a nuestros familiares a Jehová.

Esa es la más grande responsabilidad. Pero, que hay de aquellos que son solteros? Claro, muchos dirán: “Yo no tengo familia que cuidar”. Pero les hago eesta pregunta: Estás cuidando tu alma de pecar y de ser condenado? Estás agradeciéndole a Dios que te dio TODO lo que tienes? Es importantísimo que todos nosotros entendamos ésto. Dios debe estar siempre en nuestra mente. Debido a que debemos trabajar, debemos dedicarle tiempo a Dios, ya sea orando, leyendo la Biblia, alabándole, etc.

Entonces, el trabajo se puede convertir en un ídolo en nuestras vidas. Muchos hemos puesto a nuestro trabajo antes que a Dios, y poco a poco nos ha ido consumiendo hasta alejarnos de su presencia. Muchos ya no agradecen a Dios, ni oran, pues llegan tarde y cansados de sus trabajos
y ni siquiera tienen tiempo de estar con sus familias. Esta idolatría lo único que trae es destrucción, divorcios, hijos con problemas sociales, y peor aún nos ata a otros dioses, como por ejemplo el deseo de más dinero y riquezas, por lo cual nos hundimos más en nuestro trabajo.

No quiero que piensen que estoy queriendo decir que el trabajo es malo. El trabajo no es malo porque fue creado por Dios, y por lo tanto es perfecto. Pero debemos comprender que nuestros trabajos nos fueron dados por los talentos que Dios nos dio. Es por ello que debemos agradecerle pues TODO lo que tenemos se lo debmos a Él. Veamos este pasaje tan lindo:

“Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten” Colosenses 1 : 16-17

Como dice en ese pasaje TODO fue creado por Dios, por medio de Él y para Él. Nosotros, la naturaleza, los trabajos, los edificios, etc. Porqué? Porque fue Dios quien nos creó a nosotros y a nuestro intelecto, por lo tanto todo lo que es creado, es hecho por las cosas que Dios hace.Lo más importante que debemos hacer es preguntarnos si nuestro trabajo es nuestro ídolo. Nuestra responsabilidad con nuestra familia es muy grande. Debemos velar para que todos y cada uno de ellos estén cerca de Dios, y le agradezcan a diario todo lo que Dios ha hecho en sus vidas. Han entregado nuestros familiares sus vidas a Jesús? Esa es la pregunta que debemos contestar. Pongamos primero a Dios y dejemonos de darle importancia a vanidades. Nuestra eternidad depende de ello. Amén

Renunciando a la Idolatría: Venerando Imágenes

March 10, 2007

Como hemos analizado en la introducción a ésta nueva serie, pudimos ver las bases iniciales acerca de lo que nos enseña la Biblia de la idolatría. En ésta entrada vamos a analizar lo que dice la palabra de Dios con respecto a la veneración de imágenes. Veremos además unos cuantos ejemplos históricos que reflejan a lo que conduce ésta conducta humana.Primero, teniendo claro que la Biblia fue inspirada por Dios mismo, a través de su Espíritu Santo, debemos comprender que en ella se nos prohibe la adoración de imágenes. Muchos podrían decir que no adoran imágenes, pero si nos ponemos a reflexionar, en alguna oportunidad así lo hemos hecho. Por ejemplo, en las celebraciones religiosas dentro del catolicismo, muchos de los fieles acostumbran arrodillarse delante de la imágen de Jesús en la cruz, o delante de la imágen del tal “Jesús Negro”, o delante de la imágen de la Vírgen María, y otros delante de la imágen de algún santo. Esto en la Biblia es llamado idolatría.

Sé que muchos dirán: “Estamos arrodillándonos frente a la imágen que representa a Jesús, o María, o algún santo que sirvió a Dios.” La verdad es que la Biblia es perfecta, pues viene directamente de Dios para Su pueblo, y como Dios no es hombre para arrepentirse, ni para contradecirse, entonces debemos entender que cuando la Biblia dice algo, entonces lo debemos tomar como lo dice.

Y qué dice la Biblia? En Éxodo 20, Dios hace a Moisés subir al Monte Sinaí, y por 40 días lo tiene en la cima del monte, en donde le da Su Ley, la cual debe Moisés llevarla al pueblo de Israel. Veamos el pasaje:

” Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.” Exodo 20: 2-4

Claramente leemos que Dios nos prohíbe hacernos imágen de cualquier cosa que haya sido cread por Él, llámese animales, plantas, estrellas, hombres y mujeres. Porqué? Sencillamente porque si hacemos ésto, estamos valorando más alguna de las cosas creadas por Dios, que a Dios mismo. Y además, Dios nos prohíbe inclinarnos a ellas (imágenes). Leamos otro pasaje:

“No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios.” Levítico 26:1

Si leemos estos pasajes con mucho detenimiento y meditación, es obvio que vamos a entender que si alguno de nosotros se arrodilla ante cualquier imágen, estaría cometiendo pecado ante Dios, puesto que Él mismo nos lo prohíbe. O sea, ninguno de nosotros tiene excusa para pensar que si se arrodilla frente a la imágen de Jesús en la cruz no está cayendo en el pecado de la idolatría.Pero cúal es la verdadera razón para que Dios nos prohiba hacer imágenes que representen a su Hijo, o alguno de sus santos? La respuesta la encontramos por supuesto en la Biblia. Si vamos a el libro de Deuteronomio (que significa “repetición de la ley”), en el capítulo 4 leemos la razón que le da Dios al pueblo de Israel de cuando les apareció en medio del fuego para hablarles, y no les reveló su rostro:

“Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego; para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra, figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire, figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra. No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.“
Deuteronomio 4: 15-19

Pensemos. Porqué Dios ni siquiera querría que hicieramos imágen de Él mismo? Este pasaje lo dice muy claramente, y hace más sentido si leemos el Pentateuco (los 5 primeros libros). Dios es un Dios vivo. Dios se lo hace ver muy claro al pueblo cuando les dice que Él se encuentra siempre en medio de ellos. Por lo tanto, si Dios es un Dios vivo, no puede encontrarse en ninguna imágen. Dios nos enseña que es Omnopresente, y no se encuentra estático en un lugar, y mucho menos en una imágen. Ha sido la costumbre de la humanidad a través de la historia, hacer imágenes de cualquier cosa que represente un dios. Entendamos que para Dios esto es tan abominable que no reveló su rostro a la humanidad, pues sabía que si lo hubiera hecho así, probablemente en este momento estaríamos adorando y venerando una imágen hecha por hombres, que NO representa al Dios Omnipresente y Omnipotente.Esto es lo más importante. Debemos meter en nuestra cabeza que Dios quiere que comprendamos que sólo hay un Dios, el creador de todas las cosas, y que sólo Él puede salvarnos de nuestros pecados.

“Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.” Deuteronomio 4: 39″A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él.” Deuteronomio 4: 35

“Ved ahora que yo, yo soy, Y no hay dioses conmigo; Yo hago morir, y yo hago vivir; Yo hiero, y yo sano; Y no hay quien pueda librar de mi mano” Deuteronomio 32: 39

Cualquier estatua que hagamos los hombres para venerar, arrodillarnos ante ellas, adorar, o cualquier otra cosa es pecado y es algo que aborrece Jehová (Deuteronomio 16: 22). Cualquiera de nosotros que haga ésto será maldito para Dios:

” Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, abominación a Jehová.” Deuteronomio 27: 15

Creo que ese pasaje nos debe hacer pensar mucho. Maldito es una palabra muy fuerte. En la Biblia cuando se dice que alguien es maldito, en la mayoría de los casos son condenados a muerte. Esto lo podemos leer en Levítico capítulos 16 al 20, en donde Dios nos habla con respecto a algunos pecados.Y otra de las preguntas que cabe es la siguiente: Porqué NO debemos arrodillarnos ante esculturas o imágenes de hombres o mujeres que han sido utilizados por Dios? Esta pregunta surge porque muchas personas se arrodillan ante imágenes de la Vírgen María o de algún santo. Toda la Biblia nos enseña que sólo Dios puede escucharnos y mover su mano para que nuestras oraciones sean cumplidas. Más claro lo leemos en el evangelio de Juan:

“Y Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.” Juan 14: 6

No hay nada ni nadie que pueda interceder por nosotros ante Dios, y como Jesús es Dios, entonces sólo Dios puede hacerlo. Cómo vimos en la serie de la expiación, aprendimos que Jesús murió perfecto (sin pecado) por nuestros pecados, y al ser el único que ha pasado por la tierra sin hacer pecado, es el único que puede llevarnos hasta Dios. Ni María, ni Pedro, ni Pablo, ni ningún otro santo puede hacer eso.Es muy importante que comprendamos que si hemos hecho eso, debemos arrepentirnos y no volver a hacerlo, porque tenemos un Dios todopoderoso, el cual está vivo, y por lo tanto escucha nuestras plegarias. Ninguna imágen puede hacer eso. Veamos que les dice Elías, un profeta de Dios, a los israelitas que se encontraban adorando a los baales para que les hicieran un milagro:

“Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle. Y ellos clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos. Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase” 1 Reyes 18: 27-29

Que ocurre cuando le pedimos a otra cosa que no sea Dios? Nada. Pues nadie escucha nuestras peticiones. Porqué? Porque no hay otro dios fuera de Jehová. Y si aparte leemos Juan 14: 6, vemos que no hay nadie más que Cristo que pueda interceder por nosotros ante Dios. Fue por ello que cuando los israelitas clamaban a los baales, nadie los escuchó. Pero si continúan leyendo, podrán ver que cuando Elías clamó a Dios, su oración fue escuchada.En la Biblia hay muchos ejemlos de lo que le ocurrió a la humanidad cuando desobedeció a Dios haciendo imágenes y adorándolas. Mientras Moisés estaba en el monte Sinaí por 40 días, el pueblo se hizo un becerro de oro y lo veneró, Dios envió un ángel y mató a aquellos que habían hecho el becerro para que l pueblo lo adorara (Exodo 32).

Que ocurrió con Salomón cuando desobedeció a Dios y se hizo de mil mujeres, algunas que no eran israelitas, y adoró a los dioses de éstas? En 1 Reyes capítulo 11 leemos que Dios lo castiga y le dice que el reino que Salomón tenía gracias a Dios, se le iba a quitar a su hijo, y su descendencia gobernaría únicamente sobre una de las 12 tribus de Dios.

Israel, como leemos en los libros de 1 y 2 de Reyes, debido a su desobediencia y a que hicieron imágenes de otros dioses, a los cuales veneraron, fue dividido y por ello fue sacado de su tierra, hecho esclavo y sufrió por grandes períodos de la historia. Esto es lo que debemos aprender del Antiguo Testamento. El desobedecer los mandatos de Dios nos llevan a la muerte. La Biblia es muy clara. La Biblia es la palabra de Dios. Tengamos cuidado con lo que hacemos y si hemos venerado imágenes, pidamos perdón y arrepintámonos con el corazón. Dios sabe que somos pecadores y por ello envió a su Hijo para que pudieramos ser salvos.

“Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.” Exodo 34: 14