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La Cruz: La Entrada Triunfal

April 7, 2007

Esta semana, celebrando el acto más importante que ha ocurrido en la historia humana, vamos a hablar acerca del evento más claro para la humanidad de ver quien era verdaderamente Jesús.En Mateo capítulo 21 leemos que Jesús venía de regreso a Jerusalén desde Jericó, para la celebración de la Pascua. Pero antes de hablar acerca de este tema, vamos a irnos al Antiguo Testamento para entender que significaba la Pascua.

En el libro de Exodo, leemos como el pueblo de Israel se encontraba en la tierra de Egipto, donde era oprimido por el faraón y su pueblo. Israel era esclavo, y por lo tanto era puesto a realizar los trabajos forzados en tierra ajena. El pueblo de Dios clama y el libro nos dice que Jehová escuchó sus plegarias y toma a un hombre del pueblo de Israel para liberarlos. Este hombre era Moisés.

Una vez que Moisés fue instituído por Dios como el que iba a guiar a Israel hacia su libertad, Dios le dice a Moisés que hable con faraón y le pida la liberación del pueblo de Jacob. Después de varias ocasiones, faraón se niega a liberarlos, y Dios le dice a faraón a través de Moisés que de no liberarlos, mataría a todos los primogénitos de Egipto, tanto de hombres como de ganado.

Faraón se niega a liberarlos, pero Dios le avisa a Su pueblo, que ese día, deberían tomar un cordero y sacrificarlo, y su sangre la colocarían en los dos postes y el dintel de las casas de Israel, y luego comerán la carne del cordero, que debía ser un cordero sin ningún defecto, y estar preparados para salir de la tierra de Egipto (Exodo 12: 1-12).

Ese día, debería ser recordado por todas las generaciones, y por ello todos los años, en el mes primero (Nisán), en el décimo día, debían tomar el cordero y por cuatro días lo cuidarían, y al cuarto día lo sacrificarían, comerían su carne, y con su sangre marcarían sus casas. Con esto, Dios les ordenaba a los israelitas, que recordaran el día en que fueron liberados de Egipto.

En Mateo, entonces, leemos que Jesús venía de Jericó a Jerusalén a celebrar la Pascua, el día diez del mes primero judío (Nisán). Pero antes de entrar a la ciudad, Jesús le ordena a sus discípulos que fueran a la aldea contigua y tomaran una asna y un pollino y que se los trajeran a Él.

“diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego
hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla, y
traédmelos.Y si alguien os dijere algo, decid: El Señor los necesita; y luego los enviará.
” Mateo 21: 2-3

Jesús monta el pollino y entra a Jerusalén seguido por una gran multitud, la cual le seguía desde Jericó, y había presenciado los milagros que había hecho. Esta gran multitud gritaba alegre, sacudía palmas, las cuales significaban libertad para Israel, y tiraban sus ropas frente al camino de Jesús, lo cual se le hacía a la realeza (Lucas 19: 28-40).Mientras Jesús bajaba el Monte de los Olivos, los fariseos que se encontraban en un monte, presenciaban este increíble hecho. Porqué increíble? Veamos Zacarías 9:9 para poder responder esta pregunta.

“Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he
aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre
un asno, sobre un pollino hijo de asna.
” Zacarías 9: 9

Debemos tener muy claro que Jesús conocía cual era el plan de Dios, y los fariseos, al igual que Él, se conocían perfectamente el Antiguo Testamento. No sólo se lo conocían , pero se lo sabían de memoria. Por lo tanto, Jesús no tomó el pollino para hacerle ver al mundo que era humilde, sino para hacerle ver al mundo que Él era el Mesías. Para hacerle ver a los fariseos, los cuales al presenciar este espectáculo (la gran multitud gritando Hosana! Hosana! y al salvador de Israel montado en un pollino) que Él era aquel del que profezaban las escrituras.Por razones que no están muy claras en la Biblia, los fariseos, no podían creer lo que estaba ocurriendo, pues en su mente, a pesar de que las escrituras sagradas decían otra cosa, el Mesías vendría en un caballo blanco y sería aquel que los libertaría de la opresión que estaban sufriendo en ese momento por el pueblo de Israel. Los escritos judíos, específicamente, en el Talmud, en el libro de Sanhedrín 8, escriben los antiguos que el Mesías llegaría a Israel en un caballo blanco si el pueblo estaba preparado, pero vendría en un pollino si el pueblo no estaba preparado (lo cual sabemos fue lo que ocurrió).

Era claro que ellos estaban presenciando lo que Zacarías había escrito cientos de años antes acerca de la venida del Mesías, pero no quisieron abrir sus ojos. En Lucas leemos que estos fariseos llegan a Jesús y le dicen que calle a los que le siguen, que les diga que paren de cantar: Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo y gloria en las alturas! (Lucas 19: 38). Pero Jesús les responde que si ellos no estuvieran gritando, entonces las rocas gritarían por ellos.

Es decir Cristo les dijo que nada podía impedir que ese día fuera manifestado el verdadero Jesús, aquel que había sido profetizado por los profetas del Antiguo Testamento, el salvador de Israel y la bendición de todas las naciones, pero como decían también las escrituras hebreas, debido a que no estaban preparados, no pudieron ver que su rey venía a ellos en un pollino.

 

La Justicia de Dios: Su Misericordia

March 30, 2007

 

En esta serie hemos venido tratando el tema de la justicia divina. Es de extrema importancia que comprendamos que Dios es infinitamente justo y santo. Es esa infinita santidad lo que hace que deba aplicar Su Justicia a todos aquellos que no cumplen con su mandamiento. Aquellos que han estado leyendo este blog durante las últimas semanas, sabrán que ese requisito que Dios le dio a la humanidad es el de amarle y adorarle por sobre todas las cosas.Además en algunas de las entradas previas, hemos visto que todos y cada uno de nosotros es un pecador y es nuestra naturaleza desear cualquier otra cosa antes que a Dios. A eso es lo que la Biblia llama, nuestra carne. Ese pecado que llevamos dentro y que no desea tener comunión con Dios, y que su único propósito es el de desear que no exista un Dios que gobierne su mundo. Pero querámoslo o no, el Dios Todopoderoso existe, y en algún momento lo vamos a enfrentar. Ahora bien, lo queremos enfrentar como sus hijos o como sus enemigos?

Y de eso se trata esta entrada. No vamos a entrar en discusiones teológicas, ya sea el Calvinismo, Armianismo, Luteranismo, etc. Nos vamos a concentrar meramente en el hecho de que somos pecadores, de que no hay nada que odamos hacer por nuestra propia voluntad para ser salvos, y que a pesar de que Dios es justo, ha derramado su misericordia sobre la tierra.

“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios“Romanos 3: 23

“Si pecaren contra ti (porque no hay hombre que no peque)” 1 Reyes 8: 46

“Y no entres en juicio con tu siervo;
; Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.
” Salmos 143: 2

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.” 1 Juan 1: 8

“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.” Romanos 3: 10-11

“Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.” Romanos 7: 18

En la Biblia podemos encontrar muchos pasajes como estos. Es claro que Dios nos dice que como hombres todos somos perversos, pues lo único que deseamos es complacer nuestra carne, y por sí solos no podemos buscar a Dios. Pero es ahí donde entra Dios. Jehová en su eterna sabiduría, conociendo el corazón del hombre, sabía que si dependía del hombre, todo lo que se hiciera sería un desastre. Por ello, cuando hizo el pacto con Abraham, no hizo que Abraham pactara con Dios, sino que Dios mismo juró el pacto, para que su plan de que su misericordia fuera conocido por la humanidad, no se viera frustrado por un hombre.

” y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigo. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” Génesis 22: 16-18

Pero cual es esa bendición que Dios le daría a todas las naciones? Esa bendición sería la salvación. Es la salvación la muestra más grande de la misericordia de Dios. Y es la gracia de Dios, es decir, ese regalo que nos provee sin que nsotros lo merezcamos, el poder magnífico del Todopoderoso. Es esa gracia, la cual ha derramado sobre los suyos, la expresión máxima de su misericordia.Y cómo expresó Dios esa misericordia? Hace un poco más de 2000 años, envió a su Hijo, al primogénito de la creación (Colosenses 1: 15), a que muriera en la cruz del Calvario (Gólgota) cargando TODOS nuestros pecados, con el único fin de que fueran borradas nuestras transgresiones y pudiéramos ser justificados ante Dios Padre. El pacto que en Antiguo Testamento dependía de la ley, fue destruído, y Dios hace un nuevo pacto de Gracia, en donde escribe la ley en nuestros corazones y a través de lo que Cristo hizo en la cruz, transforma nuestros corazones y nuestra vida entera, para que le sirvamos por la eternidad.

“He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para
sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto,
aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de
aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en
su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo
” Jeremías 31: 31-33

Si creemos en Dios y estamos concientes del hecho de que somos pecadores y más importante aún, estamos agradecidos con Dios por regalarnos algo que no merecemos, y le demostramos cada día que estamos agradecidos viviendo una vida como la que Cristo vivió, entonces somos verdaderos cristianos, y somos realmente salvos.Si nuestros frutos no son de Dios, entonces no somos hijos de Dios. Y es esa la pregunta que debemos hacernos todos los que decimos ser cristianos. Hemos sido realmente salvos? Estamos viviendo una vida sirviéndo a Cristo? Si nuestra respuesta es negativa, entonces debemos enderezar nuestros caminos y arrepentirnos y volver nuestro rostro a Dios, para que su mano haga la obra en nuestras vidas.

Muchos de nosotros estamos viviendo una vida lejos de ser cristiana. Estamos deseándo en nuestro corazón este mundo, y nos hemos alejado del verdadero principio cristiano: Servir a Dios con todo nuestro corazón. Muchos hemos quitado nuestros ojos del cielo y nuestros corazones han estado haciendo riquezas acá en la tierra, y hemos estado perdiendo las riquzas más imporantes, que son aquellas que están con Dios.

Con esta entrada lo que necesito que nos quede claro es que debemos estar agradecidos de que hemos sido escogidos por Dios para admirar su Gloria, para servirle, para amarle por siempre. Que hemos sido escogidos a pesar de que NO merecemos otra cosa más que todo el peso de la Ley de Dios, ya que somos pecadores.

Si no podemos ver que sin Cristo en nuestro corazón, somos los enemigos de Dios. Y que los enemigos de Dios serán echados en el lago de fuego, fuera de la presencia de Dios y lejos de su Gloria por la eternidad, entonces no podremos ver, ni entenderemos la majestuosa misericordia de nuestro Dios. Y no podremos agradecerle lo que ha hecho en nosotros, y mucho menos seríamos capaces de desear buscarle. Porque si no vemos que somos pecadores, entonces no estamos enfrentando el verdadero problema, y eso es justamente lo que el diablo desea. Cegarnos a la verdad. Hacernos creer que somos buenas personas, a pesar de que hemos violado todas y cada una de las leyes de Dios.

Esa fantasía, por no decir mentira, creada por el diablo, es para que la humanidad no vea su pecado y por lo tanto no intente buscar el perdón de Dios, y no vea la cruz de Cristo como lo que es: la revelación del corazón de la humanidad cuando Dios les dice que desea que le sigan. Y el corazón de la humanidad dice: “Crucifíquenlo, crucifíquenlo”. En realidad debemos buscar muy dentro de nuestro corazón. Amén.

 

La Justicia de Dios: Su Veredicto

March 28, 2007

El motivo de esta serie es que logremos llevar a nuestro corazón la verdad de la Biblia. Sentí verdaderamente la necesidad de escribir acerca de la justicia de Dios, debido a comentarios de diversas personas en internet acerca de la justicia de Dios. Y entre los comentarios que he escuchado se encuentran algunos como por ejemplo: “Si existe el pecado en el mundo es porque Dios lo permitió, y lo hago porque Dios me hace pecar”; “Dios no me castigará orque Dios nos ama y perdonará nuestros pecados” y hasta el famoso “yo no soy pecador”.Como hemos visto en esta serie, Dios creó la tierra y TODO lo que hay en ella, no para sentirse acompañado, ni para sentirse mejor. Este tipo de pensamiento es típico hoy en día, donde muchos hombres han puesto al hombre como el centro de adoración, quitándole la gloria a Dios. Dios hizo la creación con el único fin de darnos la oportunidad de presenciar esa infinita gloria y adorarle por la eternidad.

Pero el hombre decidió seguir a Dios, y por el contrario decidió intentar quitarle la gloria a Dios. Cómo? Adorando sus deseos meas que al Dios que le había dado vida. Cayendo ante las insinuaciones del diablo, queriendo ser como Dios. Dios entonces lo maldice y lo echa fuera del paraíso. Muy claramente Dios le había dicho a Adán que el comer del fruto prohibido, le traería la muerte.

“mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Génesis 2: 17

Esto es lo que vamos a tratar en esta entrada. El hombre demostró ese día que prefería estar bajo sus propias reglas, que seguir las leyes de Dios, eso era, adorarle con toda su alma y todas sus fuerzas. Por lo tanto se convirtió en Su enemigo. Pero antes de entrar en el tema quiero que respondan a estas preguntas:

1. Alguna vez has mentido?
2. Alguna vez has robado?
3. Alguna vez has mirado a un hombre/mujer
y lo(a) has deseado en tu corazón?
4. Has hablado mal de tus amigos?

Ahora vamos a ver lo que nos enseña la Biblia. Las Escrituras nos dicen que TODOS los hombres somos pecadores. A causa de un hombre entró el pecado en la tierra, y como ese hombre (Adán) es nuestro ancestro, toda la humanidad viene acarreando el pecado en su ser. De ese primer pecado, que fue el deseo de satisfacer sus deseos, antes que los deseos de Dios, salen todas las perversiones que conocemos hoy e día, como la fornicación, el adulterio, los asesinatos, la homosexualidad, el alcoholismo, la drogadicción, etc. Es decir, todos nosotros somos pecadores y somos los enemigos de Dios.

“He aquí, en maldad he sido formado,
Y en pecado me concibió mi madre.” Salmos 51: 5” Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres,
Para ver si había algún entendido que buscara a Dios.Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; No hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno.“

Salmos 53: 2-3″y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud” Génesis 8: 21

“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.” Génesis 6: 5

“¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano,
Y el hijo de hombre, también gusano?” Job 25: 6

“Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.” Eclesiastes 7: 20

Muchos se ofenderán con estos pasajes, pero no es mi intención, y mucho menos es la intención de la Biblia. La Biblia nos enseña que TODOS somos pecadores y estamos en directa contienda con Dios, pues no hemos obedecido Su Ley. Pero las buenas noticias son que a pesar de que somos pecadores, Dios, en su inmensa misericordia, derramó su gracia sobre nosotros, a los cuales nos eligió para ser salvos. Fue por ello que envió a Su Hijo Jesús, para que muriera en sutitución nuestra (propiciación) y a través de Él pudieramos ser justificados y transformados de nuestra naturaleza pecadora. Esa es la verdad del evangelio.Si respondieron a esas preguntas, TODOS debemos responder al menos a alguna de ellas afirmativamente. Eso nos hace MENTIROSOS, ADULTEROS, LADRONES, etc. Qué dice la Biblia?:


“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni estafadores, heredarán el reino de Dios.” 1 Corintios 6: 9-10

Es importante que no nos engañemos pensando que somos buenas personas. El punto es que aún el que dice ser bueno, ya que ayuda a los pobres, o a los necesitados, etc, no es bueno. Porqué? Sencillamente porque no lo hace para la honra y gloria de Dios, lo hace para glorificarse él mismo. Cuántos de nosotros no anda diciendo por ahí que somos los mejores en nuestro trabajo, ó que sin nosotros nada camina bien; ó denigra a otras personas. Esto es pecado, y la única forma de que seamos justificados es a través de Cristo. Debemos aceptarle como el amo y señor de nuestra vida.Veámoslo así: Dios es el juez, y estamos parados en el juicio, y Dios nos pregunta si hemos mentido. Muchos dirán: “Sí, he mentido”; nos pregunta si hemos cometido adulterio. Otros dirán: “Sí, he adulterado”, y así en los casos que a cualquiera de ustedes se les pueda ocurrir. Entonces Dios DEBE seguir lo que siempre ha dicho: TODO pecado debe ser castigado. Veámoslo en la Biblia:


“y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado” Éxodo 34: 7″Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio,
Ni los pecadores en la congregación de los justos.” Salmos 1: 5

“Sobre los malos hará llover calamidades;
Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos.”
Salmos 11: 6

“Tarde o temprano, el malo será castigado;
Mas la descendencia de los justos será librada.” Proverbios 11: 21

“y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no teme delante de la presencia de Dios.”
Eclesiastes 8: 13

” Porque los ojos del Señor están sobre los justos,
Y sus oídos atentos a sus oraciones;
Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.”
1 Pedro 3: 12

“Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.” 3 Juan 1: 11

Pero ahora bien, porqué Dios debe castigarnos? No nos enseña la Biblia acerca del perdón? Este es el principal problema de muchas doctrinas modernas, como por ejemplo la doctrina de la inclusión. El único problema con esa doctrina es la Biblia. En las Escrituras leemos que Dios es justo y que no puede estar en contra de su naturaleza. Si Dios es justo, por lo tanto no puede permitir que el pecado pase sin castigo.

“Justo eres tú, oh Jehová, Y rectos tus juicios.” Salmos 119: 137″Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.” Éxodo 9: 27


Lo importante de estos pasajes es ver que somos pecadores y que por nosotros mismos NO podemos hacer nada bueno que nos pueda justificar para con Dios, ya que TODO lo que sale del corazón del hombre es maldad y está en contra de Dios (Proverbios 19:3). Y porqué Dios castiga al pecador? Porque todo lo que hace el hombre es venerarse a sí mismo y no venerar al único Dios, al Dios de la creación. El hombre ha decidido estar en contra de Dios, y los que no se arrepientan, serán destruídos, pues ningún hombre podrá contender contra Dios.

Y por ello es fundamental que sepamos que si estamos frente a Dios en el juicio y no tenemos a aquel que nos justifica (Cristo), entonces, Dios derramará su ira sobre nosotros, y seremos excluídos de su presencia por la eternidad. Seremos condenados. Caso cerrado. Ahora, cómo podemos entonces hacer para ser salvos, si nosotros no podemos hacer nada? Este tema lo abordaremos en la próxima entrada. Mientras tanto, analicemos nuestras vidas y empecemos a buscar a Cristo con todo nuestro corazón. Amén.


La Justicia de Dios: Nuestro Padre

March 24, 2007

Como vimos en la entrada anterior, la Biblia nos demuestra que Dios creó todas las cosas con el fin de regalarnos la posibilidad de presenciar su gloria. Ahora, que fue lo que ocurrió? Fue el pecado de Adán y Eva lo que nos separó de Dios. Fue la desobediencia de nuestros primeros padres, lo que no nos permitió presenciar esa infinita gloria.Cuando leemos los primeros 3 capítulos de Génesis, nos damos cuenta que Adán y Eva convivían con la gloria de Dios. Jehová caminaba entre ellos. En Génesis 3: 7-13, leemos que justo después de que Adán y Eva desobedecieran el mandamiento de Dios, y de una manera adoraran sus deseos antes que a Dios, sus ojos se abrieron. Pero lo que vamos a resaltar es el versículo 8, en donde dice que les dio miedo pues escucharon la voz de Dios, el cual se paseaba en el huerto. Y les dio miedo porque se dieron cuenta que habían pecado.

“Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.” Génesis 3: 8

Qué increíble? Saber que Dios caminaba entre ellos. Pero debido al pecado, fuimos castigados y desterrados de su presencia. Y es acerca de ésto, lo que trata esta nueva serie, pero antes debemos comprender otras cosas.Como decíamos, en la entrada previa vimos que, quiéranlo o no, Dios fue el creador de todas las cosas. Dios es soberano sobre TODA la creación. Y como creador, es por lo tanto, el amo y señor de cada átomo de nuestro ser. Muchos de nosotros se resisten a enfrentar esta realidad, y como Herodes (Mateo 2), desearían que Jesús no existiera, ya que es Jesús el rey de todas las cosas (Colosenses 1).

En esta entrada vamos a ver lo que dice la Biblia acerca de nuestra relación con Dios, para analizar en las otras entradas, como actúa Dios para establecer su justicia. Es importante que comprendamos que así como el primer Adán nos apartó de la presencia de Dios, el último Adán (1 Corintios 15:45), o sea Cristo Jesús, nos trajo de nuevo a la presencia de Dios.

Jesús, durante su ministerio, le enseñó a sus discípulos como deberían orar, y a través de ellos, nos enseñó una cosa sumamente importante. En el momento en que aceptamos la soberanía de Jesús sobre nosotros, y le entregamos nuestras vidas, somos adoptados por Dios el Padre. Es Jesús, quien nos hace de nuevo Sus hijos. Veamos el pasaje en Mateo 6:

“Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en tierra.” Mateo 6:9-10


Esta enseñanza de Cristo, NO es una fórmula que debemos orar como loritas, es decir, repetidamente. Cómo sabemos que Jesús no nos está dando frases para que nos las aprendamos de memoria? Por el versículo 7, que dice:

“Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.” Mateo 6: 7

La enseñanza de Jesús es que los que le han aceptado a Él como su señor, pueden saber con seguridad que pueden venir ante Dios, ya no como renegados, como sus enemigos, pero más bien como Sus hijos.Otra de las cosas maravillosas que he aprendido de Jesús en estos meses, se encuentra en la historia del tabernáculo (Exodo 26: 31-33). En este pasaje vemos que Dios mandó a Moisés a hacer un tabernáculo, en el cual pondrían el arca del pacto, que era donde se encontraban las tablas de la Ley, y el arca estaría en medio de cortinas. Entre éstas, estaba Dios.

Pero porqué en medio de cortinas? Debido a que sólo los sacerdotes de la tribu de Leví, que eran los escogidos de Dios, podrían atravesar esas cortinas, y estar en la presencia y gloria de Dios, para hacer expiación por los pecados del pueblo. Cualquier persona que no fuera de los escogidos, que se acercara a esas cortinas, moría, ya que Dios se encontraba ahí.

Muchos dirán que porque solamente unos pocos podían estar dentro del tabernáculo. Sencillamente porque Dios nos había echado de su presencia por nuestro pecado. Pero siendo misericordioso, escogió una familia para que intercediera por ellos.

Luego vemos que conforme se instauraron los reinos de Israel, el arca se va a colocar en el Templo que construyó Salomón, cubierto por cortinas, para que nadie muriera. Pero lo más bello, lo leemos en el pasaje que describe los momentos posteriores a la muerte de Cristo.

“Mas Jesús, dando una gran voz, expiró.Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo.Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.” Marcos 15: 37-39

Si leen con atención, se darán cuenta la metáfora de lo que ocurrió con la muerte de Jesús. Cristo nos enseñó que únicamente a través de Él podíamos llegar al Padre (Juan 14:6). Que sólo a través de Él podíamos ser Sus hijos. Pues otra forma de verlo es que así como Adán nos separó de Dios, lo cual estaba representado en la cortina que protegía el arca, Jesús vino a romper esa cortina y traernos ante la presencia de Dios.Entonces, antes de entrar a analizar las acciones que toma Dios contra aquellos que traspasan Su Ley, es de gran importancia que entendamos que a través de Cristo, Dios nos ha hecho Sus hijos, y que tanto a Sus hijos como a Sus enemigos, castiga. Sus hijos son castigados con el brazo del amor infinito de Dios, mas sus enemigos, probarán el brazo poderoso de Su ira. Pensemos entonces de que lado queremos estar. Amén.


La Justicia de Dios: Su Gloria

March 22, 2007

En esta nueva serie vamos a analizar la verdadera justicia de Dios. Para hacer esto, debemos primero entender lo que significa la Gloria de Dios. No vamos a profundizar mucho en esta entrada, pues este tema va a ser descrito más ampliamente en el futuro próximo, pero por lo menos analizaremos lo más relevante.

“¿Será el hombre más justo que Dios? ¿Será el varón más limpio que el que lo hizo?” Job 4: 17

A pesar de lo que muchos hombres digan, la evidencia sobra para mostrarnos que Dios existe. La ciencia nos dice que el caos proviene del orden, mientras que la Biblia nos dice que Dios lo ordenó todo. vasta es la evidencia, pero lo que necesitamos entender es que sólo hay un Dios, y fue Él quien creó TODO lo que pueden ver nuestros ojos y aún lo que no podemos ver. Y con que finalidad hizo Dios esto? Muchos han dicho que Dios se sentía sólo. La verdad es que ese tipo de comentarios solamente pueden salir de la boca de un hombre. El hombre siempre se ha puesto como centro de todas las cosas, pero la Biblia nos demuestra otra cosa. Dios creó todas las cosas para que pudiera toda la creación glorificarle. Ahí, muchos de los que atacan al cristianismo han salido diciendo que esa enseñanza es egoísta, pero si lo vemos desde el punto de vista que Dios es infinitamente majestuoso, y que esa majestuosidad es inconcebible para nuestras pequeñas mentes, entenderemos que el único fin era regalarnos la oportunidad de poder vivir esa experiencia.

Dios nos creó para que pudieramos convivir con Él en el paraíso, pero fue nuestro propio pecado lo que nos separó de su presencia. John Piper en su libro “La Pasión de Cristo” , hace una analogía que me parece fácil para que entendamos esto. Él dice que cuando estamos parados en el Gran Cañón, ó mirando el amanecer en el desierto del Sahara, ó presenciamos el poderío del mar, sentimos algo en nuestro corazón que nos llena de alegría y asombro. Imaginen entonces que esa sensación jamás se puede comparar a la gloria de Dios.

En la Biblia se nos dice que los querubines que se encuentran sobre el trono de Dios, se cubren sus rostros con sus alas, ya que no pueden presenciar la magna gloria de Dios:

“Por encima de él había querubines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria” Isaías 6: 2-3

Un médico no necesita que otro hombre le diga que es médico, si tiene un título que así lo demuestra; un rey no necesita que alguién le diga quién es, si tiene un reino que le rinde alianza; así mismo Dios no necesita que un hombre, a quién Él mismo creó del polvo, le glorifique, pues Dios es todo lleno de gloria. Dios nos creó para regalarnos la oportunidad de presenciar Su gloria. No puedo imaginar yo estar ante la presencia de Dios. Y sé que en este cuerpo es algo inconcebible, pero cuando seamos transformados en la segunda venida de Cristo, nuestro ser estará capacitado para darle a Dios toda la gloria que es suya desde siempre.Ahora, veamos algunos pasajes importantes:

“Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.” 1 Pedro 4: 11“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.” 1 Corintios 10: 31

“Dad a Jehová la honra debida a su nombre; Traed ofrenda, y venid delante de él; Postraos delante de Jehová en la hermosura de la santidad” 1 Crónicas 16: 29

“Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.” 1 Corintios 6: 20

Este último pasaje es muy importante. Pertenecemos a aquel que nos hizo. Pertenecemos a aquel que pagó con su vida todos nuestros pecados. Así como la casa que pagamos es nuestra, así como el automóvil que compramos es nuestro, así son nuestros cuerpos, almas y corazones le pertenecen a Dios.

“Reconoced que Jehová es Dios;
El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;
Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.” Salmos 100: 3“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” Romanos 11: 36

“Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, Y aún al impío para el día malo.” Proverbios 16: 4

Muchos de nosotros hemos rechazado ésta idea pensando que nuestras vidas nos pertenecen a nosotros mismos, y que nadie gobierna sobre ellas. Hemos querido creer ésta mentira, la cual ha sido puesta en el mundo por Satanás, para no sentirnos mal, para poder seguir viviendo en pecado, esclavos de nuestra carne. Pero lo hermoso es que Cristo es quién nos libera del pecado. En Él ya no somos esclavos de la carne y podemos disfrutar nuestras vidas para Su gloria. Es Cristo quién nos quita el vendaje de nuestros ojos, y podemos ver la realidad: Dios es amo y señor de toda la creación. Porqué? Porque a Él le pertenecen.Es importante entender este concepto para entonces poder desarrollar el tema acerca de la justicia de Dios, la cual va a impartir desde el punto de que Él es justo y castiga al que desobedece.