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La Cruz: Historia. Qué Debemos Hacer?

April 18, 2007

 

Por ahora esta es la última entrada de la serie acerca de la Cruz. Más adelante estaremos entrando con mayor profundidad, abordando la parte teológica de este tema. En esta entrada vamos a tocar el tema de la historia de la crucifixión y lo que creo deberíamos hacer y sentir.Históricamente, los persas, a pesar de que no inventaron la crucifixión, la utilizaron como método de ejecución, quizas basándose en el empalamiento realizado por los Asirios. Uno de los registros históricos hablan del rey Darío (519 a.C), quien crucificó a 3000 oponentes en Babilonia.

Herodoto, dejó escritos, donde comenta acerca de Alejandro Magno y la crucifixión de 2000 soldados enemigos. Otros historiadores como Flavius Josephus, citan que Antiochus IV Epiphanes crucificó a cientos de judíos que se opusieron a la Helenización.

Este método de tortura y muerte, fue verdaderamente perfeccionado por los romanos, quienes eran diestros guerreros y además expertos verdugos. Este castigo, por supuesto, no era aplicado a los ciudadanos romanos, ya que era considerada como una muerte despreciable, y por lo tanto era aplicada a esclavos, rebeldes, enemigos y criminales.

Los romanos la aplicaron durante la Rebelión de Espartaco, la Guerra Civil Romana y durante la destrucción de Jerusalén, en el 70 d.C. La forma en que era realizada, era la siguiente:

1. El sentenciado generalmente era sometido a cargar uno de las vigas de madera (usualmente la vertical), llevándola hasta el lugar de la ejecución.

2. Este lugar de ejecución era en la mayoría de los casos la plaza pública, o algun lugar en donde se podría exhibir y humillar al sentenciado.

3. Una vez en el lugar, se le quitaban las ropas al castigado, dejándolo completamente desnudo, para aumentar su humillación.

4. Se construía la cruz con las dos vigas en el suelo, y se acostaba al sentenciado sobre la cruz. Esto generalmente era dirigido por un centurión, quien tenía a su cargo 4 soldados (según escritos de Flavius Josephus).

5. Una vez sobre la cruz, se sujetaba con cuerdas, clavos, o una mezcla de ambos. Los clavos medían aproximadamente entre 13 y 18 cm de longitud y tenían 1 cm de ancho.

6. Los clavos eran pasados a través de las muñecas, donde se unen el radio y el cúbito, pues en este lugar tendría bastante apoyo para soportar el cuerpo. Las manos no soportarían por mucho tiempo y terminarían despedazándose en pocas horas. Luego se pasarían a través de ambos pies, ya sea estos juntos o separados.

७. Debido a que los romanos eran expertos torturadores, les colocaban un sedil que aparenta un pequeño asiento colocado en la mitad de la viga vertical, y que serviría de apoyo al castigado.

8. La muerte sobrevenía por asfixia, esto es, ya que el cuerpo se encontraba colgado, el peso del cuerpo hacía que la exhalación fuera sumamente difícil, por lo que terminaban ahogándose. El punto del sedil era que servía de tortura, ya que el castigado debía apoyarse de este y empujarse hacia arriba con sus brazos para poder apirar aire y luego para exhalarlo. Este sedil hacía que la tortura durara muchas horas y en algunas ocasiones hasta más de un día.

9. Luego de que el sentenciado había sufrido suficiente, se le quebraban las piernas, con el fin de que no pudiera tener apoyo para exhalar y sucumbían más rápidamente.

10. Los cuerpos de éstos, bajo la ley romana, no podían ser sepultados, y en muchas ocasiones se dejaban los cuerpos por muchos días para que fueran comidos por otros animales y así desecrar aún más el cuerpo.

Ahora que hemos visto un poco acerca de la historia, vamos a comentar acerca de lo que dice la Biblia. En Deuteronomio 21: 23 leemos lo siguiente:

“Si alguno hubiere cometido algún crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero; no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin फलताenterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad.“

Imagínese lo grave que era ser crucificado ante los ojos de Dios. Dios escogió la peor muerte posible para que su Hijo pasara por ella y pudiera haber perdón de nuestros pecados. O para decirlo de otra forma, imaginen lo abominables que son nuestros pecados ante los ojos de Dios para que sometiera a Su Hijo a tal acto.

Leyendo un libro de John Piper, encontré una oración muy interesante. Y con este comentario voy a entrar a lo que quería llegar con lo anterior. Dice John Piper que aquellos que andan con una cruz colgando de sus cuellos, es como si anduvieran una silla eléctrica de adorno.Vamos a ver si puedo explicar mi punto de vista. Porqué algunos de nosotros andan con cruces de oro, madera, plata, etc, colgando de sus cuellos, o las tienen en sus casas, etc. Verdaderamente la cruz es algo terrible para los cristianos. Por la cruz, nuestro Señor, sufrió algo inimaginable. Fue castigado, desnudado, humillado en público, escupido. Lo más vil de los ciudadanos de Jerusalén fueron a mofarse de Cristo en Gólgota.

Atravesaron clavos de más de 15 cm a través de sus muñecas y sus pies. Sufrió asfixiándose poco a poco, hasta que su Espíritu cedió y entonces murió. Sus piernas no le fueron quebradas, para que se cumpliera lo que se dice en Exodo 12: 46, en donde se describe el cordero de la fiesta de Pascua en relación a Cristo.

Es mi parecer, que andar exhibiendo una cruz como recuerdo de Cristo no es correcto, por dos razones básicas. Primero, porque fue una muerte trágica a la que fue sometido Jesús por causa nuestra, ya que era la única manera en que podíamos ser rescatados de nuestros pecados. Segundo, Cristo no quedó en la cruz. Cristo resucitó de los muertos y en estos momentos está sentado a la diestra del Padre, y es la cabeza de todas las cosas, y todo fue puesto bajo sus pies.

En otras palabras cargar una cruz en nuestros cuellos, o colgar una cruz en nuestro hogar es lo mismo que colocar una silla eléctrica como recuerdo de aquel que murió por nosotros. Creo que debemos pensar muy bien y saber que NO necesitamos de nada para recordar a Cristo, ya que lo tenemos dentro de nosotros hasta el fin de los tiempos (Mateo 28: 20). Amén.

 

 

La Cruz: Lo que Hemos Recibido

April 17, 2007

 

En esta entrada, vamos a analizar un poco el texto de 1 Corintios 15. Hemos venido hablando acerca de la muerte y resurrección de Cristo. Hemos analizado básicamente acerca de Jesús, su muerte y su resurrección como un hecho histórico, el cual nadie pudo negar hace 2000 años y mucho menos puede ser negado hoy en día. Es importante que como cristianos tengamos claro que nuestra fé no es una fé ciega, ya que Jesús existió, murió exactamente como fue profetizado en textos 1500 años más antiguos que Él y según atestiguaron más de 500 personas en los días posteriores a su muerte, fue resucitado y posteriormente ascendió a los cielos (1 Corintios 15: 6).Lo primero que hace el Espíritu de Dios a través de Pablo, en su carta a Corinto es recordarles lo que vino a hacer Cristo a la tierra, esto es, morir por nuestros pecados (1 Corintios 15: 3). Luego les recuerda los hechos históricos, los cuales pueden ellos investigar. Cómo? Básicamente les dice que si no le creen a él cuando dice que Jesús resucitó al tercer día, pueden preguntarle a los apóstoles, y si aún así no creen, pueden preguntarle a más de 500 personas a quienes se les apareció Cristo en un período de 40 días ( v. 6 y Hechos 1:3).

Posteriormente, este texto nos enseña acerca de la necesidad de la muerte y resurrección de Cristo. Debido a que todos los hombres están muertos en sus pecados, y que nadie por sí solo puede buscar a Dios (Romanos 3: 9-12), la necesidad de que Cristo, como el Hijo de Dios, muriera perfecto, sin pecado, para rescatarnos de la muerte y darnos vida eterna a través de Él. Muy claramente les hace ver, contradiciendo algunas de las mentiras que estaban infiltrándose en la Iglesia, acerca de que Jesús no resucitó, les dice que si Jesús no resucitó, no habría razón para que ellos estuvieran predicando, siendo perseguidos y algunos ya muertos por proteger una mentira. Además que si Cristo no hubiera resucitado, ellos estarían aún en sus pecados.

Con la resurrección, Cristo nos trajo a la vida, resucitándo a Su Iglesia, y borrando sus pecados. Un verso muy interesante es el v. 32:

“Si como hombre batallé en Efeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? Si
los muertos no resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos.
”

Qué quiere decir con ésto? Sencillamente que si realmente no hubiera resucitado Cristo, entonces no habría razón de estar predicando, siendo azotado, sufrir hambrunas, andar como misionero a tierras lejanas, etc. Si realmente Cristo no se le hubiera aparecido, mejor se hubiera quedado en su tierra natal, siguiendo en pecado, pues después de la muerte no hay nada más. Pero la diferencia para Pablo, es que como él vio a Cristo, y junto con él 500 personas más, le fue revelado que Cristo es Dios, que el infierno existe y que si no sigue a Cristo y hace lo que Él le manda, va a ser condenado.Además de que la resurrección nos rescató de sufrir la ira de Dios, justificarnos ante el Padre y borrar todos nuestros pecados, nos provee todo lo que necesitamos para santificarnos. Cómo? A través de su Espíritu Santo. Es esa la manera por medio de la cual somos transformados (v. 51) hasta el día en que seamos resucitados, muchos mientras estamos vivos y otros que ya han muerto, y sea quitado de nosotros lo corruptible y seamos transformados en seres incorruptibles.

Ya la victoria fue ganada sobre la muerte. Cristo venció. “Ha sido consumado” dijo Jesús (Juan 19: 30). La promesa dada en el protoevangelio (Génesis 3:15) fue cumplida: La cabeza de la serpiente fue aplastada por Cristo. Y entonces si ya fue removida la pena que debíamos pagar, por lo que hizo Cristo por nosotros en la cruz, entonces nuestro trabajo no es en vano (v. 58). Debemos luchar por hacer tesoros en el cielo, y no en la tierra. Amén.

 

La Cruz: La resurrección fue un hecho

April 12, 2007

En esta serie hemos analizado la muerte y resurrección de Cristo, pero en esta entrada vamos a hablar un poco sobre la resurrección como un hecho histórico que nadie puede refutar. Vamos a analizar varias de las falsedades que se han dicho acerca de este tema.Los hechos son de gran importancia para el hombre, ya que las creencias y la fé del ser humano se basa en hechos que puedan ser demostrados. Muchos hombres han ideado gran cantidad de falsedades con el único fin de negar la resurrección de Cristo, pero lo importante que debemos saber nosotros como cristianos es que nuestra fé se basa en hechos bien demostrados.

Veamos algunas de las cosas que se han dicho tratando de contradecir la resurrección de Cristo:

1. Jesús no era el Cristo (Mesías) y manipuló la forma en que iba a morir:

Es inconcebible pensar que alguien puede programar la forma en que va a morir. Mucho menos exactamente como fue profetizado cientos de años antes. Porqué? Pues porque la forma en que Cristo murió, no puede ser manipulada, ya que hay demasiados factores externos involucrados.Primero existen cientos de personas involucradas. Después hay otros factores que no podría ningún hombre organizar. Ejemplos: a) Ser condenado a una muerte tan trágica sin tener culpa alguna; b) Ser crucificado y que contrario a lo que hacían los romanos siempre a los crucificados, no le fue quebrado ningún hueso como se predijo en Salmos 22: 17; c) Cómo alguién sin pecado puede ser rechazado por miles de personas hasta el punto de querer matarle? Es imposible que alguien sin hacer nada malo pueda tener enemigos como se dice en Isaías 53: 3; d)Haber sido traicionado por treinta piezas de plata como fue predecido en Zacarías 11:12.

2. José y María llevaron a Jesús a Belén para engañar a los demás lo que había sido profetizado en Miqueas 5: 2:

Es absurdo pensar que José y María hicieran eso. Primero, porque ellos fueron a Belén por circunstancias ajenas a su control. Ellos tuvieron que ir a Belén, ya que José que era descendiente del rey David (era de Belén) debía ir a empadronarse él y a su familia, edicto que fue impuesto por Augusto Cesar en esa época. José por lo tanto tuvo que ir desde Galilea, hasta Belén para hacer esto. Segundo, este edicto no solo está escrito en la Biblia, sino en registros romanos antiguos del primer siglo, y de historiadores como Flavius Josephus, Tacitus y Suetonius.

3. Los apóstoles robaron el cuerpo de Cristo y lo escondieron para engañar al mundo.
Esta hipótesis es totalmente falsa por varias razones. Primero, proque eso mismo pensaron los judíos del sanedrín. Recordando lo que Jesús les había dicho acerca de su resurrección, pensaron que los apóstoles podrían robar el cuerpo para engañar al mundo, por lo cual fueron con Pilato para pedirle que pusiese guardas para cuidar la tumba. Pilato accede y manda soldados para guardar la tumba y se coloca un sello romano. Segundo, ningún ser humano del primer siglo se le hubiera ocurrido violar un sello romano, ya que eso significaría la muerte inmediata. Tercero, los guardas romanos eran expertos y su vida dependía de que cumplieran las ordenes de los gobernadores, por lo tanto si montaban guardia nadie podía violar el sello romano, pues de hacerlo los soldados morirían. Cuarto, como hemos dicho en otras entradas, los apóstoles no tenían el valor de enfrentarse a los soldados para robar el cuerpo.

4. Las mujeres y los apóstoles fueron a la tumba equivocada:
Esta es otra imposibilidad. Primero porque ellas prepararon el cuerpo cuando fue sepultado, ayudadas por José de Arimatea, quien fue quien prestó su tumba (tumba de ricos) para sepultar a Cristo. Jerusalén es un pueblo pequeño y es inconcebible pensar que se equivocaran de tumba, tres días después de haberlo sepultado.

5. Los apóstoles inventaron la resurrección y la ascención:
Esta es imposible también por razones importantes de analizar. Primero porque Cristo no sólo le apareció a ellos, sino que también le apareció a quinientas personas más (1 Corintios 15:6), muchos de los cuales se encontraban vivos en el momento en que Pablo les predicaba y podían testificar del hecho. Segundo, Cristo anduvo enseñandoles por cuarenta días después de su resurrección (Hechos 1: 3). Tercero, ess imposible acordar entre un grupo pequeño de personas para que alguien invente algo y que todos digan lo mismo, mucho más entre más de quinientas personas. Cuarto, todos ellos tuvieron muertes trágicas. Unos crucificados, otros decapitados, otros quemados vivos, otros apedreados, etc. Nadie moriría por una mentira. Tal vez un grupo pequeños, pero si la resurrección de Cristo hubiera sido un invento de los apóstoles, por lo menos varias personas hubieran dicho la verdad cuando los condenaran a muerte. Pero eso no ocurrió porque cuando vieron a Cristo resucitado, supieron que Él era Dios y que no debían temer a la muerte, pues sus almas estarían regocijándose en la presencia de Cristo en el cielo. Repito, nadie moriría por una mentira.

6. Cristo ascendió en alma, pero su cuerpo quedó en la tierra:
Pensemos lo siguiente: Qué hacemos nosotros cuando muere un ser querido? Lo sepultamos y cada año llevamos flores o recuerdos a la tumba para conmemorar y estar cerca del cuerpo de nuestros amados. Si los huesos de Cristo hubieran quedado en la tierra, estarían siendo venerados por toda la humanidad en estos momentos. Porqué? Porque así es como funciona la mente humana. En estos momentos no veneramos ninguna tumba, debido a que no tenemos huesos ni ningún otros resto de Cristo, pues ascendió en cuerpo y alma al cielo.

En conclusión, nuestra fé esta basada en evidencias históricas claras, las cuales NO pudieron ser refutadas por los fariseos que vivían en el primer siglo, y mucho menos por personas en este siglo. Eso es algo que debemos tener claro y debemos leer la Biblia y estar preparados para demostrar lo que no puede ser refutado, es decir, la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

 

La Cruz: Resurrección y Ascención

April 12, 2007

En esta entrada hablaremos acerca de lo que sucedió posterior a la muerte de Cristo. Sus discípulos, con los cuales había compartido aproximadamente 3 años de su vida, enseñándoles acerca de los misterios de Dios, haciendo milagros en su presencia; en el momento de la crucifixión y muerte, se encontraban llorando su muerte, pues a pesar de que le reconocían como el Hijo de Dios, aún no entendían el misterio. Estos hombres, se acobardaron y dejaron a Jesús sólo, entre una multitud de personas que por razones políticas y sociales querían asesinarlo. Inclusive algunos de sus propios hermanos, como Santiago, se negaban a creer que Jesús era el Cristo.Algo muy importante que debemos tener en cuenta es que Dios fue quien entregó a Jesús para que fuera muerto. Ese es el gran misterio que los apóstoles no entendían. Dios, en su soberanía, decidió entregar la vida de Su Hijo en propiciación de nuestros pecados. Entonces, entendiendo esa soberanía de Dios, es decir, que nada puede ocurrir sin que Dios no lo permita, podemos ver que Dios organizó el mundo de tal forma para que se pudiera cumplir lo que Él había reveado a su pueblo cientos de años antes.

Jesús mismo predijo su muerte, días antes de que ocurriera (Lucas 18: 31-34). Pero si leemos muy claramente vemos que ninguno de los apóstoles podía entender lo que el Salmo 22 quería decir, y mucho menos lo que Jesús les estaba diciendo. Me es fácil entender como ellos, viendo a Jesús en carne y hueso, no entendían lo que quería decir Jesús con la resurrección, a pesar de que había revivido a otras personas antes.

Y ahora que Cristo estaba muerto, imaginaban lo peor y se sentían derrotados, con el ánimo caído, más que todo por sentir la verguenza de no haber hecho nada por prevenir su muerte. Con esto no quiero decir que lo hubieran logrado, ya que nada podía impedir lo que Dios tenía programado desde siempre, dada su omnisapiencia.

Pero, me imagino que Pedro, sabiendo que Cristo le había dicho que lo iba a negar en 3 ocasiones (Lucas 22: 31-38), se sentía muy mal al enfrentar la realidad y saber que no fue lo suficientemente valiente para ayudar a Jesús. Todo esto lo digo pensando como un hombre que ha desilusionado a seres queridos y sabiendo lo mal que eso se siente.

Pedro y los demás apóstoles se sentían desilusionados de sí mismos y lloraban pues además pensaban que todo se había acabado. Pero faltaba la otra parte del misterio. Cuando las mujeres iban camino a la tumba, al tercer día después de la muerte de Cristo, vieron a los soldados romanos que habían sido paralizados ante la presencia de un ángel que había rodado la piedra frente a la tumba. Estas mujeres, María Magdalena, María y Salomé (Marcos 16: 1) entraron en la tumba y no enontraron el cuerpo. Salieron asustadas pensando que lo habían robado y se les aparecieron dos ángeles que les dijeron que Cristo había resucitado.

Cristo se le aparece a María Magdalena después y le dice que vaya a buscar a los apóstoles y especielmente a Pedro para que sepan la gran noticia. Porqué le da esta orden? Creo que la razón es para levantarles el ánimo. Recordemos que ellos estaban desmoralizados, culpándose probablemente por la muerte de Cristo, y Jesús quería hacerles saber que estaba vivo y quería que lo presenciaran. Los apóstoles no creyeron a María Magdalena, pero Pedro fue a la tumba y cuando no encontró el cuerpo, se fue a Galilea como Jesús le había dicho a la mujer (Lucas 22: 11-18).

Una vez en Galilea Jesús se les presenta a los apóstoles pero Tomás, que n o se encontraba con ellos, no cree la resurrección, pero una vez que mira la evidencia que Jesús tiene en su cuerpo, cree le alaba.

Pero no sólo a los apóstoles les apareció. La Biblia nos dice que Jesús anduvo enseñándole a difrentes personas todo lo que decía el Antiguo Testamento acerca de Él, con el fin de que pudieran cumplir la misión que les iba a dar, eso es, predicar las buenas nuevas a todas las naciones. Por cuarenta días anduvo Cristo predicando (Hechos 1: 3) y se le apareció a quinientas personas aproximadamente (1 Corintios 15: 6). Muchas de estas personas se encontraban vivas en el momento en que Pablo predicaba a Cristo, lo cual fortalecía la resurrección como un hecho histórico, ya que nadie podía refutarlo.

Una vez que Cristo les enseña los misterios acerca del plan de Dios dado en el Antiguo Testamento, Cristo les da la misión de evangelizar a las naciones y luego sube al cielo en cuerpo y alma y se sienta a la derecha del Padre. Amén.

La Cruz: Muerte y Sepultura

April 11, 2007

 

Como habíamos hablado en la entrada previa, la llegada de Jesús a Jerusalén, se correlaciona con el evento celebrado cientos de años antes, durante el cual, Dios sacó a Israel de Egipto y les instruyó conmemorar ese día, el Pesach (hebreo) ó Pascua. Ese evento lo debían conmemorar tomando un cordero sin defecto, el día 10 del primer mes del año, el cual era el mes de Nisán (marzo-abril), y lo debían tener en cada hogar durante cuatro días, y el cuarto día debían sacrificarlo, recordando la misericordia que tuvo Dios del pueblo para sacarlo de Egipto.Este día fue celebrado durante poco más de mil años, pero el plan de Dios no había sido revelado aún, hasta que Jesús entró en Jerusalén, presentándose como el cordero sin defecto, el cual sería sacrificado para liberar a la humanidad de su opresor, es decir, del pecado.

Jesús entró a Jerusalén el día 10 del mes de Nisán, un hombre sin pecado, sin defecto, para cumplir profecías hechas cientos de años antes. Veamos algunas de ellas:

1. Nació de una virgen, como el salvador del mundo: ” Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.” Isaías 7: 14 (700 años antes de Cristo).

2. Vivió humildemente y fue desechado por la humanidad: “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores,
experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue
menospreciado, y no lo estimamos.
” Isaías 53: 3 (700 años antes de Cristo).

3. Murió como fue profetizado 850 años antes por David: “Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.” Salmos 22: 16-18

La crucifixión fue inventada por los persas, pero fue perfeccionada por los romanos, quienes eran expertos en cuanto a la tortura de hombres. Y Cristo sufrió lo que ningún hombre podría haber soportado, pues fue torturado mucho tiempo antes de llegar a la cruz.

Pero veamos que ocurrió antes de ese día. Jesús entró en Jerusalén y en los tres días posteriores continuó enseñando a sus seguidores, mientras los fariseos del sanedrín tramaban el complot y la forma en que lo podían acusar, ya que durante estos días, mientras en su mente se encontraba aún vivo el recuerdo de esa entrada triunfal, donde el pueblo aclamaba: Hosana, Hosana. Bendito el que viene en el nombre del Señor! Mientras ellos luchaban contra la verdad que se les había presentado pocos días antes, cuando vieron realizarse todas las profecías que conocían de memoria.

No podían encontrar falta en Él (Mateo 26: 59-60), hasta que le hacen la pregunta que querían que contestara: “Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios.” Mateo 26: 63 y por supuesto que Jesús después de haber callado antes las otras mentiras que habían dicho sobre Él, responde lo siguiente:

 

 

“Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora
veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y
viniendo en las nubes del cielo.
” Mateo 26: 64

Una vez que oyeron la respuesta decidieron matarlo, y empezó la tortura. Lo golpearon, lo escupieron, jalaron de su barba, y decidieron entregarlo a Pilato para que diera el veredicto de muerte. Poncio Pilato no encuentra ninguna falla en Jesús y lo envía a Herodes ya que Cristo era de galilea y era jurisdicción de Herodes, pero una vez donde este romano, es humillado, vestido en ropas espléndidas y de nuevo enviado a Pilato (Lucas 23: 6-12).

Pilato encuentra una turba de judíos que reclamaban la muerte de Jesús, y piden a cambio la vida de Barrabás, al cual quieren que el romano libere y crucifique a Jesús. Pilato entonces ordena a los guardas que azoten a Jesús. Debemos recordar que los romanos perfeccionaron el arte de la tortura, y con látigos con pedazos de metal y hueso entrelazados entre las fibras lo flagelaron desde la nuca hasta la parte trasera de las rodillas, lo cual removía gran cantidad de tejido.

La tortura no tiene efecto en la turba quien quiere crucificar a Jesús. Pilato entonces se lava las manos y entrega a Jesús a la turba y libera a Barrabás. Los principales del sanedrín le colocan una corona de espinas y le hacen cargar la cruz hasta el lugar llamado Golgota (Clavario) en donde sería hecha pública la muerte de Cristo. En ese lugar, Jesús fue humillado, desnudado y luego crucificado.

Durante tres horas aproximadamente estuvo Jesús crucificado (Lucas 23: 44), y luego de este tiempo se oscureció el sol, hubo un terremoto y Cristo clamó a los cielos diciendo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.” Lucas 24: 46

La multitud al ver lo que ocurrió se asombró y muchos lloraron lo que habían hecho, pues como el centurión se dieron cuenta que Jesús era verdaderamente el Hijo de Dios (Mateo 27: 54). Una vez que estaba muerto, debido a que Jesús no tenía donde ser sepultado (era pobre), entonces un fariseo, que era discípulo de Cristo, llamado José de Arimatea, fue donde Pilato a pedir el cuerpo. Pilato le pide al guarda que verifique que Jesús está verdaderamente muerto y éste como era la costumbre le intentó quebrar las piernas, pero al ver que estaba muerto no lo hizo. Poncio Pilato entregó el cuerpo de Jesús a José, las mujeres lo tomaron, lo envolvieron en sábanas y luego, José lo llevó a la tumba que era de su posesión y colocaron una gran roca en la entrada de la tumba.

Los fariseos, recordando lo que Jesús había profetizado acerca de su resurrección, llegan a Pilato y le dicen que coloque guardas en la tumba para que los discípulos de Jesús no se roben el cuerpo, a lo cual accede el gobernador romano. Se colocan guardas en la entrada de la sepultura, la cual está bloqueada por una gran roca y colocan el sello romano sobre la tumba, para que todo aquel que violare el sello fuera muerto.