J. Gresham Machen y la Inspiración de la Biblia
John Machen, el último gran teólogo de Princeton, a principios del siglo XX, luchó contra el liberalismo en la iglesia, y escribió acerca de la inspiración de la Biblia,
“La doctrina de la ‘inspiración plenaria’ ha sido sujeto de persistentes malas representaciones. Sus oponentes hablan como si involucrara una teoría mecánica de la actividad del Espíritu Santo. El Espíritu, dicen, es representado en esta doctrina como dictando la Biblia a sus escritores quienes eran poco más que estenógrafos. Pero por supuesto todo este tipo de caricaturas no tienen bases, de hecho, y es bastante sorprendente que hombres inteligentes puedan estar tan cegados por el prejuicio acerca de esta materia que ni siquiera puedan examinar por ellos mismos las perfectas obras accesibles en las cuales la doctrina de la inspiración plenaria ha sido explicada. Es usualmente considerada como buena práctica examinar una cosa por uno mismo antes de hacer eco de lo vulgar y ridículo de ello. Pero en conexión con la biblia, tales ataduras académicas son de algún modo mal vistas. Es más fácil luchar contentarse con algunos adjetivos como ‘mecánico,’ a parecidos. Porqué mantener serias críticas cuando la gente prefiere el ridículo? Porqué atacar a un oponente real cuando es meas fácil vencer a un hombre de paja?
De hecho, la doctrina de la inspiración plenaria no niega la individualidad de los escritores bíblicos; no ignora su uso de los medios ordinarios para adquirir información; no involucra ninguna falta de interés de las situaciones históricas que trajeron los libros de la Biblia. Lo que si niega es la presencia de error en la Biblia. Supone que el Espíritu Santo informó de tal manera las mentes de los escritores bíblicas que ellos fueron mantenidos de caer en error. De acuerdo a la doctrina de la inspiración, los hechos son realmente hechos ciertos; la Biblia es una ‘regla infalible de fe y práctica.'” [1]
Puede Una Persona Decidir Ser Salvo?

En el capítulo 7, Piper nos muestra las palabras de Wright con respecto a la futura justificación. El punto principal de Piper es que la teología de Wright es poco clara con respecto a si nuestras buenas obras son meritorias y sirven como base para nuestra justificación en el Día del Señor.
Piper nos muestra que Wright toma Romanos 2 como evidencia para justificar su argumento [1], pero ofrece una interpretación, y a mi parecer, una mejor interpretación del pasaje y que evita el lenguaje comprometedor de Wright [2].
Además Piper cree que Wright, al decir que los Protestantes no han interpretado a Pablo correctamente, rompe con las creencias y enseñanzas de las confesiones protestantes [3]. Para Piper, los pensadores protestantes han reflexionado abundantemente en el tema de la justificación. Read more…
Libro: The Future of Justification de John Piper–Justificación
En el capítulo 6, John Piper adentra más en el entendimiento de Wright sobre el ‘evangelio.’ Esto con el motivo de exponer las ideas de este último en que ‘justificación’ y ‘evangelio’ no son equivalentes.
Uno de los principales errores que ve Piper en la visión de Wright es que este no ve la justificación como el acto de Dios que determina que una persona pueda tener un buen lugar ante los ojos de Dios. Para Wright, justificación es la declaración de conversión [1].
Piper cita extensivamente a Wright, mostrando que en la teología de Wright, la justificación no determina la salvación, pero provee el seguro de que una persona ya ha sido salva y pertenece al pacto. Piper resume la idea de Wright de la siguiente manera, Read more…
Charles Hodge y la Inspiración de la Biblia
Charles Hodge, el teólogo de Princeton, y quizás el teólogo más prominente que ha producido Estados Unidos, escribe con respecto a la inspiración de la Biblia,
“Cuál es la doctrina bíblica con respecto a la inspiración? Cuál es la verdadera doctrina? La posición del teólogo cristiano es enseñar lo que la Biblia enseña. Si los escritores sagrados afirmaron que ellos eran los órganos de Dios; que lo que ellos enseñaron Él lo enseñó a través de ellos; que ellos hablaron siendo movidos por el Espíritu Santo, para que lo que ellos dijeran fuera lo que decía el Espíritu Santo, entonces, si creemos su divina misión, debemos creer lo que ellos enseñaron con respecto a la naturaleza de la influencia bajo la cual hablaron y escribieron. Esta es la razón por la cual en el período temprano de la Iglesia no habían discusiones acerca de la doctrina de la inspiración. Eso era lo queinvolucraba el origen divino de las Escrituras. Si eran la revelación de Dios, debían ser obedecidas y creídas; pero no pueden ser recibidas son atribuírles una autoridad divina, y no pueden tener tal autoridad sin ser infalibles en todo lo que enseñan.” [1] Read more…

