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Descifrando Pasajes Difíciles: Filipenses 2: 12-13

June 30, 2008

Muchos de nosotros, los calvinistas, hemos escuchado a los arminianistas decir que ellos toman su teología de la Biblia, mientras que los calvinistas imponen su visión sibre la Escritura divina, por lo tanto, obteniendo una teología errada. El análisis del día de hoy intenta aclarar esto.

Para los arminianistas, el hecho de asumir, como lo hacemos los calvinistas, que la soberanía de Dios antecede a las acciones humanas, le resta importancia espiritual a esas acciones humanas. Según los arminianistas, si la predestinación, presciencia o cualquier otro acto divino es la causa de la actividad humana, entonces, esta última es moralmente vacía.

Para ellos, esta idea de la soberanía de Dios antecediendo o causando las acciones humanas es algo aberrante e inaceptable. Pero, la visión arminianista, a pesar de que ellos no lo crean así, no está fundamentada en la Biblia. No conozco de ningún pasaje que hable del hombre actuando sinergísticamente con Dios, o que describa que Dios, como causante de las acciones humanas, le quite la responsabilidad al hombre por sus acciones o que esto le reste su valor espiritual.

En la Biblia, no vemos a Dios ni a los apóstoles preocupados con lo que preocupa a los arminianistas: Dios es el causante y el hombre es quien lleva a cabo la voluntad de Dios. Qué dice nuestro texto?

“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.” Filipenses 2: 12-13

Claramente Pablo afirma la responsabilidad del comportamiento humano basado en el antecedente de causalidad divino. No deseo hacer un análisis muy profundo de este pasaje, pues quiero resaltar el error de los arminianistas con respecto a la soberanía de Dios como algo separado de las acciones humanas, pero antes de todo quiero hacer notar que Pablo no le está diciendo a los filipenses que deben hacer obras para ganar su salvación. Si leemos la introducción de esta carta, nos damos cuenta rápidamente que el apóstol se dirige a personas que ya son salvas. Toda la Biblia dice que una persona es salva únicamente por la gracia de Dios, no por obras. Por lo tanto, habiendo sido la Biblia escrita por una sola mente (Dios), no puede contradecirse, es por ello que este pasaje no dice que los creyentes deban hacer algo para ser aceptados por Dios y ser salvos. Read more…

Spurgeon: La Biblia Probada y Comprobada

June 29, 2008

Un sermón predicado la mañana del Domingo 5 de Mayo, 1889

“Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces.” Salmo 12:6

En este Salmo, nuestro texto es contrastado con el mal de la época. El Salmista se queja “porque se acabaron los piadosos; porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.” Era una gran aflicción para él, y no encontró consuelo excepto en las palabras del Señor. ¡Qué importa que los hombres fallen: la Palabra de Dios permanece! ¡Qué alivio es abandonar la arena de la controversia para ir a los verdes pastos de la revelación! Uno siente lo que Noé sintió, cuando, encerrado en el arca, ya no vio más la muerte y desolación que reinaban fuera. Vive en comunión con la Palabra de Dios, y entonces, aunque no tengas amigos cristianos, no te faltará compañía.

Más aún, el versículo presenta todavía un mayor contraste con las palabras de los inicuos cuando se rebelan contra Dios y oprimen a Su pueblo. Ellos decían: “Por nuestra lengua prevaleceremos; nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?” Se jactaban, se enseñoreaban, amenazaban. El Salmista se alejó de la voz del jactancioso y acudió a las palabras del Señor. Vio la promesa, el precepto, y la doctrina de la verdad pura, y éstos le consolaron mientras los demás hablaban pura vanidad, cada uno con su vecino. Él no tenía tantas palabras del Señor como las que poseemos ahora: pero lo que él había hecho suyo por medio de la meditación, lo valoraba por encima del oro más preciado. En la buena compañía de aquellos que habían hablado bajo la dirección divina, era capaz de soportar las amenazas de quienes le rodeaban.

Así, querido amigo, si en algún momento te corresponde estar en un lugar donde son despreciadas las verdades que amas tanto, regresa a los profetas y a los apóstoles, y escucha a través de ellos lo que Dios el Señor hablará. Las voces de la tierra están llenas de falsedad, pero la palabra del cielo es muy limpia. Hay una buena lección práctica en la posición del texto; apréndanla bien. Hagan de la Palabra de Dios su compañía diaria, y entonces, cualquier cosa que pudiera agraviarlos en la falsa doctrina de la hora, no los conducirá a un abatimiento demasiado profundo; pues las palabras del Señor sostendrán el espíritu.

Mirando al texto, ¿acaso no les impacta como una maravillosa condescendencia, que Jehová, el infinito, decida utilizar palabras? En Su sabiduría, Él ha establecido esta manera de comunicación de unos con otros; pero en cuanto a Él, Él es espíritu puro e ilimitado: ¿comprimirá Sus gloriosos pensamientos en un estrecho canal de sonido, y oído, y nervio? ¿Debe la mente eterna usar palabras humanas? El glorioso Jehová habló mundos. Los cielos y la tierra fueron las expresiones de Sus labios. En cuanto a Él, parece más de acuerdo con Su naturaleza, hablar tempestades y truenos que inclinarse a las humildes vocales y consonantes de una criatura del polvo. ¿Se comunicará Él verdaderamente con el hombre a la propia manera del hombre? Sí, Él condesciende a hablarnos utilizando palabras.

Nosotros bendecimos al Señor por la inspiración verbal, de la que podemos decir, “Guardé las palabras de su boca más que mi comida.” No conozco ninguna otra inspiración, ni tampoco soy capaz de concebir alguna que pueda ser de verdadero servicio para nosotros. Necesitamos una revelación clara sobre la que podamos ejercitar la fe. Si el Señor nos hubiera hablado por un método cuyo significado fuera infalible, pero Sus palabras fueran cuestionables, no habríamos sido edificados sino confundidos; pues ciertamente es una ardua tarea extraer el verdadero sentido de palabras ambiguas. Siempre tendríamos temor que el profeta o el apóstol no nos hubieran dado, después de todo, el sentido divino: es fácil oír y repetir palabras; pero no es fácil expresar lo que otro quiere decir, con palabras propias perfectamente independientes: el significado se evapora con facilidad. Read more…

Crisóstomo y la Doctrina de la Elección

June 28, 2008

“Los Padres de la Iglesia no creían en la elección.” Cuántos de nosotros hemos escuchado este tipo de comentarios de amigos o familiares nuestros? Crisóstomo fue el obispo de Constantinopla, además de teólogo, predicador y liturgista. Escribió gran cantidad de sermones, y en un sermón con respecto a 1 Corintios 1: 1-3, encontré esto acerca de la doctrina de la elección mantenida por los reformadores, Read more…

Avivamiento? Herejía al Descubierto

June 28, 2008

Francamente esto me molesta mucho. Cómo es posible que la gen te sea tan ingenua ignorante como para continuar creyendo en este hereje? Este video es para todos aquellos que me han escrito en relación a mis comentarios de este falso maestro. Vean por ustedes mismos y entiendan que lo que Bentley hace NO es de Dios. Read more…

El Premilenialismo-Parte III

June 27, 2008

Como hemos visto, uno de los principales argumentos del Premilenialismo es la estricta separación entre el pueblo terrenal de Dios, es decir, Israel, y su pueblo celestial, la Iglesia. De esta separación nace otra característica del Dispensacionalismo, esto es, su insistencia en la lectura literal de la Biblia. A pesar de que existen, según esta visión, siete dispensaciones diferentes, el día de hoy nos vamos a enfocar en quizás la más importante, la separación entre Israel y la Iglesia.

Según los dispensacionalistas, el cristiano es parte de la semilla celestial de Abraham, y es parte de las bendiciones que vienen del pacto Abrahámico, pero Israel como nación siempre ha tenido un lugar privilegiado, y tendrá más exaltación como el pueblo terrenal de Dios.

Para los dispensacionalistas clásicos, los propósitos de Dios en la historia humana son dos, correspondientes a cada uno de estos pueblos, el terrenal y el celestial. La manera dispensacional en la que Dios trata a cada uno es diferente: la salvación del pueblo terrenal que es consumada en un reino eterno en la tierra; y la salvación del pueblo celestial que es consumado en el reino eterno en el cielo. Por lo tanto, como vemos, Dios tiene dos destinos distintos en mente.

La separación de Israel y la Iglesia se da debido a una lectura literal de la Biblia, en especial de las profecías del Antiguo Testamento, y el contraste entre la presente era de la iglesia y la era próxima en el milenio. Las profecías del Antiguo Testamento deben ser comprendidas en su sentido literal, para los dispensacionalistas. Por ejemplo, la toma de posesión de la tierra debe significar la tierra terrenal de Canaan; o la promesa del templo restaurado debe referirse al templo en Jerusalén.

La presente era de la iglesia debe verse también, para los dispensacionalistas, como un paréntesis en la historia, un período de transición entre las relaciones pasadas de Dios con Su pueblo y las futuras en el milenio. Durante esta era de la iglesia, esas relaciones han sido suspendidas, pero cuando llegue el día (precedido del rapto), las promesas de los profetas se cumplirán. Read more…