La Importancia de la Simbología de Apocalipsis 20-Parte II
En la entrada previa empezamos a analizar los primero versos del capítulo 20 de Apocalipsis, uno de los capítulos más controversiales de la Biblia, principalmente porque muchos cristianos lo utilizan para enseñar acerca del reino milenial de Cristo en la tierra.
Hicimos énfasis en la importancia de reconocer el extenso simbolismo que encontramos en este libro, lo cual nos permite hacer una mejor interpretación de la visión del apóstol Juan. Es también importante que reconozcamos la importancia de saber el tipo de literatura que estamos leyendo. A qué me refiero con esto? Por ejemplo, la manera correcta de leer un libro de ciencia ficción es sabiendo que es una fantasía; la mejor manera de leer un libro de historia es sabiendo que es algo que se basa en un hecho real dentro de un período específico de la historia. De la misma manera, debemos saber como leer un texto “apocalíptico.”
Una obra apocalíptica es una especie de reporte literario en el que se narran, por medio de visiones, verdades que han ocurrido en tiempos pasados, presentes y futuros, utilizando simbolismos y poesía. Fue un estilo literario muy común y popular entre los judíos, y desarrollado en el período post-exílico. Es por ello que debemos dejar claro que el libro de Apocalipsis, así como cualquier otra literatura apocalíptica, no pueden ser leídos de una manera literal, sino que debemos tratar de interpretarlo conociendo el momento en el que fue escrito, el autor, el público, las condiciones en las que fue escrito, etc.
Por ejemplo, debemos saber que este libro fue escrito por Juan en la isla de Patmos (Ap. 1:9), luego de haber sido exiliado por los romanos por ser un cristiano. Esto demuestra la fuerte persecución a la que estaba siendo sometida la iglesia por parte del emperador romano. Debemos saber que para esa era, el emperador romano reclamaba sumisión, pues decía ser un dios. Para algunos de los historiadores y académicos del libro de Apocalipsis, el emperador al que se refiere Juan es Nerón, de quien sabemos fue un gran perseguidor de los cristianos. Sabiendo datos históricos como estos, podemos tener una idea de lo que Juan escribe con simbolismos a las siete iglesias de Asia. Pero no debemos olvidar que las aplicaciones que hace Juan en su libro, tienen implicaciones para la iglesia a través de todos los siglos. Así podemos interpretar de una manera más correcta lo que Juan escribe para nosotros, dos mil años más tarde.
En la entrada previa, vimos cómo un ángel desciende del cielo y ata a Satanás por mil años, representando un largo período de tiempo, con el único propósito de que no pudiera continuar engañando a las naciones. Es importante que veamos eso. Lo único que Satanás no puede hacer es continuar engañando. El verso 3 no nos dice que Satanás no puede hacer guerra, ni matar, ni aumentar el mal en la tierra. Lo que dice es que Satanás fue atado “para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años” (Ap. 1:3). Read more…
La Importancia de la Simbología de Apocalipsis 20-Parte I
Como hemos visto en nuestro estudio de escatología, el libro de Apocalipsis está lleno de simbolismos, lo cual ha hecho que exista cierta “confusión” a la hora de interpretar no sólo el libro, pero aún más, el capítulo 20.
Lo que tenemos que tener claro es que Dios no se contradice. Debemos siempre comparar la Biblia con la Biblia, para permitir que sea la Biblia la que nos diga como son las cosas, y que no seamos nosotros los que forcemos nuestras opiniones a los textos bíblicos, es decir debemos hacer una exégesis de cada pasaje que leamos, contrario a lo que muchos hacen, una eiségesis.
El día de hoy lo que quiero que comprendamos es que todo el simbolismo que encontramos en el capítulo 20 de Apocalipsis deja sin lugar los argumentos de los premilenialistas y pretribulacionistas. Estos dos grupos utilizan este pasaje para demostrar la idea de un reino milenial de Cristo en la tierra, en donde la iglesia reinará con Cristo por mil años luego de que Cristo vuelva “hasta las nubes” para recoger de las cuatro esquinas de la tierra a sus santos en un rapto secreto. Para ellos esta es la primera resurrección de la que habla Juan en su visión. La segunda resurrección representa la resurrección de los impíos para juicio, al final de los mil años, cuando Cristo vuelva, no hasta las nubes, sino hasta la tierra, en su segunda venida (la cual sería su tercera venida según la enseñanza pretribulacional y premilenial).
Pero es esa la visión que Juan tuvo? Cómo podemos saber la verdad? Analicemos lo que escribió el apóstol, Read more…
Libro: Chosen by God de R. C. Sproul
Robert C. Sproul Jr. es un prolífico autor, pero sobretodo un increíble defensor de la doctrina bíblica, lo cual es notable no sólo en sus libros pero también en sus sermones y seminarios. Sproul es un ministro presbiteriano, y actualmente enseña en la Capilla de Saint Andrews en Florida.
No sólo ha recibido una educación teológica admirable, pero también ha enseñado en varios de los mejores seminarios teológicos de los Estados Unidos. Es el fundador de Ligionier MInistries, uno de mis sitios preferidos de internet, donde enseña día tras dia la doctrina reformada. Por su amor a Dios y a la Biblia, y su pasión para la enseñanza, Sproul se ha convertido en los últimos años en uno de mis heroes.
“Chosen by God” (Escogidos por Dios) es uno de los mejores libros que he adquirido este año. En él, Sproul intenta explicar la doctrina de la predestinación que es enseñada en las Escrituras. El autor combate de diferentes maneras, y a través de los diferentes capítulos, la idea de que la doctrina de la predestinación hace de los hombres “meras marionetas,” y por supuesto deja claro que la elección no fue inventada por Juan Calvino. La idea de Sproul es enseñar algo que está explícitamente claro en la Biblia y que debe hacernos luchar por comprenderlo y no escondernos de él. Para Sproul, “es nuestro deber buscar la visión correcta de la predestinación, para no ser culpables de distorcionar o ignorar la Palabra de Dios.” [1] Read more…
Spurgeon: Porqué son Salvados los Hombres?
Un sermón predicado la mañana del Domingo 1 de Febrero, 1857
“Pero él los salvó por amor de su nombre.” Salmo 106: 8.
Al considerar las obras de Dios en la creación, hay dos preguntas que surgen de inmediato en la mente atenta, que deben ser contestadas antes de que podamos obtener la clave para la filosofía y la ciencia de la propia creación. La primera es la pregunta de la autoría: ¿Quién hizo todas estas cosas? Y la segunda pregunta es la del objetivo: ¿Con qué propósito fueron creadas todas ellas? La primera pregunta, “¿Quién hizo todas estas cosas?” puede responderla con facilidad cualquier persona que tenga una conciencia honesta y una mente sana, pues cuando alza sus ojos a lo alto para leer en las estrellas, verá que esas estrellas escriben con letras de oro esta palabra: Dios. Y mirando hacia abajo, a las olas, si sus oídos están abiertos a la honestidad, oirá que cada ola proclama: Dios. Si mira a las cumbres de las montañas, estas no hablarán, pero con una respetuosa majestuosidad de silencio parecerán publicar:
Si escuchamos el murmullo del arroyo en la ladera de la montaña, y los retumbos de una avalancha, y los mugidos del ganado, y el canto de los pájaros; si ponemos atención a cada voz y sonido de la naturaleza, escucharemos la respuesta a esa pregunta: “Dios es nuestro Hacedor; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos.”
La siguiente pregunta, relativa al propósito: ¿Para qué fueron hechas estas cosas?, no es tan fácil de contestar fuera de la Escritura; pero cuando leemos la Escritura descubrimos este hecho: que como la respuesta a la primera pregunta es Dios, entonces, la respuesta para la segunda pregunta es la misma. ¿Para qué fueron hechas estas cosas? La respuesta es: para la gloria de Dios, para Su honra, y para Su complacencia. Ninguna otra respuesta es compatible con la razón. Cualquier otra respuesta que propongan los hombres, será igualmente desacertada. Consideren por un momento que hubo un tiempo cuando Dios no tenía criaturas, cuando moraba solo, el poderoso Hacedor de las edades, glorioso en un retiro increado, divino en Su eterna soledad: “yo Jehová, y ninguno más que yo.” ¿Puede alguien responder esta pregunta: ‘por qué creó Dios a las criaturas’ de cualquier otra manera que no sea: “las hizo para Su complacencia y para Su gloria”? Ustedes podrían contestar que las hizo para Sus criaturas; pero nosotros replicamos que no había criaturas entonces para que las hiciera para ellas. Admitimos que la respuesta es acertada ahora. Dios prepara la cosecha para Sus criaturas; cuelga al sol en el firmamento para bendecir a Sus criaturas con luz y calor; ordena a la luna que camine en su curso durante la noche para que alegre la oscuridad de Sus criaturas sobre la tierra. Pero la primera respuesta, remontándonos al origen de todas las cosas, no puede ser otra sino esta: “Para Su complacencia fueron y son creadas.” “Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo y por sí mismo.”
Ahora, esto que es válido para los obras de la creación, es igualmente válido para las obras de la salvación. Alcen sus ojos a lo alto, más arriba de aquellas estrellas que centellean sobre el piso del cielo; miren a lo alto, donde los espíritus vestidos de blanco, más claros que la luz, brillan como estrellas en su magnificencia; miren allí, donde los redimidos con sus sinfonías corales “rodean el trono de Dios regocijándose,” y hagan esta pregunta: “¿Quién salvó a esos seres glorificados, y con qué propósito fueron salvados?” Les decimos que es la misma respuesta que dimos previamente a la pregunta anterior: “Él los salvó: Él los salvó por amor de su nombre.” El texto es una respuesta para las dos grandes preguntas relativas a la salvación: ¿Quién salvó a los hombres, y por qué son salvados? “Él los salvó por amor de su nombre.” Read more…
James White: La Correcta Interpretación de Romanos 9
Para aquellos que desean aprender la exégesis del pasaje de Romanos 9, de un gran teologo y académico, acá les dejo un buen video. Bendiciones. Read more…

