La Evidencia de Nuestra Salvación
Este domingo tuve la oportunidad de predicar la parábola del Rico y Lázaro en Lucas 16:19-31. Espero que sea de bendición para ustedes.
Narcisismo Cristiano?
No hace falta mirar lo que sale de Hollywood para poder dar con este diagnóstico: el mundo en el que vivimos es totalmente narcisista! Lo vemos todos los días en las portadas de las revistas de entretenimiento -por lo menos los que leen ese tipo de ‘literatura.’ Por mucho tiempo fueron las mujeres, a quienes se les permitía socialmente, por diversas razones, ser absorbidas por su apariencia. Sin embargo, poco a poco, con el paso del tiempo y la llegada de la ‘cultura del yo,’ fueron los hombres los que se juntaron con las mujeres en ese universo narcisista.
Ahora, qué es el narcisismo? Bueno, en términos sencillos se trata de una persona que está completamente absorbida con sí mismo. Se trata de una preocupación egoísta con el ‘yo,’ con sus preocupaciones, sus preferencias, sus aspiraciones, sus necesidades, su éxito, y como es percibida la persona por los demás.
Ventajas de la Predicación Expositiva
Una de las maneras en la que Dios ha estado trabajando en nuestro tiempo es devolviéndole a las iglesias la predicación expositiva. Por muchos años desde los púlpitos de muchas iglesias se ha predicado, no la Biblia, sino los pensamientos y las opiniones de hombres falibles. Esto ha sido sumamente dañino para el evangelicalismo, pues ha resultado en el gran analfabetismo bíblico que abunda en América Latina. John Broadus cita a James Stewart, quien en su libro “Los Heraldos de Dios,” escribió lo siguiente,
El primero ruego es por la predicación expositiva. Este es uno de las más grandes necesidades de ahora. Hay ricas recompensas de gratitud humana esperando para el hombre que pueda hacer que la Biblia tome vida. Las congregaciones están cansadas de disertaciones sobre problemas y ensayos sobre aspectos de la situación religiosa; tales sermones no son verdadera predicación. Los hombres no desean que se les diga sus pobres ideas y argumentos. Ellos están énfaticamente deseando que se les diga lo que Dios ha dicho, y está diciendo, en Su Palabra.” On the Preparation and Delivery of Sermons-J. Broadus. Página 58
Sin embargo, poco a poco, nuestras iglesias, por la gracia de Dios, han vuelto a la Biblia. En muchos lugares de Latinoamérica se empiezan a ver cambios en la manera de ver la Escritura y la predicación. Algunos hemos sido testigos de pastores que se han dado cuenta que no han estado cumpliendo adecuadamente su oficio y han buscado ayuda en hombres de más experiencia quienes les han enseñado el perdido arte de la predicación expositiva.
Predicando como Juan el Bautista
Uno de los mayores problemas -quizás el mayor de los problemas- dentro del evangelicalismo de nuestros días es la ausencia del evangelio en las predicaciones de muchos púlpitos alrededor del mundo. Lo que estoy diciendo es que muchas iglesias y sus pastores han dejando, por diversas razones, de predicar el evangelio de Jesucristo.
Muchos pastores han dejado de creer en la suficiencia de la Biblia, especialmente en su suficiencia para salvar pecadores. Es decir, para muchos pastores la Biblia sirve únicamente para tomar algunos conceptos y usarlos luego mezclándolos con la sabiduría humana para manipular a los hombres a tomar ‘una decisión por Cristo.’
Tomando verdades enseñadas en la Biblia como por ejemplo: la existencia de Dios, del pecado, de Cristo, del cielo y el infierno; las tergiversan con el fin de venderle al hombre un ‘tiquete’ al cielo. Ese tiquete es una decisión tomada una vez en la vida por medio de una oración en la cual se le ‘permite’ a Cristo entrar en nuestro corazón (Apocalipsis 3:20). Dios, se nos dice, desea salvar a todos los hombres de lo que parecería ser esta vida de sufrimiento, pero no puede hacerlo. Para ello, Dios requiere de la voluntad humana. Dios desea salvar, pero el hombre tiene la última decisión!
Además, se predica como si de lo que tuviéramos que escapar es del sufrimiento de este mundo. La idea que se les enseña a los hombres es que no somos realmente ‘exitosos,’ a pesar de lo que digan nuestros títulos y nuestros logros. Necesitamos tomar una decisión por Cristo para poder llegar al cielo. Ese lugar no es donde encontraremos a Dios, sino será el lugar donde cada uno de nosotros tendrá su propia ‘mansión,’ caminará por calles de oro, no tendrá la necesidad de trabajar, y pareciera que tampoco tendrá la necesidad de Cristo!
Estos hombres mencionan a Cristo y lo muestran a los hombres como si fuera tan sólo la llave para lograr el verdadero ‘éxito’ o la verdadera felicidad: el cielo. Pero, más allá de eso es innecesario. Su vida en la tierra y Su sacrificio en la cruz fueron realmente ineficaces, pues según argumentan, fue hecho para todos los hombres, inclusive para los que se perderán en el infierno. Ellos no irán al lugar celestial, ni experimentarán vivir en mansiones hechas para ellos, porque nunca tomaron la decisión.
Redimiendo el Tiempo y Facebook
Muchos nos hemos preguntado, “Cómo es posible que haya perdido el tiempo de tal manera?” O hemos dicho, “Pasé tantas horas viendo televisión que no me dio tiempo de leer la Biblia!”
Redimir el tiempo no es fácil, pero es algo que todo cristiano debe aprender a hacer para la gloria de Dios y para el bien de su propia alma. Con el fin de ayudarle a aquellos a meditar en la necesidad de redimir bien el tiempo, deseo compartir este artículo del pastor Sugel Michelén. Pueden leer éste otro de su blog.

