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Principios para Guardar el Día de Reposo: Parte III

febrero 9, 2012

Las dos últimas entradas han servido para citar dos de los tres principios articulados por el teólogo Ryan McGraw acerca del Día de Reposo en un escrito suyo publicado en el Puritan Reformed Journal. El día de hoy vamos a transcribir el tercer y último principio. El autor pregunta: Cómo se relaciona la manera en la que guardamos el Día de Reposo con otras personas?

De qué manera debe el pueblo de Dios ejercitar cuidado y preocupación por otros al guardar el Día de Reposo? Si todas las personas deben guardar este día, ellos no deben promover que sus vecinos violen el Día de Reposo. De acuerdo con Jesús, si un hermano tiene algo en contra nuestra, uno debe hacer todo lo que esté en nuestro poder para reconciliarnos con él para que ninguno de los dos seamos culpables de violar el mandamiento de no matar. De una manera similar, si tu vecino está trabajando en el Día de reposo, entonces lo menos que puedes hacer por amor a su alma es evitar darle trabajo para hacer en el Día de Reposo. Si contratas a otros para que violen los mandamientos de Dios por ti, usted los ha violado también; si contratas a alguien para asesinar a otra persona, eres culpable de asesinato; si contratas a alguien para robar algo, eres culpable de robo; si sobornas a alguien para que sirva de falso testigo en una corte de ley, eres culpable de perjurio. Este principio de guardar la ley en relación a otros no es requerido sólo por la Escritura; aún las leyes de la sociedad moderna secular reconocen que esto es una implicación moral necesaria de la ley. No debe ser extraño cuando la iglesia no aplica esto al Día de Reposo? No es extraño cuando Cristianos no dudan contratar pilotos, o meseros, o cajeros para quebrantar el Día de Reposos para su conveniencia? Podemos nosotros de buena conciencia invitar a estas personas a asistir a la iglesia para escuchar el evangelio cuando quizás hemos dejado la adoración con el fin de contratarlos para que nos ayuden a viajar ese día, o cuando nos escapamos de la adoración para evitar la fila en el bufete? Podemos llamarlos al arrepentimiento y a una fe sincera en Jesucristo mientras estamos en el acto de contratarlos para quebrantar una de las leyes del Rey? Si debemos guardar el sexto mandamiento en relación a otros, entonces debemos guardar el cuarto mandamiento en relación a otros.” páginas 325-326

Espero que estas citas nos sirvan para meditar el la manera en la que deberíamos guardar el Día del Señor. Muchos hemos violado este mandamiento muchísimas veces. Qué meditemos en estos pensamientos para que nuestra fidelidad a nuestro gran Dios sea cada día mayor.

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7 comentarios leave one →
  1. febrero 9, 2012 10:29 pm

    Eduardo:
    Espero que estas citas nos sirvan para meditar el la manera en la que deberíamos guardar el Día del Señor. Muchos hemos violado este mandamiento muchísimas veces.

    Qué clase de confusión es esa?
    Forma parte del Decálogo mosaico guardar el sábado, no el domingo, pero por alguna extraña razón, de repente es mandamiento guardar el Día del Señor, ese mismo Señor que nos enseña que todos los días están consagrados a Él, ese mismo Señor que nos enseña en Su Palabra que el sábado anunciaba la Gracia de Dios, el reposo de las obras de justificación.

  2. febrero 9, 2012 10:35 pm

    De una manera similar, si tu vecino está trabajando en el Día de reposo, entonces lo menos que puedes hacer por amor a su alma es evitar darle trabajo para hacer en el Día de Reposo.

    Qué fariseísmo más idiota.
    Por lo visto mancha el alma trabajar el día de reposo… que por tradición pasó del sábado judaico al domingo.

    Es absurdo.

    No debe ser extraño cuando la iglesia no aplica esto al Día de Reposo?

    No, porque la Iglesia del Cristo no vive bajo legalismos atenazantes que vulneran la Ley de la Libertad en Cristo.

    Podemos llamarlos al arrepentimiento y a una fe sincera en Jesucristo mientras estamos en el acto de contratarlos para quebrantar una de las leyes del Rey?

    Uno de los días de más trabajo para el cristiano es precisamente el domingo, acaso el tipo cree que los cultos aparecen preparados al chasquear los dedos…?

    Qué decepcionante esta serie de entradas Eduardo, en serio.

    • febrero 10, 2012 1:45 am

      Renton,

      Lo decepcionante es que tu no has podido entender que el creyente debe obedecer los diez mandamientos aún. O puedo yo robar ahora porque estoy en Cristo? O puedo yo adulterar porque estoy en Cristo? Tus argumentos son los mismos argumentos antinomianos que ya he refutado antes. Pablo argumentó que tanto él como el resto de los creyentes estaban aún bajo la obligación de obedecer los mandamientos, no porque eso los fuera a justificar, sino precisamente porque ya habían sido justificados por Cristo mediante la fe, y habían recibido un nuevo corazón con el cual Dios había prometido desde la antiguedad que escribiría Su ley en ese nuevo corazón precisamente para que la obedeciéramos (Ezequiel 36: 22-32). Y así como el no robarás, y el no codiciarás están en los diez mandamientos para que todos los hombres los guarden, así mismo está el guardar el Día de reposo que para la iglesia se celebra el primer día de la semana, cuando el Señor resucitó de los muertos para darnos una nueva vida. Así es como lo ha observado la iglesia desde el tiempo de los apóstoles.

      También se nota tu ignorancia del fariseísmo. Un fariseo observaba el día de reposo y guardaba un montón de leyes más porque quería ser justificado por guardar esas cosas. El creyente no hace eso. El creyente guarda el Día de reposo porque ya ha sido justificado por Dios y con un corazón agradecido se reúne con el pueblo que ha sido redimido por Dios para alabarle por todas sus grandezas hechas por medio de la obra perfecta de Jesucristo. Y en el día en que fue anunciado por el Padre que Su obra había sido aceptada en sustitución de Su pueblo, es decir, en el día domingo.

      Entonces, el corazón del fariseo no es el mismo que el de un verdadero creyente al guardar el Día de reposo. Y eso ya lo deberías saber tu.

      No voy a discutir contigo porque ya lo he hecho antes. Si te doy el mismo consejo que te di hace muchos años: busca a tu pastor y dile que te enseñe acerca del Día del Señor. Tienes pastor, cierto? O eres un llanero solitario? Hebreos 10:25!

      • febrero 10, 2012 7:35 am

        Eduardo:
        Lo decepcionante es que tu no has podido entender que el creyente debe obedecer los diez mandamientos aún. O puedo yo robar ahora porque estoy en Cristo? O puedo yo adulterar porque estoy en Cristo?

        Pero Eduardo, con la de cosas que he aprendido de ti, cómo puedes caer en un legalismo judaizante como este?

        No estamos sin Ley, no estamos bajo la mosaica, pero no estamos sin Ley, sino bajo la Ley de Cristo.

        Claro que no hemos de robar, pero no solo, hemos de trabajar para dar a los hermanos necesitados, recuerdas?

        El que roba, no robe más, sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidad.
        Efesios 4:28

        Uno puede ser fiel al Decálogo y vulnerar contínuamente la Ley del Señor, la eterna Ley de Dios escrita en nuestros corazones.

        Ahora bien, todos los días son sagrados y consagrados a Dios, todos, de ahí que Pablo nos diga que hay quien hace distinción de un dçia, y quien la hace de otro.

        Por otro lado, qué es “guardar el día de reposo”…?

        No trabajar como sostiene McGraw?

        Habiendo comenzado por el Espíritu vamos a acabar con la carne?

        Sea como sea, lee esto pleeze para que veas el propósito de Dios en anunciar el Día de Reposo.

        http://jesusislord-renton.blogspot.com/2010/11/de-que-cristo-es-nuestro-reposo-por.html

        Blessings bro!

        :]

  3. ALBERTO permalink
    febrero 10, 2012 2:59 pm

    Eduardo, hay una serie de entradas en la pagina de Armando (Evangelio) que hablan acerca de la ley, http://evangelio.wordpress.com/2012/02/06/fluidos-corporales-y-enfermedades-de-la-piel-cmo-es-relevante-deuteronomio-para-usted/ .su lectura me dio una necesidad muy fuerte de estudiar este tema, y lo estoy haciendo, estoy en ese proceso… sin embargo tengo una pregunta:

    Si la ley para el no creyente es un ayo para traerlo al conocimiento del Señor, que es entonces la ley para el creyente, cual es la relación que debe guardar el creyente con la ley, y por ultimo el creyente debe guardar toda la ley o esta esta dividida en moral, ceremonial y civil. Cual es tu opinión?

    Si lo deseas puedes enviarme un correo a alberto@fav1.org

    PD. NO TENGO NINGUN AFAN DE DISCUTIR ESTO, SIMPLEMENTE ESTOY TRATANDO DE APRENDER, GRACIAS

    • febrero 13, 2012 3:59 am

      Alberto,

      Gracias por tu comentario. La ley no fue dada por Dios para que los hombres pudieran ser justificados, pues Dios sabía que esto era imposible para el hombre por su condición espiritual. Dios dio la ley para que sirviera para llevar a los hombres a reconocer su precaria condición, a reconocer la santidad de Dios viendo la santidad y la perfección requerida por la ley, y así llevarlos a clamar por misericordia, la cual está solamente en Cristo Jesús, quien cumplió la ley a la perfección y sufrió el castigo de la ley por nuestros pecados. La ley fue dada para que los hombres vieran que la unica justificación que podría ser aceptada por el Padre es la que es en Cristo.

      Ahora, en el nuevo pacto Dios promete que Él cambiará nuestro corazón de piedra por uno de carne, escribirá Su ley en nuestros corazones y nos dará a Su Espíritu Santo para que por medio de Él fuésemos capacitados para obedecerla (Ezequiel 36: 22-32). Entonces, la ley para el creyente no pudo haber sido abolida, pues DIos la escribirá en el corazón de todos aquellos que va a salvar.

      La relación del creyente con la ley no es una en donde el creyente busque agradar a Dios o ser justificado por ella. El creyente es amado por Dios y ha sido justificado por Dios por lo que Cristo hizo en la cruz y por la relación del creyente con Cristo, esto es, por estar unido a Él por medio de la fe.

      La relación del creyente con la ley es una en donde habiéndo sido liberado de la esclavitud del pecado, el creyente es liberado para agradarse en la ley de Dios, deleitarse en ella y para desear obedecerla (Salmo 19:7-10).

      Ahora, la ley que debe obedecer y amar el creyente es la ley moral de Dios. Las leyes ceremoniales y civiles fueron sombras dadas al pueblo de Israel. Pero la ley moral fue dada mucho antes a toda la humanidad precisamente porque representan el perfecto caracter de Dios y por lo tanto es permanente para todos.

      Bendiciones

  4. CO Rivera.com permalink
    febrero 12, 2012 4:53 am

    Si supiera usted, que hace varios meses estaba pensado en este tema precisamente. Gracias pues ahora tengo oro recurso más para meditar en este asunto.

    Bendiciones

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