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Calvino y el Domingo

febrero 10, 2012

Debido a que me vuelven a acusar de “fariseo” por afirmar que los creyentes debemos observar el Día domingo como el día de reposo cristiano, vuelvo a citar a un hombre a quien Dios le dotó de inmensa sabiduría, Juan Calvino. Y uso sus palabras precisamente porque conozco que muchos de los que niegan la validez de este día se llamarían calvinistas. Qué dijo Calvino? Él afirmó lo siguiente, “Nosotros observamos el Día domingo sin judaísmo y sin superstición,” y su argumento fue el siguiente,

Sin embargo, como las dos últimas causas no se deben contar en el número de las sombras antiguas, sino que convienen igualmente a todos los tiempos y edades, aunque el sábado ha sido abrogado, no obstante no deja de tener su valor entre nosotros el que tengamos ciertos días señalados en los cuales nos reunamos para oír la Palabra de Dios; para administrar los sacramentos y para las oraciones públicas; y asimismo para que los criados y trabajadores gocen de algún descanso en su trabajo. No hay duda de que el Señor tuvo en cuenta estas dos causas cuando instituyó el sábado.

En cuanto a la primera, la misma costumbre de los judíos lo prueba suficientemente. La segunda, el mismo Moisés la advirtió en el Deuteronomio, al decir: “Para que descanse tu siervo y tu sierva como tú, acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto (Dt. 5, 14-15). Yen el Éxodo:

“Para que descanse tu buey, y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu siervo” (Éx. 23, 12). ¿Quién negará que ambas cosas tienen que ver con nosotros lo mismo que con los judíos?

Las asambleas eclesiásticas son mandadas por la Palabra de Dios; y la misma experiencia prueba cuán necesarias son. Si no hubiese días señalados, ¿cuándo podríamos servirnos? Todas las cosas se deben hacer entre nosotros “decentemente y con orden”, como manda el Apóstol (1 Cor. 14,40). Tan difícil es que se pueda guardar la conveniencia y el orden sin esta seguridad de unos días determinados, que si no existiesen, pronto veríamos grandes perturbaciones y confusiones en la Iglesia. Y si nosotros tenemos la misma necesidad que tenían los judíos, para cuyo remedio quiso el Señor instituir el sábado, nadie diga que la Ley del descanso sabático no tiene nada que ver con nosotros; pues quiso nuestro próvido y misericordioso Padre tener en cuenta y proveer a nuestra necesidad no menos que a la de los judíos.

¿Por qué no nos reunimos todos los días, dirá alguno, para suprimir así esta diferencia de días? Quisiera Dios que así fuese; ciertamente que la divina y espiritual Sabiduría se merece muy bien que cada día se le dedique un rato. Mas si no se puede conseguir de la debilidad de muchos que se reúnan cada día y la ley de la caridad no permite que se le exija más, ¿por qué no vamos a seguir nosotros la razón que el Señor nos ha mostrado?

Es necesario que trate este punto un poco más por extenso, pues ciertos espíritus inquietos se alborotan a causa del día domingo. Se quejan de que el pueblo cristiano permanece aún dentro del judaísmo, porque retiene aún la observancia de unos días determinados.

A eso respondo que guardamos el domingo sin caer en el judaísmo, ya que hay una grandísima diferencia entre nosotros y los judíos tocante a esto. Porque no lo celebramos con un criterio religioso estrecho, como una ceremonia en la que se figura un misterio espiritual, sino que lo admitimos como un remedio necesario para conservar el orden en la iglesia.

Pero san Pablo, dicen, enseña que los cristianos no deben ser juzgados por la observancia de los días, puesto que esto es una sombra de las cosas que han de venir (Col. 2, 16), y precisamente teme haber trabajado en vano entre los gálatas, porque seguían observando aún los días (Gál. 4, 10-11). Y escribiendo a los romanos dice que es una superstición hacer diferencia entre día y día (Rom. 14,5).

Pero ¿quién, fuera de esta gente no ve de qué observancia habla el Apóstol? Pues ellos no tenían en vista este fin público y de orden en la Iglesia, sino que manteniendo las fiestas como sombras de cosas espirituales, empañaban la gloria de Cristo y la luz de su Evangelio; no se abstenían de las obras manuales porque les impidieran entregarse a la meditación de la Palabra de Dios, sino por una insensata devoción, pues se imaginaban que con el descanso hacían un gran servicio a Dios. Así pues, contra esta perversa distinción de días habla el Apóstol, y no contra el orden legitimo que mantiene la paz en el pueblo cristiano. Porque en las iglesias que él fundó se guardaba el sábado con este fin; y a los corintios les señala ese día para poder recoger la ofrenda en ayuda de los hermanos de Jerusalem (1 Cor. 16,2).

Si tememos la superstición, mucho mayor peligro había ciertamente en las fiestas de los judíos, que en la celebración del domingo por parte de los cristianos. Porque como era conveniente para suprimir la superstición, se ha abandonado el día que guardaban los judíos; y como era necesario para mantener cierto orden y paz en la Iglesia, se ha establecido otro día en su lugar.” Institución de la Religión Cristiana, Libro II, Capítulo 8, sección 32-33.

Voy a dejar que las sabias palabras de Calvino sean las que hablen por sí mismas.

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6 comentarios leave one →
  1. Saul permalink
    febrero 11, 2012 6:54 pm

    Estoy de acuerdo contigo Eduardo.. no creia en esto hata que escuche la excelente serie del dia de reposo por el pastor sugel michelen..ya la escuchaste??? creo que es un excelente aporte para clarificar nuetra mentes. no crees?
    Gracias por tus atinada entradas.

  2. febrero 12, 2012 8:42 pm

    Por qué no adjuntas la cita completa de este “hombre a quien Dios dotó de inmensa sabiduría”…?

    “[….]….las tres causas que a mi parecer se contienen en este mandamiento.
    En primer lugar, el Legislador celeste ha querido ilustrar al pueblo de Israel bajo el reposo del septimo dia, el reposo espiritual con el que los fieles deben cesar en su trabajo para dejar a Dios obrar en ellos.
    La segunda causa, es que El quiso que hubiese un dia determinado, en el cual se reuniesen para oir la Ley y usar sus ceremonias, o por lo menos, lo dedecasen especialmente a meditar en sus obras, para con ese recuerdo ejercitarse en la piedad y en lo qu atañe a la gloria de Dios.
    En tercer lugar, quiso dar un dia de descanso a los siervos y a todos aquellos que viven sometidos a otros, para que tuviesen algun reposo de sus trabajos.

    No hay duda de que con la venida de nuestro Senor Jesucristo ha quedado abolido lo que en este mandamiento era ceremonial.[…..] El es el verdadero cumplimiento del sabado.[…….] ….los cristianos deben estar muy lejos de la supersticiosa observancia de los dias.

    [……]….aunque el sabado ha sido abrogado, no obstante no deja de tener su valor entre nosotros el que tengamos ciertos dias señalados en los cuales nos reunamos para oir la Palabra de Dios, para administrar los sacramentos y para las oraciones publicas……]

    […] Y si nosotros tenemos la misma necesidad que tenian los judios para cuyo remedio quiso el Senor insituir el sabado, nadie diga que la Ley del descanso sabatico no tiene nada que ver con nosotros, pues quiso nuestro provido y mesericordioso Padre tener en cuenta y proveer a nuestra necesidad no menos que a la de los judios.[….]

    […..] guardamos el domingo sin caer en el judaismo, ya que hay una grandisima diferencia entre nosotros y los judios tocante a esto. Porque no lo guardamos con un criterio religioso estrecho, como una ceremonia en la que figura un misterio espiritual, sino que lo admitimos como un remedio necesario para conservar el orden dentro de la Iglesia [….]

    [….] Porque como era conveniente para suprimir la supersticion, se ha abandonado el dia que guardaban los judios, y como era necesario para mantener cierto orden y paz en la Iglesia, se ha establecido otro dia en su lugar.[….]

    […] no condenare a las iglesias que tienen señalados otros dias para reunirse siempre que no tenga parte en ello la supersticion como no la tiene cuando se hace por razon de disciplina y de buen orden.
    Resumamos asi:
    Como a los judios se les enseñaba la verdad en figuras, asi a nosotros se nos expone sin velos, y ello, en primer lugar, para que en toda nuestra vida meditemos en un sabatismo perpetuo, descanso de nuestras obras, durante el cual el Senor pueda obrar en nosotros mediante su Espiritu.
    En segundo lugar, que cada uno de nosotros se aplique en su espiritu en cuanto le sea posible, a considerar con diligencia las obras de Dios para glorificarlo en ellas, y simismo, que cada uno guarde el orden legitimo de la Iglesia, señalado para oir la palabra de Dios, para la administracion de los sacramentos y para la oracion publica.
    Lo tercero, que no oprimamos inhumanamente a aquellos sobre los cuales tenemos dominio.[….]

    INSTITUCION A LA RELIGIÓN CRISTIANA, Juan Calvino, Libro II Cap. VIII

    Por qué tardas días y días en publicar mis comentarios…?

    • febrero 13, 2012 3:50 am

      Renton,

      Eres tan ingenuo como para creer que Calvino está de tu lado en este asunto? No cité el resto porque quería citar precisamente el pasaje que cité, el cual tiene el contexto necesario para entender lo que creía Calvino. Pero, el resto de ese capítulo apoya mi argumento. Tu problema es que te comportas como un antinomiano en la práctica. Ya hemos discutido mucho este tema tu y yo (te puedo referir a las entradas que escribí con respecto a la relación del creyente y la ley-recuerdas?).

      Pero, el punto es el siguiente: Calvino creía que los creyentes debían obedecer la ley mosaica (como lo cité en aquellas entradas) y como sus escritos lo demuestran. Y por lo tanto, como también lo vemos en sus escritos, apoyaba y creía que la iglesia debía observar el Día de reposo, el cual él lo celebraba el primer día de la semana, cuando se reunía con la iglesia, escuchaban la palabra de Dios y participaban de los sacramentos. Y eso mi amigo, no es lo que tyu crees, por lo tanto no puedes creer que Calvino está de tu lado.

      Te invito a leer en totalidad lo que escribió este gran hombre de Dios al respecto.

      NOta: De nuevo, no voy a discutir más este tema contigo. Sólo te invito a informarte mejor antes de hacer de un autor un aliado tuyo.

      • ANA permalink
        febrero 17, 2012 5:11 pm

        TODOS LOS DIAS SON PROPIOS PARA ALABAR, HONRAR, ORAR , SERVIR Y OBEDECER AL SENOR. PUEDE SER SABADO O DOMINGO U OTRO DIA…PORQUE TODOS POR EL FUERON CREADOS

        EL QUE EN PARTICULAR ESCOGAS PARA ESTAR COMPLETAMENTE EN SU PRESENCIA , IGUALMENTE TE VAS A BENDECIR. TU DISPOSICION Y TU DISPONIBILIDAD ANTE EL SENOR Y A SU ESP. SANTO ESTABLECERA TU RELACION CON EL.

  3. Juan Sanchez permalink
    junio 16, 2015 3:01 am

    Ana, eres empresaria? Saludos Juan ps/ la mayúscula fija equivale a gritar, por favaor évitala!

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