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De la Gracia Común y el Amor de Dios para Todos los Hombres

julio 22, 2011

Esta entrada ya la había anunciado hace unos días en un foro en Facebook. La razón por la que he decidido entrar en un debate como éste, es porque creo necesario, no sólo refutar la idea de algunos hombres, sino también de lidiar con sus acusaciones hacia personas que creen como yo.

En los círculos reformados existe una doctrina que enseña que la doctrina de la gracia común es una herejía. Para los que no tienen un concepto adecuado de lo que queremos decir con este término, lo defino de la siguiente manera: “La gracia común es la gracia de Dios que le ha sido dada a toda la humanidad.” Esta gracia es común, no porque queramos decir que algo proveniente de Dios es “común,” sino como el mismo Don Carson ha dicho es todo lo contrario, es “poco común,” pero se le llama común porque los beneficios de ella son experimentados por toda la raza humana, tanto por los elegidos como por los reprobados. Ahora, se le llama gracia porque es algo que es dado soberanamente por Dios sin que haya sido merecida por los hombres.

También debemos decir que esta gracia común es diferente a la gracia especial o salvadora. Esta última se refiere al favor de Dios específicamente hacia Sus elegidos, por medio de la cual les da todo lo que necesitan para ser salvos. La primera surge principalmente de la relación Creador-criatura, mientras que la segunda nace de la relación Redentor-siervo.

Debo aclarar que este término, gracia común, no está en la Biblia, sin embargo el concepto mismo está presente tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Podríamos decir que la Trinidad es una doctrina anti-bíblica sólo porque la palabra no se encuentre en la Biblia? Jamás! El término Trinidad nace cientos de años después de Cristo (fue Tertuliano quien primero piensa en el término) pero surge de las enseñanzas bíblicas de quien es Dios. De la misma manera, como veremos más adelante, el término “gracia común” no está en la Biblia, pero el concepto es totalmente bíblico.

Ahora, no voy a entrar en la historia de todo este debate entre reformados porque no deseo escribir mucho al respecto, excepto para dejar claros algunos conceptos que considero deben ser estudiados por todos los creyentes.

Para algunos, como Vincent Cheung un teólogo calvinista, todos aquellos que creen como yo, es decir, que creen que la doctrina de la gracia común es un concepto bíblico, somos estúpidos, blasfemos, y herejes. Cheung escribió lo siguiente,

Así esta doctrina falsa [de la gracia común] nos presiona para considerar a estos teólogos como incrédulos,y el único modo de salvarlos de la condenación es, con sólo ligera plausibilidad, ya que estos teólogos no parecen  tener la intención, de cambiar su óptica teológica de una perspectiva antropológica.Incluso entonces, ellos todavía están atrapados en un dilema: desde la perspectiva teológica, su doctrina es una blasfemia, y de adoptar la perspectiva antropológica de interpretar lo que es teológica – es decir, la intención de Dios o disposición – es claramente errónea. Pero es mejor estar equivocado que quemarse. Es decir, ellos no piensan blasfemar, pero son demasiado estúpidos para conocer la perspectiva correcta para formular una doctrina, y conocer las implicaciones de lo que dicen. Sin embargo, ¿es esta una defensa creíble? Es mejor simplemente  renunciar a la falsa doctrina.” V. Cheung. Grace for his own.

Para hombres como Cheung, David Engelsma y Herman Hoeksema (líderes de este grupo de teólogos y que han sido citados en los medios en los que quise debatir), no hay nada bueno en las cosas que Dios les da a los reprobados. Engelsma, por ejemplo, ha afirmado lo siguiente, “La actitud de Dios hacia el reprobado perverso es ‘odio.’ Su propósito al darle a los malos ‘bendiciones’ de lluvia y sol es para la destrucción de ellos. Los regalos son como la cuerda dada a los impíos con para que se ahorquen. “Gracia común” es una forma de maldición de larga duración para los rebeldes…” 

Cheung lo dice de la siguiente manera,

Dios da la comida y el agua, prosperidad y larga vida a los malvados. Comida y agua debe recordarle a todos los hombres a Dios, la creación y la providencia, y estimular la alabanza y acción de gracias. Sin embargo, los no cristianos buscan explicaciones alternativas, y toman las cosas por sentado. Ellos rehúsan darle gracias y prefieren alabar a los dioses falsos. Comida y agua son beneficiosos en un sentido superficial. Que de hecho permite a los cuerpos físicos sobrevivir y que la sociedad pueda continuar. Pero no es gracia, si Dios les envía deliberadamente a los no cristianos, a sabiendas y con la intención de que cada gota de agua que ellos beben se convierta en otro clavo en su ataúd espiritual.”

Entonces, lo que afirman estos teólogos es que Dios sólo tiene amor y da cosas buenas a sus escogidos. Para ellos, todas las cosas buenas que Dios le da a los reprobados son para que esas cosas sean “otro clavo en su ataúd espiritual.” Es decir, Dios tiene el propósito de condenar cada vez más al reprobado y para ellos le da cosas buenas. El fin no es demostrar su amor, sino el de demostrar cuanto los odia.

Quizás algunos se ofendan, pero esta doctrina me parece más cercana a lo que pensarían hombres como Fred Phelps, que como pensó Calvino y muchos reformadores.

Pero, es este concepto de la actitud de Dios hacia la raza caída el concepto bíblico? Eso es lo que vamos a tratar de analizar a continuación.

El Carácter de Dios

Mucho se ha dicho del carácter de Dios, sin embargo con el fin de refutar el concepto de que Dios no ama a los reprobados, deseo hablar un poco al respecto.

Cuando hablamos del carácter de Dios, estamos tratando de estudiar quien y como es Él. Por ejemplo, la Biblia afirma que Dios es ‘celoso’ (Exodo 20:5); que Dios es ‘bueno,’ y ‘recto’ (Salmo 25:8); que es un Dios de ‘ira’ (Job 36:33); que es ‘justo’ (2 Crónicas 12:6), etc. Sin embargo no hay otro atributo de Dios al que se haga mayor énfasis que a Su santidad. Isaías dice que en una visión vio a Dios en Su trono y, “2 Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.” Esta repetición en la poesía hebrea era utilizada con el propósito de enfatizar una enseñanza, en este caso, la Santidad de Dios.

Ahora, el Nuevo Testamento también nos habla que Dios es amor (1 Juan 4:8,16). Juan no está diciendo que Dios sea sólo amor. No! Dios no puede ser dividido en sus atributos. Él es todo santo, todo amor, todo ira, todo justo, todo recto, todo bueno, etc. Pensar en que Dios está conformado como los pedazos de una pizza es un error. Así no es como habla la Biblia de la Deidad.

Debemos reconocer y aceptar que la Biblia afirma que Dios es amor. Ahora, los que niegan la doctrina de la gracia común afirman que Dios es sólo amor hacia sus elegidos y que lo único que tiene para los reprobados es odio. No es esto lo que dice el Salmo 5? “Aborreces a todos los que hacen iniquidad.” Ciertamente el salmista afirma que Dios “aborrece, odia, detesta, abomina,” -y cualquier otro sinónimo que puedan encontrar- a los hacedores de maldad, pero negar que la Biblia hable sobre su amor hacia ellos es un terrible error.

Dos Errores sobre el Amor de Dios

Existen dos errores cuando se trata del tema del amor de Dios. El primero es el error arminiano en el cual se afirma que Dios ama a todos los hombres por igual. El segundo, y es el error de hombres como Cheung, Engelsma y Hoeksema, en el cual Dios ama sólo a los elegidos.

Sin embargo, la pregunta que debemos hacernos es la siguiente: No tiene Dios la capacidad de amar de manera diferente a sus criaturas?

Yo amo a muchas personas. Puedo decir que amo a mis amigos; que amo a mis padres; que amo a mi esposa e hijos, etc. Y a todos los amo de una manera diferente. Mi amor no es el mismo hacia mi esposa que el que tengo hacia mis amigos. Ayer conversaba con mi esposa y le decía lo siguiente: “Si estando contigo, un amigo me llama que se quedó en la carretera con su auto dañado, lo más probable es que te vaya a dejar a la casa primero y luego vaya por él. Pero si estando con un amigo tú me llamas con la misma historia, dejo a mi amigo ahí y voy inmediatamente por tí.”

Porqué? Porque los amo a los dos de una manera distinta. Mi amor hacia mi esposa es un amor especial; un amor fiel; un amor pasional; un amor único, por así decirlo. Es un amor en el que preferiría morir antes de que le pasara algo a ella. Por otro lado, mi amor para mis amigos no es así de especial.

Lo que quiero decir es que yo tengo la capacidad de amar de diferente manera a diferentes personas.

Sin embargo, para los arminianos Dios no tiene esa capacidad. Ellos argumentan que Dios tiene que amar a todos los hombres por igual, si no lo hace, entonces Él no es Dios. Pero, lo que vemos en los que niegan la doctrina de la gracia común, es que caen en el mismo error arminiano, pero en el otro extremo. Para ellos Dios no tiene la capacidad de amar de distintas maneras; Él sólo puede amar de una sola forma y por lo tanto sólo puede amar a sus elegidos, y al resto los odia.

Ahora, tenemos que responder a una pregunta muy importante: Si yo tengo esa capacidad, que dice esto del caracter de Dios? Digo esto porque la Biblia afirma que todos los hombres -todos y cada uno de los que han sido creados por Dios, tanto elegidos como reprobados- fueron creados a imagen de Dios. Es decir, no es que Dios tenga brazos y piernas, ojos y oídos. No! Eso no es lo que afirma esta doctrina, porque la Biblia dice que Dios es espíritu (Juan 4:24).

Lo que se quiere decir cuando afirmamos que el hombre está hecho a imagen de Dios es que el hombre es creativo como Dios es creativo; que el hombre es inteligente porque Dios es infinitamente sabio; que el hombre es moral porque Dios es moral; que el hombre es capaz de apreciar la belleza porque Dios aprecia la belleza; que el hombre tiene la capacidad de mantener relaciones inter-personales porque Dios es un Ser relacional; etc. Es decir, el hombre es quien es precisamente porque fue hecho a imagen de Dios.

Entonces, si el hombre tiene la capacidad de amar de distintas maneras es precisamente porque Dios tiene esa capacidad. Esa capacidad humana no fue consecuencia de la caída, porque Adán habría podido amar de una manera diferente a Eva que a su descendencia. Ciertamente alguien podría argumentar que esto es una conjetura, pero lo que sí es cierto es que el hombre es quien es y tiene las capacidades que tiene porque fue hecho a imagen de Dios.

Esto nos llevaría a pensar que Dios tiene esa capacidad, a pesar de que esto sea negado por los arminianos y los opositores de la doctrina de la gracia común. Y no sólo esto, sino porque en la Biblia hay pasajes muy claros que afirman que Dios ama al mundo, en el cual están incluídos los elegidos y los reprobados. Y a eso vamos ahora.

Dios ama a toda la raza humana

Lo primero que van a decir muchos de mis hermanos reformados cuando lean esto es: “Mentira! Dios no ama a los impíos!” Yo creía así, sin embargo la claridad con la que habla la Escritura al respecto es mucha y muy difícil de refutar exegéticamente.

Algunos -como pude leer en algunos foros en Facebook- van directamente a pasajes como Romanos 9 en los cuales se afirma que Dios amó a Jacob y aborreció/odió a Esaú. O rápidamente afirman que “Dios tiene misericordia sobre quien quiere tener misericordia.” Sin embargo, debemos estudiar todo el consejo de Dios para poder afirmar algo. No podemos crear una doctrina con unos cuantos pasajes.

Ahora, Romanos 9, por ejemplo, no es un buen ejemplo para negar el amor de Dios hacia todos los hombres porque este es un pasaje que habla sobre la elección, es decir, sobre ese amor especial de Dios hacia Su pueblo. Es por ello que no podemos afirmar que Dios ama a todos los hombres con ese amor salvífico con el que amó a Su pueblo. Este amor es exclusivo para los elegidos. A nadie más ama Dios de esa manera. Pero, este pasaje no puede usarse para negar el amor de Dios hacia todas sus criaturas precisamente porque ese no es el tema del pasaje, y este es un principio importante para hacer una correcta interpretación bíblica.

El mismo error cometen los católicos cuando hablan sobre la justificación y usan pasajes que no hablan nada con respecto a la justificación y dejan de lado aquellos que hablan específicamente de la doctrina.

Romanos 9 también afirma que Dios es soberano y que tiene misericordia de quien quiere. Esa es una verdad irrefutable que como calvinistas afirmamos como una doctrina primaria acerca de Dios, es decir, Dios es soberano! Hombres, como el Dr. James White, han argumentado que el acrónimo TULIP está equivocado y que debería ser STULIP ya que para los reformados toda doctrina soteriológica surge de la soberanía de Dios por sobre todas las cosas.

Entonces, ciertamente Dios es soberano y Él decide a quien le extiende misericordia y a quien no. Pero no podemos afirmar de este versículo que Dios no tenga amor por los reprobados.

Es importante, entonces, poder diferenciar entre lo que surge de la relación de Dios con Sus criaturas -me estoy refiriendo a los hombres- y de lo que surge de la relación de Dios con Sus elegidos. El amor de la primera relación es muy diferente al amor que hay de la última. No poder hacer esta distinción nos hace ir a los extremos que he criticado al principio, es decir, que Dios ama a todos por igual o que ama sólo a los elegidos. Pero, qué dice la Biblia.

La Verdad Bíblica

Con el propósito de demostrar que Dios ama a todas Sus criaturas, tanto reprobados como elegidos, voy a tratar de analizar rápidamente cuatro pasajes bíblicos, dos del Antiguo Testamento, y otros dos del Nuevo Testamento.

Ahora, cuando hablamos del amor de Dios hacia todos los hombres, estamos hablando de esa providencia benévola de Dios hacia Sus criaturas. Debo enfatizar que la Biblia nos exige distinguir entre ese amor general nacido de una relación Creador/criatura al amor nacido de una relación redentora, del cual gozan solamente Sus elegidos. Donald A. Carson escribió lo siguiente, “Si esto no fuera una providencia benevolente, una providencia amorosa, entonces la lección moral que Jesús enseña, es decir, que podemos confiar en que Dios proveerá para Su pueblo, sería incoherente” (página 17).

En su comentario del evangelio de Juan Carson escribió lo siguiente,

[Este amor de Dios] como aplicado a los seres humanos, no es la consecuencia de su encanto, sino de la sublime verdad que Dios es amor.” The Gospel According to John. Página 205.

Es decir, si Dios no ama a Sus criaturas; si Él no provee a ellos lo que necesitan como Su Creador; si Él no es un buen administrador de Su creación, entonces, como podemos confiar en que hará esto con Su pueblo? Dios es un buen Creador; Dios es un buen administrador, por lo tanto siempre hará lo que es bueno. Y lo que es bueno para Sus criaturas es que Él las cuide y provea lo que es necesario para ellas, no porque sus criaturas lo merezcan, porque no lo merecen, pues se han rebelado en Su contra, sino por gracia. Esta actitud de Dios hacia Su creación es un favor no merecido por ella, pero ocurre porque ese es el caracter de Dios. Él es bueno! Él es amor!

Entonces, a pesar de que sus criaturas se hayan rebelado, la Biblia dice que Dios se duele por ellas y que las cuida y desea lo mejor para ellas. Y esto, a diferencia de lo que argumenta Cheung, no hace a Dios un “esquizofrénico.”

Por ejemplo, en Jeremías 48 vemos a Dios hablando de lo que le va a hacer al rebelde Moab. Jeremías escribió lo siguiente, “Embriagadle, porque contra Jehová se engrandeció; y revuélquese Moab sobre su vómito, y sea también él por motivo de escarnio” (v. 26); “Y exterminaré de Moab, dice Jehová, a quien sacrifique sobre los lugares altos, y a quien ofrezca incienso a sus dioses” (v. 35); “Sobre todos los terrados de Moab, y en sus calles, todo él será llanto; porque yo quebranté a Moab como a vasija que no agrada, dice Jehová” (v. 38).

Y sin embargo, en el mismo pasaje vemos a Dios afirmando que su corazón le duele por causa de Moab. Dios sufre por causa de la rebelión de ellos. Sufriría alguien por el que aborrece? Por ejemplo, noten el versículo 31, “Por tanto, yo aullaré sobre Moab; sobre todo Moab haré clamor, y sobre los hombres de Kir-hares gemiré.” Dios está afirmando que gimió por los hombres de Moab a los que iba a destruir. Para Cheung esto es imposible, como va Dios a dolerse por aquellos a los que aborrece? Sin embargo esto es lo que escribió el profeta. Además, en el versículo 36 Dios dice, “Por tanto, mi corazón resonará como flautas por causa de Moab, asimismo resonará mi corazón a modo de flautas por los hombres de Kir-hares; porque perecieron las riquezas que habían hecho.” Dios afirma que su corazón gime por la pérdida experimentada por Moab. No va esto en contra de los que se oponen a la gracia común? NO va esto en contra de los que dicen que Dios sólo ama a los elegidos y solamente puede odiar a los reprobados? O estaba gimiendo Dios por los elegidos en Moab? La claridad de este pasaje es amplia como para interpretarla de otra manera.

Otro ejemplo: En el libro de Ezequiel hay un pasaje en el cual Dios habla sobre lo que hará a los impíos que no se arrepientan de sus pecados contra Él. Y en el versículo 32 Dios dice, “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis.” Ahora, Dios sabe que el pecador no puede convertirse por sí mismo. Dios conoce la doctrina de la incapacidad total del hombre. Él la reveló en Su palabra.

Sin embargo, a pesar de que Él sabe esta verdad, pues conoce la naturaleza del hombre, nos dice muy claramente que Él no desea la condenación de los hombres. Eso no es lo que está en su corazón. Ciertamente eso es lo que le va a hacer a los que no se arrepientan, sin embargo no es lo que desea o lo que se complace en hacer.

Entonces, es claro que las cosas que Dios le da a los reprobados no tienen el propósito de serles de mayor condenación. Esto lo hace Dios porque es bueno. Dios les estaba predicando la necesidad de arrepentimiento para vida, sin embargo no era con el fin de condenarlos más, porque Él no se complace haciendo esto. Con respecto a este pasaje Calvino escribió lo siguiente,

Porqué Dios no se complace en la muerte del que perece? Porque Él invita a todos al arrepentimiento y no rechaza a nadie. Debido a que esto es así, sigue que Él no se complace en la muerte de aquel que perece.”

Ahora, en el Nuevo Testamento tenemos dos pasajes sumamente importantes. El primero lo encontramos en Juan 3:16. Este es un versículo sumamente conocido y citado por todos, especialmente los arminianos que quieren argumentar que Cristo vino a morir por todos los hombres. Ya he escrito antes acerca de este pasaje, sin embargo vuelvo a hacer algunas aclaraciones al respecto.

Juan 3: 16 dice lo siguiente, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Los arminianos, como dije antes, utilizan este pasaje para afirmar que Cristo fue dado por el Padre para morir por todos los hombres. Muchos reformados, incluyendo los que se oponen a la doctrina de la gracia común, afirman que este mundo que amó Dios se refiere a los elegidos. Creo que ambos grupos están equivocados.

Lo que escribió Juan tienen un propósito muy específico, esto es, afirmar que Dios amó al mundo y lo amó de tal manera que envió a Su Hijo para asegurar la vida eterna de todos los creyentes. La construcción gramatical en el original de este versículo debería hacer que se traduzca de la siguiente manera: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo el que está creyendo, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Dios dio a Su Hijo con un propósito y un grupo específico de personas en mente. El propósito era garantizar la vida eterna y el grupo específico eran los creyentes, Sus elegidos.

Sin embargo, lo que no es exegéticamente correcto es afirmar que la palabra ‘mundo’ se refiere a los elegidos. Primero, no tendría sentido entenderlo así, porque Juan estaría diciendo que dentro de los elegidos hay personas que no van a creer. Segundo, la intención de Juan es demostrar el gran amor de Dios, como escribió Carson, “no porque se extiende a algo tan extenso como el mundo, sino hacia algo tan malo; no hacia tanta gente, sino hacia tantos impíos…El amor de Dios por el mundo no puede ser colapsado en Su amor por los elegidos…Dios separa en juicio sobre el mundo, también se presenta como el Dios que invita y le ordena a todos los hombres a arrepentirse” (página 17-18).

Más adelante Carson dice algo muy interesante refutando a la interpretación arminiana de este pasaje y a la de los que rechazan la gracia común, y dice lo siguiente,

Si el amor de Dios se muestra exclusivamente como una invitación, un deseo, una búsqueda por pecadores, fortaleceríamos las manos de los arminianos, semi-pelagianos, pelagianos, y aquellos más interesados en la vida emocional interna de Dios que en Su justicia y gloria, pero el costo sería masivo…le roba la soberanía a Dios y nuestra seguridad. Propone una teología de gracia muy diferente a la de Pablo, y peor aún termina con un Dios tan insípido que no puede intervenir para salvarnos ni desplegar su látigo de disciplina contra nosotros.

Si el amor de Dios se refiere exclusivamente a sus elegidos, es muy fácil alejarse hacia una simple y absoluta bifurcación: Dios ama a los elegidos y odia a los reprobados. Posicionado correctamente, hay verdad en tal afirmación; rasgado de verdades bíblicas complementarias, esta misma afirmación ha engendrado el hiper-calvinismo.” Página 22.

Mathew Henry, uno de los más admirados comentaristas escribió lo siguiente con respecto a este pasaje,

A pesar de que muchos del mundo de la humanidad perecen, aún así el que Dios haya dado a Su Hijo unigénito fue una instancia de su amor por todo el mundo, porque  por medio de Él hay una oferta general de vida y salvación hecha a todos. Es el amor a los rebeldes el proclamar perdón e indemnidad a todos los que entren, rueguen de rodillas, y regresen su alianza. Tanto amó Dios al mundo caído que envió a Su Hijo con esta propuesta justa, que todo aquel que crea en Él, no perezca.”

Alexander McLaren, otro gran predicador escribió lo siguiente,

“Ahora cuando hablamos de [Dios] amando a un número de individuos-entre más amplio el riachuelo, más superficial es, o no? El más intenso patriota en Inglaterra no ama a su diez milésima parte como ama a su propia hija. Cuando pensamos o sentimos cualquier cosa acerca de una gran multitud de personas, es como mirar a un bosque. Nosotros no vemos los árboles, vemos todo el bosque. Pero esa no es la manera en la que Dios ama al mundo. Supongan que yo dijera que yo amo a la gente de India, no estaría diciendo que tengo algún sentimiento por cada individuo de esos millones, sino sólo que los he juntado a todos; o he hecho lo que la gente llama una generalización. Pero esa no es la manera en la que Dios ama. Dios ama a todos porque ama a cada uno…el hecho permanece; y cada alma pecadora en la tierra, incluído Judas Iscariote-quien está de primero en la lista de crímenes-tuvo el amor de Dios sobre él.”

Entonces, esto de la gracia común, o de la benevolencia o el amor de Dios hacia Sus criaturas no es un concepto moderno, como argumentan los que rechazan esta doctrina, sino que ha sido creído desde Calvino hasta nuestros días, como hemos visto.

Ahora, veamos el último ejemplo de esta verdad del amor de Dios hacia toda la humanidad, especialmente hacia los reprobados. Y antes de hacer un rápido análisis de ese texto, me gustaría citar a Jonathan Edwards, quien en el siglo XVIII escribió lo siguiente con respecto a la bondad de Dios,

De acuerdo con la Escritura, comunicar el bien a las criaturas es lo que es en sí mismo agradable a Dios. Y esto no está meramente de acuerdo, ni estimado valioso sólo por su relación con un propósito, esto es, ejecutar justicia al castigar los pecados de los hombres; sino que es lo que Dios está inclinado a hacer por su cuenta, y en lo que se deleita simple y ultimadamente. Pues a pesar de que Dios es algunas veces en la Escritura visto como teniendo placer en el castigo de los pecados de los hombres (Deut 28:63; Ez 5:13, etc), aún así Dios es visto como el ejecutor y manifestador de misericordia, con gozo, de  una manera distinta, y opuesta a su ira. Pues de la última se habla como lo que Dios hace con renuencia; la miseria de la criatura no siendo agradable para él por su propia cuenta (Neh 9:17; Jonás 4:2; Miq 7:18, etc).” Works of Jonathan Edwards. Volume 1. Dissertation on the end for which God Created the world. Section V.

Entonces, Edwards niega esa idea de que todo el bien que Dios le ofrece y le da al reprobado es con el fin de que le sirva de mayor condenación, pues según los pasajes analizados por Edwards en su disertación, Dios desea el bien para sus criaturas. Veamos ahora, el último de nuestros pasajes.

En Mateo 5: 43-48, Jesús le dijo a sus discípulos,

43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo.  44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles. 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.”

En este pasaje Jesús está dándoles un mandamiento a sus discípulos: “Amen a sus enemigos!” Entre los judíos del primer siglo existía la enseñanza de que ellos debían amar sólo a los judíos, y que debían odiar a los gentiles, especialmente a sus opresores. Jesús les dice otra cosa, “ustedes no deben ser así, sino que deben amar, bendecir, hacer el bien y orar por sus enemigos.” 

Ahora, para nuestro tema esto es sumamente importante. Porqué? Porque esto nos habla del caracter de Dios. Porqué habría Dios de ordenarle a Su pueblo a amar a sus enemigos? Bueno, eso es precisamente a lo que Jesús quería llegar. Como hablábamos mi esposa y yo ayer, Jesús pudo haber dejado su enseñanza hasta ahí, y eso hubiera sido suficiente para que fuera una obligación para nosotros. Es decir, Jesús no tenía que haberle dado una explicación a sus discípulos de porque debían amar a sus enemigos. Pero así lo quiso.

Jesús les dijo que ellos debían hacer esto para ser hijos de Dios. Cristo dijo que como Hijo de Dios hacía todo lo que había visto al Padre hacer. Pues bien, los hijos hacen lo que ven hacer a su padre. Qué es lo que hace el Padre? Bueno, Jesús dice en el versículo 45 que el Padre, “hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.” Es decir, así como Dios ama a sus enemigos y les da lluvia y sol, así mismo debemos hacer nosotros.

Ahora, Jesús sustenta esto en la idea de que los creyentes deben seguir el ejemplo de Dios. En el versículo 48 dice, “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.” Dios es perfecto porque ama a sus enemigos, y Jesús nos dice que debemos ser igual a Él.

Vemos entonces como debe el hombre reflejar la imagen de Dios: amando a sus enemigos. Dios ama a todas sus criaturas, tanto las justas como las impías, y por lo tanto nosotros debemos revelar esa imagen haciendo lo mismo.

El argumento de Cheung, Engelsma y Hoeksema no puede ser, por todo lo visto, sostenido basándonos en todo el consejo de Dios. Ciertamente Dios ama con un amor especial salvífico a Su pueblo, amor que no es dado a toda la humanidad. Sin embargo, Dios también tiene un amor diferente para todas sus criaturas, a las cuales hizo a Su imagen, tanto los elegidos como a los reprobados.

Me pregunto si Cheung tendría el valor de llamar a Jonathan Edwards o a Juan Calvino un ‘estúpido’ o un ‘hereje‘ o un ‘blasfemo’ por creer lo que dice la Biblia acerca de la benevolencia de Dios y su amor hacia toda la humanidad?

Debemos tener mucho cuidado cuando vayamos a afirmar alguna doctrina, especialmente si no hemos analizado todo el consejo de Dios con respecto a algún tema.

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18 comentarios leave one →
  1. Albert permalink
    julio 23, 2011 5:45 am

    Duda: hay el montón de versículos en toda la Biblia como este:

    Josué 11:20 (LBLA)
    Porque fue la intención del Señor endurecer el corazón de ellos, para que se enfrentaran en batalla con Israel, a fin de que fueran destruidos por completo, sin que tuviera piedad de ellos y los exterminara, tal como el Señor había ordenado a Moisés.

    Pero la publicación dice: “Dios los ama, no con amor salvifico, pero si no con un amor común“, pero yo no ve ningún tipo de amor para el vaso de ira preparados para destrucción, simplemente fue creado para el propósito que tiene: ‘deshonra’, los otros creados para ‘honra’

    Rom 9:21
    ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

    Aunque con eso no afirmo que somos mejores:

    ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.

    Ahora la duda es, si yo amo a una persona o un enemigo con un amor normal o común; no como a mis hijos o esposa; y se que (aquella persona) va a tomar una decisión que le costará toda la vida, pero yo tengo el poder para que cambie de decisión y salvarlo de la mala decisión, pero no lo hago y dejo que tome la decisión (y esta en mi poder que el cambie de decisión); tú considerarías eso como algún tipo de amor?; o ponte tú en el lugar; si una persona tiene el poder y sabe que tu mala decisión y no ocupa su poder… después cuando estés en el hoyo, pensarías que él te amaba de alguna manera? Aunque te daba cosas, para tu bienestar momentáneo y con ello no te preocupabas de lo que viene, aunque el tenia el poder pero no quizo ocuparlo para que no tomes esa mala decisión.

    • julio 23, 2011 4:03 pm

      Albert,

      Mira, creo que la mayor confusión está en igualar pasajes que tratan con el amor de Dios hacia Su pueblo de una manera salvífica, como por ejemplo Romanos 9 que trata específicamente de la elección, con otros pasajes que no tienen ese tema como Salmo 145. Una buena interpretación toma en cuenta la intención del autor. Por ejemplo en Romanos 9 Pablo se refiere a la doctrina de la elección que trata de la soberanía de Dios en elegir los que serán salvos. A ellos Dios los amó con un amor único, un amor salvífico por medio del cual les provee de todo lo que necesitan para esa salvación a la que los llamó.

      Sin embargo, hay muchos otros pasajes que hablan de la bondad de Dios hacia toda la humanidad, justos e injustos. Ahora, la pregunta sería: Dios es sólo bueno, o hay un amor honesto hacia ellos? Y la biblia dice que Dios los ama. Por ejemplo en MArcos 10:21 dice que Jesús amó al joven rico, un impío. Podrías decir que Jesús como hombre estaba cumpliendo la ley de Dios guardando el segundo grande mandamiento, sin embargo, la pregunta es esta? Porqué Dios le ordena a los hombres a amar a sus enemigos? Bueno en Mateo 5:43-48 Jesús nos dice que el PAdre nos ordena hacer esto porque es precisamente lo que Él hace, es decir, que Él ama a los justos y a los impíos con un amor con el cual les cuida como el buen administrador de Su creación que es; como el buen Creador que es.

      Creo que mucho del error, como lo dije en mi entrada es que todos (arminianos y los que rechazan la gracia común) se enfocan mal en el caracter de Dios, especialmente en el amor de Dios. Dios es todo amor y todo ira al mismo tiempo. Dios puede amar y hacer justicia al mismo tiempo a Sus criaturas, a las cuales hizo a Su imagen. Ese amor ‘general’ de Dios hacia los impíos surge primariamente de que son Sus criuaturas y segundo de que fueron hechas a Su imagen. Como va a odiar Dios a Su imagen? Debe haber un amor hacia ellos. Pero esto no es solo especulacion porque la BIblia dice claramente que Dios les ama. El amor de Dios no tiene que ser solamente salvífico, pues Él es también Creador antes que Redentor y por lo tanto debe haber un amor hacia Sus criaturas.

      Calvino decía que así como eramos compatibilistas, es decir que creíamos en la compatibilidad de la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre, así también debemos creer en que Dios puede amar y odiar a los impíos al mismo tiempo. Y ese misterio debemos dejárselo a Dios. Porqué? Porque Él dice en Su palabra que los ama y los aborrece igualmente.

      • marzo 17, 2015 2:21 pm

        Realmente se promueve en el medio que el amor de Dios es para todo la humanidad, solo que como tu bien aclaras Dios nos ama mas a sus hijos que a las que no lo son, pues son amores distintos;
        Muy bien esto de que Dios ama y aborrece al mismo tiempo no es cierto ya que Dios es una sola sustancia y su esencia es amor pues Dios es amor, no es en parte amor y en parte odio, pues Dios no es bipartito, en todo caso Dios es trinitario, nosotros somos tripartitos; mencionar que Dios aborrece el pecado es una cosa pero que aborrece al pecador asi como lo ama al mismo tiempo es otra, nosotros mismos no podemos amar y odiar al mismo tiempo pues fuimos hechos a imagen de Dios como tu bien lo expresastes; entonces si nosotros no somos asi entonces Dios tampoco; se sobreentiende que cuando en multiples pasajes biblicos se dice que Dios aborrece al impio…, pero como lo llama “impio”, esto denota que Dios aborrece la impiedad del hombre, no al hombre en si, asi como yo detesto la cruelda contra los animales por parte del hombre, pero no al hombre en si; sin mas que agregar excelente su pagina hno. Dios le bendiga sobreabundantemente.

  2. julio 24, 2011 1:52 am

    Eduardo, dices que el error está en confundir textos que hablan de amor salvífico con los que hablan de amor no-salvífico. Existen esos últimos? Textos que hablen de amor… no de providencia común o que Dios de cosas buenas a todos… en eso estamos todos de acuerdo.

    • julio 24, 2011 3:07 am

      Marcelo,

      En Mateo 5:43-48 claramente se afirma que Dios ama a Sus enemigos, y se incluye a los impíos en ese amor. Ahora, Cristo, el único que pudo reflejar perfectamente al Padre amó a sus enemigos. En Marcos 10:31 vemos que se afirma que Él amo al joven rico. No sólo dice la Biblia que Dios es bueno con los impíos, sino que claramente afirma que los ama. Me gustaría saber tu interpretación de MAteo 5.

  3. josuedejuan permalink
    julio 25, 2011 2:58 pm

    Saludos Eduardo,

    No sabia de reformados que negaran la gracia común, la definicion que tu haces aqui (que es la que tu defiendes y yo creo) es la misma que yo he aprendido de hombres como Calvino, los puritanos, Spurgeon, Lloyd-Jones, Peter Masters y Paul Washer, no se como se puede negar que Dios no pueda poner una “barrera” contra el pecado en las personas, una cosa es que por naturaleza estamos depravados completamente, y otra cosa es que Dios mantenga al pecado restringiendolo incluso en sus mismas criaturas, y esto ultimo es una obra de Gracia Común, no solo bendiciendo incluso a los impios, sino restringiendolos en su pecado para que no sean peor de lo que ya son.

    Eso si que es gracia!!!

    !!!

  4. Ignacio Vidal permalink
    julio 26, 2011 2:11 am

    Muy claro excelente articulo, pero quisiera hacer una pregunta ¿esto cuenta también para lo que dice 1 Timoteo 2:4? Espero tu respuesta.

  5. Marc Bataller permalink
    julio 26, 2011 7:04 am

    Hola Eduardo,

    muchas gracias por tu artículo creo que es excelente y comparto la visión general de tu exposición. Solo me gustaría hacer una aportación sobre la interpretación de Juan 3:16. Personalmente creo que el pasaje habla de amor de Dios a su pueblo. En primer lugar porque relaciona ese tipo de amor que Dios tiene hacia su pueblo “de tal manera”(aunque personalmente también creo que la gracia común emana de la obra de la cruz, no únicamente y exclusivamente por la creación, es decir, por haber sido hechos a su imagen). Entiendo que Juan escribe en un contexto en el que el evangelio de forma clara se ha abierto a las naciones, es decir ahora no es exclusivo para los judios, cómo de alguna manera apunta el contexto del evangelio por el prólogo (Juan 1:11,12). En resumen Juan habla del “mundo” en el paso del particularismo judio, Israel es el pueblo de Dios, al universalismo del Nuevo Pacto, y es, Dios está escogiendo a un pueblo de entre las naciones. Aunque esto no excluye el espíritu de tu artículo, y entiendo del consejo de Dios, y es que Dios ama también a los que no forman parte del pueblo de Dios aunque de una forma diferente.

    Recibe un abrazo y bendiciones,

    Marc Bataller.

  6. David permalink
    julio 26, 2011 6:18 pm

    Buen articulo Eduardo, me alegra ver la manera como interpretas Juan 3:16, me entristece ver que algunos reformados ajusten demasiado la Biblia a el sistema teologico. Creo 100% en las doctrinas de la gracia, pero Creo que decir que la palabra mundo en ese texto se refiere unicamente a los escogidos es forzar el texto demasiado.

    La idea creo es la que tu dices, Dios amo a la raza humana, Dios amo a su creacion, de tal manera que no la dejo perecer, y decidio salvar a todos aquellos que creen, Los elegidos. pero la idea de la palabra mundo es mas amplia… me agrada eso.

    Cada dia que los hombres impios viven es una manifestacion de la gracia comun de Dios. DIos les da el aire, los colma de bienes, les da alegrias, a hombres que le aborrecen, y que lo que merecen es la muerte fisica y eterna. Dios dilata su Juicio y aunque tarde o temprano Dios lo ejecutara, aun asi muestra su bondad en su creacion…

    Es una mescla misteriosa de Amor, bondad, Justicia, ira, que tal vez jamas entendamos, Solo es posible en la persona perfecta de nuestro Dios. El no se alegra en la muerte del que muere, sin embargo ama la Justicia y el ejecutar sus juicios. El esta airado contra el Pecador y sin embargo le hace bien…

    Yo creo tambien que en estas verdades se mezcla la perspectiva de Dios y la nuestra… por ejemplo Los creyentes eramos amados por Dios desde la eternidad, pero antes de conocerle en el tiempo eramos Hijos de Ira lo mismo que los demas… es Decir hay una dimension humana y divina en estos asuntos..

    Que grande es nuestro Dios, nuestros pensamiento nunca alcanzaran sus pensamientos…

  7. Juan Carlos permalink
    agosto 16, 2011 7:16 pm

    Hola Eduardo! Me encantan todas tus entradas. Con respecto a este tema tengo algunas dudas:
    1. Cuando hablamos de la relación creador/criatura que existe entre Dios, y los seres creados por él; esta relación ¿sería de un “amor condicional’?, es decir, te demuestro mi amor dándote luz, agua etc., pero no te alcanza para salvación porque no estás en l;a lista de los elegidos. ¿ podrías hablar un poco más sobre eso por favor? ahora no recuerdo si esto lo digo en realación a algo que tu dices o a unoi de los comentarios del resto de los participantes.
    Juan Carlos

    • agosto 17, 2011 3:20 am

      Juan Carlos,

      NO se trata de un amor condicional, sino de que Dios es amor y por lo tanto le da su amor a Sus criaturas las cuales (hombres) son portadores de Su imagen. Como les demuestra este amor? Bueno cuidándolas. Este es un amor verdadero, no fingido, que nace de Su naturaleza. Sin embargo, hay un tipo de amor íntimo, especial que es dado por Dios solamente a Sus elegidos. No es un mismo amor que va más allá para unos y se queda corto en otros, sino de un amor diferente, especial e íntimo. Espero haberme dado a entender. Bendiciones.

      • David permalink
        agosto 18, 2011 2:09 pm

        Hola Eduardo, creo que la analogia que podria ayudar es la de un hombre creyente que ama a sus projimos incluyendo a otras mujeres en un sentido general, pero no puede amarlas de la misma manera que ama a su esposa..

        Dios ama a sus criaturas realmente, pero no de la misma manera que ama a su esposa..

  8. abril 3, 2012 1:14 pm

    Espectacular comentario hermano Eduardo!!
    Sería muy raro contemplar al Dios de las escrituras después de haber mutilado su amor por su creación.

    Es decir, Dios se encarga minuciosamente de dar leyes al hombre, cuyo resumen es amar a Dios y al prójimo sabiendo que este por sí mismo no podrá cumplir con tal mandato. Por esta razón derrama su amor en el corazón de los creyentes por medio de su Espíritu capacitándoles para que estos puedan cumplir con el mandato de “amar” al prójimo (en donde evidentemente están incluidos los réprobos). Este amor nunca dejará de ser, entonces el cristiano pasará la eternidad con un tipo de amor “contrario” al que posee el Dios de amor. Podemos decir que el amor del hombre es mayor al que tiene su Creador. El Todopoderoso debe aprender del amor ejemplar que posee su criatura. Dios da al hombre la capacidad de amar a los que se perderán eternamente sin que él mismo sea capaz de hacerlo, es decir ha creado una roca tan grande que ni él es capaz de levantar. Lo más inconsistente de esta filosofía es presentar a Dios Hijo amando al mundo en contraste al Dios Padre que no lo hace. El Unigénito junto con sus hermanos espirituales son capaces de amar incondicionalmente, mientras que el amor del Dios de amor se halla condicionado y limitado a un número reducido de personas.
    El que nuestra razón humana y caída no pueda concebir la profundidad del amor de Dios rebelado en las escrituras, no nos da permiso para vestirlo de arapos para conformarlo a especulaciones humanas que siempre tienen algo interesante que decir en contra de lo que ha sido escrito.
    Shalom!!!

  9. Daniel permalink
    octubre 29, 2013 3:49 am

    Buenas noches amados hermanos, la Escritura me dice que a causa de los escogidos el mundo de este siglo no se ha destruido 2 Ped 3:7-9 y una de las formas de preservarlo es mediante la restricción del pecado y el aprovisionamiento tanto para los impíos como para los salvos, allí está el amor y la paciencia de Dios también para los impíos, el amor que se refiere en Mateo no es un amor especial y salvífico, sino un amor de preservación, es como si alguien tuviera que cuidar de un anciano blasfemo, rebelde y malhumorado, no le quedaría otra que tener mucha paciencia y hasta amarlo de lo contrario no podría cumplir con el trabajo cabalmente. Dios en su gran sabiduría nos manda a amar a todos ya que de lo contrario sucumbiremos en la amargura debido a que los impíos son una gran mayoría, también por no saber de quien Dios se compadecerá, por mostrar humildad y agradecimiento porque una vez fuimos así. Yo lo veo de esa forma, armoniza con el resto de la Escritura, admiro y respeto los trabajos de esos hermanos reformadores y puritanos pero creo que en este tema no estaban bien, tampoco me suena eso de que Dios da su gracia general o común para aumentar la condenación del impío, espero ser yo el que no esta bien ;)

  10. Pepe permalink
    abril 13, 2015 5:29 pm

    Hermano Eduardo porque no define la palabra amor? si lo hiciera vera su error. Yo amo la Fe Reformada pero preferiria ir con un Arminiano que con un calvinista que esta confundido.Amar es buscar lo mejor para una persona. Si Dios buscase lo mejor para todos, todos serian salvos.

  11. junio 23, 2015 7:34 pm

    para usted son herejes los que no creen en la Gracia comun ?

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