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Sí, Finney era un Enemigo del Evangelio!-Parte I

julio 8, 2011

Hace unas semanas un hermano y ministro en una iglesia en Australia, llamado Luis Jovel, escribió una entrada en su blog llamada, “Finney, un enemigo o amigo del evangelio?,” que hizo que en su página de Facebook se escribieran algunos buenos y muy malos comentarios.

El propósito de esa entrada, según pude entender, era criticar a los reformados y neo-calvinistas que han criticado tan duramente a Finney y hasta le han llamado un hereje. Luis escribe,

Horton, como muchos otros neo-reformados/calvinistas, confunden la santificación con la justificación, y por lo tanto, ven en Finney, y en todo aquel que cree que debe uno de buscar la santidad, como en un semi, o total pelagista. Esto es un síntoma de los neo-reformados/calvinistas, que ven que todo aquel que no se apega a su interpretación del calvinismo, no tiene el cristianismo completo, o no es cristiano.”

Yo no sé como puede afirmar alguien que Horton y los neo-reformados confunden la santificación con la justificación. He leído mucho de Horton y lo he escuchado en muchísimas ocasiones y tanto él como aquellos que le siguen y se adhieren a las mismas confesiones de fe creen en la doctrina de la justificación ortodoxa, así como en la doctrina de la santificación que ha sido mantenida por la iglesia a lo largo de los siglos. El punto es todo lo contrario.

Luis, en los comentarios dijo que lo que Finney hizo fue criticar al “Presbiterianismo muerto” que había encontrado en los Estados Unidos. Ciertamente Finney criticó a los presbitarianos del pasado y de su tiempo, pero cualquiera que lea los escritos de Finney se puede dar cuenta que este hombre criticó a los presbiterianos que redactaron la Confesión de fe de Westminster y al mismo Jonathan Edwards, por lo que creía él, eran doctrinas falsas y heréticas.

Me pregunto: puede decir alguien que Edwards o los que redactaron la confesión de Westminster eran cristianos muertos? Jamás!

Finney criticaba la posición doctrinal reformada en todos sus aspectos. Negó la doctrina del pecado original, la doctrina de la expiación sustitutiva de Cristo, la doctrina de la justificación por medio de la fe, la doctrina de la regeneración como un acto monergístico, etc. Para Finney la enseñanza calvinista de una imputación de la justicia de Cristo a un pecador redimido era una herejía. Ahora, no es esta doctrina la base del evangelio? No es el evangelio las buenas nuevas de que por medio de la fe en Jesucristo un injusto puede ser declarado justo por Dios? Si esto es así, como lo afirmamos los que creemos en las doctrinas calvinistas, entonces Finney era claramente un enemigo del evangelio.

El fin de esta y las próximas entradas es citar la Teología Sistemática de Finney en algunos puntos importantes que forman parte de doctrinas fundamentales en el cristianismo, con la intención de que ustedes puedan juzgar si Finney era o no un hereje. Espero, este resumen de citas pueda mostrar la verdad acerca de este hombre tan alabado por muchos cristianos que ignoran sus enseñanzas y que nada más conocen-por boca de otros-sus “maravillosos” avivamientos habiendo predicado un falso evangelio. Si Finney no predicó el verdadero evangelio, pudieron haber verdaderas conversiones?

Veamos, entonces, que creía Finney. Mi deseo es que esto sirva para aclarar la verdadera identidad de un hombre que ha sido ingenuamente tan exaltado dentro del evangelicalismo contemporáneo.

Los reformados a los que criticó Finney decían lo siguiente con respecto al estado natural del hombre,

I. Nuestros primeros padres, seducidos por la sutileza y tentación de Satanás, pecaron al comer del fruto prohibido. Quiso Dios, conforme a su sabio y santo propósito, permitir este pecado habiendo propuesto ordenarlo para su propia gloria.

II. Por este pecado cayeron de su rectitud original y perdieron la comunión con Dios, y por tanto quedaron muertos en el pecado, y totalmente corrompidos en todas las facultades y partes del alma y del cuerpo.

III. Siendo ellos el tronco de la raza humana, la culpa de este pecado les fue imputada, y la misma muerte en el pecado y la naturaleza corrompida se transmitieron a la posteridad que desciende de ellos según la generación ordinaria.

IV. De esta corrupción original, por la cual estamos completamente impedidos, incapaces y opuestos a todo bien, y enteramente inclinados a todo mal, proceden todas nuestras transgresiones actuales.

V. Esta corrupción de naturaleza permanece durante esta vida en aquellos que son regenerados; y, aun cuando sea perdonada y amortiguada por medio de la fe en Cristo, sin embargo, ella, y todos los efectos de ella, son verdadera y propiamente pecado.

VI. Todo pecado, ya sea original o actual, siendo una transgresión de la justa ley de Dios y contrario a ella, por su propia naturaleza trae culpabilidad sobre el pecador, por lo que este queda bajo la ira de Dios, y de la maldición de la ley, y por lo tanto sujeto a la muerte, con todas las miserias espirituales, temporales y eternas.

Si resumimos lo que escribieron los reformados en la Confesión de Fe de Westminster fue lo siguiente, “todos los hombres, siendo descendientes de Adán, y habiendo ellos caído en pecado, sumieron a toda la raza humana en el pecado. Por medio de ellos toda la raza murió espiritualmente, es decir, que todas sus facultades morales y físicas están bajo el dominio del pecado, y por lo tanto no pueden ni quieren obedecer a Dios.”

Finney consideraba que esto era un error. Para Finney, el hombre no había sido constitucionalmente puesto bajo el dominio del pecado, sino que fue su libre albedrío o su capacidad de elegir. Finney escribió,

La depravación moral es la depravación del libre albedrío, no de la facultad en sí, sino de su acción libre. Consisten en una violación a la ley moral. La depravación de la voluntad, como una facultad, es, o sería depravación física, y no moral. Sería depravación de la sustancia, y no de la elección libre y responsable. La depravación moral es la depravación de la elección. Es una elección que discrepa con la ley moral, el derecho moral. Es sinónimo de pecado o pecaminosidad. Es depravación moral porque consiste en una violación de la ley moral y porque tiene carácter moral.”

Y debido a que el hombre no está constitucionalmente caído, entonces tienen la capacidad de elección. Hasta que ese hombre fuera regenerado-y veremos en las próximas entradas que Finney creía que el hombre se regeneraba a sí mismo-que este podía elegir o dejar de ser egoísta. Rechazando la confesión de Westminster y la verdad bíblica escribió,

La depravación moral, como se usa el término, no consiste, ni implica una naturaleza pecaminosa en el sentido de que la sustancia del alma humana es pecaminosa en sí misma. No es un egoísmo constitucional. No es un egoísmo involuntario. La depravación moral, como se usa el término, consiste en egoísmo, en un estado voluntario de entrega de la voluntad a la gratificación de uno mismo. Es un espíritu que va en pos de uno mismo, una consagración y entera a la gratificación del yo. Es una intención egoísta máxima, es la elección de un fin equivocado de vida, es depravación moral porque es una violación a la ley moral. Es rehusar consagrar todo el ser al bienestar supremo de Dios y del universo, y a la obediencia a la ley moral, su consagración a la gratificación del yo.”

Para Finney, el alma humana no es pecaminosa, ni está sometida al pecado. Claramente Finney estaba negando la doctrina del pecado original como ha sido entendido por la iglesia a lo largo de la historia. Noten lo que escribió más adelante,

Que la depravación moral consiste en egoísmo o en la elección de interés de uno mismo, gratificación de uno mismo, o indulgencia de uno mismo, como un fin.

Como consecuencia no puede consistir

(1.) En una constitución pecaminosa, o en una apetencia constitucional o deseo por el pecado. Esto ha sido mostrado en una lección anterior sobre lo que se implica en la desobediencia a la ley moral.

(2.) La depravación moral es pecado en sí mismo y no la causa del pecado. No es algo previo al pecado que sostiene a él la relación de una causa, sino que es la esencia y el todo del pecado.

(3.) No puede ser un atributo de la naturaleza humana, considerado simplemente como tal, pues esto sería depravación física y no moral.

(4.) A la depravación moral entonces no se explica por atribuírsele una naturaleza o constitución pecaminosa en sí misma. Hablar de una naturaleza pecaminosa, o constitución pecaminosa, en el sentido de egoísmo físico, es atribuirle pecaminosidad al Creador, quien es el autor de la naturaleza. Es pasar por alto la naturaleza esencial del pecado, y hacer del pecado un virus físico, en lugar de una elección voluntaria y responsable.”

Es obvio que Finney no entendía la doctrina calvinista que tanto criticaba, pues creía que al afirmar la doctrina del pecado original estabamos culpando a Dios de pecado. Criticando el Catecismo Menor de Westminster, especialmente las preguntas 14, 16-19 en donde se habla con respecto al pecado, escribió,

Estas porciones muestran que los redactores y defensores de esta confesión de fe dan cuenta de la depravación moral de la humanidad al hacerla consistir en una naturaleza pecaminosa, heredada por la generación natural desde Adán. Consideran la constitución heredada desde Adán como pecaminosa en sí misma, y la causa de toda la transgresión actual. No hacen distinción entre la depravación física y moral.”

Para Finney, Adán no le heredó nada a su descendencia más que sus genes. Rechazó así la doctrina del pecado original. Y noten como critica a la Confesión de fe de Westminster. Interpretando Salmo 51:5 escribió lo siguiente,

De nuevo: Salmo 51:5: “He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre”. Sobre esto observo que parecería, si este texto se entendiera literalmente, que el salmista intentaba afirmar el estado pecaminoso de su madre al momento de su concepción y durante su gestación. Pero, interpretar estos pasajes como la enseñanza de la constitución pecaminosa del hombre es contradecir la definición de Dios sobre el pecado, y la única definición que la razón humana o el sentido común pueden recibir; esto es, que “el pecado es la transgresión de la ley”. Esto es, sin duda, la única definición correcta del pecado. Pero hemos visto que la ley no legisla sobre la sustancia, que requiere a los hombres que tengan una cierta naturaleza, sino solamente sobre la acción moral voluntaria. Si el salmista realmente intentaba afirmar que la sustancia de su cuerpo era pecaminosa desde su concepción, entonces no sólo se coloca él mismo en contra de la definición de Dios sobre el pecado, sino también afirma puros disparates. ¡Pecaminosa la sustancia de una criatura sin nacer! ¡Es imposible! Pero ¿qué quería decir el salmista? Respondo: Este versículo se encuentra en el salmo penitencial de David. Él está profundamente convencido de pecado y estaba, como tenía una buena razón para estarlo, muy emocionado, y él mismo expresó, como todos lo hacemos en circunstancias similares, con lenguaje fuerte. Su mirada, como era natural y es común en tales casos, había sido dirigida por la senda de la vida de regreso a las memorias tempranas de su vida. Recordó los pecados entre los actos tempranos de las remembranzas de su vida. Irrumpió en el lenguaje de este texto para expresar, no el dogma anti escritural y absurdo de una constitución pecaminosa, sino para afirmar en su lenguaje fuerte y poético que había sido pecador desde el principio de ser un pecador. Éste es el lenguaje fuerte de la poesía.

Qué clase de interpretación es esa? Porque la Biblia no sólo habla en poesía, sino también claramente en las porciones narrativas y didácticas sobre el pecado original (ver Efesios 2: 1-5; Romanos 1: 18-25; Rom 3: 9-18, etc). Y si aún no pueden ver la claridad de sus enseñanzas noten lo que dice después,

Me opongo a la doctrina de la pecaminosidad constitucional la cual hace que todo el pecado sea original y presente, una mera calamidad, y no un crimen. Para aquellos que sostienen que el pecado es una parte esencial e inseparable de nuestra naturaleza, para llamarlo un crimen, es hablar tonterías. ¡Qué! ¿Una naturaleza pecaminosa el crimen de él al cual se le vincula, sin su conocimiento o consentimiento? Si la naturaleza es pecaminosa, en tal caso que la acción debe ser necesariamente pecaminosa, que la doctrina de la Confesión de Fe, entonces el pecado en acción debe ser una calamidad, y no puede haber crimen. Es el efecto necesario de una naturaleza pecaminosa. No puede ser un crimen, ya que la voluntad no tiene nada que ver con él.”

Esta afirmación hace a Finney un pelagiano. No hay otra manera de decirlo. Finney, el “gran evangelista” negó la doctrina del pecado original y enseñó que el hombre en su estado natural es capaz de elegir entre el bien y el mal, y que en su estado natural se encuentra en un estado casi neutral, con una inclinación hacia el egoísmo que puede ser opuesta por su libre voluntad. Creyó, como Pelago, que si la doctrina del pecado original era cierta, entonces Dios no podía culpar al hombre por su pecado.

Les pregunto con respecto a este tema en particular: era ortodoxo o era un hereje como Pelagio?

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11 comentarios leave one →
  1. julio 9, 2011 4:29 am

    Eduardo, gracias por interactar por medio de tu blog. Desgraciadamente, estoy a 2 dias de cambiarme, y todos mis papeles y libros estan guardados, y si, hasta el de Finney que lo saque de la biblioteca!! De sistematico, no tiene nada Finney.

    Pero solo quisiera apuntar a ciertas cosas que creo que no has tomado en cuenta, y al concentrarte solamente en ese escrito en particular, no dices lo que he querido decir. (Desgraciadamente, lo mismo pasa con Finney, como el otro miembro de Facebook tambien apunto).

    Primero, si existe una gran confusion dentro de los Reformados sobre la santificacion y la justificacion. De hecho, y como vos sabes, existe un gran debate al respecto. Asi que decir que la doctrina se ha mantenido por la iglesia siempre, es algo “presumir” algo. Y lo que se cuestionea, es exactamente eso, que ortodoxa es la doctrina como es proyectada por la Reforma.

    Ahora, sobre los que redactaron la Confesion de Westminster. Es pecado criticarlos? Son infalibles? Yo te otorge el punto, que Finney no es ninguna buena pieza, y aunque acepto muchas de sus “inovaciones” que el hizo, mucha de su doctrina, para mi, es sospechosa. No obstante, creo que confundes o tratas de apartar a Finney de Edwards. Nunca entendi porque en el White Horse Inn se le critica a el unas cuantas veces, y fue hasta que me lei un articulo en el Christian History, Vol. VII No. 4 paginas 28-30 que lo entendi. El fue el que comenso el movimiento de la New Divinity, que Finney lo siguio, y lo llevo a su final logico. Edwards fue el primer que sujirio ver a Dios como un “Governador Moral”, algo que tambien fue respuesta a la ortodoxia muerta de su tiempo dentro de los circulos Presbiterianos y Reformados. Ejemplo, en su obra “Freedom of Will”, Edwards dice que nadie tiene la capacidad moral de arrepentirse y tornarse a Cristo bajo sus propias fuerzas; pero afirmaba que todos tenian una habilidad NATURAL para arrepentirse. El pecado para Edwards, era una cualidad moral, y esto no impidia que todos hicieran su obligacion natural, que era no pecar y tornarse a Dios. En su segundo libro, publicado despues de su muerte (porque sera?? A la Newton?), dice que el pecado original no es algo misterioso que infectaba al sistema humano y le impedia arrepentirse. El lo describio ahi como una identificacion con Adam por la cual Dios considera a todos los humanos como una unidad organica con Adam para el proposito de Juicio. Esto esta en el libro “Original Sin”. Por lo tanto, los del White Horse Inn, incluyendo a Horton estan correctos criticando a Edwards tambien, o tu no te has dado cuenta de lo basto que es este tema.

    No tengo ahorita las cosas que podrian refutar lo que dices de Finney, osea, citandolo. En internet se ha escrito mucho al respecto en Ingles, y como dije, me estoy moviendo, y no tengo tiempo, luego me tengo que tomar a cargo la iglesia, conocer, etc. Pero si los interesados leen mi post, no quisiera que lo leyeran fuera del contexto de las cosas que yo menciono ahi. Por ejemplo, es cierto que muchos Calvinistas, aun los que yo mas admiro como lo es Albert Mohler, piensan que solo el Calvinismo es la perfecta representacion del Cristianismo. El que quiera leer no solo lo que el dice, sino Horton y otros, podran verlo en este link: http://luisjovel.com/2011/02/01/¿quienes-son-los-neo-reformados/

    Concluyo, como lo dice el articulo de Christian History, que lo que Finney predico, no fue ni Arminianismo ni Pelagismo, sino que fue la peculiar forma del Calvinismo de Nueva Inglaterra (New England Calvinism) asociado con Edwards y sus seguidores. No se pueden separar, aunque se quiera poner a Edwards como opuesto a Finney.

    Dios te bendiga, y espero leer los otros aportes.

    • julio 9, 2011 4:49 am

      Luis,

      Gracias por tu respuesta, pero creo que exageras en algunas cosas. Primero, nunca he dicho que los que redactaron la confesión de Westminster fueron infalibles. Todos son falibles y pueden ser criticados. Pero, podrás criticar su postura en la confesión? Puedes criticar lo que escribieron en la confesión sobre el pecado original? Crees que esos presbiterianos estaban “muertos.” Creo que ese es un grave error tuyo. Finney criticaba a los presbiterianos del pasado, no por estar “muertos” sino porque él creía que eran herejes.

      Segundo, “Freedom of the Will” de Edwards es una de las mejores refutaciones de los argumentos pelagianos de hombres como Finney. Todos los hombres tienen la capacidad natural de arrepentirse, eso es lo que los hace responsables. Pero, lo que tu afirmas, como si la doctrina de Edwards sobre el pecado fuera la misma de Finney es un terrible error. Edwards creía fervientemente en el pecado original y Freedom of the Will lo demuestra excelentemente. Finney negaba la doctrina del pecado original y creía que todos los hombres tenían la capacidad de cambiar su propio corazón (esa era la regeneración para Finney) y cambiar así su egoísmo por ellos mismos. NO había necesidad del Espíritu Santo. El hombre lo podía hacer solo.

      Ahora, no sólo he citado las enseñanzas de Finney directamente de su Teología Sistemática, sino que he enlazado cada una de ellas para que todos puedan leerlas (hasta tú mismo).

      Y para concluir, lo que afirma ese artículo es una farsa (y todos sabemos de lo que es capaz Christianity Today): Finney no era calvinista y eso es claro en sus escritos. Y cualquiera que diga eso es un mentiroso. Por eso es que he escrito esta entrada y escribiré más al respecto. Es necesario que la gente lea lo que este hereje escribió y no se deje engañar por mentirosos que desean exaltar a un hombre que negó el evangelio de Jesucristo como fue enseñado por los apóstoles.Y mi critica hacia ti es precisamente esa: debes leer lo que Finney escribió y con honestidad tratar lo que él escribió, no lo que dicen otros de él. Esa es mi meta en estas entradas. Y por todo lo que he leído de Finney no me queda la más mínima duda de que era un falso maestro.

      • julio 10, 2011 5:10 am

        Eduardo,has escrito algo que me gustaría pudieras explicar:

        “Todos los hombres tienen la capacidad natural de arrepentirse, eso es lo que los hace responsables.”

        Espero tu respuesta.

        Dios te bendiga!

      • julio 10, 2011 5:16 am

        Josbel,

        Eso es algo que explicó muy bien Jonathan Edwards en su libro, “The Freedom of the Will,” que puedes leer aquí (http://www.ntslibrary.com/PDF%20Books/Jonathan%20Edwards%20Freedom%20of%20the%20Will.pdf). Lo que Edwards dice es que todos los hombres tienen la capacidad natural de arrepentirse, es decir Dios les dio todo lo que se requiere para arrepentirse: intelecto, una ley en su corazón, una conciencia, etc. En su naturaleza está la capacidad para reconocer a Dios y para reconocer su transgresión contra Él y por lo tanto para arrepentirse. Sin embargo eso no está en su “habilidad” moral -como lo llamó Edwards. Es decir, al ser un esclavo del pecado, el hombre es moralmente incapaz de arrepentirse. Te sugiero que leas el libro de Edwards para comprender mejor el argumento.

  2. Ignacio Vidal permalink
    julio 11, 2011 4:36 pm

    Que buen Articulo!, la verdad nunca habia oido ni leido acerca de este señor, Charles Finney, pero al parecer su “legado” habla más hoy en dia que sus escritos los cuales confirman aún más su herejetica doctrina, la cual esta divulgada en muchas iglesias (mayormente en América). Verdaderamente, pienso que los cristianos de hoy en dia se han olvidado de “Examinadlo todo” y “Retened lo bueno” y tambien de no ser “llevados por cualquier viento de doctrina” ; debemos informarnos!! y cualquiera que llegue con algo sospechoso examinarlo y probarlo a la luz de la palabra de Dios discerniendola con el Espiritu Santo de Dios. Espero la 2da parte.

  3. Eddy Cortès M. permalink
    julio 11, 2011 10:56 pm

    Que buno! Eduardo, sigue escribiendo sobre las mas grandes mentiras de falsos maestros, no hay que ser paños tivios, los falsos profetas y los que dicen ser “apostoles” hablan todas las mentiras que se les ocurra y muchos les creen, por que no hablar contra las falsas doctrinas?. Hay que tener cuidado con los que aparentan comprenciòn de todo o mejor dicho tolerancia y balance de doctrinas, estos son de los que no van a ningun lado, recordemos el personaje de la novela El Progreso del Peregrino, el educado, intelectual, el que no es malo, lo podemos aceptar todo con cuidado, trato por todos los medios de desviar al peregrino, pero no lo logrò.

  4. julio 14, 2011 4:49 pm

    Buen Articulo!!!

    • julio 14, 2011 4:54 pm

      CO Rivera,

      Espero que las otras entradas de la serie sean de bendición también.

  5. julio 18, 2011 3:25 am

    Charles Finney NUNCA fue Calvinista aunque fue ordenado por la iglesia Presbiteriana. No solo fue un hereje de primer nivel, sino que tambien fue un deshonesto a mas no poder, pues en su ordenacion por parte del presbiterio, afirmo que creia en todas las doctrinas reformadas cuando en realidad no era asi.

    Es verdaderamente sorprendente que muchos cristianos evangelicos quieran defender a Finney cuando el ataco varias de las doctrinas mas fundamentales de la fe cristiana. Finney fue un hereje, de eso no hay duda, pues solo basta con leer su teologia sistematica para darse cuenta de esto.

  6. Luis permalink
    julio 20, 2011 10:06 pm

    No tengo el conocimiento teológico seminarista que muchos de ustedes poseen, sin embargo tengo al Espíritu Santo y a su palabra santa. Y puedo reconocer que el ser humano nacido después de Adán lo hizo en pecado y que el pecado con su príncipe, el “príncipe de este mundo”, (como lo describe la escritura) han estado en este sistema desde la caída. Rechazar el pecado original es glorificar al hombre en sí mismo. Decir que la capacidad de arrepentimiento inherente dada por Dios (y no por “propia naturaleza humana”), es la que nos salva del pecado, es un absurdo. Y me nace esta pregunta… ¿Y el Espíritu Santo qué? esta en el mundo de paseo… que dijo Jesucristo mismo de él en Juan 16:5-15. Reina-Valera Antigua RVA) 5Mas ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adónde vas? 6Antes, porque os he hablado estas cosas, tristeza ha henchido vuestro corazón. 7Empero yo os digo la verdad: Os es necesario que yo vaya: porque si yo no fuese, el Consolador no vendría á vosotros; mas si yo fuere, os le enviaré. 8Y cuando él viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio: 9De pecado ciertamente, por cuanto no creen en mí; 10Y de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11Y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo es juzgado. 12Aun tengo muchas cosas que deciros, mas ahora no las podéis llevar. 13Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. 14El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. 15Todo lo que tiene el Padre, mío es: por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber. Ciertamente Dios nos dio a todo ser humano la capacidad de arrepentimiento, la cual solo es activada por el mismo Dios Espíritu Santo, ya que bajo el pecado original esta adormecida, sin embargo algunos queriendo ser sabios se hicieron necios, envanecidos en sus propios razonamientos… y reprobaron su mente cauterizándola con sus necios razonamientos humanistas. Dios es Espíritu y solo puede ser comprendido espiritualmente… nos dio la razón y el entendimiento, someterlos a su Santo Espíritu es lo que la iglesia debe hacer.

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  1. sujetosalaRoca

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