Skip to content

Cómo Nos Llegó El Nuevo Testamento?-Parte VIII

diciembre 9, 2010

Esta es, como mencioné la vez anterior, la última entrada de la serie de Crítica Textual. Mi intención con esta serie es despertar el interés por esta disciplina y que cada uno de nosotros podamos y deseemos comprender mejor la manera en la que nos llegó el Nuevo Testamento. Entendiendo este proceso mejor nos permitirá: primero apreciar aún más el amor de Dios por Su pueblo; segundo, Su insondable sabiduría en hacernos llegar Su palabra a nosotros miles de años más tarde; tercero, el magnífico trabajo de algunos creyentes que fueron usados por Dios para revelar y luchar por mantener pura la Biblia.

Muchos verán a esta disciplina como a un enemigo del Cristianismo. Mi deseo es que podamos ver la confianza que nos ha dado la Crítica Textual en lo que tenemos nosotros como Escritura. Esta ciencia ha demostrado sin duda alguna que la Biblia es totalmente fiable y que ha sido preservada, aunque en miles de manuscritos a lo largo de la historia.

Entonces, el día de hoy veremos algunas cosas de las teorías textuales, las familias textuales y un par de ejemplos de como la Crítica Textual trabaja para descartar o confirmar un texto como original.

A. Teoría Textual

Existen muchas teorías textuales, algunas más utiles que otras. Inclusive algunas de ellas han podido ser descartadas por diversos errores teóricos intrínsecos en ellas.

No hay duda alguna que la teoría textual de Westcott y Hort es la base de todos los trabajos subsecuentes del criticismo textual del Nuevo Testamento (Pueden leer sus biografías aquí). El trabajo de este par de académicos ha sido fundamental, según afirma la mayoría de críticos textuales, en el desarrollo de esta disciplina. Algunas de sus afirmaciones y postulados han sido sometidos a modificaciones, sin embargo, esta teoría sigue siendo la base.

Qué dice esta teoría?

1. Cuando hay una variante textual se acepta la lectura que parezca caber más naturalmente en el contexto del pasaje. Sin embargo se acepta que algunos escribas, encontrando cosas difíciles e incomprensibles para ellos, alteraron el texto para hacerlo parecer más natural. Por lo tanto, generalmente la lectura que pareciera más difícil de comprender en el contexto frecuentemente es la original. De la misma manera, el texto que dio origen a las oras lecturas es generalmente preferido como el original. Además, los cambios o errores intencionales eran frecuentemente adiciones que se hacían como para explicar en mayor detalle un pasaje, o adiciones de otras tradiciones, por lo tanto la lectura más corta debe preferirse a la más larga. Recordemos que los copistas sabían que estaban trabajando con la Biblia y por lo tanto en la mayoría de las veces se le agregaban cosas a las copias, no se le quitaban. Esto da el conocimiento de la ‘probabilidad intrínseca’ de un texto.Todo esto, obviamente, debe estar apoyado en múltiples pasajes del mismo manuscrito. Es decir, si hay muchos pasajes de alta ‘probabilidad intrínseca’ se podría confiar en aquellos pasajes en los que hay dudas.

2. Aún más seguridad existe si varios manuscritos y testigos se agrupan en familias textuales. De esta manera los errores de un manuscrito específico pueden ser eliminados y se puede establecer una lectura que corresponda a la familia textual a la que pertenezca ese manuscrito, que nos llevaría al ancestro común de cada copia de esa familia. Además, cada individuo de la familia puede ser examinado para valorar su fidelidad al texto de esa familia textual. Con esto se podrán examinar las variantes una por una para confirmar o modificar el primer ‘diagnóstico’ crítico.  Así, entonces, se examina la ‘probabilidad intrínseca’ de cada lectura; se evalúan todos los testigos textuales; se determina la familia textual a la que pertenecen; y re vuelve a revisar las lecturas para confirmar o rechazar las conclusiones textuales hechas. A estas conclusiones se les conoce como “evidencia interna.”  A los manuscritos, testigos y versiones se les conoce como “evidencia externa.”

3. Cuando se examinan los testigos textuales por familias, estos tienden a caer en uno de cuatro grupos: primero, el texto “Sirio,” pues se cree se originó en Siria. A este grupo pertenecen la mayoría de manuscritos minúsculos, unciales tardíos, y muchas de las versiones de los patriarcas.

Segundo, el texto “Neutral,” que corresponde a un grupo pequeño de manuscritos que incluyen a Aleph, B, L, T, 33, y la versión Bohárica.

Tercero, el texto “Alejandrino,” que es menos diferente que los demás y que está compuesto en su mayoría por miembros del grupo “Neutral” cuando difieren de la lectura del códice B.

Y cuarto, otro grupo pequeño de manuscritos griegos D y D2 junto a casi todos los patriarcas del siglo 2 y 3. A este grupo se le conoce como el texto “Occidental.”

Ahora, cómo fue la historia del texto del Nuevo Testamento según Westcott y Hort? La visión de WH es que las variantes textuales se introdujeron tempranamente en el proceso de copiado, cuando los escribas sintieron la libertad de hacer cambios menores en el texto, especialmente en los Evangelios, de acuerdo a las tradiciones circulantes en cada región o para armonizar pasajes, sustituir sinónimos, o parafrasear, etc.

Así, para el final del siglo II el texto Occidental había sido originado caracterizado por una gran variación del texto original. A pesar de que este texto haya sido originado tan tempranamente, los principios de probabilidad intrínseca, según afirman los expertos, están en su contra en la mayoría de variantes textuales. Este texto es generalmente más largo que el texto preferido, demostrando que ha sido un texto que ha guardado gran cantidad de adiciones.

En otra región hubo otras influencias sobre el texto del NT. En Alejandría, por ejemplo, que era la cuna del criticismo textual de los griegos clásicos, los manuscritos del NT eran vistos como literatura. Es obvio pensar que el griego popular y poco sofisticado del Nuevo Testamento fuera alterado por estos académicos para hacerlo más legible desde un punto de vista de estilo, sin alterar la exactitud del texto.

Luego de que el Cristianismo ganó el estatus de religión oficial en el Imperio Romano aproximadamente en el siglo IV d.C se hicieron algunos intentos por tratar con las variantes textuales, intentando combinar lecturas en donde fuera apropiado, armonizar pasajes y producir así, un texto más libre de dificultades textuales. Así tuvo origen el texto “Sirio.”

Un grupo pequeño de manuscritos, según WH, escapó las corrupciones de los otros tres textos y fueron preservados en su forma original. Este es al que WH llamaron el texto “Neutral.” Este texto está representado especialmente en acuerdo con los códices B y Aleph, junto a algunos otros manuscritos. En ocasiones algún manuscrito escapa del texto neutral y sigue el patrón alejandrino.

Entonces, el texto creado por WH es principalmente “Neutral” o B y Aleph, o en ocasiones sólo B. Debe quedar claro que su devoción por B no es absoluta y que en algunos lugares difieren de sus lecturas.

Existen muchos opositores de WH, especialmente aquellos que defienden a capa y espada el Texto Recibido (Textus Receptus), pero el trabajo de un hombre llamado Hermann Freiherr von Soden a principios del siglo XX, a pesar de haber salido de hipótesis tan diferentes a las de WH, confirmó el trabajo de WH y por lo tanto el texto al que llegó no fue tan diferente del de WH y rechazó igualmente el Texto Recibido como el más exacto.

Ese rechazo de WH del Texto Recibido trajo consigo múltiples enemigos. Tan feroz fue la lucha que hasta el día de hoy se han inventado mentiras sobre Westcott y Hort que son risibles. Dos de los más grandes opositores del texto de WH fueron J. Burgon y Edward Miller. Ellos argumentaban a favor del Texto Recibido diciendo lo siguiente,

  1. El Texto Recibido fue el texto tradicional de la iglesia por 1500 años, por lo tanto debía ser el más íntegro ya que Dios no hubiera permitido que Su iglesia siguiera un texto con variantes. El error está en que el texto tradicional no es malo ni contiene herejías, sino que presenta el mismo mensaje cristiano que el texto crítico. Además, antes de la invención de la imprenta, la iglesia no seguía un texto uniforme y múltiples variantes estaban presentes en las copias a lo largo de los siglos.
  2. Ellos argumentaban que era increíble que cientos de manuscritos debieran ser dejados de lado en favor de testigos más tempranos. Lo que ocurrió fue que esta era la práctica usual de los Críticos Textuales para el resto de literatura secular de la antigüedad. Es decir, lo que era aceptado era favorecer las lecturas o testigos más tempranos (más autoritativas) sobre las copias más tardías.
  3. El otro argumento era que el texto más tardío era intrínsecamente superior al temprano. La mentira de este argumento está en que la antigüedad del texto Sirio sólo puede ser demostrada cuando un texto Bizantino era apoyado por textos pre-bizantinos que no apoyaban al texto Bizantino. Esta era básicamente una opinión subjetiva, ya que los estudios comparativos han logrado demostrar que el texto tardío es inferior.

La evidencia interna y externa favorece al texto temprano y declara como inferior al Texto Recibido al igual que a los demás textos tardíos (Texto Mayoritario y Bizantino).

Cuáles son los textos locales que tenemos a nuestra disposición?

1. Texto Alejandrino. Es quizás el mejor texto de todos los locales que han sido encontrados. Generalmente tiende a equivocarse en las variantes más ‘sofisticadas’, es decir, en aquellas que tienen que ver con cambios técnicos en la gramática, o sea en lo literario y no en el contenido. Pero además, el texto alejandrino tiende a preservar aquellas lecturas ‘rudas’ o difíciles.

2. Texto Occidental. Tiende a ser único entre todos los tipos textuales. Generalmente, como dije antes, tiende a hacer adiciones, encontrandose pasajes más largos de lo usual. También se han encontrado cambios en el significado de palabras. Por todo esto los académicos creen que este texto no pasa los principios de evidencia interna.

3. Texto Cesarea. Este fue un texto desconocido para WH y para von Soden. El códice 13 descubierto en 1868 por W. Ferrar junto con otros tres manuscritos minúsculos que constituían una familia textual. De nuevo en 1902 un hombre de apellido Kirsopp encontró otro grupo de minúsculos familia del códice 13. B. H. Streeter apuntó a que Origen utilizó este tip[o textual y por lo tanto se le denominó el texto de “Cesarea.” Este tipo textual está en medio del alejandrino y el occidental, pero tiende a contener largas adiciones como en el occidental.

4. Texto Bizantino. Contiene a la mayoría de unciales tardíos, la mayoría de minúsculos y versiones más tardías de los patriarcas de la iglesia. Por lo tanto representa un texto más tardío más inferior a los otros tipos. Las variantes exclusivamente bizantinas son vistas como inferiores y con alta probabilidad de nos ser originales. Por ejemplo, se han encontrado dificultades que son tratadas como Marcos 1:2, en donde se cambia”Isaías” por “profetas.” Una de las características más comunes de este tipo es la armonización de pasajes, por ejemplo la oración del Señor más corta en Lucas es alargada para asemejarla a la de Mateo.

Veamos, entonces, un par de ejemplos en los que la Crítica Textual demuestra su utilidad y necesidad.

Ejemplo 1. En Hechos 6:8 existen algunas versiones en inglés que leen, “Esteban, lleno de fe y poder…” cuando algunas otras versiones leen, “Esteban, llenos de gracia y poder…” Estas diferencias provienen de diferentes variantes en el texto griego. La evidencia textual es la siguiente:

  • ‘gracia’ se lee en P74, Aleph, A, B, D, más de 20 minúsculos, la Vulgata, la versión Siriaca, Armenia, Etíope.
  • ‘fe’ en Ha, Pa, muchos minúsculos, y Crisóstomo
  • ‘gracia y fe’ en Ea
  • ‘fe y gracia del Espíritu’ en ψ

De estas cuatro variantes es obvio que las primeras dos son acortamientos de las lecturas más largas o la tercera y cuarta variantes surgieron de la combinación de las primeras dos. La evidencia externa, según nos aclaran los académicos, demuestra que la tercera y cuarta variantes son secundarias, y son mezclas de las dos primeras.

De la variante 2 el testigo más temprano es Crisóstomo del siglo V. La variante 1 es apoyada por una gran variedad de testigos, incluyendo representantes de los tipos textuales pre-Koine. Los códices Vaticanus y Sinaiticus, ambos del siglo IV, y que son los más tempranos y mejores representantes del texto alejandrino. Las diferentes versiones testifican la extensa area geográfica en la que esa lectura era aceptada. Entonces, la evidencia textual apoya la variante 1 mucho más que la 2, tanto en tiempo (más temprana) como en diversidad de tipos textuales en los que se encuentra.

La evidencia interna también apoya la variante 1, pues cabe más en el contexto y explicaría porque el escriba conociendo que en algunos versículos antes se habla de Esteban como lleno de fe, podría haber incluído ‘fe’ en el versículo 8. La Crítica Textual establece después de todo el análisis de la evidencia que el pasaje original era “lleno de gracia y poder.”

Ejemplo 2. Un pasaje del que ya he hablado antes, la historia de la mujer atrapada en adulterio (Juan 7:53-8:11). Este pasaje debe ser considerado como una intromisión en el cuarto evangelio. Esta historia está ausente en los mejores manuscritos griegos: P66, P75, Aleph, B. L, N, T, W, X, Δ, Θ, ψ, 33, 157, 565, 892, 1241, familia 1424, y c. Además, los códices A y C que son defectuosos en este pasaje, lo más probable no lo contenían pues la evidencia muestra que el pasaje no hubiera cabido en las hojas que hacen falta de estos manuscritos. De igual manera no se encuentra en las versiones Peshitta, cópticas, Armenia, sahídica, góticas, ni latinas antiguas.

Además, ningún patriarca de la iglesia por más de mil años después de Cristo citó esta historia, incluyendo a Orígenes, Crisóstomo y Nonnus que hizo un comentario de todo el evangelio de Juan. El primero que cita este pasaje es Euthymius Zigabenus, quien vivió en la primera mitad del siglo XII, e inclusive escribe que las copias más exactas del Evangelio no la contienen.

En cuanto a la evidencia interna, esta tampoco favorece la originalidad de este pasaje, ya que  el estilo literario y vocabulario es muy diferente al usado por Juan y además interrumpe la secuencia de Juan 7:52 al 8:12.

Lo que se cree es que se trata de una tradición que circulaba en ciertas partes de la iglesia Occidental y que fue incluído en diversos sitios del Nuevo Testamento. Por lo tanto, la evidencia interna y externa demuestran que este pasaje no es original del apóstol Juan y por lo tanto no debería ser incluído o de así serlo debería aclararse siempre que es un pasaje que no se encuentra en los testigos más tempranos.

En realidad espero que esta serie haya sido de bendición para todos ustedes. Además espero que haya servido para alentarlos a estudiar más del tema. Espero sus comentarios y dudas.

Suscribete para recibir actualizaciones de entradas como esta.
Suscribete por email.
Suscribete al podcast por iTunes.
Únete al grupo en Facebook aquí.
Apoya este sitio visitando los patrocinadores aquí.

Anuncios
7 comentarios leave one →
  1. Jonathan permalink
    diciembre 9, 2010 6:33 pm

    Lo único que te faltaría es anexar la Bibliografía (en un comentario dijistes que ibas a anexarla), y si la colocas, tener en cuenta que no todos podemos leer en Inglés, así que uno que otro titulo en español no estaría de más. También recomendaría por mi parte los libros que hablan sobre “Introduccion al NT” que en su mayoría tratan sobre el desarrollo del canon.

  2. Jonathan permalink
    diciembre 10, 2010 3:53 am

    Pensé que finalizabas!! :(

  3. diciembre 10, 2010 5:01 am

    Hermano Eduardo,

    Para algunos de nosotros este es un buen repaso de un curso básico de Critica Textual. Al igual que Jonathan estoy esperando la bibliografía. Las críticas a WH y Metzger desde el ala pro-Textus Receptus son relativamente fáciles de debatir, como ya lo has hecho en esta entrada. Más difícil es contestar algunas de las otras críticas más recientes acerca de WH, Metzger y su discípulo Bart Ehrman, en lo que tiene que ver con las reglas básicas de la Crítica Textual.

    ¿Has leído a Andrew Wilson? “New Testament Textual Criticism: Science, Art or Religion?” http://aww.nttext.com/index.php?option=com_content&task=view&id=71&Itemid=88

    Aquí te doy su comentario sobre el pasaje de Juan 7-8, que le lleva la contraria a tus expertos que quisieran eliminar este pasaje. http://aww.nttext.com/index.php?option=com_content&task=view&id=150&Itemid=174

    No es asunto de decir aquel, o este otro son los que tienen “LA VERDAD.”

    En vez, es asunto de decir: esto de la Critica Textual es un campo para mantenernos a todos humildes, y orando sin cesar, porque no hay respuestas fáciles.

    Aquí te dejo con un artículo mencionando a Wilson, y describiendo lo que necesitamos para mover la Critica Textual al siglo 21. http://www.dabhand.org/Essays/BI501%20TP%20Scribal%20Copying.htm

    • diciembre 10, 2010 2:50 pm

      Ricardo,

      Nunca había oído de Wilson. Por lo que leí en el blog Evangelical Textual Criticism es un anciano en una iglesia en Australia. Él mismo afirma que no es un académico, pero que ha estudiado mucho la Crítica Textual, lo cual es impresionante. Sin embargo en cuanto a sus conclusiones con respecto al pasaje de la mujer atrapada en adulterio no me parecen muy convincentes, siguiendo los principios crítico textuales. Pero, sobre todo él no responde la siguiente pregunta: porqué ese pasaje no aparece en los manuscritos más tempranos y mejor conservados del evangelio según Juan y porqué no es citado por ninguno de los patriarcas de la iglesia hasta el siglo IX? No crees que ellos pudieron citarlo si ellos conocieran ese pasaje como original en el evangelio?

      Creo que son dos preguntas difíciles de contestar por parte de los que creen que este pasaje es original. Tanto la evidencia interna como la externa están en contra de tal conclusión.

  4. diciembre 10, 2010 3:35 pm

    De acuerdo contigo en lo que respecta a la evidencia externa de Juan 7 y 8 descubierta hasta ahora. Si aparecen nuevas evidencias, veremos que hacer, con la ayuda de Dios. Si mal no me acuerdo, Wilson no se refiere a eso. Pero sus observaciones con respecto a la evidencia interna son sólidas. No voy a afirmar que el tiene la verdad, o que sus contrincantes la tienen. Es cuestión de opiniones. En el caso de Juan 7 y 8, yo, por ahora concuerdo contigo, pero no basado en la “evidencia interna” que Wilson hace buena labor refutando.

    Pero lo que quiero dejar claro es que hay expertos Cristianos, con más años de estudio e investigación de los que vos y yo jamás invertiremos en estos temas, que están debatiendo esto y todavía no se ponen de acuerdo.

    ¿Qué has decidido con respecto a los últimos trece versículos de Mateo? ¿Basado en cuales expertos?

  5. diciembre 10, 2010 3:36 pm

    Perdon, ultimos trece versiculos de Marcos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: