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Qué es Legalismo? Es Joel Osteen Uno?

agosto 2, 2010

Para los que no conocen el término, podríamos explicarlo como aquel sistema en el cual se intenta recobrar la justificación perdida por medio de obras. Los fariseos en los tiempos de Jesús son el ejemplo típico para nosotros. Ellos andaban torciendo la Ley de Dios y Su palabra con la idea de ganarse, por medio de obras, la salvación. Ellos le imponían a Israel un sin fin de reglas a seguir y cumplir, como si Dios al final pusiera en una balanza las obras buenas y malas de los hombres para ver que pesaba más. La idea era: “entre más cosas buenas hiciera un hombre, eso le haría heredar el reino.”

Sin embargo, debemos reconocer que el legalismo puede disfrazarse de muchas maneras. Y una de las maneras más sutiles es el evangelio de la prosperidad. Porqué? Este falso mensaje dice que Dios bendice con riquezas materiales a los creyentes. Eso sí, éstos deben darle a Dios primero para que Él les pueda favorecer. Así se ha creado la doctrina de la “semilla.” Usted planta la semilla y Dios le dará lo que usted quiera. Esa semilla es, obviamente, dinero. Es decir, usted les da dinero a ellos y entonces, Dios le dará a usted más.

Esto no es otra cosa que legalismo y por lo tanto es una doctrina satánica. La base fundamental del legalismo es obrar para que Dios haga algo a favor del hombre. En el evangelio de la prosperidad podemos ver esta doctrina perfectamente descrita. Porqué digo que es satánica? Porque va en contra de las Escrituras. Noten lo que escribe Pablo en Romanos 8,

28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. 31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. 37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”

La extraordinaria verdad descrita en este pasaje es la siguiente: Dios ha escogido a ciertos individuos de entre toda la humanidad con el fin de predestinarlos para que fuesen conformados a la imagen de su Hijo, los justificó, y al final los glorificará. Nadie puede estar en contra de los creyentes [de los escogidos] precisamente porque fue Dios quien lo hizo todo. Y el sello de que esa promesa de Dios será una realidad está en que fue Él quien dio a Su Hijo, y no lo escatimó, y lo entregó a favor de Su pueblo para darnos todas las cosas con Él. Los creyentes no tenemos que darle nada a Dios para que Él nos favorezca. Dios ya nos es propicio en Su Hijo.

Es por eso que el evangelio de la prosperidad no es un evangelio, sino que es un tropiezo y su único fin es llevar más hombres al infierno. Nadie le puede dar algo a Dios para que le sea propicio. Sólo en Cristo puede Dios estar a favor de una persona. Cristo es lo único que pide Dios para darle a una persona todas las bendiciones suyas. No se necesita más. Cristo es infinitamente suficiente. En el evangelio de la prosperidad Cristo no es suficiente para que Dios favorezca a Su pueblo. Y eso si es una herejía. Es más Pablo llama a los hombres que así predican: anatema (Gal 1:8).

Bueno, esto es lo que predica Joel Osteen. Los que conocíamos sus enseñanzas humanistas y su predicación a favor de la prosperidad sabíamos que era un legalista. Pero, qué pasaría si ahora predicara el mismo mensaje de los fariseos? Vean el siguiente video y piensen en lo siguiente: Ya salió del closet el legalismo oculto de Osteen? Es triste como miles de personas siguen a este fariseo hereje, quien demuestra que nunca ha leído el Nuevo Testamento.

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4 comentarios leave one →
  1. J Eduardo Gómez S. permalink
    agosto 2, 2010 7:42 pm

    Con relación a este tema me permito recomendarles una publicación que se encuentra en el siguiente link. http://falsoevangelio.blogspot.com/ Sobre este tema creo que todos conocemos un poco, no obstante, no está por demás seguir instruyéndose. Leanlo disciernanlo y saquen sus concluciones.

  2. silvio permalink
    agosto 3, 2010 7:44 pm

    Me paree que ustedes han puesto el dedo en la llaga. Porque junto al evangelio de la prosperidad se esta predicando el evangelio del terror, es decir, la salvación que es en Cristojesus, Señor nuestro, según estos mercaderes, depende de las obras. Predican el evangelio del estomago. Haz aquello o no hagas esto (trae tu dinero al alfolí y no dejes de hacerlo) si quieres ser salvo.

    Bendiciones

  3. Hector permalink
    agosto 5, 2010 4:35 am

    En cierto aspecto estoy de acuerdo pq se predica mucho de este tema y no es a lo que el Señor nos llamo. Pero tambien digo que hay que capacitar a la gente de la iglesia a dar pq la misma biblia habla de los diemos y ofrendas. En Deutoronomio 8:17-18 habla de que de tu mano vienen las riquezas pero Jehova es el te suple esas riquezas. Y el mismo Micaias habla de probadme en esto y veras las ventanas de los cielos abiertas. So que es cosa de no exajerar y separarnos del llamado principal del maestro!

  4. agosto 9, 2010 2:23 am

    saludos hermanos. Este hombre parece estar dando una clase de medicina o toxicología! No está predicando el evangelio! está hablando de las toxinas del cerdo! El Señor tenga misericordia de tantos hombres engañados (falsos maestros, los cuales engañarán, si fuere posible, aún a los escogidos).

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