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Mirándome al Espejo

mayo 14, 2008

Este domingo en la iglesia, leímos un pasaje en la Biblia que me ha puesto a meditar. He estado pensando no sólo en mi vida pasada, sino en lo que está ocurriendo en muchas iglesias en Estados Unidos, Europa, pero más tristemente en Africa y Latinoamérica.

Porqué utilizo la palabra “tristemente”? Si somos honestos no podemos negar que muchas de las iglesias en nuestros países pobres, influenciadas por las falsas doctrinas importadas de Estados Unidos y Europa, predican un falso evangelio. Se trata de un evangelio que se basa en obtener lo que se pueda por seguir a Cristo.

Y esto mismo ocurre en el mundo secular. Supongo que todos ustedes conocen las bandas “Livestrong” de la organización del ciclista Lance Armstong. Esta banda lo que le dice al mundo es, “sea fuerte, usted puede vencer su cancer.”

Joel Osteen dijo en uno de sus sermones charlas de auto-ayuda: “Yo creo que Dios quiere que cada uno de nosotros piense bien de sí mismo; que diga me siento bien con mi cuerpo, me siento bien con mi intelecto, me siento bien con mi apariencia…” Pero, es eso lo que dice la Biblia? Uno de mis pecados, y quizás el origen de mi pecado (como el de Adán) es el orgullo. Dios me ha bendecido con ciertas habilidades que me han hecho la vida más fácil, tanto en el trabajo como en los deportes. Pero, en el pasado, yo siempre creía que todo lo que yo obtenía era gracias a mí. Los pacientes que operaba les iba bien porque yo era un buen cirujano, por ejemplo. A veces me pregunto como es que Dios no me destruyó antes (2 Pedro 3:9).

A lo que quiero llegar es a lo que debe pensar un cristiano de sí mismo. El pasaje de Gálatas dice lo siguiente,

“Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.” Gálatas 6: 2-3

Cuando llegué a mi casa, me puse a pensar en lo triste que es no tener una adecuada visión del mundo. La Biblia en múltiples ocasiones nos dice que son los hombres, su valor esencial, veamos,

“Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón; Pesándolos a todos igualmente en la balanza, Serán menos que nada.” Salmos 62:5

” Como nada son todas las naciones delante de él; y en su comparación serán estimadas en menos que nada, y que lo que no es.” Isaías 40:17

Inclusive Dios le dice a Israel lo que deben pensar de ellos mismos, veamos,

” No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.” Isaías 41:14

Lo cierto es que Dios no quiere que nos sintamos bien con nosotros mismos. Pablo dice, “de mí mismo en nada me gloriaré, sino en mis debilidades.” (2 Corintios 12:5). La Biblia nos ordena a tener una correcta visión de nosotros mismos, esto es: somos pecadores (1 Reyes 8:46), hemos transgredido la ley de Dios, ninguno es bueno, no somos justos (Romanos 3:9-12), todas nuestras obras son como trapos de inmundicia (Isaías 64:6), estamos destituídos de la gloria de Dios (Romanos 3:23), somos hijos de ira (Efesios 2:3), estamos muertos espiritualmente (Efesios 2:5), etc, etc…

Entonces, cómo puede Osteen decir eso? La única respuesta es la ignorancia bíblica o la falta de temor de Dios. La única manera en la que un hombre pueda ver lo glorioso de la cruz es conociendo su propia naturaleza…DEPRAVACION TOTAL. Recordemos el pasaje de Jesús en el Monte, cuando dijo,

“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.” Mateo 5: 3-6

Cristo nos dice que los que son bienaventurados son aquellos que saben su propia pobreza espiritual, aquellos que saben que no pueden ofrecerle nada a Dios para su salvación. Bienaventurados los que lloran, los que conocen la Santidad de Dios contrario a su propia corrupción y lloran por haber pecado contra el Dios Santísimo. Bienaventurados los mansos, que permiten que el Espíritu de Dios sea quien guíe sus vidas. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia de Dios, es decir de aquel que vino a ser lo que nosotros no pudimos hacer…Cristo.

El orgullo del hombre le impide ver la realidad. El hombre natural confía en sus propias habilidades, confía en su intelecto, confía en sus hijos, confía en su educación, confía en sus habilidades. El hombre de Dios confía en Cristo que fue quien vivió perfectamente la ley que Dios requería de la humanidad, y quien es el UNICO que nos puede llevar hasta Dios. El cristiano confía no en sí mismo, ya que sabe que él es incapaz de complacer a Dios, pero confía en Cristo cuya justicia le ha sido imputada y por lo tanto tranquilamente puede decir “Abba Padre” (Romanos 8:15), y puede entrar en el Lugar Santísimo sin temor (Hebreos 10:19).

Por lo tanto, con toda humildad recordemos a cada instante lo que somos, para que podamos ver la nueva criatura que somos en Cristo. Reconozcamos que nosotros no podemos vencer al cancer que carcome nuestra naturaleza, esto es el pecado. Reconozcamos que sin Cristo los hombres son como nada…Que esto nos mueva a continuar evangelizando al mundo para que muchos puedan venir a Dios. Prediquémosle al mundo “LiveWeak.” Amén.

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2 comentarios leave one →
  1. Manuel permalink
    mayo 17, 2008 4:15 pm

    Eduardo, Bendiciones.

    Respecto a este comentario, ¿Te refieres a lo que eramos antes? porque entiendo que Dios nos hizo conforme a su imágen y semejanza, “Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerzca dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Gen 1.26-27 y que ahora nosotros siendo sus hijos Él no va a querer que te sientas mal contigo mismo, lo cual es una mentira porque entonces ¿cómo podrías aplicar este mandato? “Ama a tu prójimo como a ti mismo” Hay una línea bien fina entre lo que es sentirse bien uno mismo (autoestima) que no está mal y lo que significa confiar en uno mismo (autosuficiencia) el cual es muy diferente, proviene del orgullo, es un pecado y por tanto no glorifica al Señor.

    Pero entonces ¿Cómo puedes amar a tu prójimo cuando hay una depravación moral que te inclina a aborrecerlo? obviamente, este mandato ejercía su poder cuando estabamos “muertos en delitos y pecados” pero ahora “Cristo vino a buscar y salvar lo que se había perdido” por tanto la imagen que habíamos perdido en el Eden, ahora está viva en nuestros espíritus por la gracia de Dios en Cristo Jesús. No ignoro lo que dices respecto a nuestra condición de que somos pecadores, pero nuestra posición es que somos hijos de Dios adoptados por su gracia y misericordia. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” Juan 1:12-13.

    Bueno, en cuanto al público inconverso, ellos entienden que el poder de hacer las cosas y hacerlas fluir provienen de ellos, y allí está su fracaso que “Honraron más la criatura antes que el Creador, el cual es bendito por los siglos” Rom 1.25 A nosotros se nos ha dado el privilegio de predicarles lo que eramos antes, y exaltar a Cristo en nuestras debilidades. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” Ef. 2:10

    Nosotros nacemos con virtudes, diferentes dones y capacidades. Para a todos aquellos que están en Cristo Jesús, el vino a restaurar nuestros corazones y nuestras almas, darle el verdadero significado a nuestros espíritus y proclamar su gran amor porque para este propósito fuimos creados: Para alabarle y glorificarle. Adan y Eva ejercieron privilegios antes de haber pecado, lo que Dios no aprueba es el orgullo, creerse más que los demás y confiar en uno mismo, pero sí aprueba en que te ames, para que puedas entonces amar a tu prójimo y de estas dos condiciones está su amor: gobernando la vida del que ama.

    Nuestro valor y nuestra autoestima residen en que fuimos creados a imágen y semejanza en Dios y que ésto para Él fue “bueno en gran manera”. No creo que Dios haya dicho en su Palabra que nos sintamos mal o que no nos sintamos bien, después de habernos salvado del pecado y de la muerte, no creo que Dios haya dicho en su Palabra que nos sintamos como miserables y que no valemos nada (esto es después de habernos salvado) entonces mejor hubiera sido mejor que me dejara muerto en mis delitos y pecados. Con respecto a gloriarnos en “nuestras debilidades” Pablo quiso decir en que el poder de hacer las cosas estaba en Dios y no en Él, porque reconocía su incapacidad para hacerlo y como hube mencionado, de ahí parte la diferencia entre la confianza en sí mismo (autosuficiencia) y lo que es la imagen de Dios en nosotros (autoestima)

  2. Eduardo permalink
    mayo 17, 2008 7:09 pm

    Manuel,

    La entrada se refiere a los que no están unidos a Cristo, y eso eramos nosotros los creyentes también el algún tiempo. La Biblia dice que Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, pero que quiere decir eso. Recuerda que Dios es espíritu. Cuando la Biblia dice que Dios nos hizo a imagen y semejanza suya, quiere decir que nos dio ojos para ver, uso de la razón, boca para hablar, etc. La Biblia NUNCA dice que los hombres fueran hijos de Dios. Los hombres son criaturas de Dios.

    Que paso con la caída de Adán? El hombre murió espiritualmente, y sufrió la separación de Dios. La naturaleza del hombre se corrompió en su totalidad. El hombre ahora (despues de la caída) es un transgresor, un enemigo de Dios (romanos 5:10). El hombre no puede desea a Dios, y por lo tanto está destituído de la gloria de Dios.

    El hombre natural es un enemigo de Dios! Ahora, los que reciben la gracia de Dios, son hechos hijos ADOPTIVOS de Dios a través de Cristo. Recuerda que el UNICO hijo de Dios es Cristo. Nosotros hemos sido adoptados en Cristo. Dios nos adoptó cuando eramos parte de la familia de Satanás, y estabamos bajo su poder. Y una vez adoptados, fuimos hechos herederos de Dios (Romanos 8).

    Nunca quise decir que ahora, como creyentes debamos sentirnos como miserables, el punto es que el creyente tiene muy claro lo que es: un pecador que ha sido redimido, y que no tiene la justicia necesaria para ser salvo, sino que ha sido reconciliado con Dios por medio de Su Hijo Jesús, y salvos por medio de la fe que nos ha sido regalada por Dios. Es, entonces,esa humildad la que caracteriza al creyente, y lo diferencia del hombre natural, que cree que es lo suficientemente bueno com para ganar el favor de un dios creado por su mente.

    Como cristianos debemos saber que somos nuevas criaturas,pero Pablo nos dice muy claramente que no debemos pensar más de lo que somos..y claramente nos dice que somos nada. La verdad es que Dios no tenia porque salvarnos, ya que hemos transgredido su ley y por lo tanto eramos mercedores de Su ira. Por la gracia de Dios, y Su misericordia hemos recibido el perdon de nuestros pecados por medio de la fe en Cristo. Eso es lo unico que debe pensar el creyente.

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