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El Gnosticismo-Parte I

abril 22, 2008

El gnosticismo ha sido a través de la historia de la iglesia una de las herejías más enfrentadas por la iglesia. Los patriarcas lucharon incesantemente contra esta filosofía, lo cual es evidente de la infinidad de escritos contra la misma. Policarpo, Iraeneus, Tertuliano, entre otros, escribieron de una u otra manera contra hombres que en su momento estaban enseñando el gnosticismo en la iglesia.

Gnosticismo viene de la palabra griega gnosis, que quiere decir conocimiento. Es un movimiento que consiste básicamente en diferenciar al dios malvado que creó el universo, que es asociado con el dios del Antiguo Testamento; y Jesucristo, que es la revelación de un dios abstracto y perfecto. El gnosticismo es una religion en la cual se enseña que el mundo es una creación que intenta mantener el espíritu del hombre atrapado en un cuerpo malvado. La única salvación es a través del conocimiento Escondido, que es revelado a unos pocos, con el fin de que puedan escapar de este mundo.

Más específicamente, los hombres son divinidades atrapados en un mundo material malvado, que fue creado por un dios imperfecto. Este dios existe en companía de un dios lejano e imposible de ser conocido, que representa el bien. Para obtener la libertad de este mundo material, el cual como dijimos antes es malvado, se requiere del conocimiento esotérico que está disponible a todos experimentando a ese dios. Para algunos gnósticos, Jesús es la encarnación de ese dios supreme para traer gnosis a la tierra.

Las principales características del gnosticismo son:

  1. La noción de una divinidad lejana.
  2. La introducción de emanaciones de este ser supreme que en realidad son divinidades, que se van alejando de este dios y que le otorgan la inestabilidad a la naturaleza divina.
  3. La creencia de que la caída del hombre ocurre dentro de la divinidad misma, mas que en la responsabilidad humana.
  4. Creencia de un dios creador del mundo, diferente al ser supreme, y en ocasiones opuesto a él, llamado el Demiurgos, quien creó el mundo de material pre-existente.
  5. Introducción de la idea de que el mundo surgió de una serie de errors, y por lo tanto es una inferior representación de una realidad superior.
  6. La explicación de que el ser humano puede volver a obtener su divinidad por medio de un proceso de despertar. El hombre, en su salvación recobra su divinidad.
  7. El conocimiento se obtiene a través de un mediador (Cristo, y en otros casos Seth o Sophia que es la diosa del conocimiento).

Lo que hoy en día se conoce de esta filosofía, lo obtenemos de los escritos de los patriarcas de la iglesia, y es claro que un tema central en el gnosticismo (un conocimiento superior e independiente de la fe) era que la fe era para las multitudes y el conocimiento para los pocos. Iraeneus escribe que estos herejes profesaban tener un más profundo y mayor conocimiento que la doctrina de los crisitanos [1].

Para aquellos que podían alcanzar ese conocimiento, era el medio de redención, y es de hecho el medio para obtener la perfección. Cómo hizo el gnosticismo para mantenerse dentro de la iglesia? Manteniendo a Cristo como una figura central en su enseñanza. Sin este elemento, es obvio que no hubiera podido expanderse como lo hizo.

El día de mañana veremos algunos de los diferentes sistemas gnósticos, y como se expresaba la moralidad dentro de esta filosofía.

[1] Iraeneus. Against Heresies. Book i.xxxi.ii.

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8 comentarios leave one →
  1. mayo 2, 2008 10:32 am

    He estado esperando el desarrollo de este tema.

    En mi blog, he tambien dado seguimiento a este tema, les invito a verlo.

  2. mayo 2, 2008 10:33 am

    Le he dado seguimiento a este tema tambien. Si quieren pueden verlo en mi blog.

  3. Eduardo permalink
    mayo 3, 2008 12:29 am

    Luis,

    Lo siento mucho. Lamento estar atrasado con este tema pero he estado esta semana con muchísimo trabajo. Espero empezar a publicar pronto.

  4. mayo 4, 2008 5:28 am

    Espero ver tu trato al tema.

    Dios te bendiga.

    Luis A. Jovel

  5. pauloarieu permalink
    mayo 8, 2008 7:46 pm

    Eduardo-.
    Aqui te hago un aporte sobre el tema. Saludos
    El “Gnosticismo”
    La palabra ” Gnóstico” deriva del vocablo griego ” Gnosis”, que significa “conocer”. Se usa en la carta de Pablo a los corintios para referirse mas especialmente al conocimiento divino, a la persona de Dios, a su voluntad y a la naturaleza de Cristo se emplea la palabra “apignosis” que constituye un vocablo compuesto de más profundo significado.
    Posteriormente la palabra “gnosis” llegó a tener significado malo, y cuando se la asoció con cultos místicos de diversas clases, los cuales afirmaban que el conocimiento, mas bien, que la fe, era la clave de la salvación. La teosofía, el “Nuevo Pensamiento” y la ciencia cristiana constituyen formas modernas del gnosticismo. No es posible un análisis profundo de estas Epístolas sin tener, por lo menos, una información sintética acerca del Gnosticismo.

    Del Dr. James M, Gray, transcribimos:
    “El Gnosticismo “, bajo cualquier forma que se presentara, se caracterizará por estos tres aspectos:
    1-Un espíritu exclusivo.
    La palabra ” gnóstico” quiere decir uno que afirma tener conocimientos preeminentes, Se trataba de una carta intelectual, cuyos iniciados tenían que prestar juramento.
    2-La posesión de dogmas especulativos.
    Poseían dogmas especulativos en los que respecta a la creación, el mal, emociones y ángeles. De acuerdo a los gnósticos, la creación no había sido efectuada por el Dios supremo, ya que no podía tener relación alguna con la materia de suyo mala. Afirmaban que la creación debía haber sido realizada por algunas de las emociones angélicas de Dios. Estas eran una serie de ” eones ” o inteligencias eternas o ángeles, que debían ser adoradas.
    3- Practicas Morales.
    Practicaban un ascetismo rígido por que decían que la materia era la habitación del mal, o bien vivían en el desenfreno, en virtud del principio de no prestar atención a una cosa tan mala como la materia.
    Del A.T. Sell transcribimos:
    “Esta enseñanza estaba en directa oposición con los más sencillos preceptos morales, por que si la materia era mala y era fuente del mal, entonces el hombre pecaba, no por su propia voluntad, sino porque su cuerpo era malo. A estas ideas se unían los estrechos conceptos del ceremonial judío, tales como la insistencia en la practica de la circuncisión, el ayuno, y otros.
    La doctrina de “seres intermediarios” entre Dios y la materia, fue inventada por los profesores gnósticos afín de que se acusara a Dios de ser el autor del mal.
    Del Dr. Heinrich A.W. Meyer transcribimos:
    Estas personas entraron en conflicto especialmente en lo que respecta a la posición eminente de Cristo y de su obra redentora. En efecto, no asignaban a Cristo el rango divino que le correspondía, sino que simplemente un lugar superior en el orden de los espíritus, salvación mesiánica, afirmando que la creación era efectuada por “demiurgos”.

    El gnosticismo se proponía colocar a Dios en una distancia infinita del hombre, y luego salvar esta distancia mediante huestes angélicas en orden escalonado y proporcionar a Cristo un lugar entre los seres superiores de ese sistema.

    El gnosticismo ha desaparecido en su forma primaria, pero sobrevive aun en todo esfuerzo para degradar a Cristo y deponerlo de su deidad. Así mismo a sobrevivido en el deseo de hacer méritos por medio del ascetismo (profesión o doctrina de la practica y el ejercicio de la perfección cristiana mediante la penitencia y la mortificación) (“no toquéis, no gustéis”); de considerar al cuerpo y a los deseos naturales del organismo malos e innobles por inherencia y de hacer una religión deformas. La carta a los colosenses constituye una eterna e irrefutable respuesta a todo esto. En otras palabras, el verdadero cristianismo corre siempre dos peligros; el peligro que se esfume en simples filosofías, o, que caiga en el simple formalismo. Para ambos peligros, Pablo tiene una sola respuesta: CRISTO”

    Del Dr. Scofield transcribimos:
    “El apóstol, al saber de los peligros que amenazaban a los colosenses, deseaba fortalecerlos en la fe en los puntos que habían sido atacado por los gnósticos.
    Mirando mas allá de la ocasión inmediata, la mente del Espíritu, deja instrucciones autorizadas con respecto al peligro latente que para la fe, representen, la filosofía y el formalismo ”

    Del Dr. Godet transcribimos:
    “Por ascetismo significamos la doctrina que enseña que por la tortura o negación de sí mismo uno puede disciplinarse en grado tal, que puede alcanzar una posición elevada, ya sea espiritual o intelectual.
    Pablo hace frente a esos errores, no mediante una indignada controversia, sino por la más noble de todas las formas de todas las controversias, es decir, mediante la simple presentación de la verdad”.
    notas de la materia ep. paulinas ii (Colosenses,Gnosticismo), Seminario Biblico de Fe, Buenos Aires, Argentina

    Gnosticismo: Doctrina filosófica y religiosa que floreció en el siglo II d.C. Era marcadamente sincretista, o sea, se alimentaba de cualquier pensamiento que le interesara. Por esta razón, cuando entró en contacto con el cristianismo naciente, adoptó en sus diversos sistemas muchas enseñanzas cristianas. Los cristianos se vieron obligados a demostrar que el uso que los gnósticos hacían de algunas enseñanzas cristianas en realidad eran opuestas al evangelio.

    Se ha discutido mucho acerca de los orígenes del gnosticismo. Lo más probable parece ser que, debido precisamente a su carácter sincretista, surgió de una combinación de apocaliptismo judío, astrología babilónica, dualismo persa, filosofía platónica y misterios orientales.

    El gnosticismo era ante todo una doctrina de la salvación. Según él, la salvación era la liberación del espíritu que está esclavizado debido a su unión con las cosas materiales. El espíritu es una sustancia divina que por alguna razón ha caído y quedado aprisionada en este mundo material. A fin de liberarlo de sus ataduras presentes, y permitirle regresar al lugar que le corresponde, el espíritu debe poseer un conocimiento especial o gnosis, palabra griega que quiere decir «conocimiento» y de la cual el gnosticismo deriva su nombre. Puesto que el mundo material, según los gnósticos, incluso el cuerpo humano, es por naturaleza contrario a lo espiritual, no puede pensarse que el mundo sea creación del Dios supremo. Por esta razón los gnósticos desarrollaron diversos sistemas mitológicos con los que trataron de explicar el origen del mundo y la caída de los espíritus.

    El primer maestro gnóstico, según los escritores cristianos, parece haber sido Simón el mago (Hch 8.9–24). Otros gnósticos dignos de mención son Menandro, Cerinto, Saturnino, Basílides, Valentín y Marción. El gnosticismo floreció en Alejandría.

    Cuando el gnosticismo pretendió ser la correcta interpretación del cristianismo, esto amenazó con desvirtuar la fe cristiana sobre todo en tres puntos básicos: la doctrina de la Creación y el gobierno del mundo por parte de Dios, la doctrina de la Salvación y la cristología.

    En cuanto a lo primero, la oposición radical que el gnosticismo establecía entre lo material y lo espiritual le llevaba a atribuir el origen de este mundo, no al Dios supremo, sino a algún ser inferior. Luego, el mundo resultaba fruto del error o ignorancia de un ser espiritual, más bien que de la voluntad creadora de Dios. Frente a esto, la fe bíblica afirma que este mundo es obra de Dios, quien «vio que era bueno» (Gn 1.4; etc.), y quien gobierna, no solo la vida de los espíritus, sino también todo el curso de la historia humana.

    En segundo término, la doctrina gnóstica de la salvación se oponía a la doctrina cristiana. Según el gnosticismo la salvación era la liberación del espíritu divino e inmortal que se halla aprisionado en el cuerpo humano. Este último no desempeña más que un papel negativo en el plan de salvación. Frente a esto, el Nuevo Testamento afirma que la salvación incluye el cuerpo humano y que la consumación del plan de Dios para la salvación de los hombres será la Resurrección del cuerpo.

    Por último, el dualismo gnóstico tiene consecuencias devastadoras en lo que a la cristología se refiere. Si la materia, y muy especialmente el cuerpo humano, no surge de la voluntad de Dios sino de algún principio que se opone a esa voluntad, se sigue que este cuerpo no puede ser vehículo de la revelación del Dios supremo. Por tanto, Cristo, quien vino para darnos a conocer a ese Dios, no puede haber venido en un verdadero cuerpo físico, sino solo en una apariencia corporal. Sus sufrimientos y su muerte no pueden haber sido reales, pues es imposible que el Dios supremo se nos dé a conocer entregándose de ese modo al poder maléfico y destructor de la materia. Esta doctrina cristológica recibe el nombre de docetismo, del griego dokéo (parecer). Frente a esta teoría el Nuevo Testamento afirma que en Jesús de Nazaret (en su vida en un cuerpo físico y material) tenemos la revelación salvadora de Dios.

    Por todas estas razones, la mayoría de los cristianos veían en el gnosticismo no una versión distinta de su fe, sino una tergiversación que en realidad negaba esa fe.

    Hay varios pasajes en el Nuevo Testamento que parecen haber sido escritos contra el gnosticismo al menos en la forma incipiente que asumió en la era apostólica. Así, por ejemplo, 1 Jn 4.1–3 señala que la distinción entre los espíritus procedentes de Dios y los falsos profetas está en que los primeros confiesan que Jesucristo ha venido en carne. En 1 Jn 2.22, cuando se dice que el mentiroso es el que niega que Jesús es el Cristo, es posible que esto se refiera al gnóstico Cerinto, quien establecía una distinción entre Jesús y Cristo También puede verse una oposición al gnosticismo en Colosenses y el Evangelio de Juan.

    Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998

    Saludos
    Paulo

  6. mayo 8, 2008 7:58 pm

    El gnosticismo cristiano, pagano en sus raíces, llegaba a presentarse como representante de su tradición más pura. El texto gnóstico Eugnosto el beato parece ser anterior al nacimiento de Cristo.
    La enorme diversidad de doctrinas y “escuelas gnósticas” hace difícil hablar de un solo gnosticismo. Algunos denominadores comunes de su pensamiento, no obstante, podrían ser:
    Su carácter iniciático, por el cual ciertas doctrinas secretas de Jesucristo estaban destinadas a ser reveladas a una élite de iniciados. De esta forma, los gnósticos cristianos reclaman constituir testigos especiales de Cristo, con acceso directo al conocimiento de lo divino a través de la gnosis o experimentación introspectiva a través de la cual se podía llegar al conocimiento de las verdades trascendentales. La gnosis era pues la forma suprema de conocimiento, solamente al alcance de iniciados.
    El mismo conocimiento de las verdades trascendentes producía la salvación. Según las diversas corrientes, la importancia de practicar una vida cristiana podía variar, siendo en cualquier caso algo secundario.
    Su carácter dualista, por el cual se hacía una escisión tajante entre la materia y el espíritu. El mal y la perdición estaban ligados a la materia, mientras que lo divino y la salvación pertenecían a lo espiritual. Por esa razón no podía existir salvación alguna en la materia ni en el cuerpo. El ser humano sólo podía acceder a la salvación a través de la pequeña chispa de divinidad que era el alma o espíritu. Sólo a través de la conciencia de la propia alma, de su carácter divino y de su acceso introspectivo a las verdades trascendentes sobre su propia naturaleza podía el alma liberarse y salvarse. Esta experimentación casi empírica de lo divino era la gnosis, una experiencia interna del alma. Aquí se puede ver en el platonismo un antecedente claro del gnosticismo, tanto en su dualismo materia-espíritu, como en su forma instrospectiva de acceder al conocimiento superior, siendo la gnosis una versión religiosa de la mayéutica de Platón. Este dualismo también prefigura el futuro maniqueísmo.
    Su peculiar cristología: Siendo la materia el anclaje y origen del mal, no es concebible que Jesucristo pudiera ser un ser divino y asociarse a un cuerpo material a la vez, puesto que la materia es contaminadora. Por esa razón surge la doctrina del Cuerpo aparente de Cristo, según la cual la Divinidad no pudo venir en carne sino que vino en espíritu mostrando a los hombres un cuerpo aparentemente material (docetismo). Otras corrientes sostienen que Jesucristo fue un hombre vulgar que en la época de su ministerio fue levantado, adoptado por una fuerza divina (adopcionismo). Otras doctrinas afirman que la verdadera misión de Cristo era transmitir a los espíritus humanos el principio del autoconocimiento que permitía que las almas se salvaran por sí mismas al liberarse de la materia. Otras enseñanzas proponían incluso que Jesús no era un ser divino.
    Peculiares enseñanzas sobre la divinidad. Entre éstas se encontraba la de que todo espíritu era divino, incluyendo la parte espiritual del hombre (el alma), que no necesitaba a nadie para salvarse a sí mismo, siendo Cristo enviado a revelar esa verdad. Por otra parte, el creador del mundo (llamado Demiurgo), al multiplicar con su creación la materia, sería un ser malvado y opuesto al verdadero Ser Supremo del cual surgió.
    Conclusiones éticas muy divergentes: Siguiendo la idea de la condenación de la materia, algunas corrientes afirmaban que era necesario el castigo y martirización del cuerpo para, a través del padecimiento de la carne, contribuir a la liberación del espíritu, propugnando un modo de vida ascético. Sin embargo, otras corrientes afirmaban que, siendo la salvación dependiente únicamente de la gnosis del alma, el comportamiento del cuerpo era irrelevante, disculpándolo de toda atadura moral y librándolo a toda clase de goces. Otras enseñanzas reprobaban la multiplicación de la materia, siendo así la procreación un acto condenable. También existían corrientes que, al igual que el platonismo y las filosofías orientales, creían en el retorno cíclico de las almas a la prisión de la materia a través de la reencarnación. El iniciado, igualmente, buscaba romper este ciclo a través de la gnosis (a través de la iluminación, en las religiones orientales).
    Interpretación alegórica del cristianismo y de las escrituras. Así, se reinterpretan a la luz gnóstica las historias de la creación, etc. dándoles significados filosóficos.
    Establecimiento de jerarquías espirituales: En la cima de los seres existe un Dios, un ser perfecto e inmanente cuya propia perfección hace que no tenga relación alguna con el resto de seres imperfectos. Es inmutable e inaccesible. Descendiendo en una escala de seres emanados de aquél llegamos finalmente al Demiurgo, antítesis y culmen de la degeneración progresiva de los seres espirituales, y origen del mal. En su maldad, el Demiurgo crea el mundo, la materia, encadenando la esencia espiritual de los hombres a la prisión de la carne. En este escenario se libra una batalla entre los principios del bien y el mal, la materia (apariencia) y el espíritu (sustancia). Podemos ver paralelismos claros con el zoroastrismo.
    Establecimiento de jerarquías humanas: En la cima de la jerarquía humana estaban los iniciados, en los que es predominante el espíritu. Ellos pueden experimentar la gnosis y acceder así a la salvación. Por debajo está el resto de los cristianos, en los que predomina el alma sensible y que se pueden salvar siguiendo la guía de los primeros. En la parte más baja están aquéllos en que predomina el cuerpo y que, por tanto, no alcanzarán la salvación.
    Síntesis
    Se trata de una doctrina, según la cual los iniciados no se salvan por la fe en el perdón gracias al sacrificio de Cristo, se salvan mediante la gnosis, o conocimiento introspectivo de lo divino, que es un conocimiento superior a la fe. La sola fe no basta y la muerte de Cristo tampoco. La gran diferencia es que el ser humano es autónomo para salvarse a sí mismo. El gnosticismo es una mística secreta de la salvación. Se mezclan sincréticamente creencias orientalistas e ideas de la filosofía griega, principalmente platónica. Es una creencia dualista: el bien frente al mal, el espíritu frente a la materia, el ser supremo frente al Demiurgo, el alma frente al cuerpo.
    En 1945 fue descubierta una biblioteca de manuscritos gnósticos en Nag Hammadi (Egipto), que ha permitido un conocimiento mejor de sus doctrinas, anteriormente sólo conocidas a través de citas, refutaciones, apologías y heresiologías realizadas por Padres de la Iglesia.
    Se dice que el gnosticismo fue fundado por Simón Mago, personaje que aparece en el Nuevo Testamento. Su personalidad más relevante sin duda fue Valentín de Alejandría, que llevó a Roma una doctrina gnóstica intelectualizante. En Roma tuvo un papel activo en la vida pública de la Iglesia. Su prestigio era tal que se le tuvo en consideración como posible obispo de Roma. Otros gnósticos de renombre son Pablo de Samosata, autor de una célebre herejía sobre la naturaleza de Cristo. Carpócrates concibió la idea de la libertad moral de los perfectos, en la práctica una ausencia total de reglas morales.
    Finalmente, el amplio rango de variación moral del gnosticismo fue visto con recelo y el obispo Ireneo de Lyon lo declaró una herejía en el 180 d.C., parecer que comparte la Iglesia Católica.»
    http://es.wikipedia.org/wiki/Gnosticismo

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