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Una Gran Ironía

julio 26, 2014

Thom S. Rainer ha estado escribiendo algunos artículos acerca de la iglesia y la membresía eclesiástica. El último de ellos titulado, “11 Diferencias entre un Aficionado de Fútbol Americano Universitario y un Miembro de una Iglesia” está muy bueno. En él, Rainer escribe,

  1. Un aficinado de fútbol americano ama ganar. El miembro típico de una iglesia rara vez gana alguien para Cristo.
  2. Un aficionado de fútbol americano se emociona si un juego se va a tiempos extra. Un miembro de una iglesia se enoja si su pastor predica un minuto sobre el tiempo establecido.
  3. Un aficionado de fútbol americano es leal a su equipo sin importar nada. Un miembro de una iglesia deja de asistir si las cosas no van bien.
  4. Un aficionado de fútbol americano se distingue fácilmente por su vestimenta, calcomanías y banderillas de su equipo. Muchos miembros de iglesias ni siquiera oueden ser distinguidos como cristianos por las personas con las que ellos se asocian.
  5. Un aficionado de fútbol americano paga mucho dinero por tiquetes, viajes, y refrescos para los juegos. Un miembro de una iglesia puedo o no dar a su iglesia.
  6. Un aficionado de fútbol americano lee acerca de su equipo todos los días. Un miembro de una iglesia raramente lee la Biblia una vez por semana.
  7. Un aficionado de fútbol americano asiste a los juegos sin importar lo malo del clima. Un miembro de una iglesia se queda en casa si existe un 20% de posibilidad de lluvia.
  8. Un aficionado de fútbol americano invita a otros para ver el juego semanal. Un miembro de una iglesia raramente invita a otro a la iglesia.
  9. Un aficionado de fútbol americano es conocido por su pasión por su equipo de fútbol. Un miembro de una iglesia rara vez se le conoce por su pasión por el evangelio.
  10. Un agicionado de fútbol americano se ajusta con gozo al tiempo de inicio del partido. Un miembro de una iglesia se enoja si el tiempo del servicio se cambia en tan sólo unos minutos.
  11. Un aficionado de fútbol americano es leal aún si nunca llega a conocer al entrenador. Un miembro de una iglesia se enoja si el pastor no lo visita en en todas ocasiones. 

Todo creyente debe pensar en estas cosas. Podríamos ampliar el ejemplo a un aficionado de cualquier otro deporte. Lo importante es meditar en cuales son las cosas que impiden que seamos cristianos comprometidos con Cristo y Su iglesia. Pueden leer el artículo aquí.

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5 comentarios leave one →
  1. julio 26, 2014 9:44 am

    ¡Excelente, bárbaro! esa es la verdad y muy común en muchas iglesia. Es mal que cada vez mas se acrecienta en las iglesias.

  2. julio 26, 2014 10:29 pm

    Muy bueno. El link al comentario original no sirve.

  3. samuel permalink
    julio 29, 2014 8:49 pm

    Un aficionado descansa en el sofa un Cristiano descansa en Cristo

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