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Porque Para Siempre es Su Misericordia

julio 15, 2010

Anoche mi esposa y yo meditamos en el Salmo 136. Las verdades descritas con respecto a los atributos de Dios son increíbles. No es para menos que el salmista canta al final, “Alabad al Dios de los cielos, Porque para siempre es su misericordia.” Y sólo deseo mostrarles las verdades que afirma el salmista acerca de Dios e Israel.

Primero, el autor del salmo inicia afirmando a Dios como el Soberano sobre toda la creación. Noten las palabras, “Alabad al Dios de los dioses,” y en el siguiente versículo, “Alabad al Señor de los Señores.” El salmista asegura que el Dios de Israel  es el Soberano sobre todas las cosas. No hay nada semejante a Él. Inmediatamente después afirma que Dios es el único ser Todopoderoso. En el siguiente versículo declara, “Al único que hace grandes maravillas.” Ahora, si los israelitas no sabían a cuales maravillas se refería el salmista, éste lo deja muy claro.

En los siguientes versículos afirma que fue Dios quien creó todas las cosas, “hizo los cielos con entendimiento,”extendió la tierra sobre las aguas,” hizo las grandes lumbreras,” hizo al “sol para que señorease en el día,” y “la luna y las estrellas.” Todo fue creado por Dios. El salmista no es extensivo en su discurso sobre la creación de Dios, seguramente porque había afirmado que sólo Dios tenía ese poder, por lo tanto no hay nada en la creación que haya podido ser creado por otro. Sólo el Dios de Israel tenía ese poder.

Pero, el salmista describe algo aún más maravilloso para Israel: el poder de Dios no les había sido manifestado a ellos en la creación, sino también en la redención lograda. Fue Dios quien sacó a Israel de Egipto; fue Dios quien partió el Mar Rojo; fue Dios quien destruyó al ejercito egipcio. Y después de haberlos redimido del poder de su más grande enemigo, no los dejó abandonados, sino que los pastoreó; derrotó a los grandes y poderosos pueblos de la tierra con el fin de entregarles la tierra prometida. Porqué? “Porque para siempre es Su misericordia.”

Pero, noten algo sumamente interesante. En el versículo 23 el salmista hace algo quizás con la intención de magnificar y exhortar al pueblo para que alabaran a Dios verdaderamente. En ese versículo escribe lo siguiente, “El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros.” Israel no había sido quien había buscado a Dios cuando estaba en esclavitud a manos de Egipto. De hecho, ellos se habían olvidado de Jehová, el Dios de Abraham y Jacob. Fue Dios quien, a pesar de que ellos estaban abatidos en su esclavitud, se acordó de ellos y por Su infinita misericordia los rescató, como dice el versículo 24, de sus enemigos. El énfasis del autor está en lo que Dios hizo a pesar de la condición en la que estaba el pueblo israelita.

Porqué es esto importante? Porque todos nosotros los creyentes debemos reconocer estas palabras del salmista como verdaderas y aplicables a nuestra vida espiritual. Dios es el rey soberano, el Todopoderoso, el Creador de todas las cosas entre ellas, toda la raza humana. Sólo ese atributo divino le otorga esa soberanía tan claramente declarada en las Escrituras. Además, fue Dios quien derrotó al pecado cuando nosotros éramos sus esclavos voluntarios y por lo tanto éramos muertos espirituales (Efesios 2: 1-3). Dios, reconociendo nuestra ceguera espiritual nos traslada de las tinieblas a la luz (2 Corintios 4: 4-6), por el puro placer de Su voluntad y precisamente porque uno de Sus atributos es su infinita misericordia.

Fue Dios, y es continuamente Dios, quien derrotó a nuestros enemigos espirituales. Y aquí es donde el creyente debe aceptar a verdad establecida en este salmo: ninguno de nosotros buscó a Dios para que Él hiciera esto, sino que fue Él quien tomó la iniciativa y con acciones específicas hizo todo lo que era necesario para injertarnos a Cristo por medio de la fe, quien es el único acceso a la reconciliación con Dios. Dios lo hizo todo, mientras nosotros estábamos perdidos en nuestros delitos y pecados. Ninguno de nosotros hizo algo para que Dios le favoreciera con la salvación. El autor es muy claro: Dios lo hizo todo!

Las doctrinas de la gracia no fueron un invento de Calvino ni de los reformadores. Sino que las vemos abierta o implícitamente expuestas en todo el Nuevo Testamento, y como meditamos mi esposa y yo, las vemos también el el Antiguo Testamento. Qué se someta todo hombre a la verdad de Dios!

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2 comentarios leave one →
  1. BEATRIZ permalink
    julio 19, 2010 6:36 pm

    Bendito nuestro Dios que ha capacitado hombres como tu, para que nos expliquen y deleiten con versiculos como estos, con el hecho de poder sacar la esencia del versiculo.
    Sus misericordias son infinitas :=) que el todo poderoso te siga usando ha como lo ha venido haciendo hasta ahora.

  2. jose permalink
    septiembre 24, 2015 12:05 am

    Muy buena,clara y excelente enseñanza ,Dios lo siga bendiciendo y prosperando en su santo ministerio, Dios le pague con creces.

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