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El Verdadero Estado Espiritual del Hombre Natural

marzo 7, 2010

Hace unos días respondiendo un comentarios a un hermano venezolano le decía que realmente todos los hombres al inicio de su vida cristiana son arminianos (para los que desconocen esta terminología se refiere al sistema teológico que cree que la salvación es una cooperación entre el hombre y Dios, entre otras cosas). Es decir, cuál de nosotros no creyó nunca que el haber tomado la decisión de creer en Cristo fue la causa de que Dios nos hubiera salvado?

Pero el problema está que este sistema teológico no está arraigado sólo a la mente del recién convertido, sino que abunda entre muchos creyentes con décadas dentro del cristianismo. Le decía yo a este hermano que sólo por gracia Dios nos había abierto los ojos a la verdad revelada en las Escrituras, esto es, que la salvación no es una obra sinergista, es decir, una colaboración entre el hombre y Dios, sino una obra monergista, es decir, algo completa y exclusivamente de Dios (Jonás 2: 9).

Digo que el arminianismo es una doctrina problemática por las inconsistencias a las que se aferra tergiversando las Escrituras, atacando la gloria de Dios y exaltando al hombre natural. Dios es muy claro en Su palabra cuando dice, “Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria” (Isaías 42:8). El problema más básico con el arminianismo es que a la hora de afirmar que es el hombre quien toma la decisión de creer en Cristo y que  a causa de esa acción humana Dios responde proveyendo la regeneración del corazón humano (la conversión), se está dándole la gloria, aunque sea en un 1% al hombre. Pero Dios afirma que toda la gloria es suya, en la creación, en la aplicación de justicia, en el gobierno del universo y también en la salvación de los hombres. El 100% de la gloria es para Él, sin embargo el arminianismo conlleva a afirmar que parte de esa gloria que se le debe sólo a Dios debe ser recibida por el hombre que decidió hacer el mejor bien, esto es, creer en Jesucristo.

Lo triste no es que un recién convertido sea arminiano, sino que aquel que ha tenido contacto con las Escrituras no haya querdio enfrentar la verdad que en ellas son reveladas con respecto a la salvación de un pecador.  Lo terrible es la rebeldía en el corazón de alguien que diga ser creyente que llegue a tal punto de tergiversar el mensaje bíblico con tal de aferrarse a su humanismo. Es por ello que creo que el arminianismo es tan grave y pecaminoso y por lo cual debemos contender siempre, con amor, intentando mostrar la verdad bíblica.

Por ejemplo, anoche estaba leyendo 2 Corintios 4 en mi lectura anual de la Biblia y me encontré con un pasaje muy conocido que me hizo reflexionar en este problema doctrinal. En los primeros seis versículo de esta epístola, el apóstol Pablo nos enseña varias verdades con respecto al estado espiritual de todos los hombres, especialmente de los creyentes antes de su conversión, y además nos muestra la verdad que emana de todo el Nuevo Testamento: la salvación es enteramente una obra divina, sin la colaboración humana. Qué escribe Pablo?

1 Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos. 2 Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios. 3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. 5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús. 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” 2 Corintios 4: 1-6

Los Hombres Naturales Están Bajo el Dominio de Satanás

Cuando me refiero a “hombres naturales” me estoy refiriendo a los hombres que están fuera de la fe cristiana, es decir a aquellos que son descendientes de Adán. Debo enfatizar que me refiero al Adán de Génesis 3, aquel que murió espiritualmente a causa de su transgresión. Por lo tanto los hombres naturales son aquellos que, como su ancestro, están muertos espiritualmente. El mismo Pablo describe a estos hombres de la siguiente manera, “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” (1 Corintios 2: 14). El hombre natural no puede percibir las cosas espirituales porque no tiene vida espiritual. Estos hombres caminan, hablan, ríen, aman, procrean, sin embargo no tienen vida espiritual. Estos son aquellos que no han creído el evangelio de Cristo, los incrédulos.

Noten lo que dice Pablo en el versículo3, “3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.” A los incrédulos-que son aquellos que en este momento se están perdiendo y que de llegar ya el juicio de Dios irán al infierno-les ha sido encubierto el evangelio de la gloria de Cristo. No pueden percibir sus verdades! No pueden entenderlo! No pueden creer en él! Están en tinieblas!

Ahora, lo que debemos tratar de entender es la razón por la cual el evangelio les está encubierto. Pablo deja claramente establecido que Satanás, como el gobernante de este mundo impide que ellos puedan ver y percibir las verdades de este mensaje divino. Los pecadores están bajo su dominio. Como lo hicieron Adán y Eva, sus descendientes se han entregado voluntariamente a la tiranía del diablo y éste les impide, como su amo, ver el evangelio de Cristo.

Otro de los graves errores arminianos es la incapacidad de someterse a la verdad bíblica con respecto al estado espiritual del hombre natural. Ellos se rehusan a aceptar que el estado espiritual de los hombres sea tan deplorable como para que no puedan comprender el evangelio de Cristo. Niegan la verdad escrita por Pablo con respecto a la incapacidad del hombre natural para entender y discernir las cosas espirituales de Dios. Pero, no es el evangelio un mensaje espiritual de Dios para los hombres? Entonces com afirman ellos que el hombre natural puede comprenderlo si no tiene vida espiritual? No están negando una verdad bíblica?

Pero en la segunda epístola a los Corintios Pablo deja claramente establecido que el estado del hombre natural es tan deplorable que es un esclavo de Satanás. Les pregunto: puede un esclavo hacer algo que su amo no le haya dado permiso para hacer? Jamás! Un esclavo no es libre! Un esclavo es un esclavo!

Como creyentes debemos nosotros someternos a la Biblia. Ella es la palabra que ha sido exhalada por la boca de Dios para nosotros con el fin de que sea, “útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra” (2 Timoteo 3: 16-17). Hago énfasis en “corregir” porque al ser la Biblia la palabra de Dios es nuestra autoridad y debemos dejar que ella corrija todas nuestros errores doctrinales. Y cuando un creyente niega la verdadera realidad espiritual del hombre natural debe recordar que la Biblia es su autoridad y que fue dada por Dios para su corrección.

La Salvación es Enteramente una Obra Divina

Alguien podría argumentar que mi interpretación está errada, quizás argumentando que a los hombres a los que se refiere Pablo son los incrédulos y no a los creyentes. Sin embargo-a pesar de que están en lo cierto, es decir, Pablo se refiere a los incrédulos-están ignorando la totalidad del pasaje. Noten las palabras del apóstol en el versículo 6, “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

La verdad de la que habla Pablo es que los creyentes estuvieron en tinieblas en el pasado. Pero, cómo salieron de esas tinieblas? Fue por una decisión que hicieron ellos en el pasado? Fue por su propia voluntad? No, Pablo, y todo el Nuevo Testamento, es muy claro: el hombre natural está muerto espiritualmente y por lo tanto no puede hacer nada para agradar a Dios. Es más, estando en su carne es un enemigo de Dios, y así no sólo no puede, sino que se niega a someterse a la Ley de Dios (Romanos 8: 7-8). El hombre natural odia a Dios y ama las tinieblas (Juan 3: 19-20).

Para decirlo de una manera que esté más a tono con las palabras de Pablo en este pasaje: Satanás mantiene a los hombres naturales en las tinieblas que ellos mismos aman. Es decir, los hombres gustosamente desean permanecer en la oscuridad espiritual. Y Jesús nos dice porqué? “…porque sus obras [las de los hombres] eran malas.” (Juan 3: 19b).

Aquellos hombres que ha escapado de la condenaciónl; aquellos que han adquirido la vida espiritual, lo han hecho por una sola razón: “Porque Dios, que mandó!” Esa es la causa por la que un pecador llega a creer el evangelio de Cristo, porque Dios da una órden y esa órden es irresistible: “Resplandezca las luz en medio de las tinieblas!” Nada puede frustrar ese mandamiento divino, ni siquiera el hombre natural con un corazón de piedra.

La verdad que está siendo enseñada por Pablo es que Dios iluminó los corazones de los creyentes con la verdad del evangelio cuando los hombres andaban en las tinieblas que tanto amaban y estando bajo el dominio de Satanás a quien voluntariamente se sometieron. Fue en esa rebeldía que Dios hizo resplandecer la luz del evangelio de Cristo. Es la misma verdad que fue explicada a los Efesios por el mismo apóstol, “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1). En ese estado espiritual fue en el que Dios ordenó que se hiciese la luz.

Colaboró el hombre con esa acción divina? Diríamos, cómo puede el hombre en la profundas tinieblas colaborar con la iluminación de su corazón? No es esta afirmación algo absurda a la luz de la Biblia? Por supuesto que sí! El hombre natural no puede ni desea ser iluminado, pero en el momento en el que Dios ilumina su corazón-lo cual es sinónimo a la regeneración o al nuevo nacimiento-el hombre no puede más que apreciar la belleza y necesidad de Cristo en su vida. Esta es la consecuencia del cambio que hace Dios del corazón de piedra por un corazón de carne (Jeremías 31: 31-34; Ezequiel 36: 22-32).

Es Dios quien hace nacer de nuevo a un hombre sin ninguna ayuda. Él es el Rey y soberano y cuando se propone hacer algo, lo hace! Nadie puede frustrar Su voluntad (Efesios 1: 1-11). Nos someteremos nosotros a esa verdad? Permitiremos a la Biblia corregir nuestras creencias? Espero en Dios que así sea.

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4 comentarios leave one →
  1. marzo 9, 2010 12:39 am

    Hola Hermano.

    Coincido en mucho de lo que dices, mas no en todo como en antaño :)

    Como Cristianos debemos predicar la Palabra, la sana Palabra de Dios. Pero quiero comentar algo. Es un error creer que todo cristiano o es Calvinista o arminiano. Esto es falso.

    Tambien noto que te vas al extremo en ambas tendencias, ridiculizando la ideologia arminiana (que no comparto del todo, asi como tambien del calvinismo).

    Me encanta que usas mucho la Palabra para demostrar tu ideologia y eso es lo correcto, pero al respecto de la predestinacion ambas tendencias hacen un mal uso de la Palabra, asi como malinterpretaciones al puro estilo de querer defender algo… pero algo terrenal… me suena mas como a un debate politico y no una conversacion doctrinal.

    Ahí está Romanos 8:28-29. Ahí está la clave.

    No pretendo ocasionar una marejada de comentarios como en la vez pasada.

    Dios te Bendiga.

    • marzo 9, 2010 3:33 am

      Fernando,

      Soy calvinista y creo que Romanos 8 es un claro ejemplo de lo que los calvinistas creemos de la predestinación. Preferiría que apuntaras algún error que yo haya cometido. Es preferible ser específico y no quedar como alguien que sólo quiere causar controversia alegando errores sin demostrarlos. Por otro lado, no creo que haya sido inconsistente al tratar de explicar la doctrina arminiana, ni creo que la posición calvinista sea incorrecta, pues es la posición más consistente con las verdades bíblicas. Mejor me explicas cual sistema teologico es el tuyo.

  2. Fernando del campo permalink
    marzo 9, 2010 3:55 am

    Con todo gusto Eduardo. Sólo dame oportunidad y Dios mediante mañana continuamos.

    Saludos

  3. Gilberto Molina permalink
    marzo 23, 2010 9:30 pm

    Apreciado hermano quisiera que hablaras mas del tema de la iluminacion. Estoy ayudando a dar unas clases de doctrina de la Biblia y anteriormente tuve la oportunidad de hablar acerca de la revelacion general y especial de Dios, este pròximo Domingo es la oportunidad en la cual debo hablar del Iluminacion osea la accion del Espíritu Santo mediante la cual es llegada a aceptar la verdad de Dios y se puede obedecerle. He buscado material y es muy poco el material doctrinalmente sano que he encontrado, así es que te agradecería que comentes algo al respeto, y por lo que veo, se va a complementar con el comentario de este dia.Gracias.

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