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“A Jacob Amé, Mas a Esaú Aborrecí”

febrero 4, 2009
Jacob en las ropas de Esaú

Jacob en las ropas de Esaú

Anoche estaba escuchando uno de los podcasts a los cuales estoy suscrito, y el locutor estaba manteniendo una conversación con un hombre que contó una historia muy interesante.

Este hombre, quien decía ser ateo, relató una historia de deconversión del protestantismo al ateísmo, que ocurrió luego de estudiar la Biblia profundamente.

Cómo ocurrió esta deconversión? Interesantemente este hombre vio en Romanos 9 algo contradictorio. Refirió este hombre, que pudo ver el calvinismo directamente en este capítulo de la epístola a los Romanos, y dijo, “No puedo creer en un Dios así.” Esto llevó al hombre a desechar el cristianismo y adoptar el ateísmo.

Uno de los ejemplos que utilizó este hombre para ilustrar este Dios, en su percepción injusto, que amó a Jacob y odió a Esaú, y por ese hecho escogió al primero para darle vida eterna, mientras que al otro lo dejó para que fuera condenado eternamente al infierno.

Y el día de hoy lo que quiero ilustrar es el error del humanismo, el cual está presente no sólo en las filosofías humanas, sino también en el cristianismo, específicamente en la doctrina que llamamos arminianismo. Porqué es el humanismo tan peligroso? Sencillamente porque contradice en sus proposiciones la Biblia.

En sí, el humanismo, y hablando específicamente acerca del arminianismo, ambos sistemas enseñan una doctrina del hombre totalmente errada. Digo errada porque no es lo que dice la Biblia acerca de la esencia humana. La doctrina del humanismo y arminianismo presentan a un hombre que es esencialmente bueno. Es el ambiente el que corrompe, pues no hay nada de corrupción en él. Pero, veamos la inquietud de este ateo que hizo la llamada para intentar corregir estas falsas creencias del hombre.

Porqué se enfocan en la frase, “mas a Esaú aborrecí”?

Es decir, porqué no se enfocan en la primera, “A Jacob amé”? Porqué hago esta pregunta? Bueno, qué tenía jacob que hiciera que Dios lo amara? Cuál es la respuesta que nos ofrece la Biblia: nada.Veamos algunos puntos importantes en la vida de Jacob,

1. Su nombre: Jacob en hebreo es Ya’aqob que significa “suplantador o asaltador”. Recordemos que en la antiguedad los nombres que se le ponían a sus hijos correspondían a algo en su caracter.Por ejemplo, su hermano Esaú estaba lleno de pelo, y por esa característica fue llamado así, pues su nombre significa “lleno de pelo.” (Génesis 25: 25-26).

2. Su naturaleza: Jacob era un “niño de mamá.” No le gustaba ayudar a su padre, sino que por el contrario se quedaba en casa haciendo nada. Como lo describe su nombre era un engañador, y ocupaba todo su tiempo viendo a ver como podía hacer su vida más fácil. Por otro lado, Esaú era diestro en la caza, le encantaba ayudar a su padre y por ello Isaac le amaba. Esaú era el preferido de su padre. Debido a su naturaleza, Jacob, engaño a su hermano gemelo para poder obtener la primogenitura; engañó a su padre para obtener la bendición; y su terquedad fue tal que hasta altercó con el Señor (Génesis 25: 27-28).

Para los ojos de los hombres, Esaú merecía más el favor de Dios que Jacob. Esaú parecía un hombre más honesto que su hermano menor. Este es el error del humanismo arminianismo. Esta forma de pensamiento cree que el hombre tiene algo bueno en él; cree que el hombre es capaz de hacer cosas moralmente buenas para aradar a Dios. A pesar de que no niegan que todos los hombres tengan pecado, dicen: “Dios odia el pecado, pero ama al pecador.

Para los arminianistas Esaú era esencialmente bueno, al igual que Jacob. Ambos eran pecadores, pero Dios los amaba por igual, por ello no pueden aceptar pasajes como,

15 Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. 16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia… 18 De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. ” Romanos 9: 15-16, 18

Cómo es posible que Dios pueda escoger a una persona antes que a otra para darle vida eterna? No son ambas esencialmente buenos? No tienen ambos la capacidad de hacer el bien? No son ambos libres para hacer el bien o el mal? Sólo quiero mostrarles cinco pasajes que contradicen las proposiciones arminianistas. Veamos,

1. “Si pecaren contra ti (porque no hay hombre que no peque)” 1 Reyes 8: 46. Con este pasaje queda claro que todos los hombres que han existido, existen y existirán son pecadores. Todos!

2. “Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad (Salmo 5: 5). Quienes son estos hacedores de maldad? No son todos los pecadores? Y si son todos los pecadores, entonces, no son todos los hombres?

3. “7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.  9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo” (Romanos 5: 7-10). Vean lo que dice Pablo, “pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.” Con esto Pablo da a entender que quizás alguno de nosotros moriría por alguien que consideremos una buena persona. Quién de nosotros no daría su vida por un buen niño? Dejo claro que no crea que los hombres sean buenos, sólo estoy expandiendo el ejemplo de Pablo. Pero, a diferencia de lo que haría un hombre, Dios envía a Su Hijo para morir por sus enemigos. Los hombres son los enemigos de Dios.

4. Cristo dijo que, “todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” (Juan 8: 34). Entonces, cómo dicen los arminianistas que el hombre es libre? Cristo mismo dijo que todos los hombres son esclavos del pecado, y como su amo, ellos no pueden hacer nada que no sea pecado. El pecado es el kyrios (señor) de todos los hombres.

5. Por lo tanto Pablo da una sentencia sobre toda la humanidad. En Romanos 3 escribe, ” 9 ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10 Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios.12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno” (Romanos 3: 9-12). Vean la claridad de las palabras del apóstol, “No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.” Esta es una acusación universal de Pablo hacia toda la humanidad, pues dice “ya hemos acusado a judíos y a gentiles.” Debido a que no hay ningún hombre que haga lo bueno, todos son pecadores, y por lo tanto enemigos de Dios, y por ello Dios los aborrece.

Entonces, qué tenía Jacob para que Dios lo amara? Repito mi respuesta: NADA! No había nada en Jacob que pudiera hacer que Dios lo amara y derramara Su gracia sobre él. Lo único que merecía Jacob era ser enviado al infierno a causa de haberse rebelado contra Dios. Eso fue lo que recibió Esaú. El hermano gemelo de Jacob fue al infierno justamente por sus pecados contra Dios. Cristo dejó claro que todos los hombres amaron más las tinieblas (Juan 3: 19-20), y por ello, aquellos que han sido enviados al infierno, están ahí justamente.

Veamos que lo que estoy diciendo está de acuerdo con las palabras de Pablo en el mismo capítulo de Romanos. Pablo dice, “14 ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. 15 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. 16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” (Romanos 9: 14-16).Pablo quiere que su audiencia entienda que la elección de Dios no es injusta. Porqué? Porque toda la humanidad merece ir al infierno. Pablo ha venido dejando claro a través de toda esta epístola que los hombres odian a Dios y no le buscan como Dios lo ha ordenado. Entonces, esta elección, o este regalo que Dios le da a ciertos hombres es gracia, es decir, es algo que estos hombres no merecen. Pablo dice, “no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.” No depende del hombre, ya que Pablo ha dejado claro que ningún hombre desea ser salvo. Todos están muy cómodos disfrutando sus perversiones. Nadie busca a Dios para salvación. Es por ello que depende sólo de Dios, que por Su misericordia ha decidido salvar a ciertos hombres que no merecen ser salvos.

Muchos grandes teólogos han dicho que las personas que están en el cielo reciben misericordia de parte de Dios; y aquellos que están en el infierno reciben justicia. Pero nadie recibe injusticia. Porqué? Porque Dios es infinitamente justo. En Él no hay injusticia.

Entonces, porqué enfocarnos en la frase “mas a Esaú aborrecí“? Esto es lo que es normal para Dios. Dios odia al pecado y aborrece a los hacedores de iniquidad (Salmo 5: 5). La pregunta debería ser: Porque amó Dios a Jacob? La respuesta a esta sería: La soberanía de Dios. Pablo lo deja claro en Romanos 9 cuando dice, “De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece.” (verso 18). La elección depende sólo de Dios, pues Él es el soberano, el alfarero, que hace con los vasos de barro lo que a Él le place.

Es por esta razón que los arminianistas erran al pensar que Dios en injusto por no amar a todos los hombres por igual. Estudiemos la Biblia, y sobre todo, sometámonos a las verdades que ella declara.

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19 comentarios leave one →
  1. Juan permalink
    febrero 4, 2009 2:11 am

    Buen artículo. Hay que tener claro que la salvación es de Dios y que la dá a quien quiere. Lo que el hombre por justicia se merece es la condenación, pero la salvación dada por Dios a sus escogidos NO es un acto de justicia sino un acto de gracia. “Solo a Dios la Gloria”.

  2. febrero 4, 2009 5:16 am

    “Muchos grandes teólogos han dicho que las personas que están en el cielo reciben misericordia de parte de Dios; y aquellos que están en el infierno reciben justicia.”

    “a salvación dada por Dios a sus escogidos NO es un acto de justicia sino un acto de gracia.”

    _______________
    Tanto los elegidos como los reprobados reciben la justicia de Dios. Dios no puede pasar por alto el pecado de ninguno de nosotros. Si estamos reprobados, castigará el pecado en nosotros, si somos elgidos, el pecado fue castigado en Cristo. La salvación (elección) es un acto totalmente integral que no deja fuera ninguno de los atributos (perfecciones) de Dios; su soberanía, su gracia, amor, santidad, aborrecimiento y justicia, se ven perfectamente expresados en su obra de redención y en su obra de condenación para el mundo apóstata.

    Entonces, la salvación es un acto de justicia y un acto de gracia.

    • febrero 4, 2009 5:48 am

      I Daniel,

      El punto es que el hombre que llegó al cielo, nunca recibió lo que merecía, sino que recibió gracia. Ese es mi punto. Pero tienes razón en decir que la salvación demuestra la justicia de Dios y la gracia, ya que el pecado de los elegidos fue castigado en Cristo, para demostrar la Infinita Justicia de Dios. Bendiciones!

  3. febrero 4, 2009 6:48 am

    “¿POR QUÉ DIOS ODIÓ A ESAU? ¿Por qué dios odia a los hombres? Desafío a cualquier persona para dar una respuesta que no sea ésta… porque ese hombre MERECE ser odiado. Ninguna contestación pero ésa puede ser la verdad. Si cualquiera de ustedes quiere saber lo que predico, es esto– ” Predico la salvación por Gracia completamente y la condenación de todo pecado. Doy a Dios la gloria para Salvar almas y redimirlas; y cuando vengo a predicar la condenación, digo que la condenación es algo que todo hombre es digno de ella”…..Pero era porque Dios es infinitamente Gracioso que él amó a Jacob, y porque él es Soberano en su dispensación de su Gracia, que él eligió a Jacob como un objeto de ese amor. Por que Dios amó a Jacob… simplemente lo amó en el pie de la SOBERANA GRACIA.”

    Carlos H. Spurgeon

    • febrero 4, 2009 7:51 am

      Rommel,

      Gracias por la cita de Spurgeon. No había pensado en buscar a Spurgeon para apoyar mi argumento, pero gracias a Dios por compartir ese pasaje con nosotros. Bendiciones!

  4. Juan permalink
    febrero 4, 2009 1:54 pm

    Obvia mente hermano es como usted dice, la gracia no exime la justicia de Dios y el juicio que nosotros merecíamos pero que fue cargado por Cristo, haciéndose maldito para nuestra bendición. Pero como muchos juzgan a Dios de ser injusto, como si estuviera obligado a salvar a todos, hice énfasis en la gracia. O sea, que Dios ama a aquellos que se benefician de su gracia sin haber en ninguno de nosotros causa alguna de merecerla. Él lo ha hecho así por el puro afecto de su libre voluntad. Pero dentro de su justicia y juicio, nuestro Mediador Jesucristo cargó la ira de Dios sobre sí mismo para que por Él fuésemos aceptados por el Padre. Todo aquel que lea esto y lo crea para sí mismo será salvo.

  5. febrero 4, 2009 9:00 pm

    Eduardo,

    sabes, como dijo Lutero: “este vino es demasiado fuerte. Es necesario haber hecho morir nuestro Adán, para recibir esta enseñanza.”

    Me he dado cuenta, a medida que conozco mas a Dios que mientras mas lejos estemos de Él, nunca vamos a estar de acuerdo con estas doctrinas de la Gracia, porque nuestro orgullo nos aleja demasiado de Dios. Las personas de mente reprobadas y cristianos que no han crucificado su carne al nivel quew Dios nos exige como discipulado, no entenderán estas verdades y sus razonamientos los condenarán.

    Siempre me ha llamado la atención que antes de entrar a la tierra prometida, había un peligro muy grande, era la espesura del Jordán. Yo interpreto a la tierra prometida como nuestra comunión interna con el Padre y el Hijo morando en nosotros, en completa paz con Dios, reconciliados verdaderamente con Él.

    Pero antes de eso, hay leones y fieras salvajes en la espesura del Jordán, y muchos pueblos esperan atacarnos para que no tomemos posesión de la tierra que Dios nos promete por medio de Cristo.

    Es por eso que al mirarse uno mismo, y dejando que las Escrituras nos examinen, a veces muchos huyen porque lo que hay dentro de nosotros es abominable.

    Para ser discípulo de Cristo, hay que tomar la cruz, seguirlo con la cruz al hombro y finalmente hacer morir todo lo de la naturaleza carnal. ¡Eso es lo dificil!

    Bendiciones

  6. febrero 5, 2009 12:23 am

    No puedo creer en un Dios así

    Ahí tiene razón… esa persona es incapaz de amar a un Dios que no se ajuste a su idea de Dios.

    Viviana:
    Para ser discípulo de Cristo, hay que tomar la cruz, seguirlo con la cruz al hombro y finalmente hacer morir todo lo de la naturaleza carnal. ¡Eso es lo dificil!

    Pero nunca confíes en tus fuerzas en el camino hacia la santificación Viviana, tan malo es desobedecer a Dios como intentar complacerle de un modo que Él no quiere que se le complazca.

    Mira…

    Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida.
    Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos

    Entiendes qué quiero decir?

    Dios quiere que hagamos las cosas que Él quiere pero con las fuerzas que Él nos da, porque no quiere que ningún hombre se gloríe delante de Él.

    En efecto, si alguien cree que consigue obedecer a Dios mediante sus fuerzas, tarde o temprano se enorgullecerá y despreciará a alguien que no lo haya conseguido… y qué sentido tiene enorgullecerse de algo que es un regalo? (1 Corintios 4:7)

    Recuerda que el orgullo es el gran pecado (Salmo 19: 13)

  7. febrero 6, 2009 4:41 pm

    Renton:

    Entonces quien tomará la cruz por tí? Dios???

    Una vez que te es dado el Espíritu Santo, cada uno de nosotros tiene el deber de poner en servidumbre la carne, porque las fuerzas ya están en uno.

    El regalo del Señor, de la regeneración es innegable que debe ser hecho sólo por Dios, pero luego que!!!.

    La santificación es un proceso en el que está involucrada nuestra voluntad redimida.

    Eso no es ser orgulloso, mas bien es un trabajo que requiere mucha comunión con Dios y pasión por Él.

    Bendiciones

  8. febrero 6, 2009 10:35 pm

    Primero requiere de la gracia que proviene de arriba y segundo requiere de un corazón contrito y humillado estando dispuesto a someterse a las verdades de Dios, principalmente en su Palabra.

  9. Juan permalink
    febrero 6, 2009 11:31 pm

    Para Viviana y Renton.

    En mi opinión los dos dicen cosas coherentes, quizá sea un problema de semántica.

    Para la salvación dependemos al 100 % de Dios. Dios elige, nos regenera, justifica, etc. Todo esto es obra de Dios y nosotros no podemos aportar nada. Ni siquiera venimos a Cristo por nuestra propia voluntad, que es contraria a Dios, sino traidos por el Padre. Cristo dijo: “Todo lo que el Padre me da vendrá a mí…” (Jn 6.37).

    Al estar muertos en pecados, estábamos incapacitados para volver a la vida. Nuestra resurrección nos fue regalada por Dios en Cristo (Ef 2.1-9).

    Sobre lo de hacer morir nuestra pecaminosidad es algo “imposible” para nosotros. No tenemos ese poder. Sin embargo, Cristo, en la cruz hizo morir nuestra naturaleza carnal para que no permaneciésemos en el pecado (Ro 6.6).

    En cuanto a lo de cargar la cruz entiendo que no se refiere a la salvación sino a la santificación y al servicio. En este sentido es responsabilidad nuestra llevar el yugo de Cristo sobre nosotros y someternos a Él y esto requiere una colaboración de nuestra parte. Antes de tener a Cristo no podíamos porque estábamos muertos pero ahora tenemos vida y responsabilidades ante Él. Pero el llevar la cruz tampoco se hace a expensas de Dios sino que, siguiendo el ejemplo de Cristo, tomamos fuerza del Señor para poder hacer su voluntad porque por nosotros mismos no podemos.

    Una última cosita Viviana. El cristiano que no ha crucificado la carne, como tú dices, simplemente no es cristiano. Otra cosa es que nos queden residuos de nuestra vieja naturaleza porque aún estamos en un cuerpo corrupto pero dentro de poco sonará la trompeta y Dios nos despojará de este cuerpo de humillación para hacernos semejantes a su Hijo.

    Ojalá que sea pronto!

    Bendiciones.

  10. febrero 7, 2009 12:26 am

    Viviana:
    Entonces quien tomará la cruz por tí? Dios???

    No Viviana, no me has entendido, eres tú quien sufrirá las tentaciones, tú quien tendrá que aceptar las contínuas derrotas de la vida, etc, no obstante, y esto es muy importante, no lo harás porque tú quieras.

    Antes de enfadarte déjame explicar por favor.

    La Bíblia está llena de advertencias de Dios sobre el no confiar en las fuerzas propias o en el hombre, por qué?
    Pues porque todo lo que procede del hombre es corrupto y se opone a lo espiritual.

    TODO.

    Por tanto, es muy importante hacer las cosas que Dios quiere que hagamos pero con las fuerzas, fe o sabiduría que Él no da, por qué esto?
    Porque Dios no quiere que NADIE se gloríe delante de Él en la resurrección.

    Esto es sencillo de entender una vez recordamos que todos éramos sujetos de sufrir condenación y que simplemente por Gracia, Dios nos salvó… así pues, de qué podemos gloriarnos si todo lo que recibimos viene de Él?

    Si alguien me causa un gran mal, y le perdono… no he sido yo, porque mi naturaleza verdadera, mi yo antes de nacer a Dios, me lleva a devolver todo mal cien mil veces más fuerte y con mayor crueldad…

    Por tanto, si después de perdonar el mal que me ha hecho alguien, yo digo Qué alegría que me estoy acercando a aquello que Dios ha preparado para mí, o si después de entender un texto bíblico salto y le explico a algún hermano lo que he entendido estoy cometiendo un error porque doy a entender que el acto de perdonar o de entender algo ha venido de mí, lo cual es literalmente IMPOSIBLE.

    No me entiendas mal, serás tú quien aceptarás todas las desgracias que te vengan por fe en Romanos 8:28, pero sin embargo, lo harás con la fe que Dios te dará, con las fuerzas que Dios te dará…

    Déjame enseñarte una oración que aprendí de John Piper y que rezo cada día, más o menos hace así Dios mío, sé que en mí no hay nada bueno, pero si mañana edifico a algún hermano, predico tu Palabra o te glorifico de algún modo habrás hecho que mi vida tenga sentido…

    No te olvides de que es Dios quien hace tanto el querer como el hacer

  11. febrero 7, 2009 10:39 am

    El mismo Evangelio de la Gracia Soberana de Dios en nuestro señor Jesucristo, que Salva a pecadores, también los Santifica y les hace hijos obedientes. Una fe que no produce obediencia a la Palabra de Dios y Santidad en el carácter no es una fe Salvadora.

    CONFESIÓN DE FE DE WESTMINSTER

    En dicha batalla, aunque la corrupción que aún queda puede prevalecer mucho por algún tiempo, (1) sin embargo, a través del continuo suministro de fuerza de parte del Espíritu Santificador de Cristo, la parte regenerada triunfa: (2) y así crecen en gracia los santos, (3) perfeccionando la santidad en el temor de Dios. (4)

    1. Romanos 7:23.
    2. Romanos 6:14; 1 Juan 5:4; Efesios 4:15,16.
    3. 2 Pedro 3:18; 2 Corintios 3:18.
    4. 2 Corintios 7:1.

    • febrero 7, 2009 11:28 am

      Rommel,

      Así es, y es el mismo argumento que hace el apostol Santiago en su epístola. Una fe sin obras, es una fe muerta, es decir, no es de Dios. La fe que es dada por el Espíritu Santo produce fruto. Bendiciones.

  12. febrero 7, 2009 12:21 pm

    A todos,

    creo que hablamos lo mismo, quizás me expresé mal.
    El que ha sido salvado, ha sido dotado por Dios para toda buena obra y para que Cristo nos resucite en el día postrero.

    Quizás estoy conversando con personas apasionadas por Dios, que buscan a Dios y su santidad sin ser esta búsqueda una carga.

    Pero últimamente me ha tocado conversar con personas “cristianas” que no tienen anhelo por la santidad ni por la sana doctrina.

    Quizá ese sea mi problema.

    Bendiciones

  13. febrero 7, 2009 6:38 pm

    Viviana:
    Quizá ese sea mi problema

    Problema?
    Dale gracias a Dios por haberte dotado de ese Don…

    :]

  14. José Eduardo permalink
    marzo 20, 2010 2:44 pm

    Me parece bastante bueno el comentario expuesto por el hermano, no obstante, veo que si hay algunas razones para amar a Jacob. En Gén. 28:13 Dios le dice a Jacob Yo soy el Dios de Abraham tu Padre y el Dios de Issac, por todos es sabido que era hijo de Issac, pero Dios le dijo hijo de Abraham; entonces la Palabra dice Gál 3:7 Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham” Así que Jacob tenia Algo que no tenía Esaú y ni aun Issac y esto era fe. Recuerden: “sin fe es imposible agradar a Dios” Quieres agradar a Dios y que él te ame, conviertete en un hijo de Abraham

    • marzo 20, 2010 5:49 pm

      José Eduardo,

      El problema está en que ningún hombre puede, ni quiere convertirse en un hijo de Abraham (Romanos 8: 7-8; Juan 3: 19-20). Es Dios el que tiene que hacer el milagro y levantar a un muerto espiritual a la vida espiritual (Jeremias 31: 31-34; Ez 36: 22-32; Juan 3: 1-10, etc). Sólo si Dios hace el milagro podrá un pecador ser descendiente espiritual de Abraham. Eso es monergismo. De Dios es la salvación!

  15. José Eduardo permalink
    marzo 21, 2010 2:13 am

    Tienes razón, Sólo Dios puede hacer el milagro, y lo hace en Cristo; 1 Co 15:45; Ef 1:19-23.

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