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Escatología: Pretribulacionismo-Parte II

julio 18, 2008

El día de ayer escribí un poco acerca de la historia del Pretribulacionismo, doctrina fundamental del Dispensacionalismo. El día de hoy quiero hacer la siguiente pregunta: Qué creía la Iglesia Primitiva? Cuando estudiamos a los patriarcas de la iglesia, nos queda claro que eran postribulacionistas, es decir, creían en un rapto posterior a la Tribulación. Ellos no creían que estarían libres de sufrir persecución o sufrimiento durante los últimos días. Es más, durante algún tiempo la iglesia inclusive pensaba que estaban el los últimos días debido a la gran persecución y sufrimiento que estaban pasando.

Como dije en la entrada previa, por más de 1800 años no hubo ningún movimiento por ningún líder de la iglesia para promover un rapto pretribulacional. John Nelson Darby inició a distorsionar la verdad bíblica a finales de los 1830, cuando concluyó que el Nuevo Testamento enseñaba una distinción entre Israel y la Iglesia. Se dedicó a reinterpretar las Escrituras y debido a las doctrinas de otros hombres como Edgard Irving, resultó el rapto pretribulacional de la iglesia. Lo que Darby supuso fue que mucho del Nuevo Testamento no aplicaba a la Iglesia, sino a Israel como etnia.

Debido a que no existe un solo pasaje en la Biblia que enseñe un rapto pretribulacional, tuvo que buscar una excusa para explicar el rapto de la iglesia antes de la tribulación. Descubrió que un rapto secreto sería lo mejor, y como dije en la entrada previa, esto lo obtuvo de lo que Irving estaba enseñando, según una ‘revelación’ que Margaret McDonald tuvo, y lo que leyó de un libro de Manuel Lacunza. Todas los pasajes de la Biblia que estaban en conflicto con su doctrina fueron rechazadas como pertenecientes a Israel o no eran relevantes porque la Iglesia ya había sido raptada.

A diferencia de Darby y su nueva doctrina, los patriarcas de la iglesia no tenían esos motivos para sus escritos, ya que estaban separados de los apóstoles y los autógrafos del Nuevo Testamento por unos pocos años. Hombres como Grant Jeffrey promueven la idea de que los padres de la iglesia escribieron a favor de un rapto pretribulacional, lo cual quiero probar como una falsedad. Veamos,

La Doctrina de los Doce Apóstoles (La Didache):

“Vigilad sobre vuestra vida. No se apaguen vuestras linternas, y no dejen de estar ceñidos vuestros lomos, sino estad preparados, pues no sabéis la hora en que vendrá nuestro Señor. Reunios con frecuencia, buscando lo que conviene a vuestras almas, pues de nada os servirá todo el tiempo en que habéis creído si no consumáis vuestra perfección en el último momento. En los últimos días se multiplicarán los falsos profetas y los corruptores, y las ovejas se convertirán en lobos, y el amor se convertirá en odio. En efecto, al crecer la iniquidad, los hombres se odiarán entre si, y se perseguirán y se traicionarán: entonces aparecerá el extraviador del mundo, como hijo de Dios, y hará señales y prodigios, y la tierra será entregada en sus manos, y cometerá iniquidades como no se han cometido desde siglos. Entonces la creación de los hombres entrará en la conflagración de la prueba, y muchos se escandalizarán y perecerán. Pero los que perseveren en su fe serán salvados por el mismo que había sido maldecido. Entonces aparecerán las señales auténticas: en primer lugar el signo de la abertura del cielo, luego el del sonido de trompeta, en tercer lugar, la resurrección de los muertos. Como está dicho: “Vendrá el Señor y todos los santos con El. Entonces el mundo verá al Señor viniendo de entre las nubes del cielo” Didajé. Capítulo 16.

Epístola de Bernabé

“Así, pues, es preciso que, escudriñando muy despacio lo presente, inquiramos las cosas que pueden salvarnos. Huyamos, por ende, de modo absoluto de todas las obras dc la iniquidad, a fin de que jamás las obras de la iniquidad se apoderen de nosotros y aborrezcamos el extravío del tiempo presente, a fin de ser amados en el por venir. No demos suelta a nuestra propia alma, de suerte que tenga poder para correr juntamente con los pecadores y los malvados, no sea que nos asemejemos a ellos. El escándalo consumado está cerca, aquel del que está escrito, corno dice Enoc; pues el Dueño abrevió los tiempos y los días, a fin de que se apresure su Amado y venga a su heredad. Además, el profeta dice así: Diez reinos reinarán sobre la tierra y tras ellos se levantará un rey pequeño que humillará de un golpe a tres reyes. Igualmente, Daniel dice sobre lo mismo: Y vi la cuarta bestia, mala y fuerte, y más fiera que todas las otras bestias de la tierra, y cómo de ella brotaban diez cuernos y de ellos un cuerno pequeño, como un retoño, y cómo éste humilló de un golpe a tres de los cuernos mayores. Ahora bien, obligación nuestra es comprender…Por lo tanto, atendamos a los últimos días, pues de nada nos servirá todo el tiempo de nuestra fe, si ahora, en el tiempo inicuo y en los escándalos que están por venir, no resistimos como conviene a hijos de Dios, a fin de que el Negro no se nos infiltre.” Epístola de Bernabé IV. i-iii, ix.

Justino Mártir (110-165 a.C)

“Dos venidas de Cristo han sido anunciadas: una, en la que Él es enviado como sufrimiento, sin gloria, deshonrado, y crucificado; pero la otra, en la que Él vendrá del cielo con gloria, cuando el hombre de apostasía, que habla cosas extrañas contra el Altísimo, se aventurará a hacer cosas inicuas en la tierra contra los Cristianos,…Ahora es evidente que nadie puede aterrorizar o someternos a los que hemos creído en Jesús en todo el mundo. Pues es claro qu, a pesar de ser decapitados, y crucificados, y echados a las bestias salvajes, y cadenas, y fuego, y a todo tipo de torturas, no desechamos nuestra confesión; sino que conforme más cosas nos sucedan, más hacen otros y mayor el número de los fieles y adoradores de Dios a través del nombre de Jesús.” Diálogo con Trifón. CX.

Ireneo (120-202 a.C)

“Más claramente aún Juan, discípulo del Señor, escribió en el Apocalipsis acerca de los últimos tiempos y de de los diez reyes que se dividirán el reino que ahora impera. Cuando explica el significado de los diez cuernos que Daniel vio, dice que esto le fue revelado: «Y los diez cuernos que viste son diez reyes a los que aún no se les ha dado el reino, sino que por una hora recibirán el poder junto con la bestia. Estos tienen una sola idea en su mente, la de entregar a la bestia la fuerza y el poder. Estos lucharán con el cordero, y éste los vencerá porque es el Señor de los señores y Rey de los reyes» (Ap 17,12-14). También se declara que aquel que viene matará a tres de ellos, los otros le quedarán sometidos, y el mismo será el octavo de ellos. Y devastarán Babilonia y la quemarán a fuego, le entregarán su reino a la bestia y perseguirán la Iglesia. Una vez acaecidas estas cosas, quedarán destruidos con la venida de nuestro Señor.” Contra Herejías. xxvi.i

“(El Apocalipsis) ha apuntado el nombre (del Anticristo) para precavernos de él cuando venga, sabiendo quién es. Pero calló el nombre, porque no es digno que el Espíritu Santo lo pregone. En efecto, si éste lo hubiese pregonado, podría permanecer por mucho tiempo. Mas puesto que «era pero ya no es; va a surgir del abismo pero para ir a la perdición» (Ap 17,8), como quien no existe, por eso no se ha proclamado su nombre. Cuando el Anticristo devastare todas las cosas en este mundo, y hubiese reinado durante tres años y seis meses, sentado en el templo de Jerusalén, entonces el Señor vendrá entre las nubes del cielo en la gloria del Padre (Mt 16,27). Entonces lo enviará al lago de fuego con sus seguidores (Ap 19,20), e instaurará el tiempo del reino para los justos, es decir el descanso, [1208] el séptimo día santificado, y cumplirá a Abrahám la promesa de la herencia. Este es el reino al cual, según la palabra del Señor, muchos vendrán de oriente y occidente, para tomar su lugar junto con Abraham, Isaac y Jacob” Contra Herejías. xxx.iv

El Pastor de Hermas (160 a.C)

“La cuarta visión la vi, hermanos, veinte días después de la anterior que había tenido, y era un tipo de la tribulación inminente. Yo andaba por la Vía de la Campania, hacia el campo. Desde la carretera (al lugar adonde iba) hay unos diez estadios; el terreno es fácil de andar. Iba solo, y rogaba al Señor que completara las revelaciones y las visiones que me había mostrado por medio de su santa Iglesia, para que Él me fortaleciera a mí mismo y diera arrepentimiento a sus siervos que han tropezado, para que su Nombre grande y glorioso pueda ser glorificado, pues me había considerado digno de mostrarme sus maravillas. Y mientras le daba gloria y acción de gracias, me contestó como si fuera el sonido de una voz: «No dudes en tu mente, Hermas.» Empecé a preguntarme y decirme: «¿Cómo puedo dudar en mi mente siendo así que he sido tan firmemente afianzado por el Señor y he visto cosas gloriosas?» Y seguí un poco adelante, hermanos, y he aquí, vi una nube de polvo que se levantaba hacia el cielo, y empecé a decirme: «¿Es posible que sea ganado que se acerca, y levanten una nube de polvo?», porque estaba.a un estadio de distancia. Cuando la nube de polvo se fue haciendo cada vez mayor, sospeché que se trataba de algo sobrenatural. Entonces el sol brilló un poco, y he aquí, vi una gran bestia como un monstruo marino, y de su boca salían langostas de fuego. Y la bestia tenía unos cien pies de longitud, y su cabeza era como si fuera de arcilla. Y empecé a llorar y a rogar al Señor que me rescatara de ella. Y recordé la palabra que había oído: «No tengas dudas en tu mente, Hermas.» Así que, hermanos, habiéndome revestido de la fe del Señor y recordado las obras poderosas que Él me había enseñado, cobré ánimos y me dirigí hacia la bestia. Ahora bien, la bestia se acercaba con tal furia que podría haber dejado en ruinas una ciudad. Llegué cerca de ella, y aunque el monstruo era enorme, se tendió en el suelo, y meramente sacó la lengua y no se movió en lo más mínimo hasta que yo hube pasado por su lado. Y la bestia tenía en su cabeza cuatro colores: negro, luego color de fuego y sangre, luego oro, luego blanco. Así pues, una vez hube pasado la bestia y avanzado unos treinta pasos, he aquí, vino hacia mí una virgen ataviada como si saliera de la cámara nupcial, toda blanca y con sandalias blancas, velada hasta la frente, y la cobertura de su cabeza era un turbante, y su cabello era blanco. Sabía por visiones anteriores que era la Iglesia, y me alegré algo. Ella me saludó y me dijo: «Buenos días, buen hombre»; yo la saludé a mi vez: «Buenos días, señora.» Ella me contestó y me dijo: «¿No has encontrado nada?» Yo le dije: «Señora, una bestia enorme, que podría haber destruido pueblos enteros; pero, por el poder del Señor y por su gran misericordia, escapé de ella.» «Tú escapaste de ella, cieno», dijo ella, «porque pusiste en Dios todos tus cuidados, y abriste tu corazón al Señor, creyendo que puedes ser salvado sólo por medio de su Nombre grande y glorioso. Por tanto, el Señor envió a su ángel, que está sobre las bestias, cuyo nombre es Segri, y le cerró la boca para que no pudiera causarte daño. Tú has escapado de una gran tribulación por causa de tu fe, y porque, aunque viste una bestia tan inmensa, no dudaste en tu mente. Ve, pues, y declara a los elegidos del Señor sus obras poderosas, y diles que esta bestia es un tipo de la gran tribulación que ha de venir. Por tanto, si os preparáis de antemano, y os arrepentís (y os volvéis) al Señor de todo corazón, podréis escapar de ella si vuestro corazón es hecho puro y sin mácula y si durante el resto de los días de vuestra vida servís al Señor de modo intachable. Echa tus cuidados sobre el Señor y Él se hará cargo de ellos. Confiad en el Señor, hombres de poco ánimo, porque El puede hacer todas las cosas, sí, puede apanar su ira de vosotros, y también enviar sus plagas sobre vosotros los que sois de ánimo indeciso. Ay de aquellos que oyen estas palabras y son desobedientes; sería mejor para ellos que no hubieran nacido. Le pregunté con respecto a los cuatro colores que la bestia tenía sobre la cabeza. Entonces ella me contestó y me dijo: «Otra vez eres curioso sobre estas cosas.» «Sí, señora», le dije, «hazme saber qué son estas cosas.» «Escucha», me dijo; «el negro es este mundo en el cual vivís; y el fuego y el color del fuego y la sangre muestran que este mundo perecerá a sangre y fuego; y el dorado son los que han escapado de este mundo. Porque así como el oro es probado por el fuego y es hecho útil, así también vosotros [que habitáis en él] sois probados. Los que permanecen y pasan por el fuego serán purificados por él. Porque como el oro pierde su escoria, así vosotros también vais a desprenderos de toda aflicción y tribulación, y seréis purificados, y seréis útiles para la edificación de la torre. Pero la parte blanca es la edad venidera, en la cual residirán los elegidos de Dios; porque los elegidos de Dios serán sin mancha y puros para la vida eterna. Por lo tanto, no ceses de hablar a los oídos de los santos. Ahora tenéis el simbolismo también de la tribulación que se avecina potente. Pero si estáis dispuestos, no será nada. Recordad las cosas que han sido escritas de antemano.» Con estas palabras partió, y no vi en qué dirección había partido; porque se hizo un ruido; y me volví atemorizado, pensando que la bestia venía hacia mí.” Visión Cuarta

Tertuliano (145-220 a.C)

“En el Apocalipsis de Juan, de nuevo, el orden de los tiempos es mostrado, que las ‘almas de los mártires’ son enseñados a esperar debajo del altar, mientras oran para ser vengados y juzgados: (enseñados, digo, a esperar), para que el mundo pueda primero tomar las plagas que le esperan de los viales de los ángeles, y que la ciudad de la fornicación pueda recibir de los diez reyes su perdición, y que la bestia Anticristo, con su falso profeta pueda pelear contra la Iglesia de Dios; y que, luego de echar al demonio al abismo por un tiempo, la bendita prerrogativa de la primera resurrección pueda ser obtenida de los tronos, y de nuevo, luego de consignarle al fuego, que el juicio de la resurrección final y universal pueda ser determinada fuera de los libros. Puesto que las Escrituras indican las etapas de los últimos tiempos, y concentran la cosecha de la esperanza Cristiana en el final del mundo.” Sobre la Resurrección de la Carne. xxv

“Ahora el privilegio de este favor [la resurrección] espera a aquellos que en la venida del Señor son encontrados en la carne, y que merecerán, debido a la opresión del tiempo del anticristo, muerte instantánea, que es cumplida por un cambio súbito, para ser calificado y unirse a los santos levantados; como escribe a los Tesalonisenses: “Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” Sobre la Resurrección de la Carne. xli

Hipólito (170-236 a.C)

“Cuando los tiempos sean cumplidos, y los diez cuernos salgan de la bestia en los últimos tiempos, entonces anticristo aparecerá entre ellos. Cuando haga guerra contra los santos, y los persiga, entonces podremos esperar la manifestación del Señor desde el cielo.” Fragmentos de Comentarios. II,vii

“Es propio que tomemos las Sagradas Escrituras en mano, y descubramos de ellas que y de que manera, la venida del anticristo es; en que ocasión y a que tiempo el impío será revelado; y de cual y de que tribu (él vendrá); y cual será su nombre, que está indicado por el número en la Escritura; y como trabajará error entre su gente, juntándolos desde los fines de la tierra; y (como) traerá tribulación y persecución contra los santos; y como se glorificará a sí mismo como Dios; y cual será su final; y como la súbita aparición del Señor será revelada del cielo, y cual ser á la conflagración del mundo; y cual será el glorioso reino de los santos, cuando reinen juntos con Cristo; y cual será el castigo de los malvados por fuego.” Tratado de Cristo y el Anticristo. V

Cipriano (200-258)

“El Señor había predicho que estas cosas vendrían. Con la exhortación de Su Palabra, instruyendo, y enseñando, y preparando, y fortaleciendo al pueblo de Su iglesia para perdurar en las cosas que vienen. Él predijo y dijo que guerras, y hambrunas, y terremotos, y pestilencias ocurrirían en cada lugar; y a menos de que cosas inesperadas y nuevas nos muevan, Él previamente nos previno que el adversario aumentaría más y más en los últimos tiempos.” Tratado. vii,ii

De toda esta evidencia podemos ver que los patriarcas de la iglesia primitiva eran explícitamente postribulacionistas, es decir, ellos creían que el Señor vendría sólo una vez más al final de los tiempos. En la próxima entrada analizaremos algunos pasajes usados por los pretribulacionistas para soportar sus ideas.

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8 comentarios leave one →
  1. Elias permalink
    octubre 17, 2010 11:07 pm

    quiero la tercera parte de esta onda solo me dajaron picado y nada mas quiero saber mas….

  2. Hans permalink
    abril 10, 2011 3:36 am

    Eduardo,

    Alguna recomendacion acerca de literatura postribulacionista? cuando voy a la libreria y quiero un libro acerca de escatologia solo encuentro libros del pretribulacionismo, no se si puedes recomendarme algo.

    Dios te bendiga.
    Gracias.

    • abril 11, 2011 3:38 am

      Hans,

      No conozco ningún buen recurso en español. Toda mi literatura es en inglés.

    • Franklin permalink
      septiembre 29, 2011 3:43 am

      Teologia Sistematica de Millard Erickson, Teologia sistematica de Wayne Grudem (Grudem trata esto desde un punto de vista postribulacionista)Teologia sistematica, Louis Berkof (este tiene un punto de vista Amilenial, explica los puntos donde el Premileniarismo y el postmileniarismo falla, aunque no explica directamente la posicion Amileniarista). Y otros que ahorita no tengo los nombres de los libros, pero puedes buscar por autores, como R.C Sproul o John McCarthur.

  3. Esteban permalink
    octubre 28, 2011 2:35 am

    Los mismos autores que dijo Franklin,solo que Macarthur es pre-tribulacionista..un abrazo hermanos!

  4. noviembre 8, 2011 5:32 pm

    Eduardo:
    Mirando lo que Tertuliano cita de lo escrito por Pablo a los tesalonicenses, el apostol se incluye entre los que estaran vivos para ser arrebatados despues de la tribulacion.¿Se equivocó la inspiracion? o ¿Cuanta verdad hay en el preterismo respecto a Mateo 24?

    • noviembre 9, 2011 5:47 pm

      Varyvar,

      Me parece que la mejor manera de interpretar las palabras de Pablo es la siguiente: Él no sabía cuando vendría el Señor exactamente y por lo tanto está usando una generalización y se incluye en ella. Obviamente no se trata de que la Biblia haya fallado.

      • noviembre 10, 2011 7:25 pm

        No es facil este asunto.
        A veces miro mateo Mat 24:34 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
        y veo todo lo anterior dicho por el Señor como cumplido en Jerusalen el año 70 en esa generacion.

        No es tan facil ….

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