Skip to content

Matrimonio: Criando Hijos como Discípulos de Dios

June 19, 2007

Como hemos venida analizando en las entradas previas, el matrimonio fue diseñado por Dios, para mostrarnos a Cristo en medio de él; santificarnos a través de él; envolver nuestras almas con placer, y como veremos en esta entrada, el matrimonio fue diseñado por Dios para criar hijos.Estos hijos no debemos verlos como simples seres humanos, sino que debemos verlos como lo que deberían ser: ADORADORES DE DIOS. Nuestros hijos, como regalo de Dios, no nos pertenecen. Nuestros hijos le pertenecen a Aquel que nos los dio; a Aquel que les dio el aliento de vida; al único y soberano Dios Todopoderoso.

Entonces, si podemos entender esto, podremos darnos cuenta que Dios nos da a nuestros hijos con el único propósito de que sean suyos y que le vean como lo que es: “No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.” Isaías 40: 28.

Nuestros hijos deben ser criados para que crezcan en la única sabiduría que les traerá la salvación de sus almas: el temor a Dios (Proverbios 1: 7). Deben ser criados sabiendo que a pesar de que son pecadores (Romanos 3: 9-12; Romanos 3: 23), Dios dio a su hijo por nuestros pecados (Juan 3: 16). El poder enseñarles esta doctrina a nuestros hijos hará que ellos, si es la voluntad de nuestro Dios, caigan a sus pies dando gracias por su misericordia.

Pero para no salirnos del tema que vamos a analizar, leamos lo que nos dice Dios en Efesios 6:

Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Efesios 6: 1-4

Este pasaje tiene varias cosas para enseñarnos a los padres y a los que somos hijos. Lo primero que hace el apóstol, es exhortar a los hijos para que obedezcan a sus padres, les ordena honrarlos, ya que este es uno de las leyes dadas por Dios, y que al hacer esto, sepan que sus vidas serán prosperadas en Cristo. Pero como esta entrada trata acerca del trabajo de los padres, vamos a analizar sobre todo el versículo 4. Lo primero que vemos es que en el versículo 1 dice “padres“, en griego es la palabra γονεῦσιν (goneuV), que quiere decir padre y madre (parientes); pero en el versículo 4, utiliza la palabra πατέρες (pathr), que significa padre (masculino). Entonces, por un lado llama a los hijos a obedecer a su padre y a su madre, pero por otro lado llama al padre a no provocar en ira a sus hijos. Porqué razón sólo a los hombres?

Es fácil entender esto si leemos el capítulo anterior, y más específicamente uno de los versículos que leímos en las entradas previas. En Efesios 5: 23 leemos lo siguiente: “porque el marido es cabeza de la mujer…“Es decir, el hombre es la cabeza del hogar, y como cabeza del hogar es el responsable de las acciones que se den en el mismo, por parte de todos y cada uno de sus miembros. Si a ningún hombre se le abren los ojos con temor por la gran responsabilidad que nos fue otorgada por Dios mismo, es un necio.

Dónde podemos encontrar el pasaje más claro en la Biblia de la responsabilidad que tienen los hombres como cabezas de sus hogares? Vayamos a Génesis 3: 7-9:

Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: Dónde estás tú?

A pesar de que la mujer fue la que fue incitada a pecar; a pesar de que fue la mujer la que le dijo a Adán que comiera del fruto prohibido, Dios buscó a Adán para pedirle cuentas por lo que había sucedido. La Biblia es clara en cuanto a la responsabilidad otorgada por Dios mismo a los hombres como cabezas de sus hogares. A pesar de que su esposa peque, o sus hijos, Dios además de pedirle cuentas a cada uno de ellos por sus pecados, pide cuentas al hombre debido al rol que le fue encomendado por Dios.Debemos entonces tomar este rol con mucho cuidado, ya que nuestra responsabilidad es muy grande. Cuál es esta responsabilidad? Que nustro hogar esté lleno de agradecimiento y alabanza para Dios, nuestro Salvador. Los padres debemos velar porque nuestra familia esté llena siempre de agradecimiento a Dios por su inmensa misericordia con nosotros.

Cómo debemos los padres educar a nuestros hijos? Porqué dice el apóstol: “no provoquéis a ira a vuestros hijos” (verso 4)? Primero, debemos educar a nuestros hijos con amor. Debemos amar a nuestros hijos así como Dios nos amó a nosotros y entregó a su Hijo para que fuera azotado, escupido, abofeteado y crucificado, por todos nuestras iniquidades. Debemos amar a nuestros hijos porque Dios nos amó primero (1 Juan 4: 19). Segundo, debemos educar a nuestros hijos inculcando disciplina, y con amor quitar poco a poco su rebeldía:

La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre” Proverbios 29: 15La necedad está ligada al corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él.” Proverbios 22: 13

No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara y librarás su alma del Seol.” Proverbios 23: 13-14

El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige” Proverbios 13: 24

Entonces, es clara la Biblia que el demostrar amor hacia nuestros hijos, es corregirlos desde tempranos, para que no se pierdan. Tercero, volvemos de nuesvo a la pregunta: Porqué no provocarlos a ira? Quiere decir que no debemos corregirlos? Es una contradicción? A esto respondemos: No. La Biblia No se contradice. Sencillamente el Espíritu Santo, nos está diciendo a través de Pablo que el corazón del hombre y en especial del niño y adolescente está lleno de rebeldía (vayan a una guardería o recuerden sus años de juventud). Esta rebeldía, sencillamente es contra toda figura de autoridad. Desde temprana edad nuestros hijos nos dicen: “Quiero esto ó quiero aquello” y cuando no lo obtienen, se enojan. Pero no es esto de lo que habla Pablo. Pablo no está hablando de no provocar a ira a nuestros hijos no disciplinándolos. Es decir, Pablo no dice que no debemos corregir a nuestros hijos para que no se enojen con nosotros. Pablo está hablando acerca de que con nuestras acciones personales no enojemos a nuestros hijos. Cómo? Veamos un ejemplo: muchos de nosotros vienen de hogares cuyos padres (masculino) vienen trayendo una carga de sus antepasados, de odio, resentimiento, falta de amor, etc. Pablo nos insta a que nosotros, como padres y jefes de hogar, rompamos con esas cargas. Nos insta a dejarlas abandonadas, y entregárselas a Cristo, quien murió por todas nuestras aflicciones. El apóstol nos ordena hacer a un lado nuestro odio y resentimiento y no hacer lo mismo que hicieron con nosotros nuestros padres (masculino). Sólo así podremos no provocar a ira a nuestros hijos, y aprovechar el tiempo que perdíamos de nuestra vida lamentándonos por el pasado, alimentando nuestra relación con nuestros hijos, enseñándoles acerca de Cristo y lo que hizo por nosotros; enseñándoles lo valioso del temor a Dios y lo valioso del amor familiar, como representación del amor de Cristo por su Iglesia.Esto es de suma importancia por lo que leemos en la segunda parte de Efesios 6: 4:

…criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

En griego la palabra amonestación es νουθεσίᾳ (nouthesia), que quiere decir instrucción. Es decir, la Palabra de Dios nos está ordenando que no solo debemos criar a nuestros hijos con disciplina, pero además instruyéndolos en el Señor. Y que quiere decir esto? Que como nos dijo el Señor antes de su ascención: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…” Mateo 28: 19; y para hacer esto debemos comenzar en nuestros hogares. Nuestra familia, esposa e hijos, deben de saber el evangelio. Deben saber las buenas nuevas dadas por Dios para nosotros los pecadores. Nuestros hijos deben saber que debido al hecho de que todos nosotros caímos en pecado, Dios eligió a Su hijo desde antes de la fundación del mundo para que muriera en la cruz por todos nuestros pecados. Debemos enseñarles a nuestros hijos que fue la perfección de Cristo, su perfecta obediencia, su perfecto amor, su perfecta sumisión al Padre, lo que hizo que Dios nos imputara su justicia. El primer Adán nos imputó el pecado, como cabeza federal de la raza humana, pero el segundo Adán, ese es Cristo, nos imputó su justicia (1 Corintios 15: 22). Y no solo eso, sino que deben saber que para cumplir con Su promesa, Dios nos regaló a Su Espíritu Santo, para que a través de Él, podamos caminar y hacer las buenas obras que Dios creó para nosotros (Efesios 2: 10), hasta la segunda venida de Cristo Jesús, cuando seremos levantados en gloria (1 Corintios 15: 52). Esa el la única verdad que podrá dar alivio y libertad a nuestra alma, y esa es la verdad que debemos enseñar a nuestros hijos.Entonces, qué deben saber nuestros hijos? Qué es lo que debemos instruirles del Señor? Que Cristo Jesús es Dios (Juan 1: 1) y que solamente a través de Cristo podemos ser salvos (Juan 14: 6). Fuera de Cristo lo único que existe es la eterna condenación.

Solamente criando a nuestros hijos de esa manera, podremos hacer un buen trabajo criando hijos para que sean lo que Dios quiere que sean: ADORADORES DE DIOS. Amén.

No comments yet

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: