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Deberes de los Pastores Hacia la Iglesia y de la Iglesia Hacia los Pastores IV

May 24, 2009

Este domingo en la clase dominical nos tomamos el tiempo para escuchar la cuarta parte de la serie dada por Sugel Michelén llamada, “Deberes de los Pastores Hacia la Iglesia y de la Iglesia Hacia los Pastores.” En este día tocamos dos de los deberes de la Iglesia hacia los Pastores. Escuchen esta increíble enseñanza.

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Deleitarse con los Puritanos

May 23, 2009

Estaba buscando el libro de John Owen, “A Display of Arminianism,” y encontré este sitio dedicado a los puritanos. En él encontrarán gran cantidad de libros “online” para el crecimiento espiritual de todos nosotros. Espero lo disfruten. Pueden accesar el sitio aquí. Read more…

La Verdad Acerca de “Angeles y Demonios”

May 22, 2009

La gente de Westminster Bookstore han producido un sitio en internet para responder preguntas acerca de la nueva película del  libro de Dan Brown, “Angeles y Demonios.” Es un lugar que le puede servir tanto a creyentes como incrédulos. Encontramos ahí muchos artículos de Vern S. Poythress. Read more…

Fueron las Creyentes del Antiguo Testamento Diferentes?

May 21, 2009

A través de estas dos semanas he visto como algunos cristianos y comentaristas de este blog han desechado la idea de que el creyente tanga que observar la ley moral de Dios. Para ellos los creyentes del Nuevo Testamento deben observar la ley de Cristo, pues la ley de Dios ha sido abrogada.

Por supuesto que es un error pensar como ellos. La ley moral de Dios es eterna en el sentido de que manifiesta el perfecto caracter de Dios, y revela la voluntad de Dios para todos los creyentes. La ley de Dios no es diferente a la ley de Cristo. Son la misma ley! Porqué lo digo? Porque está basada en el hecho de que el Padre y el Hijo “uno son” (Juan 10: 31). Está íntimamente relacionado con la doctrina de la Trinidad. Si tenemos una adecuada visión de la Trinidad no podríamos decir que lo que el Padre decreta viene a ser desechado por el Hijo, como si lo que Cristo haga fuera mejor que lo que haría o hizo el Padre. Pensar de esta manera conlleva a concepciones erróneas de Dios.

Estos comentaristas han dicho que la ley de Cristo es superior a la del Padre. Argumentan que la ley de Cristo es la ley del amor. Por supuesto, que estoy de acuerdo con esta proposición. Es bíblica. Pero el error que cometen es creer que la ley moral de Dios no es amor. Su interpretación de la ley del Antiguo Testamento es idéntica a la de los fariseos. Estos pensaban que la ley de Dios era una lista de reglas que debían ser mantenidas por los hombres en su estado carnal para ganar algún favor con Dios. “Entre mejos observe la ley, más posibilidad de salvación tendré.” Este era el argumento farisaico.  Y por supuesto que fue el concepto que Cristo vino a corregir.

La ley de Dios es una ley espiritual (Romanos 7: 14), y por lo tanto estaba hecha para que fuera mantenida por hombres regenerados. La ley mosaica (moral) estaba hecha para que fuera observada única y exclusivamente por hombres redimidos, personas que tenían vida espiritual. Qué debían hacer estos hombres? Amar a Dios sobre todas las cosas y amar al prójimo como a sí mismo. Este es la sustancia de la ley mosaica según Cristo (Marcos 12: 28-34). La ley mosaica se basa en el amor, según la enseñanza de Cristo. Pero, Pablo concuerda con ello. En su epístola a los Romanos escribe, Read more…

John Wesley y la Ley Mosaica

May 21, 2009

A pesar de que no estoy de acuerdo con la teología de la salvación de Wesley, debo decir que encontré estas palabras en su Teología Cristiana. Con respecto a la relación de la Ley con el cristiano, Wesley escribe,

El tercer uso de la ley es mantenernos vivos. Es el gran medio por el cual el bendito Espíritu Santo prepara al creyente para más largas comunicaciones de vida divina. Temo que esta grande e importante verdad sea poco comprendida, no solamente por el mundo, sino por muchos a quienes Dios ha sacado del mundo, por muchos que son verdaderos hijos de Dios…y, sin embargo, en otro aspecto, no somos libres con respecto a ella: porque todavía nos es de gran utilidad, primero para convencernos de pecado, del pecado que aún permanece tanto en nuestros corazones como en nuestras vidas y de ahí que sirva para mantenernos más cerca de Cristo, para que su sangre pueda limpiarnos en cada momento; en segundo lugar, la Ley nos ayuda a pedir y obtener fortaleza espiritual de nuestra Cabeza, Cristo, la cual se esparce por sus miembros vivos de manera que estén capacitados para hacer lo que Su Ley manda; y, en tercer lugar, para confirmar nuestra esperanza de lo que nos pide y todavía no hemos alcanzado: gracia sobre gracia, hasta que poseamos la plenitud de sus promesas…Por un lado, la Ley nos impulsa continuamente fuera de ela misma, hacia el Evangelio, y por otro lado, el Evangelio nos conduce constantemente a un más exacto cumplimiento de la Ley.” [1] Read more…