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Basilio el Grande y el Espíritu Santo

diciembre 19, 2010

He estado leyendo y estudiando desde hace ya varias semanas neumatología, es decir, el estudio del Espíritu Santo. Por esa razón he estado leyendo una obra de Basilio el Grande, quien vivió en el siglo IV, llamada, “Del Espíritu Santo,” y en ella escribe en defensa de la doctrina de la Trinidad lo siguiente en contra de los pneumatomachi o enemigos del Espíritu Santo,

Para quien es la aflicción y las tinieblas? Para quien la eterna condenación? No es acaso para los transgresores? Para aquellos que niegan la fe? Y cuál es la prueba de su negación? No es que han deshecho sus propias confesiones? Y cuándo y qué confesaron? Fe en el Padre y en el Hijo y en el Espíritu Santo, cuando renunciaron al diablo y a sus angeles, y pronunciaron esas palabras salvíficas. Qué título apropiado ha sido descubierto para ellos, para que los hijos de luz utilicen? No deben ser llamados transgresores, por haber violado el pacto de su salvación? Cómo llamaré el negar de Dios? Cómo el negar a Cristo? No son transgresiones? Y a aquel que niega al Espíritu, qué título desean que le aplique? No debe ser el mismo, entre tanto ha quebrantado su pacto con Dios? Y cuando la confesión de fe en Él asegura la bendición de la verdadera religión, y su negación sujeta a los hombres a la condenación de vivir sin Dios, no es una cosa temible que ellos hagan nada de su confesión, no por medio del miedo al fuego, a la espada, a la cruz, a la flagelación, a la rueda, sino meramente llevados por la sofisticación y las seducciones de los pneumatomachi (enemigos del Espíritu)? Yo testifico a todo hombre que esté confesando a Cristo y negando a Dios, que Cristo no le servirá de nada; a cada hombre que llama a Dios pero rechaza al Hijo, que su fe es vana; a cada hombre que deja de lado al Espíritu, que su fe en el Padre y en el Hijo le es inservible, pues no puede ni siquiera mantener esa fe sin la presencia del Espíritu. Para aquel que no crea en el Espíritu no cree en el Hijo, y aquel que no crea en el Hijo no cree en el Padre. Pues nadie “puede llamas a Jesús Señor sino por el Espíritu Santo.”  Tal no tiene parte en la verdadera adoración; pues es imposible adorara al Hijo, excepto por el Espíritu Santo; imposible clamar al Padre, excepto por medio del Espíritu de adopción.” Del Espíritu Santo, capítulo XI.

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One Comment leave one →
  1. Juan Antonio Mejias permalink
    diciembre 21, 2010 5:59 am

    Ciertisimo el comentario de Basilio,en una ocasion Jesus dijo: vosotros adorais lo que no sabeis,la hora viene y ahora es cuando los verdaderos adoradores adoraran al Padre en espiritu y en verdad. Aun todavia en este siglo muchos adoran lo que no saben. Dios no puede ser adorado si el que le adora no tiene el Espiritu Santo.

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