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El Significado de Navidad

diciembre 24, 2009

Una de las cosas que mi esposa y yo hemos discutido con algunos de nuestros familiares es que como padres queremos enseñarle a nuestros hijos el verdadero significado de la Navidad. Sabemos que Cristo no nació un 25 de Diciembre, pero sin embargo no queremos desaprovechar la oportunidad que nos proveen estas épocas para enseñarle la verdad. A qué me refiero? Es claro que para muchos padres y abuelos, ésta es la época para enseñarles a los niños acerca del ninito Jesús o Santa Claus, quienes le traen regalos a todos los niños que se supone se han portado bien durante todo el año.

Le hemos dicho a nuestros familiares que no queremos que se le hable a Diego, nuestro hijo, sobre Santa Claus, pues el concepto de este dios de la cultura no es más que un método creado por Satanás para alejar a los niños y muchos adultos del evangelio de Cristo. Tampoco queremos que se les enseñe acerca del niñito Jesús como quien nace todos los años y se encarga de traer regalos. Ese no es el niño Jesús que se nos presenta en la Biblia, ni en esa historia podemos ver el evangelio.

Como padres queremos enseñarle a Diego y a nuestros futuros hijos la verdadera historia de la Natividad. Jesús no es un niñito, sino que en estos momentos es el Rey de Reyes y Señor de Señores que está a la diestra del Padre en la gloria gobernando toda Su creación. Ciertamente fue un niño, mas ahora es el Rey.

Porqué creemos que esto es importante? Bueno, por la sencilla razón de que Diego es un pecador, concebido en pecado, pues sus padres son descendientes de Adán el pecador, y por ello la ira de Dios está sobre su cabecita. Nuestros hijos deben aprender que necesitan a un Salvador, y estas historias modernas de la Navidad lo único que le enseñan es que es bueno y que merece regalos. Qué debe aprender Diego?

1. Cristo nació!

La verdad histórica del nacimiento de Cristo es algo que debe conocer. Los niños deben saber que existen documentos históricos fiables-más fiables que cualquier otro documento en la antigüedad-que nos muestran que hace más de 2000 años nació en Belén un niño, concebido por el Espíritu Santo en el vientre de una jóven mujer.

Debe saber que este niño había sido prometido por Dios miles de años antes, poco tiempo después de la creación del hombre. Esto es lo que dice el apóstol Juan cuando escribe las palabras de Cristo a los que le seguían. En el capítulo 5 de su evangelio, el apóstol escribió,

39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; 40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida. 41 Gloria de los hombres no recibo. 42 Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros. 43 Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis. 44 ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único? 45 No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. 46 Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. 47 Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?” Juan 5: 39-47

Noten que Cristo dijo que el Antiguo Testamento daba testimonio de quien era Él. Y estas palabras pueden ser malinterpretadas también. Precisamente hoy uno de los periódicos nacionales publica un anuncio de una compañía costarricense en la cual dice-refiriéndose a lo que debemos meditar en Navidad-que Jesús es quien nos muestra el camino a Dios. Esto es un error! Y el apóstol Juan refuta ese argumento. Cuál es la idea moderna? Que Cristo es tan sólo una manera de llegar a Dios. Pero Juan dice otra cosa.

Porqué dice Cristo que las Escrituras dan testimonio de Él? Acaso porque profetizaron su venida? No! Esa no es la razón principal, sino porque las Escrituras dieron testimonio de quien era Jesús. Juan escribe que Cristo dijo: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.” Lo que el Antiguo Testamento claramente mostraba era que este Mesías que esperaba Israel era Dios mismo.

Uno de los propósitos de Juan al escribir su evangelio es mostrar la deidad de nuestro Señor. Claramente el Antiguo Testamento testificaba esta realidad de Cristo. Es así como Juan escribe en el capítulo 12 lo siguiente,

37 Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él; 38 para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? 39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías: 40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón; Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón, Y se conviertan, y yo los sane. 41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.” Juan 12: 37-41

Ustedes se pueden preguntar: dónde afirma Juan en este pasaje que Cristo es Dios? Para demostrar esto debemos ver que pasaje del libro de Isaías está citando Juan. En Isaías 6 Dios hace un llamado al profeta para que le predique a Israel, con el fin de demostrar la depravación del pueblo y su rebeldía al no hacer caso del llamado de Dios al arrepentimiento. Pero Juan en el versículo 41 dice algo impactante: “Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.” Si recuerdan el episodio en Isaías 6, el profeta tiene una visión. En el primer versículo Isaías dice, “En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.” Cuando Isaías percibe que está frente al Señor, a quien describe como tres veces Santo hace una declaración. En el versículo 5 dice,

Entonces dije: !!Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.” Isaías 6: 5

Isaías estaba parado frente a Dios. Pero, sabiendo que el autor de la Biblia es el Espíritu Santo, quien dice Juan, inspirado por el Espíritu, quien era este ser que estaba en el trono que vio Isaías? El Señor Jesucristo. Isaías dijo que Jesucristo era el “Rey, Jehová de los ejércitos.”

Si Cristo es Dios, entonces Él no es tan sólo un camino para llegar a Dios. Ni siquiera es siguiéndolo a Él como se llega a Dios. Él dijo: “Yo soy el camino” (Juan 14: 6). Porqué? Por que no es siguiendo Su ejemplo como uno llega al Padre, como si alguien lo pudiera lograr, sino que es estando en Él por medio de la fe. Debemos refutar estas afirmaciones que parecieran decir la verdad-como la del anuncio-pero que lo único que hacen es evadirla. Cristo no nos muestra el camino al Padre. Él es el camino!

2. Porqué es el camino

Esta es la otra verdad que debemos enseñarle a nuestros hijos. Y es además, una pregunta que debe hacerse toda persona que haya conocido de la historia de Cristo. Cuál fue el propósito para que el Dios que vio Isaías sentado en Su trono se hubiera encarnado hace más de dos mil años? Y esto nos lleva a una verdad tan ocultada en nuestros días en esas historias fantásticas de Santa Claus y del niñito Jesús: Cristo se encarnó y nació porque todos los hombres eran malos!

Enseñarle a nuestros niños que son buenos sin mostrarles el verdadero espejo en el cual deben mirarse es condenarles al infierno. Si no les mostramos el evangelio no podrán ser salvos. El espejo que debemos mostrarles es lo que dice Dios acerca del hombre en Su palabra. Y este es el error de muchos. Muchas personas, incluyendo creyentes, se miden a sí mismo comparándose con otros hombres. Así, si se comparan con Hitler, el vecino que cometió adulterio, la madre alcohólica de algún amigo, etc, serán engañados al pensar que son buenas personas. Pero Dios nos dice en Su palabra que ningún hombre es bueno, sino que desde su niñez el corazón del hombre está dispuesto a hacer el mal (Génesis 6: 5; Salmos 58: 3).

El hombre es tan malo que no puede ver la gloria de Cristo como para verle y creer en Él (Romanos 3: 9-12; 2 Corintios 4: 4-6). Y fue por esta razón por la que Cristo se encarnó. Dios en la eternidad había decidido redimir a un pueblo; un conjunto de hombres a los cuales llamaría suyos y para los cuales Él sería su Dios (Jeremías 31: 31-34; Ezequiel 36: 22-32). Pero, a causa de la maldad de los hombres, y de su incapacidad para hacer el bien (Isaías 64: 6), Cristo, Su Hijo y Dios mismo tendría que venir a hacer Su voluntad. Y esto implicaba obedecerle en todo para que Su justicia perfecta pudiera serle imputada a cada individuo que Su Padre le entregó en Sus manos (Juan 6: 37-44). Además hacer Su voluntad era entregarse a Sí mismo voluntariamente para que cargando los pecados de Su pueblo, Su Padre lo castigara a Él en su lugar. Hay un pasaje el Nuevo Testamento que resume esta verdad. En 2 Corintios Pablo escribe,

Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” 2 Corintios 5: 21

Entonces, en estas fechas debemos enseñarle a nuestros hijos y a todos los hombres la verdad histórica del nacimiento de Cristo, pero no debemos dejar de lado la razón por la cual esto fue. Feliz Navidad a todos !

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