Skip to content

Hechos para Adorar

octubre 14, 2008

En estas últimas semanas ciertas cosas que han ocurrido en mi país me han dejado más claro que todos los hombres fuimos creados con un corazón deseoso por adorar. Nunca antes me había preguntado la razón de porqué no sólo admiramos, sino que deseamos adorar cantantes, estrellas de cine, etc.

Es tan simple como observar videos de conciertos de las estrellas del momento. Vemos gente gritando, desmayándose, levantando sus manos, todo por tratar de acariciar a estos hombres y mujeres. Pero, porqué? Porque Dios nos creó con un corazón ansioso por adorar.

Ahora, con que intención nos creó Dios así? Muy sencillo: para que le alabemos y adoremos a Él. Para que le demos toda la gloria que Él se merece. Y todo esto para nuestro bien. Pero, qué hizo el hombre con este corazón? El apostol Pablo en la epístola a los Romanos nos dice,

“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.” Romanos 1: 21-23

Veamos lo que dice Pablo acerca de lo que le ocurrió al corazón de los hombres: Se entenebreció. En lugar de alabar y adorar al Dios verdadero, decidieron adorar a las cosas creadas, animales y hasta hombres. Este es el verdadero pecado. Porqué? Pablo nos dice que Dios se reveló en Su creación. Dios reveló su poder y deidad, y por eso ningún hombre tiene excusa. Este es el verdadero pecado, porque conociendo de la deidad y el poder de Dios, el hombre decidió darle la Gloria que le pertenece solo a Dios, a las cosas que Él creó.

A dónde voy con todo esto? Bueno, esta semana fue algo verdaderamente impactante para mí, pues en mi país, se organizaron cientos de actividades para recaudar dinero para una compatriota, que había llegado a la final del concurso “Latinamerican Idol.” En las noticias, los reporteros declaraban a viva voz: “Los ticos tenemos a la mejor ídolo.” En total se recaudó más de un millón de dólares para darle apoyo a través de votos a María José Castillo, la concursante costarricense.

Al final del concurso, salió ganadora la cantante panameña, pero en Costa Rica seguían cantando: “Viva María José, el ídolo costarricense.” Quizás a muchos les parece algo insignificante, pero quiero dejar claro que para Dios este tipo de declaraciones revelan el verdadero corazón del hombre. Dios dice en la Biblia,

“2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. 3 No tendrás dioses ajenos delante de mí. 4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso” Exodo 20: 2-5

Dios dice que no debemos hacernos ídolos, ya sean animales, cosas inanimadas, ni siquiera hombres. Dios nos ordena a no inclinarnos a ellos, es decir, nos prohibe darles alabanza y Gloria, porqué? Porque solo É les Dios, y Él exige toda nuestra adoración. Nada, ni lo más mínimo de nuestra adoración debe ser desviada hacia otra cosa que no sea Dios, porque Él la merece toda. Cuando un hombre hace esto, revela que está cegado, y que no conoce la Gloria de Dios (2 Corintios 4: 3-4), pues la considera algo insignificante,  siendo capaz de desviar la alabanza que Dios se merece hacia otras cosas.

Pero, esto es lo que hace el mundo. Esto es lo que hacen aquellos que no conocen a Cristo; aquellos que no han visto la Gloria de Dios en la faz de Jesucristo (2 Corintios 4: 6). Pero, y que de nosotros? Bueno, para nosotros es importante recordar que Cristo oró al Padre para preservarnos de la maldad y las seducciones de la gran ramera, de la que habla Juan en su epístola de Apocalipsis. Cristo dijo,

“14 Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.” Juan 17: 14-16

“Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.” Juan 15: 19

Es decir, Dios nos ha sacado del mundo mediante la redención que hemos recibido del Padre a través de la vida y muerte de Cristo. Hemos sido elegidos del mundo, para ser santificados, y llevar fruto que permanezca (Juan 15:16).  Pero, como hemos estado estudiando el libro de Apocalipsis, quiero compartirles algo que describe muy bien la diferencia entre la iglesia, la esposa de Cristo, y la gran ramera que engaña y seduce a los impíos a seguir en sus maldades. Veamos,

“4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero, 5 y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.” Apocalipsis 14: 4-5

La iglesia está compuesta por aquellos que no se contaminaron con mujeres, es decir aquellos que son espiritualmente puros, que no han adorado a otros ídolos, y en el contexto de Apocalipsis, a la bestia. En la Biblia es claro el castigo que sufrió Israel por su impureza espiritual, por su adulterio espiritual, al dejar al Dios verdadero por los ídolos de sus pueblos vecinos. La iglesia de Dios está compuesta por vírgenes espirituales, que escuchan la voz de su Pastor y le siguen.  La iglesia no tiene mancha, pues ha recibido por imputación la justicia perfecta de Cristo.

Es por eso que en estas últimas semanas he estado sumamente triste al ver como todo un país se deja engañar por la gran ramera, que los seduce a desviar la alabanza que deberían darle a Dios, para alabar y adorar a una joven. No estoy en contra de apoyar a los jovenes, sino que como cristiano me preocupa que todo un país gaste más de un millón de dólares en una banalidad como “Latinaamerican Idol” en lugar de amar al prójimo. Es triste ver como un pueblo comete el pecado del adulterio espiritual en lugar de ayudar a un país tan pobre como el nuestro. Pero, me hace esforzarme al saber que mis ojos han sido abiertos por el poder de Dios (2 Corintios 4: 6), para ver que mi país no es tanto pobre materialmente, sino pobre espiritualmente, y necesitan de la predicación del evangelio de Cristo. Seamos entonces “prudentes como serpientes, y sencillos como palomas” (Mateo 10: 16).

sujetosalaroca.com
Suscribete para recibir actualizaciones de entradas como esta.
Suscribete por email.
Suscribete al podcast por iTunes.
Apoya este sitio visitando los patrocinadores aquí.

Anuncios
4 comentarios leave one →
  1. octubre 16, 2008 1:25 pm

    Un comentario para que ustedes los jóvenes pensadores se enardezcan, discrepen, o por lo menos le den atenta consideración.
    La forma más excelsa de adoración es darle la gloria a Dios. LA VIDA DEL HOMBRE RECIEN CREADO ERA TEOCENTRICA. En la Caída el hombre perdió su centro teológico que tenía por divina creación. Ahora el hombre es antropocéntrico, ególatra, o sea, por naturaleza teológicamente arminiano y no calvinista. El hombre por naturaleza es arminiano. La cúspide de la gloria a Dios es la obediencia. El hombre antes de la Caída era obediente. Comía, bebía para la gloria de Dios. Cuidaba el huerto, lo guardaba, nombraba a los animales y se relacionaba con Dios “al aire del día”, sin cantar salmos y sin hacer sacrificios mortales. La esencia de la vida humana antes de la Caída consistía en ser un verdadero Adán y Eva. Cuando el hombre decidió por sus gustos, ojos, estómago, y alargó impropiamente su mano a donde no debía, se colocó EL EN EL CENTRO DE SU VIDA. Se volvió ANTROPOCENTRICO. Sus gustos, instintos y voluntad primero que la Palabra de Dios, que había puesto en dudas. Adán y Eva hablaban con Dios sin postrarse, sin ropas, sin culpas ni vergüenza. La salvación consiste en volvernos a convertir en criaturas teocéntricas. Verdaderos hombres y mujeres. Somos enseñados a negarnos a nosotros mismos. El postrarse, humillarse, ayunar, arrepentirse, confesar, cantar, es decir, adorar como ahora lo entendemos, vino después de la Caída. La adoración HUMANA es una forma divina para descentralizarnos, LIBRARNOS DEL YO. El hombre Caído, “se sienta en el templo de Dios como Dios haciéndose pasar por Dios”. El hombre de pecado. Sobre la adoración angelical yo no sé nada.
    Según el Catecismo Menor, de Thomas Vincent, la primera pregunta que hace es: “¿Cuál es el fin principal del hombre? Respuesta: EL FIN PRINCIPAL DEL HOMBRE ES GLORIFICAR A DIOS Y DISFRUTARLO PARA SIEMPRE. La adoración, como la entendemos fuera del paraíso, aunque empezó allí, es el medio usado por Dios para darle a la existencia humana su verdadero centro, Dios. Dios no nos creó porque necesitaba que le adorásemos ni porque se sintiera solito, sino porque quería COMPARTIRSE CON NOSOTROS, QUE LO DISFRUTARAMOS, QUE FUERAMOS PARTICIPANTES DE LA NATURALEZA DIVINA (2Pedro 1:4). La adoración es indispensable para la salvación. Dejémonos de adorarnos a nosotros mismos y a otras cosas en lugar de Dios. Tal vez el Latin American Idol sea “sex” pero in America es “dollar”.

  2. octubre 17, 2008 11:20 pm

    Humberto,

    Bendiciones! Como siempre y es costumbre, excelente comentario. Creo que estoy de acuerdo contigo en que los hombres por naturaleza son arminianos, pero yo lo diría diferente: todos los hombres son pelagianistas ppor naturaleza. Gracias de nuevo.

  3. octubre 18, 2008 10:52 am

    Eduardo.
    Tienes razón, perfeccionaste mi comentario. Te me pareces, vivo, al finado Dr. Martyn Lloyd-Jones, de Westminster Chapel. Has leído su biografía? Yo la leí hace algunos años, escrita por Iain Murray y publicada por Banner of Truth. Te la recomiendo, si tienes tiempo y dinero para leerla, es larga. Quizás algún día haga algunas entradas de él en mi blog. Por cierto, conoces la revista que así se llama y que él fundó, “Banner of Truth”? Sería posiblemente de tu gusto. Está consagrada al calvinismo histórico. Que Dios bendiga las reuniones con el pastor de R.D. en tu iglesia… no sé si ya las tuvieron..

  4. octubre 18, 2008 4:27 pm

    Humberto,

    Gracias por la recomendación. No he leído la biografía del Dr. Lloyd-Jones, pero la tendré que adquirir. Acerca de Baner of truth, si la conozco y es increiblemente edificante. Se la recomiendo a todos de igual manera. Bendiciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: