Skip to content

Romanos 2: 11-26

agosto 17, 2007
tags:

Versículos 11-16:En estos versos vemos que Dios no juzgará dependiendo de la cultura, experiencias personales o circusntancias de cada persona (verso 11), sino dependiendo de algo más íntimo, es decir, la relación de cada uno con Cristo.

Los verso 12 y 13 nos dicen que cada uno será juzgado dependiendo de la medida de verdad que cada uno tenga. El haber escuchado la ley de Moisés no salva a nadie (ni judío ni gentil). Lo que salva a una persona es como esa persona responde a esa ley. Los gentiles tenemos la ley de Dios en nuestros corazones. Esa ley fue escrita por Dios, en cada uno de nosotros (versos 14 y 15). Al tener, todos y cada uno de nosotros, esa ley moral de Dios en nuestros corazones, eso nos hace culpables ante los ojos de Dios a todos y cada uno de nosotros, así que no hay excusa.

El verso 11 nos da a entender que todos nosotros tenemos la medida de la verdad que necesitamos para ser considerados responsables y ser juzgados por la manera en que respondemos a esa verdad que poseemos. Por otro lado, no seremos juzgados por la verdad que no tenemos.

Pero entonces, quienes serán los que serán justificados (verso 13)? Serán aquellos que respondan positivamente al evangelio que les fue dado por la gracia de Dios. La respuesta al evangeliod de Dios, será la manera en que Dios juzgará a los hombres (verso 16).

Versículos 17-24:

En estos versos, el punto de Pablo es que los judíos son tan pecadores como los gentiles y que, como dijimos antes, requieren del evangelio para su salvación, tanto como ellos. Por eso más adelante Pablo les dice:

«Qué, pues? Somos nosotros mejores que ellos [gentiles]? En ninguna manera; Pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado.» Romanos 3: 9

El hecho de que los judíos tengan la ley de Dios dada a Moisés, no los excluye de la necesidad de tener que oír el evangelio y creer en él para ser salvos.

El punto importante para Pablo es el que hace en el verso 23: «Tú que te jactas de la ley, con infracción de la ley deshonras a Dios?» Para intentar comprender esto, debemos entender que es el pecado. Veamos, si Dios creó el universo para mostrar su gloria, entonces el pecado es no hacerlo. Veamos lo que nos dice Pablo en el capítulo 3:

«por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios.» Romanos 3: 23

Es decir, pecar es no tratar a Dios como el tesoro más deseable que pueda existir para satisfacer nuestras vidas. Dios escogió al pueblo de Israel para que Su nombre fuera glorificado (Isaías 43:7), pero por el contrario, hicieron como si Dios no existiera y por culpa de ellos el nombre de Dios fue blasfemado, como dice el verso 24 (Isaías 52: 5). Por ello fue que Dios los entregó en manos de sus enemigos.

Que hace entonces el evangelio en un mundo en el que abunda el pecado? El evangelio:

1. Reivindica el valor de la gloria de Dios (Juan 17: 4) y sirve para mostrar que esa gloria merece el mayor sacrificio (Juan 12: 27-28).

2. Nos rescata a través de Jesús, de la ira de Dios a todos los que deshonramos Su gloria, mediante su muerte en nuestro lugar y servir como la justicia que nosotros NUNCA podríamos obtener (Romanos 3:24; Filipenses 3: 9: 2 Corintios 5: 21).

3. Vino a cambiarnos totalmente en personas que valoran la gloria de Dios como el tesoro más preciado que podemos obtener (1 Corintios 10: 31; Mateo 5: 16; 1 Pedro 4: 11).

Nuestro problema es que no somos concientes de nuestro pecado, somos resistentes para verlo y sentirlo. Todos nosotros creemos que somos buenas personas, pero lo que no podemos entender es que lo que dice si somos buenas personas o no, es nuestra relación con Dios. Porqué? Porque uno de los atributos de Dios en la bondad, por lo tanto Dios es el que dicta que es bueno y que es malo. Y Dios ha manifestado que el no darle la gloria que se merece es malo, por lo tanto TODOS somos malos ante los ojos de Dios.

Qué es lo que le reclama Pablo a los judíos? Que teniendo la ley, no la cumplen. Y no solo esto, sino que no entienden la ley, ya que la ley demanda fe, y la fe viene de Dios, para que todos los hombres le honren y le den la gloria.

Versículos 25-29:

En estos versículos Pablo trata acerca de las marcas que distinguen al verdadero pueblo de Dios. Pablo arremete contra los judíos cuando les dice que las marcas externas, es decir, la circuncisión no les sirve de nada para justificarlos con Dios, debido a que ellos mismos transgreden la ley. En el verso 26 nos dice que las marcas externas no son necesarias, sino una verdadera respuesta al evangelio, que hace que podamos responder y perseverar adecuadamente a la ley de Dios, por medio de la fe.

Pero que son las marcas que distinguen al pueblo de Dios? La circuncisión. Pero el problema que Pablo trata aquí con los judíos es que ellos no interpretaron bien la palabra de Dios, sino que por la maldad de su corazón (Romanos 3:9), interpretaron la circuncisión como un acto externo y no como lo que les fue dicho por Dios, a través de Moisés:

«Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.» Deuteronomio 10: 16

Qué es lo que les dice Pablo en los versos 28 y 29? Les dice que el verdadero judío, es decir el verdadero pueblo de Dios es aquel que ha quitado el prepucio de su corazón (representa lo malo). Y es el Espíritu Santo el que transforma a un incircunciso en un circunciso. Es decir, el Espíritu Santo es el que transforma nuestra vida, quitándo el mal que hay en nosotros. Dónde vemos esto?

«sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra» Romanos 2: 29

«Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; Y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daree un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos, y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios» Ezequiel 11: 19-20

«no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de letra, sino del espíritu; Porque la letra mata, mas el espíritu vivifica» 2 Corintios 3: 5-6

En el capítulo 7, Pablo nos enseña que la ley es verdaderamente un llamado a confiar (tener fe) en un Dios misericordioso y lleno de gracia, quien nos dio gratuitamente el regalo del perdón y la justicia en Cristo. Todo esto por medio de la fe.

«Por ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.» Romanos 7: 6

Entonces, el verdadero judío es aquel que cumple la obedicencia de fe. Por eso debemos desear ser judíos, pues representa ser parte del pueblo escogido por Dios, ya que la salvación y las promesas de Dios pertenecen alos judíos. Dónde podemos encontrar la prueba de que somos judíos?

«No que la palabra de Dios haya fallado; Porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; Sino: En Isaac te será llamada descendencia. Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.» Romanos 9: 6-8

Entonces, los verdaderos judíos (pueblo escogido/hijos de Dios) son aquellos que tienen al Espíritu Santo (recuerden la promesa que nos dice Dios en Ezequiel 11: 19-20). Deseemos ser entonces contados como judíos (pueblo de Dios) pues la salvación es para los hijos de la promesa.

About these ads
One Comment leave one →
  1. septiembre 5, 2008 10:05 pm

    Deseemos ser entonces contados como judíos (pueblo de Dios) pues la salvación es para los hijos de la promesa

    Siento disentir.
    A partir de Jesús, ya no hay judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos son uno en Cristo Jesús

    Es cierto que somos “injertados” al olivo, pero todos somos un pueblo cristiano, es decir, los que creemos en Cristo no somos judíos, sino el Nuevo Israel, lo cual no es lo mismo.

    En el Nuevo Israel ya no hay barreras ni distinciones…

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.121 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: