Saltar al contenido

Renunciando a la Idolatría: Introducción

marzo 7, 2007

En esta nueva serie vamos a discutir el tema de la idolatría. Como veremos la idolatría no se trata únicamente de venerar a otros dioses, pero la encontramos en nuestra vida diaria. Cada segundo de nuestra vida se encuentra en franca disputa entre el servir a Dios y servir a otras deidades.

Pero como siempre lo hacemos, vamos a leer primero que es lo que nos dice la Biblia acerca de la idolatría. Ya que creemos que la Biblia es la palabra inspirada por el Espíritu de Dios, debemos tener claro que lo que Dios quiere que hagamos. Leamos primero lo que se menciona en Exodo, cuando Dios le da a Moisés su Ley:

Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.” Exodo 20: 1-17

Cada vez que leemos este pasaje, el cual a muchos nos fue enseñado en nuestra infancia, podemos leer que hay varios mandamientos u ordenanzas que Dios no comanda. Siempre nos han enseñado que son 10 mandamientos, para los hebreos son 613 leyes, pues si leemos el libro de levítico, Dios hace cientos de advertencias a Su pueblo, las cuales deben guardar.Pero ahora vamos a ver que en realidad es UN único mandamiento, del cual se basan las demás ordenanzas de Jehová. Cuando rompemos ésta ley, entonces rompemos alguna(s) de las otras. Ese Eunico mandamiento que Jehová le dio a Moisés fue éste: “Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí.

Durante esta serie vamos a ver diferentes formas en las que pecamos, y el porque ninguno de nosotros puede mantener la Ley de Dios, y más importante, el porque Jesús debió ser el sacrificio perfecto para que pudieramos ser salvos.

Muchos podrán pensar que cuando la Biblia habla de dioses ajenos, se refiere a la luna, el sol, la naturaleza, Ra, Zeus, Apollo, Diana, Buda, Allah, etc. Cualquier cosa que sea puesta en nuestra vida antes que Dios, eso es un dios. Veamos que nos dice Dios:

Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible” Deuteronomio 10: 17

Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.” Deuteronomio 4: 39″Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?” Deuteronomio 4: 7

Cuando leemos las Escrituras podemos entender que el mensaje claro es que debemos servir a Dios con todo nuestro corazón, y vivir nuestra vida justo como el quiere que la vivamos. Pero lo que Dios nos hace ver es que nosotros no podemos hacerlo por sí solos, pues somos pecadores. Fue por ello que Dios mismo hizo el trabajo por nosotros, a través de Su Hijo Jesús.Veamos lo que dice Dios acerca de los obedientes, pero veamos claramente lo que dice en el pasaje:

Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma” Deuteronomio 11: 13

El principio básico es que amemos a Dios con todo nuestro corazón. Que ocurre a aquellos que no lo hacen:

Maldito el hombre que hiciere escultura o imagen de fundición, abominación a Jehová, obra de mano de artífice, y la pusiere en oculto. Y todo el pueblo responderá y dirá: Amén.” Deuteronomio 27: 15

Entonces como hemos dicho, cualquier cosa que pongamos en nuestra vida (corazón) antes que Dios, eso es un ídolo. Recordemos que Dios conoce toda nuestra vida, hasta las cosas que escondemos en nuestro corazón. No hay nada oculto para Dios. Por lo tanto no podemos engañar a Jehová.

Dios, tú conoces mi insensatez, Y mis pecados no te son ocultos.” Salmos 69: 5Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.” Lucas 12: 2

Si somos sinceros, nos daremos cuenta que el ser humano tiene algo dentro de su ser, que le obliga a adorar algo. A qué me refiero con esto? Algunas personas tienen colocan en las paredes de su cuarto fotografías de su cantante favorito, de su equipo favorito. Otros atienden conciertos y levantan sus manos y cantan. Los que navegan internet, se darán cuenta la importancia que le dan los medios a la idolatría. Recuerden cuando las mujeres querían ser como Madonna en la década de los 80′s, y en este momento desean imitar y venerar a Britney Spears. Esta necesidad de venerar la traemos dentro de nosotros. Pero, quién la puso ahí? Cuando leemos la Biblia, podemos ver que Dios creó TODO con el fin de que Su gloria fuera exaltada. Por ello Dios puso ese deseo en nuestro ser, para que cada uno de nosotros le adoraramos con toda nuestra fuerza.En esta introducción lo que quiero que puedan ver es que sólo si rompemos el primer mandamiento; si no utilizamos eso que Dios entretejió en nuestro ser para adorarle, entonces rompemos los otros mandamientos. O sea, si robamos, si matamos, si adulteramos, etc, ponemos a otras cosas antes que a Dios, por lo tanto estamos siendo idólatras.

En las próximas entradas analizaremos las diferentes formas en que somos idólatras y como podemos hacer para volver por el camino que Dios ha trazado para cada uno de nosotros. Vamos a hablar desde la veneración de imágenes, hasta la veneración de nuestros cuerpos y de nuestros deseos. Recordemos el salmo de alabanza que David le hace a Dios:

Jehová es mi roca y mi fortaleza, y mi libertador;Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; Mi escudo, y el fuerte de mi salvación, mi alto refugio; Salvador mío; de violencia me libraste.” 2 Samuel 22: 2-3Amén.

Advertisement
Sin comentarios aún

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Gravatar
Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 380 seguidores